Barbara Dane: "Hot Jazz, Cool Blues & Hard Hitting Songs"

Por: Txema Mañeru 

Este doble compacto de 38 canciones y dos horas y media de música es ante todo una lección de eso, de música. Pero también es una apasionante lección de historia americana. De historia por los derechos de las clases sociales y de las razas marginadas. También es historia del feminismo y de la femineidad. Barbara Dane es de esa clase de artistas como Pete Seeger, Woody Guthrie, Bob Dylan, Nina Simone, Johnny Cash, Billie Holiday o Bessie Smith, cuya música e historias debieran enseñarse en todas las escuelas. Aunque su principal escuela sea la vida. 

 Aquí tenemos 60 años de sus vida y de sus canciones en un completísimo recopilatorio titulado perfectamente "Hot Jazz, Cool Blues & Hard Hitting Songs" (Smithsonian Folkways Recordings / Karonte). Claro que un disco así sólo lo podrían sacar la gente de Smithsonian Folkways, y eso nos congratula, porque así nos viene presentado en un precioso triple digipack y con un libreto de 40 páginas realmente hermosas y apasionantes. Montones de preciosas fotografías de toda su trayectoria y con la historia vital de una luchadora que no se rindió nunca ante nada ni ante nadie. Se la conoció como la Bessie Smith en estéreo y ha inspirado a un montón de músicos que vinieron tras ella, comenzando por una siempre rendida admiradora como Bonnie Raitt

En este disco, además, tenemos hasta 14 temas inéditos. Muchos de ellos tan buenos o mejores que algunas de sus composiciones más celebradas. Tenemos además unas cuantas de sus más sonadas colaboraciones. Colaboraciones que llevan la firma de nombres estelares del blues, el folk, el country o el jazz, tales como Pete Seeger, Willie Dixon, Lightnin’ Hopkins, The Chamber Brothers, Doc Watson o Memphis Slim. Gigantes del blues como Willie Dixon o Memphis Slim le ayudaron en su lucha y a hacerse un nombre en la música. Algo que también hicieron Louis Armstrong, Duke Ellington, Muddy Waters, Little Brother Montgomery, Clara Ward o Mama Yancey. 

Esta completa panorámica está hecha y lleva las anotaciones de la propia Barbar e incluye sus temas propios más importantes tales como "Way Behind The Sun", la controvertida "Join The GI Movement" o los estupendos blues "Gipper Gate Blues" o ese gran dueto con estupenda armónica titulado "King Salmon Blues". Por supuesto que tenemos sus célebres versiones de muchos de esos grandes ya citados. Es el caso del "Deportees (Plane Wreck at Los Gatos)", de Woody Guthrie, el siempre estremecedor "Only a Pawn In Their Game" de Dylan o el góspel final a capella de Pete Seeger "Oh, Had I a Golden Thread". Un Seeger del que tampoco falta esa canción de lucha titulada "We Shall Not Be Moved". 

Domina el blues a lo largo de su recopilación como lo hizo también en su trayectoria. Por eso arranca con ese desnudo y telúrico "I Am A Weary And Lonesome Traveler", el espectacular dueto junto a Lightnin’ Hopkins "Sometimes I Believe She Loves Me" u otros tan buenos como "Mother Earth" o "You Don’t Know Me / You Don’t Know My Mind", junto a Doc Watson. Hay espacio igualmente varias joyas de la precursora Ma Rainey como "Let Me Be Your Rag Doll (Southern Blues)" o ese "Walking Blues"’ con destacado piano. Hay toques soul y aromas a Joni Mitchell en "Working-Class Woman". El lado jazz está muy bien representado con los aromas a Nueva Orleans y la trompeta de "Basin Street Blues" o esa lenta preciosidad titulada "My Melancholy Baby", con un delicado piano y una voz que recuerda a la pasión de Billie Holiday. Tenemos más góspel vocal en "This Little Ligth of Mine" y alguna joya de blues eléctrico y con banda como el "Good Morning Blues" con arreglos de Osamu Menendez y buenas letras adicionales a cargo de la propia Barbara. Además, hay hueco para un tango jazz a lo Tom Waits como "Boulevard of Broken Dreams". ¡Ojalá que no haya tenido muchos sueños rotos a lo largo de su extensa vida y ojalá todavía cumpla alguno que le falte! Aquí tenemos sus mejores sueños musicales para recordarla en todo su esplendor.



