Gran revolución de Izal en Madrid

WiZink Center, Madrid. Sábado, 25 de febrero del 2017 

Texto y fotografías: Macarena Chamorro Galán

Uno de los grupos ‘indies’ más destacados del panorama musical, Izal, llenaron el conocido Palacio de los Deportes de Madrid (WiZink Center). Tocaron ante más de 15.000 personas. La banda desplegó en Madrid la épica pop de “Copacabana” en el último concierto de fin de gira. En el concierto, Mikel recordó los inicios en una habitación de la zona de Sainz de Baranda, donde no había ventanas. Y hay que destacar cómo con esfuerzo después de seis años de carrera han llegado a llenar un “Palacio de los Deportes” hasta la bandera.

 El espectáculo comenzó por el final, y digo lo de final porque su primera canción fue “Despedida”. La banda inició el show con una pantalla en la que podía verse una máquina de escribir y acto seguido, en el segundo estribillo, se encendieron las mil y una luces y empezó el esperado concierto. Si algo caracterizó a este grupo indie fue su cercanía y si a ella le sumamos un conglomerado de emociones está claro por qué el espectáculo estuvo asegurado.

Los madrileños no escatimaron en temas, tocaron 23, y durante las dos horas que duró el concierto recorrieron casi todo el álbum de “Copacabana”. Jorge Drexler apareció en el escenario para tocar con ellos “La piedra invisible”. Además, adelantaron una nueva canción de su próximo proyecto “Ruidoblanco”. Mikel aseguró que la habían ensayado pocas veces y que por eso se había equivocado en la letra. Acabó prometiendo que se la sabría para la próxima vez que la tocaran; esta fue una anécdota un tanto divertida.

Demostraron tener un sonido espléndido, compacto y nada pretencioso. Más tarde llegó Miss Cafeína al escenario y el público se vino arriba. Las tres últimas canciones fueron "Qué bien", "Magia y efectos especiales" y acabaron con el mítico tema "Baile".

Izal está a punto de tomarse su primer respiro en seis años de carrera. Desde hace al menos cuatro, solo se han permitido un par de semanas de descanso. Han decidido que es el momento de parar y generar un tiempo de inflexión. ¡Nos vemos en 2018!

Entrevista: Los Rebeldes

“Me siento muy orgulloso de cada canción que he compuesto y de cada disco que he editado” 

Por: Javier González. 

Que dedicarse a la música en nuestro país es un ejercicio de alto riesgo es algo que cualquiera que esté acostumbrado a observar el panorama con relativa cercanía conoce; el hecho de llevar haciéndolo casi cuarenta años como alma mater y cabeza visible de una formación cuyos postulados beben directamente del rock and roll clásico, parece un suicidio premeditado para casi cualquiera. 

Para casi cualquiera que no se llame Carlos Segarra y sea vocalista, además de personalísimo frontman, de una formación como Los Rebeldes, la banda por antonomasia más ligada al rock and roll de herencia cincuentera de nuestra piel de toro que ahí siguen, inasequibles al desaliento, facturando discos repletos de ritmo, pasión e ilusión. 

Su último trabajo se titula “En Cuerpo y Alma”, perfecta simbiosis que ensalza las virtudes de un trabajo desnudo, donde las guitarras acústicas marcan la pauta, que una vez más está cantando e interpretado a corazón abierto, con la pasión del que no necesita impostar su amor al rock y a la música convertida en leiv motiv de su vida. Para hablar de ésta nueva muesca en el revólver de la banda comandada por el músico del barrio de Sants, contactamos con el señor Carlos Segarra, quien amablemente nos contó todo lo relacionado con la actualidad de uno de esos grupos a los que admirados de toda la vida. Faltaría más. 

Hace ya algunos años que os entrevistamos con motivo de la publicación de “1, 2, 3… Acción”, la pregunta es clara. ¿A qué han dedicado todo éste tiempo Los Rebeldes? 

Carlos: Lógicamente a girar como Rebeldes y como compositor a preparar nuevas canciones que serán el germen de nuevos discos en un futuro. 

