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Bruce Springsteen: “Only The Strong Survive”


Por: Javier López Romo. 

Ya está aquí el nuevo trabajo de estudio (el número 21) de Bruce Springsteen, “Only The Strong Survive”. Un disco recién sacado del horno, el 11 de noviembre del 2022, y que huele a un pan bien fermentado, tostado y con miga. Los que han esperado a este día estarán tan estupefactos como lo estuve yo hace quince días, cuando cayó en mis manos. Un álbum soul, con muchos matices del rhythm&blues de los años sesenta y setenta, extraído de la inmensa hemeroteca americana. Pero el “saltimbanqui” lo ha vuelto hacer de nuevo, es ese mago que se saca de la chistera sus trucos más inverosímiles para reinventarse, resetea su mente una y otra vez hasta dejar su disco tan fiel como activo y con capacidad de almacenamiento musical. 

Pero está claro que a estas edades mayores ya no vamos a pasar por luces psicodélicas de discoteca; no, ya no, ya lo hicimos en su momento cuando éramos jóvenes y con un futuro prometedor, ahora ya nos pilla mayores, como a él, y nos sienta mejor bailar el soul en el salón de tu casa y con amigos. Bruce es Bruce, es el banquero que todo lo que toca lo convierte en oro. A esta edad tiene la total libertad para hacer lo que le venga en gana, puede sacar de su fondo de armario su nostalgia más feliz o dejar en un cajón su depresión más profunda; bañarse todos los días en la playa pública de Manasquan y nadar feliz entre las olas maravillosas del mar del soul y el R&B; pasear por su rancho de Colts donde sus huellas dejan un tupido césped verde intenso, entre las sombras de los árboles que dan frescor en verano y cientos de abundantes florecillas de bellos colores embellecen todo. A estas alturas de la vida, Bruce ha llegado tan alto y tan lejos que no creo que se preocupe del que dirán: “Tengo 73 años y sigo pateando culos...Soy un buen anciano.” -dijo después de escuchar sus versiones-. Y claro que lo es, si. Pero si descartamos su primer trabajo, “Greetings Fron Asbury Park NJ”, su obsesión iba a ser repetirse en sus siguientes cuatro discos, hasta que llegó “Nebraska” y aparcó esa idea para volver a rehacer su carrera con un bestial "Born In The USA", que lo catapultó a la cima del rock and roll, para una vez en ella, y puesto en el dólar, hizo lo que le salió de la entrepierna. Ahora bien, salir de ese formato rockero y de masas ya es cuestión de estudio, o de escapar de esos agujeros negros, y tal vez le fue mejor el "Tunel Of Love", pero no resultó tan rentable en taquilla como el "Human Touch". 

Pero en Bruce siempre creció ese trabajo inquieto de autónomo, cambiante en modas y estilos, libre por fin de ataduras, y con un sólo propósito, huir a toda velocidad por una carretera que le conduzca a tierras y escenarios nuevos o prometidos, como tantas veces cantó en sus primeros discos. Pero ahora este disco de soul, que siempre le gustó, ¿hacia donde cabalga?, ¿intereses comerciales? Bueno, habrá que esperar resultados. Teniendo a la vista su nueva gira mundial, que comenzará el 2 de febrero de 2023, espero que no interfiera este disco en ella, o si lo hace, que sea para aumentar su cuenta bancaria a muchos ceros. ¡Bruce, a lo tuyo, digan lo que digan… 

Él ha querido publicar ahora este disco, "Only The Strong Survive" (Sólo los fuertes sobreviven), y el resultado es magistral, se adorna de un tupé a lo Bryan Adams, se viste como un dandy con un traje gris y una camisa negra arremangada hasta el hombro, mostrando sus bíceps que ya no son tan musculosos como antaño. Pero sigue siendo él, sigue siendo el mejor, sigue siendo el Rey. A veces me pregunto si esta empatía por el soul no desquicia a sus fans más acérrimos, esos que le catapultaron a la cima del rock como al más grande y genuino rockero de todos los tiempos. Ahora, a sus 73 años y pendiente abajo, vuelve a coquetear con el género, esa música que siempre tuvo presente en muchas de sus canciones, que no en sus himnos. ¿Dónde quedan sus fieles escuderos de la E Street Band, compañeros de luchas y fatigas? ¿Dónde queda "Born to Run," y el "Darknes..." o "The River"? Engendró discos como si fuesen sus propios hijos, ¿pero cual es el pariente más cercano de "Magic"? "Western Stars" quizás, me rio; bueno, no me rio porque no me hace ninguna gracia. Bruce opta por otros músicos experimentados, ya lo hizo en "Human Touch" y "Lucky Town", luego nada que criticar, o si... 