Entrevista X Aniversario El Giradiscos: Carolina de Juan (Morgan)

"Nuestra prioridad es trabajar en lo nuestro, y después, si alguien se hace eco, agradecerlo"

Por: El Giradiscos

Fotografías: Carlos Rosillo

Si algo marca, o eso nos gustaría creer, una de nuestras bases de la línea que intentamos seguir en la web musical El Giradiscos es la continua búsqueda de nuevos talentos y hacer , dentro de las posibilidades, de altavoz de ellas. En ese sentido, la banda madrileña Morgan, con la inigualable voz de Carolina de Juan a la cabeza, responde a esa definición de una de las grandes revelaciones que nos ha dado el rock en nuestras fronteras recientemente. Parte de su éxito radica en la manera de aglutinar las influencias de los sonidos clásicos y las texturas de ritmos negros en unas coordenadas más actuales y a su vez personales. Precisamente todo ello les hace ser uno de nuestros referentes a día de hoy, y por extensión un lujo poder contar con su cantante para celebrar nuestro "cumpleaños" y hablar con ella de música, medios, recuerdos, y varias cosas más...

Al igual que se suele preguntar si vinilo o CD; ¿prensa escrita y/o digital?

Carolina de Juan: En mi opinión, las dos, cada formato tiene su función...

En estos últimos años ha habido una enorme proliferación de todo tipo de webs, blogs, de temática musical, ¿la irrupción de tanta oferta es algo siempre positivo o tiene algunas contraindicaciones esa posible saturación? 

Carolina de Juan:Como en todo, todo en exceso tiene sus desventajas también, pero siempre que se curre desde el respeto y con motivación, creo que es muy positivo. Cuanta más exposición para bandas y artistas, mejor. Cuanta más información relevante y útil para los amantes de la música, mejor. Además muchas son especializadas en géneros musicales, en agendas de conciertos, en bandas emergentes, etc. Tienes distintas perspectivas para ver, encontrar y disfrutar la música, yo creo que el balance es positivo. 

En un mundo donde la manera de escuchar música es mucho más atomizada y el disco ha desaparecido casi como concepto, ¿qué papel crees que debe de jugar el periodista/crítico musical en la actualidad? 

Carolina de Juan:Creo que, aunque la tendencia mande, el hecho real es que hay distintos formatos a día de hoy vigentes. Por eso pienso que es necesario dar a todos su reconocimiento, el hecho de que un formato sea protagonista no tiene necesariamente que pasar por discriminar a otros. Creo que muchos medios valoran estos otros formatos que no son tendencia y me parece maravilloso. Es importante no cegarse por el que pesa más, en mi opinión, en todos los ámbitos, hay que valorar cada propuesta por muy escondida que esté y no desmerecerla para dar valor a otra que parece que pone de acuerdo a la mayoría. 

¿Mantienes cierta rutina o tradición de acercarte a determinadas publicaciones musicales o accedes de forma esporádica por informaciones o artículos que te llegan o interesan? 

Carolina de Juan: Bueno, como decíamos antes, hoy hay miles de maneras de acceder a publicaciones musicales, yo soy de las que se topan con casi todas por casualidad, antes de empezar el día, pero me gusta visitar páginas musicales y de vez en cuando comprar revistas musicales. 

Dada esa evidente falta de relevo generacional existente en el interés por la prensa musical. ¿Crees que se trata de una cuestión cultural por parte del "nuevo" lector o existe un desapego de la prensa por los actuales intereses más populares? 

Carolina de Juan: En mi entorno el interés por la prensa musical es muy alto, no sabría definir el por qué de ese desapego. Supongo que esa es una de las desventajas de la grandísima cantidad de información, a veces puede abrumar. 

¿Cuáles son tus primeros recuerdos o contactos con la prensa musical desde la perspectiva de fan y consumidor? 

Carolina de Juan: Revistas, recortes de periódicos que había en casa, mis padres son músicos y mi hermana una amante de la música, así que había mucho material en casa. 

En los inicios de tu carrera musical, ¿cómo fue la relación con la prensa musical, tuvisteis rápidamente apoyo, costó que os hicieran caso? 

Carolina de Juan: Al principio mandé emails con una ·newsletter· bastante precaria con un EP de Morgan y algunos vídeos, a muchísimos blogs, páginas y demás. Algunas enviaban aquello de, paga una cuota y te publicamos, otras publicaban algo sin pedirnos nada; gracias de verdad (Risas);  y otras directamente no respondían, lo cual me parece comprensible, teniendo en cuenta que los mails que yo mandaba no eran tampoco el atractivo máximo. Así que tampoco hubo un movimiento muy significativo y dejamos de intentarlo. Más tarde, durante el primer año de gira de "North", después de los primeros conciertos en Madrid, que fueron nuestros primeros pasos más importantes, hubo alguna crónica, después hubo más crónicas y nosotros alucinábamos por que no sabíamos ni que los medios habían venido a vernos… Sinceramente hemos tenido siempre muy buena suerte y estamos muy agradecidos a la prensa por haberse interesado por nosotros y haber querido compartir la experiencia de los conciertos en sus respectivos medios. 

Y dentro de esa historia de la relación con los medios, ¿cuál es el momento, el comentario o la situación, que recuerdas con más cariño y/o emoción? 