Volvéis a la actualidad con “A Flor de Piel”, un trabajo claramente marcado por la intensidad, la vitalidad y las guitarras acústicas y los acordeones. ¿Cuál ha sido el motivo de haber elegido una sonoridad tan específica, alejada de la electricidad propia del Rock and Roll? 

Carlos: “A Flor de Piel” nació por la petición de un amigo de la banda que inauguraba su segundo local. Ya habíamos tocado en formato acústico en su garito, el Long Rock de Córdoba, pero la nueva sala situada en Sevilla no permitía en su escenario una batería por cuestiones de espacio, así que se nos ocurrió tocar tal y como ensayamos los nuevos temas desde hace tiempo 

Y aún así estamos ante un trabajo que suena cien por cien a Rock and Roll. ¿Estás de acuerdo en aquello de que a veces menos es más? 

Carlos: Por supuesto y además este formato es muy cómodo para nosotros por lo que te he comentado antes.

Sé sincero, ¿os ha costado mucho resistir la tentación de incluir aunque fuera un solo de guitarra eléctrica? 

Carlos: No es tentación ninguna la que hemos sentido. Igual que en un disco eléctrico aparece algo acústico nos dimos cuenta de que si a Santi Campillo le apetecía tocar el pedal Steel en lugar de un Dobró era la misma situación al contrario.

 Hablando de Santi Campillo, se ha convertido en un habitual en los últimos discos de Los Rebeldes. ¿Qué ha aportado su toque al sonido final del álbum? 

Carlos: Santi Campillo para mí es el mejor guitarra de blues rock de España. Una persona excelente, gran amigo y una Oreja (sí, en mayúscula) privilegiada. El disco iba a ser producido por mí en un principio, pero su implicación personal y profesional llegó a un punto en que sin dudarlo le cedí la dirección. No es sólo su indudable arte, también haber convivido con él, ya que su estudio Niculina Records está en su parcela, hace que su enorme hospitalidad se refleje en cada tema de éste disco. 

Incidiendo en las sonoridades del álbum se escuchan muchos ecos fronterizos, música cajún y hasta algún que otro ramalazo que me ha hecho recordar al Willy Deville más chicano, algo patente en “La Gloria del Hombre”, una canción realmente combativa que critica la avaricia y a la religión entre otras cosas. ¿A qué se debe éste maravilloso y acertado acercamiento? 

Carlos: En 2015 tuve la suerte y el placer de viajar a México por primera vez, como invitado en el prestigioso Rockabilly Rockalavera Festival. Seguramente ello y mi punto, llámale trovador rojeras, dieron pie a esa canción. (Risas)

También nos ha gustado observar que en “De Presión”, hacéis un homenaje a dos cosas que nos gustan especialmente: la cerveza y Gabinete Caligari, el mejor grupo de rock de éste país. ¿Hasta qué punto te han acompañado ambos como para incluirles en una canción? 

Carlos: “De Presión” a parte de un chiste privado, es musicalmente un homenaje a Elvis. La línea que dice “no hay como el calor del amor en un bar” es un guiño a mi amigo Jaime Urrutia más que a la carrera de Gabinete Caligari, que es muy grande pero como estilo no tiene mucho que ver con ellos. 

“María Querida” y “Marihuana Boggie”, creo que las referencias son claras. ¿Cómo surgió la idea de hacer un homenaje al verde elemento? 

Carlos: Bueno lo de las dos Marías es casualidad. Recuperamos “Maria Querida” del disco “Carne para Tiburones”, porque no fue un tema muy conocido en su momento, pero lucia muy bien en acústico cuando empezamos a usar ese formato hace dos inviernos, sin un disco que mostrara al público que iba a ver exactamente. Y “Marihuana Boggie” es una canción de Lalo Guerrero (mexicano por cierto) que me descubrió mi amigo Javi del Savoy Club de Gijón. Le tenía ganas al tema y nos apetecía grabar un tema swing en este disco, la trompeta la toca un sobrino de Juan Pinato, que tenía una banda con nuestro batería Wichy. Como podéis ver muchas buenas influencias y mejores amistades han conformado esta grabación. 

