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Regreso al rockabilly pantanoso, Ricardo Virtanen & The Rockin' Shakers: "Echoes of An Era Vol. 2"


Por: Guillermo García Domingo. 

Dos años después de su predecesor, Ricardo Virtanen & The Rockin’ Shakers han publicado el segundo volumen de "Echoes Of An Era", otra sacudida rockera que ya echábamos en falta, ante tanta canción demasiado cocinada para gustar, recibir elogios, visitas, o qué sé yo. Virtanen es un trabajador incansable, no se rinde nunca, e insiste en sus pasiones, a los que dan por muerto al rockabilly y le dicen que lleva tiempo sin “engrasar los ejes” les dice lo mismo que les espetó Atahualpa Yupanqui, a mí me gustan como suenan “los ejes de mi carreta”, ¡y a nosotros también! Virtanen lleva 45 años en la carretera, ahí es nada, era un chaval, cuando ingresó en las orquestas que amenizaban las fiestas en los salones de la capital, para sustituir a su padre. No importa lo veterano que sea, este nuevo vinilo de 10´ evoca la época dorada, cuando, en cierto modo, se inventó la juventud, en palabras de Jon Savage, y los teenagers se rebelaron contra todo y contra todos.

Por eso ha recuperado cuatro de sus composiciones, que ya había grabado como miembro de otras bandas. De Lobos Negros, su banda de referencia, y de otros conjuntos en los que ha militado. El pasado verano se encerró con David Mad Mayer, Dave Álvarez y Ángel Siete Vidas (sus Shakers) con el fin de renovar estos temas salvajes. El primero fue el responsable de la grabación en su estudio y sello Evil Monkey. Por allí recalaron otros ilustres compañeros, tan canallas o más que ellos, para poner sus instrumentos y su voz al servicio del gran Virtanen, respetado y querido por igual, en un gremio, como dijo acertadamente Kepa Arbizu con motivo de su primer 10´, que se ofrece a sostener a los compañeros sin pensarlo como si se tratara de una pelea callejera. 

Al primer tema de la cara A, “Take A Look”, hay que subirse en marcha, si no la pierdes, y el tren se dirige al sur, faltaría más. El que provee el viaje es el gran “Ángel Siete Vidas”, la locomotora es la base rítmica del propio Virtanen y el contrabajo de Dave Alvárez, que echan leña a la caldera. Esta canción sigue retumbando después de que termine. “Memoria Corazón”, no se queda atrás, una guitarra portentosa toma la iniciativa, es la señal para que acudan el resto de instrumentos, para arrastrar la máquina a todo trapo, y enseguida llega la sorpresa de escuchar a Víctor Coyote que embrida a esta bestia de forma asombrosa. No hay que perderse la letra de Ricardo Virtanen, que por si no lo sabéis, en una de las muchas vidas creativas que atesora, es un poeta y crítico extraordinario. Los coros y la guitarra solista (y la slide guitar) de Ángel Siete Vidas le dan el contrapunto a la voz de Coyote. Esta canción es un corazón que late desbocado. 

La cara B continúa explorando todas las expresiones del rockabilly, el psychobilly, el rockabilly pantanoso, con guitarras en lugar de caimanes, y otras variantes. La instrumental “Plenilunio sangriento” logra que se ponga el sol, salga la luna y los licántropos que la rinden pleitesía. Es terroríficamente buena. Entre otras cosas por culpa de la guitarra de Bobby Gonzales, el saxo de Juan Pina (dispuesto a llevarnos a las salas de cine) y la cohesión de la banda. Aullaréis de placer al escucharla. “Corre dentro de mi cabeza” es adoptada por la voz de Virtanen, y supera la prueba con éxito, ¿hay algo que este hombre dentro de un estudio no sepa hacer? No faltan ni siquiera los falsetes que el rockabilly requiere, las guitarras de Jimmy GBRS y David Mad Mayer no dejan rehenes, afiladas o aserradas según el “trabajo” sucio que haya que hacer, más el impecable bajo eléctrico de David Merino, ex Lobo Negro. Menudos sicarios.

La que sostiene sin desmayo todas las canciones es la batería de Ricardo, al que podremos ver en acción, haciendo de las suyas, quien lo ve no se olvida, junto una retahíla increíble de compañeros en la sala Silikona de Moratalaz (Madrid) el sábado 21 de marzo, los que contribuyeron en la grabación y otros que no estuvieron como Marcos Sendarrubias, Jose Insaciable, Antonio Montana, Luis Lobo Negro o Lou Reyes. Se va a liar una de campeonato a partir de las 22 h. Los que se lo pierdan pueden acudir a la tienda Delia Records a hacerse con este precioso vinilo cuyo diseño ha sido realizado por Henar Herguera, el autor de la fotografía del “jefe de todo esto” es Leo Cobo, mientras que el dibujo de la contraportada, extraordinario, se lo debemos a Milton Castillo. Dentro de muy poco estará por todas partes, haciendo estragos por ahí, el rockabilly no está muerto, por si alguien lo dudaba.