Carolina de Juan: Todos han sido buenos, todos los recibimos con cariño porque no los esperamos, pero por poner un ejemplo, al día siguiente de tocar por primera vez en Burgos, salimos en el periódico, en el diario de Burgos, una foto del concierto y casi media página de crónica ¡o eso me parecía a mi! Guardo los recortes cuando algo así nos pasa. Fue brutal y nos emocionó mucho! Siempre nos emociona la verdad. 

¿Han sido parte las revistas -o cualquier otro formato- de tu educación musical? ¿Te han servido para conocer y/o descubrir cosas? 

Carolina de Juan: A través de mi hermana sobre todo, yo era más de quemar los CDs que caían en mis manos, fuesen cuales fuesen. Pero son Ekain y Paco los que tiene colecciones eternas de revistas. Popular 1, Metal Hammer, Kerrang, Kerrang inglesas, Heavy Rock… las compraban todos los meses durante años. 

¿Crees que existe posibilidad de revolucionar la prensa escrita hablando con los músicos desde otro enfoque? ¿O más bien crees que está todo tan trillado que estamos condenados a repetirnos una y otra vez?

Carolina de Juan: Creo las dos cosas. Por muy innovadora que sea la manera de acercarse a los músicos, al fin y al cabo es hablar y conocer a una persona, creo que eso es lo común a todos los documentales, autobiografías, biografías, películas, entrevistas, experiencias… Está bien seguir intentando acercarse al músico de distintas maneras, pero el objetivo final es el mismo y por tanto, sí, se repite una y otra vez con cada artista. Creo, además, que a día de hoy, las redes sociales y la altísima exposición que ya de por sí hacen los propios músicos sobre sí mismos y sus circunstancias, hacen difícil llegar a ese punto de cercanía si eres un medio externo. Pero también creo que muchos no crean esa cercanía de manera voluntaria y por lo tanto la prensa es uno de los factores externos que pueden acercar al músico, y si cada vez es de una manera más innovadora dentro de lo sensato pues me parece que puede revolucionarse, sí. 

Morgan es una banda en constante crecimiento que ya no necesita de medios de comunicación para darse a conocer, aunque imagino que no hace tanto sí que serían necesarios. ¿Qué importancia han tenido los medios en ésta progresiva escalada de vuestra popularidad? 

Carolina de Juan: En mi opinión no es que ya no se necesite o se haya necesitado. No creo que a día de hoy sea condición obligatoria salir en los medios para que alguien te conozca. Mediante redes sociales ya puedes crear una infraestructura que por pequeña que sea elimina la necesidad de otras ventanas al mundo a parte de las propias. En nuestro caso, el de Morgan, nunca ha sido una prioridad, ha sido un factor muy importante, pero la prioridad es trabajar en lo nuestro y, después, si alguien se hace eco, agradecerlo. Para nosotros ha sido maravilloso y, como decía, importante el papel de los medios. Las radios, las crónicas, los artículos que hablan de nuestros conciertos y nuestra música, nos han ayudado a llegar a muchas personas, a despertar una curiosidad, etc. Y nosotros estamos muy, muy agradecidos por ello y por el trabajo de todos los que lo hacen posible. 

Quizás os suene a tontería, pero al ser una banda que canta en inglés. ¿Habéis observado algún tipo de distinción o trato diferente de algún sector del periodismo por dicho motivo? 

Carolina de Juan: No es ninguna tontería, sobre todo al principio era más un problema, pero de otra naturaleza. No nos ha supuesto gran cosa con el sector del periodismo, o por lo menos, eso creemos nosotros. Lo máximo que genera que cantemos en inglés es que casi nunca falten en las entrevistas las preguntas sobre si algún día nos pasaremos al castellano. 

No sé si nos sigues habitualmente o si nos lees de cuando en cuanto. En todo caso, ¿cómo ves la labor que desarrollamos a través de El Giradiscos? 

Carolina de Juan: Me parece un medio completo, necesario y que tiene tanto en calidad como en cantidad un contenido brutal. Es una labor, entiendo que, casi heroica y que todo el mundo, tanto músicos como lectores, agradece. ¡Felicidades por el aniversario y que sean muchos, muchísimos más!



Full: Épica eléctrica desde Capadocia

Sala Las Armas, Zaragoza. Viernes, 15 de marzo del 2019 

Texto y fotografías: Javier Capapé 

Las guitarras potentes, la rítmica marcada y las palabras contundentes volvieron a inundar el espacio cultural de Las Armas el pasado viernes. Esta vez era el turno de los sevillanos Full. La banda de rock capitaneada por Javier Valencia venía a tierras del norte a presentar su más reciente trabajo "Capadocia", marcado por un mayor empaque sónico que hace de las once canciones que lo componen algo grande, derrochando energía y nervio por los cuatro costados. Lo que nos encontramos por tanto los que nos acercamos a ver la renovada propuesta del quinteto en directo fue precisamente eso: rabiosas guitarras, mensajes crípticos, y actitud por momentos desafiante. Además, el fantástico sonido de esta sala, que me sigue teniendo encandilado, ayudó a dejar volar nuestra imaginación con las letras de unas canciones que invitan tanto a la reflexión como a la camaradería eufórica en algunos pasajes. 