En “Chuck Berry” cantáis “Más vale Rock and Roll que ser uno del montón”. ¿Creéis que hay muchos grupos del montón y no tanto rock como debería haber? 

Carlos: En realidad solo quería expresar ese sentimiento de un jovenzuelo que quiere dedicarse a la música, no se si peor o mejor que hoy en día. Además la rima...rock and roll...molón…del montón. 

¿Cómo de duro es resistir en el mundillo musical sin renunciar a unas coordenadas sonoras tan concretas como las de Los Rebeldes? 

Carlos: El mundillo de la música está muy mareado. Hay gente que cree los Rebeldes somos demasiado rockabilly, otros que son demasiado pop, lo cuento un poco en nuestro primer single “En cuerpo y Alma”. Yo me siento muy orgulloso de cada canción que he compuesto y de cada disco que he editado. Todo el mundo es muy libre de opinar y yo también. (Risas)

Da la sensación de que el rock comienza a vivir un momento de vitalidad: Loquillo, llenando las Ventas, El Drogas, marcándose un directo mítico… ¿estáis de acuerdo en que da la sensación de que resurgimos? 

Carlos: Mi opinión personal es que hay mucha gente en una franja entre los treinta y cinco y los sesenta que están recuperando el orgullo por sus gustos personales. Y la música es uno de ellos. Lo habían abandonado en favor de otra gente, parejas, padres, trabajo e hijos. Eso me parece un error. Ya te digo que es mi opinión personal e intransferible, pero basada en mucho oír y observar…y yo tengo fama de fijarme más que un búho. (Más Risas) 

¿Qué planes maneja Carlos Segarra a corto y medio plazo?

Carlos: Me faltan años y Segarras para hacer todo lo que me apetecería, pero algo iréis viendo y escuchando.

Jose Pellón: "La peluca de Marky Ramone"

Por: Kepa Arbizu 

Los libros musicales que suelen resultar más gratificantes, o por lo menos los que tienen visos de que así sea, son aquellos que precisamente superan ese ámbito concreto y deciden abarcar más allá accediendo a otros territorios. “La peluca de Marky Ramone” necesariamente cumple con esos requisitos, no obstante en todo momento queda clara su faceta de falsa autobiografía a pesar de estar plagada de nombres reales y basada más que probablemente en multitud de hechos reales. La historia es tan típica como siempre sugerente: el nacimiento, auge y caída de una estrella del rock en su relación, más bien confrontación, con el “show business”. Pero, como ya ha quedado claro, el relato es mucho más que una aséptica o recurrente fotografía de todo ello, es además, y por encima de todo, una introspección sobre el deseo de ser libre en ese camino emprendido por cumplir los sueños y los obstáculos que uno se encuentra, y decide saltar o abrazar, en esa carrera. 

El autor de esta novela, y no me atrevo a decir si álter ego de nuestro protagonista de rimbombante nombre Elvis Morante, Jose Pellón, ha cultivado muy diversas facetas -lo que hace más fácil que su obra también contenga esa aspecto multidireccional- que abarcan desde su representación musical como integrante de los cántabros Melopea hasta la de surfista, fotógrafo o escritor en diversas disciplinas. Todos aspectos, por cierto, que de una forma u otra quedan representadas entre las páginas de un libro en el que, como no podía ser menos en estos menesteres, nos encontramos con mucho sexo, muchas drogas y mucho rock and roll. Elementos que no extraña que empujaran a Jorge Martínez, de Ilegales, a hacer de prologista en una narración con la que cualquiera que haya pisado, con más o menos profundidad, el turbulento mundo del rock le se verá identificado, ya sea de oídas o por las cicatrices en sus propias carnes. 