Ya venía Bruce Springsteen de su primera época con los The Castilles(1965) versionando el pop y el soul de los grandes artistas que escuchaba en la radio de la cocina de su casa en el 68 de South Street, en Freehold, NJ. Y ese sonido fluctuó por las calles de Freehold como si de una tormenta se tratase. Y fue intenso, y atrás quedaba ese sentimiento de inferioridad y rebeldía, de su mala reputación en los colegios católicos a los que asistió; o quizás de los apuros económicos de la familia. Que se sentase al aire libre en las escaleras de la parte de atrás de la casa, aprendiendo entre dos y tres canciones cada día, mientras molestaba a los vecinos con su ruido, era un claro síntoma de que ese joven tenía un porvenir por delante, bueno o malo, simplemente diferente. No es ningún secreto que ya en sus 18/20 años, cuando se peleaba en bares de mala muerte, llegaba a infectos moteles cantando piezas de pop y soul clásico, recién aprendidas, mientras gesticulaba poses y gags del género negro. Se vaciaba y se desternillaba como buen aprendiz de juventud y con quizás ya un poco en mente a James Brown.

Sin embargo ahora, el saltimbanqui se desprende de su Fender, la descuelga de sus hombros, para poner sólo su voz ante el micrófono, esa voz que él dice que le apetece mucho escuchar en sus registros. Y así es, siempre ha mantenido esa clara obsesión por ver cómo queda su voz en cada canción, no es de ahora, ya viene de atrás esa perfección, porque su tono queda perfecto, da igual que sea rock, folk, soul, o country; él quiere una voz pura en sus conciertos, y más en sus grabaciones. De hecho él mismo dijo: “Quiero concentrarme realmente en mi voz, si estoy cantando bien, y centrarme en como cantar las canciones y en que tonos, tengo una voz de rock con transfondos de soul, me gusta y la amo...” Bien señor Springsteen, usted siempre reseteando su vida; y quizás la nuestra, nunca es tarde para retomar aquellos sonidos libres de los años sesenta y setenta del soul americano. ¿Pero qué decir de este nuevo disco? ¿A qué nos suena? ¿Qué escuchamos en el? Quizás al nuevo y viejo Bruce…

¡Veamos.! El disco es pura magia, te hechiza, te gana, te engancha a esos ritmos del pasado, bailarás si, disfrutarás, también; me queda el deseo de volver a ser joven para disfrutarlo en casa y en cualquier club con un cubata en mano. “Only The Strong Survive”, sale bajo el sello de Columbia Records, se trata del el 21 disco de estudio, y en él encontramos un rico y majestuosos arreglos en el que se incluye cuerdas, coros y los míticos The E Street Horns. En estedisco, el jefe nos ofrece potentes interpretaciones de éxitos escritos por Ahmet Ertegun y Betty Nelson, y grabados ya por Ben E King allá por el 1962 o Aretha Franklin en 1970. El lanzamiento visual dirigido por Thom Zimny respalda a un Bruce con una sólida y extensa banda en vivo. ¿Sabes? Con sólo la voz de Springsteen ya te ha cautivado, ya te hace ser tú y soñar con esas gemas de la música soul de los catálogos legendarios que poseen, poseían, la Motown, Gamble y Huff, Stax y muchísimos más, o esos sonidos que fluctuaban por Philadelphia. Esa voz invitada de Sam More realza dos temas, una contribución especial al disco, donde muchos invitados aportan su granito de arena, es el caso de los ya citados antes, The E Street Horns, y los arreglos de cuerdas de Rob Mathes, al igual que los coros, o la divina violinista de la E Street Band, de Soozie Tyrell, Lisa Lowell, Michael Moore, Curtis King jr, Dennis Collins y Fonzi Thorton. Bruce Springsteen comentó a esto: “Quería hacer un álbum el que sólo cantara ¿Y que mejor música para trabajar que el gran cancionero americano de los años sesenta y setenta? Me inspiré en Levi Stubbs, David Ruffin, Jimmy Ruffin, el hombre de hielo, Sorrie; Más como Jerry Butler, Diana Ross, Dobie Gray y Scott Walker, entre muchos otros. He intentado hacer justicia a todos ellos y a los fabulosos escritores de esta gloriosa música. Mi objetivo es que la audiencia moderna experimente su belleza y alegría, tal como lo he hecho desde que lo escuché por primera vez. Espero que les guste escucharlo tanto como a mí me encantó hacerlo...” 