En los primeros meses de 2019 y como consecuencia de la acogida de su último disco producido por Raúl de Lara, la banda sevillana ha conseguido colgar el cartel de "no hay entradas" en muchas de sus citas por salas durante este invierno. Este fin de semana cerraban la primera parte de su gira de presentación en Zaragoza y Barcelona, y aunque en la ciudad del cierzo la sala no estaba llena, la entrega se palpó desde el primer momento (destacando la presencia de varios niños en las primeras filas que corearon todas y cada una de las canciones de la noche).

Todos escuchamos atentos desde los primeros compases de "Derinkuyu", el instrumental que abre el disco y que puso a los músicos sobre las tablas, que desembocaron en el potente arranque con "Penúltimo escalón". Quedó claro desde el primer momento que lo importante era dar espacio a sus más recientes creaciones, como ocurrió con la enérgica "Alfombra roja", aunque también nos regalarían perlas de sus dos primeros discos "Mi primer atraco" y "Tercera Guerra Mundial", demostrando que el repertorio del grupo es sólido y soporta perfectamente el paso del tiempo. La potencia iba a ser preponderante y apenas quedaría espacio para la calma, aunque no por eso faltó emoción, que se palpaba casi en cada canción desde la complicidad entre Bubby Sanchís y Javier Valencia hasta la sonrisa casi permanente que mostró este último.

"Otra vez" fue su primera parada en el pasado, con ese estribillo con tintes épicos en el que brilla plenamente la voz de su líder, y tras ella lograron convencernos con la luminosidad de la más reciente "Deniebla", que cuenta con claras reminiscencias a Pucho, de Vetusta Morla, en la forma de cantar. El palpable dolor que resuena en "Aullando" se mostró como un grito descarnado y antes de afrontar "Mejor Opción" tomaron aire para entregarse por completo y desgranar ese brillante texto sin apenas respirar. Full seguían dando en la diana mientras la Rickenbacker de Javier Valencia sacaba todo su brillo sin bajar los decibelios, y sin perder esa línea entre la agresividad y la emotividad llegó "Será Mejor", otro momento álgido que desató los coros de los presentes aún siendo una canción muy reciente y no haber sido lanzada como single, prueba de que este disco terminará consolidándose por la grandeza de sus canciones a pesar de que a primera vista le sobre garra y se aleje algo de la vena más pop de "Tercera Guerra Mundial" o de la postura más intima de su debut.

"Distintos" fue otro estallido colectivo, una canción con mucha fuerza, marca de la casa de los sevillanos, con una gran capacidad para conquistar a los presentes gracias a contar con un estribillo ideal para corear con puño en alto. Seguidamente vendrían los aires de ranchera electrificada de "Historia Perdida", la explosión de "Zombis", con un final encendido, y la agresiva combustión de "Misión y Funeral", que otros grupos soñarían copiar para convertirla en su himno particular, antes de explicarnos la críptica "X" de la que se confesaron muy orgullosos y por la que todo el grupo siente debilidad.

Todo se sucedía con cierta presteza, y casi sin darnos cuenta llegábamos a la más serena "Espantapájaros" y a la sublime "Quiénes somos realmente", que nos condujo al falso final, a pesar de sólo haber pasado una intensa hora de concierto. Apenas un par de minutos fuera del escenario, el cantante apareció solo acompañado por el piano para interpretar una versión renovada de la canción con la que se cierra el viaje sugerido en este último disco. "Contra un Imperio" sonó muy sentida en su primera parte, convirtiéndose en el único momento de la noche en el que bajaron sensiblemente las revoluciones, y tras la incorporación del resto de la banda se marcaron un final épico donde estalló la tormenta eléctrica que amenazaba con descargar durante toda la noche. "Alabama" arrasó con sus "fuegos artificiales" y ese riff que puede recordar a unos inspirados Muse, y que aquí sonó menos impostada que en el disco y mucho más convincente. Y el broche llegó como era de esperar con"Adiós", donde pudimos ver a una banda segura de haber ofrecido un concierto muy bien medido, con un sonido casi perfecto sin quitarle peso a las guitarras (rasgando casi todo el tiempo tres de estos instrumentos a la par), aunque quizá algo escaso en su duración, que quedó más cerca de lo habitual en un festival que en un concierto en sala.