De familia adinerada y burguesa, aunque sus padres fueran dos habituales, con trágico final, de la noche y las guitarras, Elvis Morante nacerá marcado decisivamente por esa herencia, lo que muy pronto le llevará a seguir sus pasos e inevitablemente a reproducir los esquemas vistos en sus progenitores. Anclado en una de esas llamadas relaciones tóxicas, con un amor a veces carnal otro platónico, su pasión por el ruido, expresada con la misma rotundidad con la que se manifiesta contra el indie (aquí no hay nada ficcionado, los nombres son reales), que lo entiende como reflejo del conservadurismo, sus primeros y tambaleantes pasos por el underground tomará un cambio de rumbo cuando descubre, a medio camino entre la aparición y el desengaño, la “verdad” sobre el único Ramone vivo. Todo un símbolo del desencuentro con la trastienda que recorre el rock ‘n’ roll way of life. 

A partir de entonces, y si hasta aquí el libro se había movido en un terreno más típico bajo un aspecto encaminado al tono jocoso e irónico, tomará su representación realmente distintiva y profunda -sin abandonar ese aspecto desenfadado- cuando nuestro antihéroe tendrá que decidir la manera en la que quiere lograr ese sueño de triunfar. Envuelto en una espiral de adicciones, a estas alturas el libro ya guarda algunas similitudes con el “Corre, Rocker” de Sabino Méndez, no serán esas las únicas servidumbres con las que deberá de lidiar. 

Jose Pellón, utilizando un lenguaje coloquial idóneo para adaptarse al ritmo atropellado y crudo con que se agolpan las vivencias del protagonista, escribe lo que a la larga es una carta de amor, con sus innumerables episodios de dramas y encontronazos, al rock and roll, entendido como vehículo de las ansias de libertad y de forma de expresión propia. Un recorrido que no puede, ni sabe, desarrollarse con tranquilidad y que contiene todo un aprendizaje en el que se incluye saber instalarse en el fondo para conseguir salir a flote, lo que incluye asumir que los libros, y la vida, pueden no acabar bien necesariamente.

Thunder: "Rip It Out"

Por: Txema Mañeru 

Siguen claramente en forma los veteranos del hard rock británico de los ochenta Thunder. Tras unos años algo turbios y con poca repercusión mediática, salvo para sus fans más empedernidos, regresaron hace poco más de dos años con un aclamado “Wonder Days” que los colocó de nuevo en el lugar que se merecen.

 El pasado año nos hicimos eco en El Giradiscos de la aparición de un estupendo artefacto titulado “All You Can Eat” (earMUSIC / Top Artist). Cuádruple digipack y libreto de 24 páginas;dos compactos y un DVD con la gestación de ese “Wonder Days” y con buenas muestras de su poderío actual en directo.

Pues bien, ahora nos ofrecen un nuevo trabajo de estudio titulado “Rip It Out”, de nuevo en el prestigioso sello earMUSIC. En él vuelven a demostrar que Danny Bowes sigue manteniendo en perfecto estado su poderosa voz. Hace lo propio Luke Morley con su maestría a las guitarras. Todos juntos han vuelto a componer 11 nuevos y logrados temas y pronto estarán enfrascados en una gira por el Reino Unido que esperemos pueda llegar de cara al verano aquí. Empiezan con "No one gets out alive" de manera contundente y con cierto tono épico en la voz cercano al más aguerrido Neil Young. Gran melodía y un pedazo de riff guitarrero de rock acorazado. El tema "Rip it up" es un claro single con otro riff niquelado en este caso más hard rock aún.

Vuelven a bordar también su lado más reposado. Así "Right from the start" es una preciosa balada con toques a Foreigner y con unos guapos punteos eléctricos sobre un colchón de guitarras acústicas. Aciertan en la diana con sus característicos medios tiempos. Buen ejemplo es "In another life" que arrasaría en las emisoras FM de rock de los 70 al estilo de los Bad Company. Por derroteros similares se mueve "Tumbling down", con su gran melodía, sentidas guitarras y muy buenos punteos. Su toque épico vuelve a aumentar la emoción.

Para el final nos entregan otro gran tema lento titulado "There’s always a loser". Destacan en él de entrada la potente sección de ritmo y un buen piano. Luego entran en acción las guitarras y la gran voz de Bowes y acaban redondeando un tema que seguro tendrá momento estelar en su inminente gira. ¡Si eres seguidor de bandas como Thin Lizzy, Black Crowes o incluso Status Quo debieras conocerlos ya y este “Rip It Out” puede ser otra excelente manera de acercarte a ellos!