En un principio se creyó que el disco había sido creado en el rancho que posee Bruce Springsteen en Colts Neck, New Jersey, en los estudios Thrill Hill Recording, de su propiedad; Pero fue grabado alternativamente entre los estudios Power Station Berklee NYC, en el 441 W 53rd street de New York, curiosamente los mismos donde Bruce grabó el "Darknees..." y "The River "en 1978 y 1979/80. El productor Ron Aniello, y el ingeniero Rob Lebret, junto a Bruce se dejaron fotografiar en el rancho de Bruce, y se bautizaron a si mismos como “The Nightshift” (los del turno de noche). Bruce ha confesado en su reciente entrevista a la Rolling Stone que Ron Aniello vive prácticamente en su rancho de Colts Neck y Rob Lebret cerca de allí, con lo que dispone de ellos a diario, para grabar y grabar. Allí deciden y rectifican errores, soluciones, y sobre todo una perfección absoluta; tenemos aquí una fábrica de tres hombres, y podemos hacer cualquier cosa. “Tengo una libertad tremenda, y ello me hace sentirme bien, en esa libertad me permite ir a cualquier lugar y hacer cualquier cosa en cualquier momento... “ Pero Bruce siempre hace las cosas bien a la primera, y dieron vía libre al disco que tu y yo tenemos. Luego se puede decir que bajo la producción de Jon Landau, el disco acabó gestándose en Thrill Hill Recording, Colts Neck, New Jersey. Según veo en los créditos, Ron Aniello es el crack que toca todos los instrumentos en este álbum, Bruce se refiere a él como el gran constructor del disco, encargándose de la mayoría de la instrumentación del álbum, dejando que Springsteen se centrase solamente en su voz.

En el vídeo de presentación, Bruce explica cómo grabó un nuevo disco por las noches, con el equipo de Ron Aniello. Una vez completado, y como tantas veces ha hecho, decidió descartar el disco y empezar a grabar otro, en este caso de soul, y este es el trabajo que ahora presenta. El hecho de que en la propia portada del nuevo disco aparezca el rótulo «Covers Vol.1» creemos que parece indicar que habrá otro volumen más adelante. El propio Bruce Springsteen ha confesado que será también de soul, y que ya tiene avanzado tres cuartas partes del mismo. Ya Bruce lo dijo: “ Me jubilaré en los escenarios cuando ya no haya jubilación...” Quizás quiso decir que moriría con las botas puestas en cualquier escenario de cualquier ciudad, quizás en su amado New Jersey al que le fue siempre fiel, pero haciendo lo que él sabe hacer, para bien nuestro o para mal, el tiempo dictara sentencia. El chico de Jersey dijo en una entrevista: "Al principio, fue muy difícil. Estaba eligiendo material y decía: “Es difícil cantar las canciones de otras persona, y conseguir que suenen auténticas, sentir que salen de ti. Así que grabé un disco entero que descarté. Aparecerá en alguna parte, había algunas cosas buenas en él, pero no se sentía del todo bien." Pero no entremos en estos extremos y sí en los del nuevo y reinventado Bruce que tanto vamos a disfrutar en "Only the Strong Survive", y de esas 15 canciones que configuran el disco. 

El primer corte es el que da título al disco, “Only The Strong Survive”, (sólo los fuertes sobreviven). Un hit de Jerry Butler en 1968, que nos suena a un puro "No Surrender", pero con muchísima menos pegada. Ya hubo este mismo nombre de canción en el álbum "Into the fire" (1987) de Bryan Adams, pero él no lo condujo a esa canción de soul sino a su rock más visceral canadiense. Bruce recita unos versos en los que nos canta: “Recuerdo mi primera historia de amor, pero de una manera u otra todo salió mal, mi madre me tenía un gran consejo, y pensé en ponerle palabras en esta canción, todavía puedo oírla diciéndome, sólo los fuerte sobreviven". Bueno, eran lecciones de vida que una madre da a su hijo de buena fe, o las aceptas o las ignoras, pero siempre quedarán ahí. Entra en segunda posición “Soul Days”, (Días de soul) aquí aparece el amigismo con Sam More, un interesante tema melancólico, rodeado de un público entregado y animado al baile, es puro soul, es puro y leal espectáculo visual, alguien comentó: “quiero escuchar en este tema algo de Wilson Pickett, figura sureño de soul y R&B, y de Joe Tex, también, de Sam&Dave, y por qué no de Aretha Franklin”. Una canción del pasado que Bruce la toma como si fuese suya, en la que recuerda la magia de los viejos tiempos sobre un sonido dominado por un sedoso y trémulo órgano y una sección de metales que lo borda, y su voz en otro tono la hace parecer tan mágica como sutil.

