Los Radiadores: “Sorbos de Electricidad”


Por: Javier González.

Seamos francos, en esta casa siempre hemos sido muy seguidores de Los Radiadores, no es algo nuevo ni puntual. Ahora bien, si encima a su habitual forma de proceder para facturar un rock sin concesiones, crudo y directo, le suman la capacidad de aportar unas guitarras todavía más furiosas y cañeras, algo que han hecho a la perfección en este “Sorbos de Electricidad” (Bonavena Música 2024), no nos queda más remedio que rendirnos sin condición ante esta nueva colección, a sabiendas que el regusto dulce en el paladar perdurará por bastante tiempo. 

Y es que en esta entrega se nos presentan supervitaminados con la aceleración propia del punk y el nervio deudor del rock and roll primigenio, desde la inapelable declaración de amor que supone “Moriré por Ti”, el surf- doo wop de hechuras ramonianas de “La Misma Canción”, impensable dejar de tararearla; la gamberrada rockabilly repleta de sorna de “He Visto Cosas que no Podrás Creer”, con ese rollazo a “La Mafia del Baile” de Loquillo y Trogloditas, y la no menos vacilona “Querido Dolor”. 

También demuestran que sin perder el punch son capaces de acercarse a sonoridades que son pura new wave algo que bordan en “Han Vuelto a Llamar”, entre referencias a The Shangri- Las, el King Creole y The Cramps, volviendo a aporrear las quintas en “Ya no somos Jóvenes” y “Esto ya lo Ví”, acercándose por concepto a The Stranglers en “Ayúdame”, facturando su particular “No More Heroes”, recordando a los héroes del rock que ya no están, para cerrar este suculento festín con “Rápido”, totalmente tribal y caníbal, en la línea de los mejores trallazos de los primeros discos de Ilegales

Debemos agradecer a Raúl Tamarit, voz y guitarra, José Antonio Nova “El Joven”, guitarra, Sergio Domingo, bajo, y Vicente Vila “Metralla”, batería, la mera existencia de una banda como Los Radiadores, inasequibles al desaliento, ajenos a la sordera del público mayoritario, ennobleciendo la profesión rockera sin defraudar nunca con sus trabajos y siendo capaces de seguir grabando a estas alturas de la película auténticos discazos como este “Sorbos de Electricidad”, donde elaboran un brebaje que sabe a gloria gracias a la acertada mezcla de actitud punk, una pizca de sarcasmo y altas dosis de un rock con hechuras primigenias ideal para los amantes del género cantando en castellano.