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The Godfathers: "Alpha Beta Gamma Delta"


Por: Artemio Payá

Tenía yo muy olvidados a los padrinos del rock and roll británico desde hace años. Sigo disfrutando de sus viejos álbumes, ya clásicos, porque es imposible no haberse sentido alguna vez llevado en volandas por himnos como “Birth, School, Work, Death”, “Cause I said So”, “STB” o “She gives me love” entre otros tantos, pero les hacía unos viejos lobos de mar que se dedican a girar cada poco y que si las cosas cuadraban ibas a la sala de turno a verles cómo se subían a un escenario para demostrar que las arrugas todavía pueden rockear. Os cuento todo esto porque fue una grata sorpresa ver un mail preguntándome si me interesaba escribir unas líneas sobre “Alpha Beta Gamma Delta”, su nuevo trabajo de este mismo año. Oh sorpresa, no suelo estar a la última de las novedades discográficas, y ni puñetera idea de esta, y desde luego cómo decir que no a The Godfathers. Eso si, después de un rato de penitencia por no enterarme de estas cosas.

No fue esa la única sorpresa porque cuando puse la oreja en un primer acercamiento en una de esas plataformas de las que no quiero acordarme, la cosa me pareció material de primera y de no creer porque cuando suena “Bring on the sunshine” y escuchas la voz de Peter Coyne te encuentras como en casa y parece un viejo amigo al que parece que fue ayer cuando viste por última vez. Han pasado tres décadas y una pandemia pero Godfathers siguen teniendo las mismas coordenadas: beben de todas las influencias que nos molan desde los años 60 hasta el día que se colgaron la guitarra por primera vez, la voz de Coyne sigue sonando a verdad y las guitarras son marca de la casa aunque las empuñen otros. En el corte que abre el lote tiran de pop elegante, de ese de las canciones de 180 segundos con las guitarras cortando para evitar que suba el azúcar. La cosa promete pero cuando se pone la cosa interesante es a partir de ahí, que es cuando demuestran que siguen sabiendo hacer himnos: “You Gotta Wait” es de puño en alto, no le va a la zaga su anti-himno del Siglo XXI “I hate the 21st Century” y la hard rockera “OCD”, donde ya te han ganado del todo. !Mierda! Cuándo fue la última vez que pasaron por mi ciudad y porqué no fui a verlos, tienen temas nuevos que son de traca.  No llevamos ni medio disco y quieres volver a tenerlos delante.

“Midnight Rider” es su clásico medio tiempo que marida de cine con “Straight down the line” en la que cuando parece que la cosa baja un poco entran esos coros que tanto nos ponen. De aquí al final qué os voy a contar, tienen en su ADN la fórmula de las canciones de 3 minutos y siguen dando en la diana con “Lay the money down” o “i'm not your slave”, que parece escrita en los inicios del combo. Se saltan la regla del minutaje solamente una vez hacia el final con “Dead in Los Angeles” y cuando la cosa acaba en la notable “I despair”, vuelves a ponerlo sin dudar para volver a acordarte de aquella canción que tenía coros, la otra que tenía esas guitarras tan crujientes y esa otra que te pareció que cuando sonó se te había ido el puño al cielo. En resumen amigos, un gustazo escuchar discos así si te gusta el rock and roll y la próxima vez que pasen cerca de mi casa ni de coña me lo pierdo. Prometido.