La banda que ha sido definida como la del "crecimiento silencioso" gustó servirse del ruido y la electricidad para llevarnos de la mano por las recónditas ciudades subterráneas que pueblan este "Capadocia", bajando hasta nuestro yo más íntimo para encontrarnos siempre con la sorpresa y la pasión, no perdiendo ni un ápice de intención tras llevar estas canciones del disco al directo. Es cierto que los seguidores de Full somos cada vez más numerosos y que este disco puede llevarles a llenar más salas y lograr un mayor reconocimiento por su sonido compacto a la vez que épico, pero es que el combo sevillano bien merece disfrutar de un merecido aplauso que trascienda el postureo indie y reconozca el potencial de un grupo inteligente a la par que exigente con su público y consigo mismo. Ojalá no se cansen nunca de explorar las múltiples capas de su "Capadocia" particular.


Deniro: "De las cenizas a la gloria"

Por: J.J. Caballero 

Algunas bandas entienden que es mejor esperar a asegurarse de que lo que quieren decir lo dirán de la forma adecuada, o al menos en la que ellos se sienten más seguros. De ahí que los adelantos en forma de EP digital que Deniro publicaron como paso previo a esta nueva docena de canciones que forman un todo, un nuevo disco física y propiamente dicho, supieran a poco a quienes los siguen desde el principio de su trayectoria. Nano Ruiz, músico avezado y creyente férreo en las posibilidades de una banda contundente y en continuo avance, se desmarca definitivamente de su anterior etapa con Habeas Corpus y ayudado por la voz, tibia en ocasiones, de Tanke Ruiz (también firma la mitad de las letras de "De las cenizas a la gloria") y los imaginativos arreglos de guitarra del gran Javi Lisón, graba aquí otro muestrario de poderío y bases noventeras en su mayoría marcados por el fuerte peso de las melodías, que tradicionalmente se han venido disociando de la potencia rockera al uso. Aquí, sin embargo, ambas se conjugan sin que el conjunto acabe chirriando en ningún momento. Un síntoma de inteligencia y saber hacer, sin duda. 

La banda sigue apostando la mayor parte de sus haberes al caballo ganador del hard rock, a veces con un buen tinte ochentero, y ajusta la producción del habitual Carlos Santos a trallazos como "Ha llegado el rock & roll", con la elocuencia de un sonido aumentado por los coros de Laura Rubio (Garaje Jack) y las teclas de Marta Ruiz (Sex Museum), nombres destacados entre la amplia nómina de colaboraciones que incluye el disco. Ahí están, sin ir más lejos, su ex vocalista Dave Gómez, recordando viejos tiempos en "No se puede superar", o su siempre presente inclinación al rap encarnada por las voces de un viejo colega como MARS (en la formación actual de Habeas Corpus) o Kelo Gamboa, de los certeros Dremen. Más escorados al metal se muestran en "Bienvenido a mi sueño" y más centrados en lo suyo, es decir, en las descargas de ortodoxia rockera, en un tema impecable titulado "Espalda con espalda". Pueden incluso aproximarse al indie en "Ni tú ni yo" o al stoner de base americana en “"Lo que ves es lo que soy". Lejos de desproveerse de personalidad, no hacen concesiones a la previsibilidad y afinan las guitarras en modo funk para parir perlas como "Mi compañera" y hallan remanso en las aguas templadas de "El adiós", una buena manera de concluir un trabajo que también se detiene en páramos instrumentales. Escúchese "Iceland" y se podrá comprobar que Deniro tienen muchos más ángulos que los obvios cuando se les oye sin demasiada atención. 

"De las cenizas a la gloria" es la confirmación de que tenemos en ellos a un valor firme del rock español, por mucho que su propuesta –quién sabe si por demasiado obvia o algo tendente a la uniformidad- no alcance las recompensas que otras similares disfrutan con iguales o menores méritos. Y hasta el fantástico cuadro de Marta Gómez Pintado, retratando al quinteto con sus pinceles en la portada, prueba el excelente ánimo creativo de una banda destinada a seguir intentándolo. De seguir así, se les agradecerá siempre el esfuerzo.

Cass McCombs: "Tip Of The Sphere"

Por: Txema Mañeru 

¡Me encanta este tipo! Disco a disco no deja de cautivarme. Lo descubrí hace una década con el ya entonces aclamado "Catacombs", y ya no he podido dejar de seguirle. Cambió de registro, algo habitual en su trayectoria, con un "Humor Risk" más rockero. No obstante, McCombs nunca ha tenido problemas para añadir toques psicodélicos, folk, progresivos y siempre personales a su pop-rock poliédrico. Tanto es así que se la ha comparado con genios igual de personales como los de Alex Chilton, Iron & Wine, John Lennon, Cat Power, Robyn Hitchcok, Bill Callahan, Julian Cope, Will Oldham, Syd Barrett, Sparklehorse, o Brian Wilson. Entre sus ricas y variadas canciones a menudo también hemos sentido efluvios de la Velvet Underground o de Roxy Music, por citar dos bandas bastante distantes entre sí. Hace 3 años entregó un de los indiscutibles discos de aquella cosecha. De hecho "Mangy Love" fue el mejor disco de rock del 16 para Pitchfork

Ahora con este refrescante "Tip Of The Sphere" (ANTI- / PIAS) optará también al o más alto en este 2019. Grabado de manera más espontánea y con su ya habitual banda, es una gozada de principio a fin. Además cuenta con unos cuantos invitados que hacen aumentar el número y la calidad de los detalles instrumentales en muchos de los ricos y mutantes temas. El disco se abre con el precioso ritmo repetitivo de "I Followed The River South To What". Emocionantes estrofas vocales con perfectas segundas voces a cargo de él mismo y el prophet, melotron y rhodes de Frank Locastro, que aporta un excelente fondo. Sumemos a ello unas guitarras mágicas dirigiendo la envolvente melodía, las mismas que sonarán más rock en "The Great Pixley Train Robbery" y que adquirirán un apropiado tono más grave. 