Y llega una de mis favoritas “Nightshift”, ¡Uf! Yo también trabajaba en el turno de noche… Y tenía un amigo. Ahora me jubilé y mi amigo no existe. Esta canción no es ni de los 60 ni los 70, es ochentera, sus creadores, los Commodores, la llevaron dignamente a los primeros puestos del ranking, Bruce la asume con esa convicción sentimental de todos aquellos amigos, que como él, tenían el turno de noche, un claro homenaje a dos míticos del soul, Marvin Gaye y Jackie Wilson, ambos fallecidos en 1984. Bruce canta: “ Voy a extrañar tu dulce voz , y ese sonido conmovedor en el turno de noche” Fue el segundo single que Bruce introdujo para publicitar. “Only The Strong Survive”, el vídeo es impactante, tranquilo, vestido a lo gigoló, y manteniendo una fuerza, sin moverse demasiado, que raya el enamoramiento. Que esta canción de los Commodores se publicara un año después del fallecimiento de Marvin y Jackie, (1985), hizo que Springsteen se fijara en ella, dándole un tono realmente intimista como melancólico, conectando con los metales, los coros, el gospel y los teclados que avivan el tributo necesario a dos leyendas de la historia del soul. Me encanta. Me hace sentirme bien y bailo. Y en mis ojos están las mismas lágrimas que Bruce tiene en lo suyos, “ es una canción realmente especial, está increíblemente escrita, la he escuchado año tras año y siempre traerá lágrimas a mis ojos, tengo que cantarla, es una pieza musical increíble…”

¿Podría ser, pregunto, que estas canciones tendrían que alcanzar la longevidad necesaria para que todas las generaciones las usasen a su gusto? ¿Canciones que deberían ser populares para siempre…? No lo sé. Le sigue “Do I Love You (Indeed I Do)". Fue el primer adelanto del disco, una versión de Frank Wilson (1965) que nos transporta a ese sonido original de la Motown, algo grandioso con ese saxo encantador que embellece la canción, haciéndonos recordar a cuenta gotas a la E Street Band; sí, es una canción festiva como en sus días fuese “Tenth Avenue Freeze Out”, pero queda muy claro que no le llega ni a la cintura ¿Qué me decís de ese refuerzo coral? En “The Sun Ain't Gonna Shine Anymore”, es un giro que apenas entiendo, en las primeras escuchas, apenas me dice algo, la intentó llevar al registro que Clarence Clemons grabó por su cuenta, (1985), pero sigo sin saber, y no entiendo, como los críticos la colocan como sonido de Phil Spector y con influencias notorias a "Born To Run". Nada que ver, lo siento. 

En “Turn Back The Hands Of Time”, Bruce canta con fuerza los versos de otros, la maldición por los errores cometidos, quiere como redimirse e implorar si esas manecillas del reloj fuesen hacia atrás en vez de ir veloces hacia un futuro incierto y malévolo, pero no lo consigue. El daño ya está hecho, y no hay vuelta atrás. Poderoso hit de Tyrone Davis en 1970 que Bruce consigue darle la vuelta en otra tonalidad distinta y más acorde con la realidad, es como si Bruce se montase en uno de los caballos de su hija Jesica y cabalgase a placer por los páramos de New Jersey. Y mientras va a lomos de su caballo, canta con su rugosa y entregada voz por los paisajes de Colts Neck, mientras en su estudio se oyen unos coros femeninos celestiales. “When Shes Was My Girl” es un poco más de lo mismo, sigue con los remordimientos y su removida conciencia que le atormenta. Es una canción que sigue conservando el mismo toque romántico, que te acaricia a la vez y te hace mover los pies y dar palmadas, con ese virtuoso solo de guitarra, que si no me equivoco, es la única vez que Bruce se cuelga la Fender al hombro en todo el disco. En “Hey, Western Union Man” se recurre a esa pareja de profesionales del sonido Filadelfia en los años 70, Gamble & Huff, productores discográficos de alto nivel que todo lo que pasaba por sus manos era oro y platino. En esta canción le permite al Boss destacar su voz, más alta de lo debido, pero que le aporta intensidad al tema. Bruce se pone en la piel de Jerry Butler para cantar: “Dile que estoy hundido y que creo que meevita, y si un telegrama no sirve, mándale una caja de dulces también, y quizás unas flores...”, ambos mendigan; pero nada de ello es suficiente.