Entrevista: Morgan

“Con ‘North’ queremos llegar un poco a todo el mundo”

 Por: María Solano Conde

 El próximo viernes, 24 de febrero, Morgan se subirá al escenario de la Joy Eslava con todas las entradas agotadas desde hace días. Pronto se cumplirá un año desde el lanzamiento de su primer disco, “North”, tras casi cuatro años de rodaje como banda y una inconmensurable cantidad de horas de trabajo y ensayos. A lo largo de estos meses lo han presentado por todo el territorio nacional en conciertos y festivales, e incluso han tenido la oportunidad de llevarlo al extranjero, primero a Londres y más tarde a São Paulo. Aprovechando su actuación en Barcelona, hablamos con Carolina de Juan “Nina” (compositora, vocalista y pianista) y Paco López (guitarrista y corista), que nos cuentan los detalles y nos avanzan las metas del grupo a corto y medio plazo.

Morgan como banda nace en 2012, pero Nina componía desde mucho antes.

Nina: Sí, yo tocaba en casa, tenía cuatro o cinco temas compuestos y en agosto de 2012 o así se los enseñé a Paco, y Paco se los enseñó a Ekain [Elorza, batería de la banda]. Y entre los tres nos juntamos para tocarlas un poco y para ver qué tal sonaban. Antes teníamos otro bajista, que se llamaba Toni Sotos, y empezamos a tocar las canciones. 

Desde que empezasteis a tocar hasta que salió el disco pasaron cuatro años, ¿por qué tanto tiempo? 

Paco: Como no teníamos ninguna prisa ni nada, íbamos grabando las canciones. Si había tres o cuatro, las grabábamos. Íbamos montando más canciones que Nina iba trayendo, y las grabábamos también. Creo que llegamos a hacer tres maquetas en el periodo de dos años. La última maqueta ya fue con todas las canciones, ya teníamos canciones como para grabar un disco, entonces las maquetamos todas y las vimos listas para entrar al estudio. Con las canciones que teníamos nos animamos a llamar a Jose Nortes, que ya le conocíamos de otros proyectos en los que habíamos estado con él, y a partir de ahí nos metimos en la grabación del disco. Pero sí, pasó bastante tiempo hasta que iban saliendo las canciones e íbamos probando a ver qué les podía sentar bien. 

¿Durante ese tiempo compaginabais el grupo con otros proyectos, como Anaheim, no? 

P: Si, eso es, estábamos con Anaheim, Ekain con Dinero, también hacíamos acústicos, versiones… Sí, teníamos varias cosas e íbamos compaginando con el trabajo de Morgan.

¿Os resulta complicado cuadrar agendas y horarios para tocar?

N: Cada vez más, sobre todo porque por ejemplo Ekain con Dinero va a sacar disco ["Cero", que salió el pasado 3 de febrero], entonces para este año será más complicado. Ahora vamos a entrar a grabar con Anaheim, tenemos que ir cuadrando. También Chuches [David Schulthess, teclista de la banda] y Ove [Alejandro Ovejero, bajista] tienen más proyectos en los que tocan, entonces cuadrar siempre es un poquito "tetris", pero poco a poco nos vamos... volviendo locos (risas).


El disco se llama "North" por vuestra relación con el norte: ibais bastante a tocar, grabasteis ahí las maquetas, ¿a qué se debe? 

N: Ha sido una cosa bastante natural; la primera vez que salimos a tocar fue a Berriz. P: Que es el pueblo de Ekain, cerca de Bilbao.

N: En su casa él tiene un estudio, entonces allí nos llevamos maquetas. Todo el proceso de este disco ha estado bastante relacionado con el norte, por eso nos pareció buena idea. Además las canciones también tienen un poco el aire ese del norte, está todo... de repente lo ves y dices “bueno, pues le ponemos ‘North".

También el productor, Jose Nortes. ¿Teníais claro que querías trabajar con él? 