"Estrella", como indica su título, resuena más onírica y propicia para viajar por el espacio. "Real Life" es otra flipada con unos grandes arreglos que incluyen piano, oberheim, tabla, dalak o violín y que puede encantar a los seguidores del gran Bon Iver. "Sleeping Volcanoes" supone un perfecto single con una historia absolutamente preciosa. Por cierto, que todas ellas vienen impresas en el cuidado libreto interior. También la portada y el art-work están a la altura de lo que es habitual en el prestigioso sello ANTI-. Aprovechamos este inciso para recomendarte también otro joyita recién editada por dicho sello. Se trata del emocionante y sobrecogedor "Live In London" de Mavis Staples, con temas de Jeff Tweedy, Ben Harper, Talking Heads, Pops Staples o Curtis Mayfield. También con algunas de esas historias de lucha y superación de la propia Mavis. Si la viste por ejemplo  en el pasado Music Legends de Sondika, seguro que te recordará agradablemente su sentido concierto. 

La segunda parte del extenso disco de McCombs es todavía más apacible, relajada y ensoñadora. Para mí, aún mejor, y perfecta para perderse una y otra vez entre sus canciones. Comienza el nuevo viaje con "Sidewalk Bop After Suicide", una lenta y cautivadora melodía envuelta con las guitarras de Cass y Dan Head y engalanada con el moog de Shahzad Ismaily y el prophet y el melotron de Locastro. Magia pura la mostrada en ‘Prayer For Another Day’, con la pedal steel de Dan Iead y la guitarra de McCombs y unos tonos cercanos al mejor J.J.Cale. En "American Canyon Sutra" lo toca todo Cass y es una alucinación casi progresiva que recuerda a los más gloriosos Pink Floyd, ‘Tying Up Loose Ends’ es puro relax y una especia de introducción a la genial despedida con "Rounder". Un tema otra vez con el tran-tran de J.J. Cale, la pedal steel y luego los teclados de Locastro que le añaden un excelente toque a los mejores The Doors. ¡Un magnífico colofón a un sensacional disco que voy a volver a escuchar otra vez ya mismo!

Journeys: DJ set 2manydjs. Color y sensaciones desde los platos

Sala Razzmatazz, Barcelona. Sábado, 16 de marzo del 2018 

Por: Blanca Solà 

La sesión Journeys se trasladó, el pasado sábado 17 de marzo, a la sala 1 de Razzmatazz de la mano de los hermanos Dewaele; más conocidos como 2manydjs. 

Una sesión especial y, seguramente, de las más recordadas, con cuatro horas de intenso recorrido musical para quemar la pista de baile. En este set pudimos vivir una sesión similar a la que tuvo lugar en el Sónar 2018. En el festival presentaron el ambicioso proyecto Despacio (de la mano de James Murphy de LCD Soundsystem); un espectacular soundsystem formado por siete altavoces y amplificadores dispuestos en círculo para conseguir que la música retumbara como en los clubs de antaño. Y en este caso, se creó un sistema de 10 torres de sonido repartidas por la pista y se consiguió que, en cualquier rincón, la música estuviera presente sin perder fidelidad. Una experiencia auditiva que vibró intensamente y un diseño de luces hipnotizador y deslumbrante que también jugo un papel importante en todo el set. Bravo Razzmatazz.

Para los amantes de la música electrónica y, en especial, para los fans de 2manydjs, el sábado vivimos un show inigualable de mezclas que, cualquier otro Dj, no podría imitar con esa sintonía y naturalidad. Gracias también a su banda de rock electrónico, Soulwax, la sesión vivió momentos de intenso techno, rock y como no podía faltar, canciones legendarias de la música disco. Uno de los grandes momentos fue cuando sonó "You Make Me Feel" de Sylvester. Pero, si abrías los ojos y mirabas la sala repleta de manos alzadas y movimientos de cadera, cualquier canción era la mejor para sentir la energía y alegría del público. Los silbidos, siempre presentes en sus sesiones por el público de fondo, tampoco faltaron en este. Hubo momentos intensos con una electrónica más dura y pura. En otras ocasiones, la música se convertía en comercial con ritmos repetitivos y próximos a un dance más bailable. 