“I Wish It Would Rain”, originalmente se supone, o es, de Temptations; un tema de 1967 grabada por Motown con el sello Gordy; “Desearía que lloviera”, cantaba David Ruffinm, narrando con voz dolorida la historia de un hombre desconsolado que quiere ocultar su dolor. Su mujer acaba de dejarlo y desea que comience a llover para ocultar las lágrimas que caen por su rostro, cuando se supone que un hombre no debe llorar; bueno, sé por experiencia que llorar puede a veces aliviar el dolor. Que esta canción le viene como anillo al dedo a Bruce, también. Llega a sublimarla y le otorga un plus espiritual mientras el fondo de un piano la hace ser magistral. Y a este tema le esperaba yo: “Don`t Play That Song”. Es casi sin duda la canción más caliente del disco. Bruce se apropia como secuestrador del hit de Ben E King  de 1962,con el que alcanzó el número dos en la lista de sencillos de R&B en EE.UU. Muchos artistas se han adueñado de esta canción, y Bruce no iba a ser distinto, interpretando lo compuesto por la mujer de Ben E King, acerca de la juventud perdida, las noches largas de verano y su perdón: “No me importas si mientes, vamos a bailar…”. Bruce aquí entra con una introducción como si estuviese en directo en uno de sus conciertos, le encanta este baile, se desprende de su americana y la voltea, otorga un tono grandioso elevado por su voz que sobresale, aspecto que en este disco está por encima de todo, lo que no impide que sea divertido ver el baile, es como ese “Lets Dance” de David Bowie. “Any Other Way” quizás fue un éxito menor, allá por los años 1962 o 1963, contando con versiones alternativas de Chuck Jackons y Jacide Shane, pero siendo William Bell quien la publicara por primera vez como continuación de “You Don`t Miss Your Water”. Bruce le inyecta un poquito más de fibra. Un soul de la vieja escuela de Stax, en la que el chico de Jersey se rejuvenece en todo su esplendor, hay metales jubilosos y guitarras haciendo cabriolas al carrusel del soul, y Bruce exprime como una naranja su garganta en un tono alto. Rindiendo honores entra el Boss en “I Forgot To Be Your Lovers”, con una delicada voz, ardiente y tórrida, una balada de poca duración del mítico sello Stax, otra más de William Bell con la colaboración de Booker T. Jones, desapercibida hasta que Billy Idol la introdujo en su álbum de 1986 “Whiplash Smile” como su sencillo principal. En ella Bruce alarga mucho las frase en busca de emociones. En consecuencia encontramos una cascada, por detrás de él, de arreglos de cuerda y viento. ¿Qué sentimientos de culpa hay aquí? Pregunto. “He trabajado para ti todo lo que he podido, pero trabajar todo el día por ti, no me hace ser un hombre, olvidé ser tu amante, y lo siento, pero de alguna manera te recompensaré… ". No hay más que decir. 

Me gusta este “7 Rooms Of Gloom”, me parece muy reivindicativo, muy pegado ala época actual, un grito de libertad. ¿Qué coño estás haciendo con tu vida? ¿Quién te la dirige? Sal de hay y vive, que se vayan al infierno todos aquellos que te amansan y se apoderan de ti, eres tú y tu vida, ¿Quién puede controlarte por ser diferente? Basta ya, ya esta bien, grita si quieres, ser feliz es una cuestión que te pertenece, vívela. “Siete habitaciones de penumbra, cuartos vacíos sin tu ternura, si has de hacerme vivir día a día mirando un reloj que no avanza, esto no es un hogar, extraño tu amor que una vez conocí y extraño tu beso que era muy mío, vivo el vacío sin tu ternura”. En ella Bruce pone toda la carne en el asador, arropado por sus coros que le da un aire litúrgico para que bailes tu independencia. Y es que este tema de 1967, fue sacado como sencillo, con el sello Motown Records, alcanzando un meritorio puesto 14 en el Billboard Hot, y un top 10 en R&B que lo consideró como una potencia orientada al Blues. Y como Bruce hace en su introducción, también lo hizo Levi Stubb en su recitación hablada, toda una declaración. En “What Becomes Of The Brokenhearted”, canción que convirtió en éxito Jimmy Ruffin allá por 1966, se trata de una más que sentida balada que le hace mucha justicia al titulo, eres un rompecorazones. “Mientras camino por estas tierras con sueños rotos, tengo visiones de muchas cosas. La felicidad del amor es sólo una ilusión llena de tristeza y confusión...” Canta Bruce en este éxito de alto voltaje a cargo del destino de esos corazones rotos. En ella su voz no intenta aportar novedades más allá de una interpretación sentida y fiel, pero siempre arropado por los coros y ese órgano tan divino como orquestal. No es ningún secreto que entre Jimmy Ruffin y David Ruffin, su hermano, miembro de The Temptations, lanzaron numerosos sencillos al mercado, este ya nombrado, y “Hold On (To My Love)”, fueron los más importantes sacados bajo la discográfica Motown. Y bueno, ¿qué pasa con los corazones rotos que tenían un amor que ahora se ha ido? Cantarían juntos… 