P: Al principio, cuando estábamos con la última maqueta, esa con todas las canciones, le dimos vueltas, y me acordé de él. Le llamé por teléfono directamente, le pregunté para tenerlo como opción, si él tenía tiempo, le comenté los tiempos que nosotros manejábamos para la grabación, y él sin escuchar ni nada, porque es un encanto... Sin escuchar las canciones, quiero decir, no lo que yo estaba diciendo (risas), me dijo que sí, que claro, que fuésemos a verle, que se las enseñásemos, y que él encantado. Ya solo la llamada de teléfono a mí me dio muy buen rollo, hacía tiempo que no hablaba con él, me acordé porque había trabajado con él en el pasado... Pensábamos que era la persona indicada para hacerlo, tal como luego al final fue.

¿Barajasteis otras opciones, por si él no podía?

P: En el momento en el que hablamos con él yo creo que no, pero antes sí que pensamos...


N: Durante todo este tiempo que comentábamos antes, en esos años que estábamos montando las canciones siempre pensábamos "pues esta vez qué, cómo podemos hacerlo, dónde grabaríamos...". Siempre te planteas un montón de posibilidades, pero realmente la primera seria con la que contamos fue él, y salió bien. 

¿Por qué decidisteis sacarlo sin discográfica? 

P: Primero porque no teníamos ninguna oferta de discográfica, esa es la razón fundamental.

N: Sí, si hubiéramos tenido esta opción en ese momento, a lo mejor sí lo habríamos hecho.

P: Antes de grabar hicimos dos conciertos, nadie conocía lo que estábamos haciendo, y nosotros tampoco... lo que no entiendo es cómo la gente saca un primer disco con discográficas, si te digo la verdad.

N: Es muy difícil que te vengan a ver, o hacer un concierto en el que de repente haya alguien de una discográfica pequeña o grande o independiente... Nosotros no tuvimos conversaciones después de conciertos con nadie que dijese "venga, vamos allá". No fue tanto una decisión, sino también una circunstancia del momento. Dijimos “Bueno, pues ahora está el disco hecho y lo queremos sacar, ¿qué opciones tenemos? Sacarlo”.

P: Por nuestra cuenta, y muy bien. Con este proyecto... otros en los que estoy yo no va todo tan fluido como este. El año de vida de este disco está siendo increíble, está funcionando muy bien, entonces tienes contacto directo ya con la gente, no es tan necesario que te den un empujón. Pero también me gusta mucho este contacto con el público, hay un montón de redes sociales y de maneras de enseñarlo. Afortunadamente con este proyecto está habiendo mucho “feedback”, entonces ahora mismo no lo vemos muy necesario. 

El diseño, tanto del disco como de las fotos que tenéis en redes sociales o en los videoclips son muy sencillos, en blanco y negro, ¿es para reforzar las canciones? 

P: Sí que buscábamos una estética que fuese con las canciones, que las acompañase. Por ejemplo, la portada la hizo un amigo nuestro, que se llama Juan García. A mí me gustan mucho las cosas de tipo visual y audiovisual que él hace. A todos nos gustó el concepto ese desenfocado, en blanco y negro, buscando un poquito más una imagen que fuese sencilla pero que tuviese un poquito de mensaje, que es lo que intentamos con las canciones también. O sea, no simplemente es un "book" de fotos, no intentamos salir bien sino que intentamos que la foto tenga un poquito de esencia, intentamos relacionar lo musical con todo lo de diseño y la parte de imagen.

Aunque hay temas más enérgicos que otros, la atmósfera del disco es más bien nostálgica. ¿Es cierta la leyenda de que resulta más fácil componer a partir de lo negativo? 

N: Yo es que por la experiencia que tengo, cuando estoy contenta y de buen rollo me apetece llamarlos y tomar unas cañas; y cuando no, pues me apetece quedarme en casa, remover el caldero. Justo coincide que me pongo a tocar y es una manera de desahogarse, que por eso yo lo hacía: al principio no tenía ninguna intención siquiera de enseñarlo, lo hacía en casa porque me parecía una buena manera de sacarme así un poco… Y luego al final se ha convertido en una manera de currar. Yo espero que en el futuro también pueda componer cosas más positivas, pero realmente lo que a mí me hace bien es eso, sentarme a componer cuando tengo problemas. 