Otra de las canciones integradas fue "Relax", de Frankie Goes to Hollywood. La gente sonreía, se miraba y disfrutaban de poder ver, una vez más, a los Dewaele mudados, bien peinados y pinchando como solo ellos saben transmitir.

Realmente, un festival de colores, sensaciones y un buen hacer indiscutible en lo que se denomina Dj set. Sin olvidar, que fueron 4 horas de los más grandes.

Solo nos queda dar las gracias por haber vuelto, un año más, a la ciudad condal y esperemos que, muy pronto, podamos disfrutar de nuevos remixes con la personalidad que los caracteriza.

Alex Chilton: "From Memphis to New Orleans" / "Songs from Robin Hood Lane"

Por: Àlex Guimerà

Ya casi han pasado diez años desde que nos abandonó Alex Chilton a los 59 años tras padecer un infarto de corazón, allá por marzo de 2010. Oriundo de Memphis, el músico en cuestión creció bajo las enseñanzas jazz de su padre, pero también impregnándose del sonido de la local Sun Records, para luego quedar flipado con la invasión británica (Beatles, Stones, Who,...), hecho que definió sus inquietudes musicales. Con ello, muy pronto dio su cara adolescente a los Box Tops aportando su poderosa voz en gemas como "The Letter" (firmada por el gran Dan Penn) dentro de esa maravillosa ola de las bandas "Blue-Eyed Soul" que aparecieron a mitad de los sesenta en América. Unos años después lideraría los seminales Big Star junto al "maldito" Chris Bell, con tres discos power pop para la posteridad; banda de culto -influencia para muchas otras posteriores que también lo serían (REM, The Replacements, The Posies,..), tuvo su punto y final con la prematura muerte de Chilton en 1978, pues aunque nuestro protagonista la intentó resucitar en varias ocasiones nunca fue lo mismo.

Con una carrera en solitario que ha pasado demasiado desapercibida, le encontramos en numerosas colaboraciones con bandas en su día emergentes  tocando en sus discos clave (The Replacements) o produciéndolos (The Cramps); pero también en elepés que son auténticos fogonazos rockanrolleros ("A Man Called Destruction" de 1995), visionarias odas blues ("Cubist Blues" de 1996 junto a Alan Vega y Ben Vaugh) o buques insigne de la nueva ola ("Like Flies On SHebert" de 1980). Pero la historia nos lleva a 1982 cuando, en permanente búsqueda de las nuevas tendencias del rock sin perder las raíces puras de su tierra natal, Chilton se refugió en la otra cuna que fue, es y será, del rock, New Orleans. En el que se ha considerado su periodo perdido, sin giras ni nuevo material discográfico, el músico se puso a tocar con bandas locales de versiones buscando encontrar una nueva senda musical y personal. De esta época surgen los temas recuperados en este nuevo álbum "From Memphis To New Orleans", en el que Chilton cambia su forma de cantar, del poderío que le conocemos de sus anteriores dos bandas a una voz más ligera y algo displicente. Lo mismo con su sonido, precursor del low-fi noventero, en el que se aprecia su búsqueda de la autenticidad de los sonidos primarios y de la baja producción.

Todo ello entronca con los 15 nuevos cortes contenidos en el nuevo paquete, llevándonos hacia nombres capitales del rock americano de los 90 como Pavement o Elliott Smith, a pesar de que las composiciones que aparecen son clásicas, country, soul y, cómo no, el sonido Nueva Orleans. De la ciudad del huracán Katrina surge esa influencia que refleja la inmediatez de la música en directo a la que tanto daño ha hecho el formato digital. Las protagonistas son unas canciones con las que nos viene a la mente ciertos momentos de Jonathan Richman o Lou Reed.

Para comenzar le roba a Carla Thomas el hit que Porter/Hayes le compusieron, "B-A-B-Y", para rebajarlo vocalmente aunque no en vientos. Unos vientos presentes en la mayoría del disco, en "Nobody' s Fool", recuperando a Dan Penn autor del gran éxito de su primera banda, y en "Let Me Get Close To You" de Carole King y Gerry Goffin mostrando su cara más pop , mientras que en "Lonely Weekend" aparece más rockanrollero de la mano de Don Gibson.

Pero no solo de versiones se nutre el álbum, pues siete cortes llevan su firma, de los que destaca la soul "Guantamerika", y los blueses "Underclass", aguerrido, y "Lost My Job", dylaniano. También la potente "No Sex", que nos regala una guitarra digna de su etapa Big Star y propia de, cómo no, Lou Reed. Mientras que sus experiencias personales quedan retratadas en "Lost My Job" (también en "Underclass").