Y para cerrar "Only The Strong Survive" la elegida es “Someday We`ll Be Together”, último número uno de Diana Ross & The Supremes para la disquera Motown. Y mientras el coro femenino emula al original, Bruce como siempre lo lleva a su terreno, mientras mezcla un halo de fervor eclesiástico del góspel. “Lo digo, lo digo, lo digo otra vez, algún día estaremos juntos, o si, o si, estas lejos de mi mi amor, y lo sé, sé que eres dueño de mi corazón, y di, di que algún día estaremos juntos, te anhelo cada noche sólo por besar tus dulces labios, y abrazarte siempre, siempre tan fuerte, y si, si algún día estaremos juntos...”. Un clímax del álbum, Bruce se despide de este disco a lo grande, cerrando los años 60 y 70, como un coloso en llamas, y con este número uno, escrito por Johnny Bristol, Jackey Beavers y Harvey Fuqua, el último éxito  de Diana Ross & The Supremes, siendo también  su última aportación de Diana con los Supremes, a partir de este hit empezó su carrera en solitario. Por eso Bruce se despide como si fuese un homenaje final a aquella era dorada del soul, a la pureza de ese espíritu americano que tantos buenos ratos le hicieron pasar, y dejando las puertas abiertas hacia nuevos y difíciles trabajos sobre el género. 

Lo que usted quiera mi querido amigo Bruce Springsteen… Pero no olvide nunca de dónde venimos y hacia dónde vamos, y si a estas alturas, y con una gira mundial por delante de la cual esperamos grandes noches de diversión y espectáculo, nos va a colocar alguna canción de su extensa discografía que no sea apropiada con el show, es mejor que nos diga: “Quédense en el sofá de sus casas, con una cerveza bien fría, mientras introducen en su DVD, el “The Legendary 1975 No Nukes Concerts”. No es una mala opción. Usted decide, esos precios desorbitados que no hay por dónde cogerlos, y es que a sus fans más dignos 5.000$ les supone una putada. Ya sé que su valor siempre estuvo por debajo de lo que le ofrecían en este mafioso mercado a los demás. Y tal vez si comparamos tenga razón, pero, ¡hey chico!, tú eres diferente, o deberías serlo, por eso eres el Rey; y que nos digas que si no estamos de acuerdo nos reembolsas el dinero... Háztelo mirar, tú y todos los que te rodean, ya sea Ron Aniello, Rob Lebret o Jon Landau, me da igual; las discográficas o quién coño sea se empeñen en destrozarnos, y ya no, señor Springsteen. Y el caso es que el disco me gusta; me encanta, pero no pasaré por taquilla, y quizás cientos de miles de fans harán lo mismo. Piratearlo es una solución, jodida pero sana, no vamos a engordar su cuenta bancaria, ni dejar nuestros bolsillos vacíos cada vez que a usted le de la gana, ni gastar un dinero en perseguir su sueño americano y coquetear con lo que le hizo muy grande: El Rock and Roll, ese que ahora, en usted, no tiene cabida. Lo siento. A la espera quedamos de ese segundo volumen que nos comenta que está en marcha… y eso que según sus palabras “Amo a mis fans, los adoro...”  Pues esta vez no, amigo, tu ego te puede, te aniquila, (¿acaso piensas en la cantidad de gente que has dejado fuera en tus conciertos en Barcelona?.) Esta vez nos dejas con el culo al aire, y tendremos que pelear una entrada. Pero aún así, gracias por tu música. Siempre.