"Home", la canción que abre el disco, transmite una sensación de agobio con uno mismo, de no llegar a lo que se quiere hacer, no sé si va en la línea de lo que querías transmitir...

N: Sí, eso es exactamente, es una sensación que yo creo que tiene mucha gente que es eso reconocer los defectos de uno y pelearse con ellos todos los días y ver que, por una razón o por otra, o no mejoras en unos ámbitos o no estás contento con cómo eres, no te sientes en ese momento muy bien. Ahora afortunadamente no me siento así, pero sí que hubo una época en la que eso es lo que yo estaba viviendo, ese "conflictillo", y es lo que quise decir.

Otras canciones que teníais, como "El librero" o "Be a man" no llegaron a entrar. 

P: El librero se llegó a grabar, pero daba la sensación de que ya estaba cubierto ese cupo.

N: Cumplía a lo mejor la misma función que otras canciones del disco.

P: Entonces entrará para el segundo

N: Son canciones que están, y que de vez en cuando en el local las tocamos. Están en la lista de canciones de Morgan, o sea que si no salen en este, saldrán en el siguiente; o si no, en el futuro.

P: La de "Be a man" sí que fue porque no hemos conseguido todavía hacer de eso una canción. La hemos grabado en todas las maquetas, pero no nos hacemos con ella, a ver para el siguiente.

"Volver", sin embargo, la grabasteis pero no teníais del todo claro si incluirla o no... 

N: Hombre, yo tenía claro que no la quería incluir (risas). Esa canción salió hace muchísimo tiempo, yo creo que es prácticamente de las primeras que compuse. Yo no la veía muy relacionada con el resto de música que hacíamos con Morgan, dije "a lo mejor no tiene mucho sentido sacarla en este disco". Pero bueno, sí que decidimos que iría como "bonus track", para separarla un poco de lo que es el disco, de la línea en la que van las otras canciones. Al final ha sido buena idea sacarla.

¿Habéis compuesto algo más?  

N: Sí, de hecho ahora por ejemplo en los conciertos casi siempre cerramos con una nueva que no está en el disco ["Marry you"], y también está teniendo muy buena respuesta. Y luego sí, hay más canciones terminadas, que las iremos trabajando poco a poco. 

Mucha gente llegó a Morgan gracias a Quique González y a la canción "Charo". ¿Cómo surgió la colaboración? 

N: Fue por Jorge Marazu, un chico que también es cantautor. Quique estaba buscando una chica para hacer el dúo de "Charo" y entonces fue Edu Ortega [miembro de la banda de Quique] el que me avisó de que estaban pensando en mí. Y como yo conocía a Edu también de Madrid, estuve hablando con él, pero la conexión fue así de casual, por este chico. Y muy bien, un puntazo. 

No llegasteis a grabar juntos, él ya lo había hecho antes, ¿no? 

N: Sí, de hecho nos conocimos meses después de haber grabado, en un bar, una noche. Es que ellos estaban grabando o terminando de grabar el resto de canciones, estaban no sé si aquí en Barcelona o en Tarragona, y querían, imagino, que yo grabase algo que ellos pudiesen escuchar... Como una prueba, no de repente tener que venir yo a Barcelona... Imagínate si no les hubiese gustado, lo que habría sido. Entonces yo lo grabé en Madrid, un poco también por la falta de tiempo, porque había un poco de prisa, y pensé que iba a ser eso, una prueba. Y al final se quedó, estaban encantados. Y yo también, claro.

¿Cómo fue la experiencia de tocar en Brasil? ¿Era la primera vez que tocabais fuera? 