El segundo de los flamantes e inéditos compilados del genial músico recién publicados por Bar None Records, "Songs From Robin Hood Lane", nos traslada hacia la década de los 90 pero también hacia la infancia de Chilton. Vayamos por partes. La infancia de Alex Chilton transcurrió en su casa familiar de la calle Robin Hood de Memphis , lugar en el que su padre, el trompetista de jazz Sidney Chilton, le enseñó los clásicos del género como el disco "Chet Baker Sings" (1956), trabajo que le acabaría marcando para siempre. Fue en aquella época cuando murió su hermano mayor hecho que hizo que la familia se mudara a una casa victoriana de un barrio adinerado de Memphis. Marcado por su pasado y por los standards del jazz de los años cincuenta, Chilton decide en 1994 grabar "Clichés", un disco plagado de temas popularizados por Chet Baker, Ray Charles, Cole Porter, Nina Simone y otros del Gran Cancionero Americano. 

De las grabaciones de aquel trabajo se nutre principalmente este trabajo recién estrenado en el que aparecen temas inéditos mientras que otros repiten, como es el caso de las formidables versiones en formato acústico de "My Baby Just Cares For Me", "Let' s Get Lost It" y "All Of You" , en las que el punteo de la guitarra y una voz cálida de Chilton se apoderan de las ondas. También repiten "Time After Time" y "Save Your Love For Me", menos dramáticas que en "Clichés" merced a un ágil piano y vientos jazzy.

Pero es con toda la banda jazz (batería de escobillas, contrabajo, piano,...) y con el saxofón tocado por el propio Chilton lo que acaba imponiéndose en este álbum de descartes luciéndose en temas como "There Will Never Be Another You" o "Like Someone in Love" (gran solo al saxo). Y no, no nos olvidamos del maravilloso cierre con una taciturna y misteriosa "What Was" que nos entronca con aquel Elvis joven que cantaba "Blue Moon" en su elepé de debut.

Son las dos nuevas entregas póstumas de este músico tan inspirado como incomprendido, que tuvo gran impacto con sus dos bandas de referencia pero que su desapercibido legado en solitario se presenta interesante. Lo que supone que no es para nada innecesaria la publicación de álbumes como estos que a buena fe superan la media de los trabajos que semana a semana van poblando los apartados de novedades de las plataformas digitales. 

Celia Es Celíaca: "Despechos de autor"

Por: Sandra Sánchez

Cuatro músicos atravesando la frontera de la treintena y con un sueño recién cumplido, publicar el disco que querían hacer, tras llevar disfrutando de la música juntos desde 2005. Acaba de salir a la luz "Despechos de autor", doce temas difíciles de encasillar, sin un hilo conductor concreto más allá del de contar sus historias, lanzar sus mensajes convertidos cada uno de ellos en una canción. ¿Pop? Sí. ¿Rock? También. Influencias, ellos apuntan que Sexy Zebras, Foo Fighters y No Doubt.

Celia, que no es celíaca, es la cantante y letrista de todos los temas. Destacan por tener letras larguísimas, infinitas, que hablan de temas sociales, de la realidad que vive su generación, del amor, del desamor, de mandar al cuerno a quien haga falta cuando es preciso (se han ganado por ello el famoso "explicit" en Spotify en su canción "Vete a la mierda"). Todo ello desde la chispa particular de esta artista de voz personal y muy reconocible, capaz de pasar con facilidad pasmosa de la dureza a la dulzura, de combinar la "agresividad" de alguna de sus letras con un lenguaje delicado en otras, realizando metáforas originales y aportando siempre un toque de humor.

Junto a ella, Bor (guitarra), Liam (bajo) y Simone (batería), que entienden a la perfección su mensaje y envuelven en una instrumentación magnífica a los temas. Guitarra explosiva la de Bor en "Lobos" o en "Quiero un grupo punky" y batería potente en"‘Una nación" (al inicio de este tema se hace difícil no pensar en los Mecano en su época de mayor éxito) y en "Extra ordinaria". "Todos caemos igual" es una de las canciones estrella del disco, emocionante, intensa y poderosa, desde el primer segundo, llevando la voz de Celia al cielo de la mano de los tres instrumentos antes mencionados. Liam, además de lucirse en el bajo, tiene una fantástica voz que se deja escuchar, si bien no con toda la presencia que nos gustaría, en los coros del álbum.

"Portugal" es un tema nostálgico y tierno pero con fuerza, el deseo de volver al lugar donde sí se ha sido feliz; "Arte para darte", súper fresco y bailable, un recuerdo alegre a la música española de décadas pasadas; y "Carne de mis carnes" el baladón del disco, una auténtica delicia de melodía, de letra y de voz, una declaración de amor en toda regla ("desde que te vi nada me divierte, solo pienso en ti").

"Despechos de autor" (el disco entero está repleto de agudos giros y juegos de palabras) reunió a los cuatro artistas el pasado verano con Jesús Antúnez (Dover, Diavlo), quien ha grabado, mezclado y producido este trabajo, masterizado por Dani Alcover (Sex Museum, Corizonas, DePedro) en Revirock. Larga vida a la música sin gluten de Celia es Celíaca.