P: Bueno, no, habíamos tocado en Londres ya. Fuimos a Londres aprovechando una historia que iba a hacer Nina; la acompañamos, buscamos un concierto ahí y nos lo pasamos muy bien ese fin de semana. Gastamos una pasta (risas) pero nos lo pasamos muy bien. Y luego salió lo de Estrella Galicia, que hacían este intercambio cultural con Brasil, y por lo que fuese nos llamaron a nosotros. Creo que era porque ellos hacían el ciclo con el Teatro Lara, y nosotros habíamos tocado en el Teatro Lara ya con ellos. Nosotros habíamos trabajado ya con Estrella Galicia, entonces contaron con nosotros y nos mandaron a Brasil; no nos creíamos que nos íbamos, al final digo “esto se va a caer, esto no sale...”

N: Yo decía: "hasta que no estemos en el avión..." (risas)

P: Y sí que fuimos, y nos trataron muy bien

N: Los sitios en los que tocábamos molaban muchísimo y el público muy guay; se acercaron, nos dijeron que les había encantado, compraron discos incluso, o sea que fue una experiencia muy buena para la banda.

P: Acabamos con la ginebra del hotel...

N: Sí, también, también. Yo es que nunca había estado en una ciudad así. Vamos, que lo más lejos que he ido es a Londres probablemente (risas), y es una pasada. 

¿Notáis alguna diferencia entre la forma en la que ven la música allí y como la vemos nosotros?  

N: La respuesta del público fue muy parecida a la de aquí. Tampoco estuvimos tanto tiempo como para saber... Yo creo que el proceso de hacer música es un poco el mismo. Otra cosa es que las influencias que ellos tienen son muy distintas, las circunstancias culturales son muy distintas, entonces ellos ven unos colores y nosotros vemos otros, pero el proceso de crear canciones y hacer música me pareció bastante similar al nuestro.

P: Les vi avanzados en cuanto a estilo, bastante moderno, me sorprendió lo que hacían. Lo que hace Tulipa, y triunfa mucho allí, es una cosa para mí bastante novedosa, bastante original. Luego, vosotros [la banda] os habíais ido ya, me quedé yo con Ekain, y acabamos en una fiesta rarísima en un apartamento abandonado; estaban poniendo una electrónica que... fuimos con un amigo que controla bastante de electrónica, le dije "¿esto qué es?" y me dice "no tengo ni idea, esto es aquí y ahora". Era muy fuerte la presencia de la música allí, se nota que es muy importante para ellos, como no puede ser de otra manera. 

El año pasado participasteis también en "Mi música, tu refugio", a favor de los refugiados, aunque su situación sigue un poco igual, ¿cómo lo veis? 

N: Es una cosa complicada de plantear. Si fuese un poco más fácil imagino que las cosas irían mejor; si no, no me explico, no tiene justificación. Ya me imagino que no será tan difícil, pero parece difícil... Es una situación que no debería estar ocurriendo, y es una situación que todos tendríamos que intentar cambiar. 

P: Nosotros tenemos también responsabilidades, por eso nos gustó que nos avisasen para eso porque lo hicimos encantados. Nos gustaría que se hiciesen más porque la gente es verdad que sí reacciona ante eso, cuando hay compromiso social de grupo, yo creo que eso puede marcar la diferencia. Quizá, por eso es importante este tipo de iniciativas, yo sí que creo que pueden hacer que cambie algo. Claramente no está en la agenda del presidente del Gobierno hoy, y es un tema supergrave. También la gente dice "te podría pasar a ti"... No necesariamente me tienes que convencer de que eso me podría pasar a mí para que yo lo entienda; entiendo que es con buena intención esa afirmación, pero yo no necesito pensar que esto me puede pasar a mí para darme cuenta de que es una atrocidad y que hay que hacer algo. Hay gente que está haciendo algo, y que se está jugando la vida en las playas. Da un poco de desesperanza y es muy triste. 

Tocasteis también en el "She's the Fest”, que busca reivindicar la figura femenina dentro de la música. ¿Percibís que sea un mundo machista? 

N: No sé, nunca he tenido problemas en ese sentido, y no he estado con compañeras que me den la sensación de que estén sufriendo algo así. Pero lo puedo entender, y también reivindicaría que en los casos en los que ocurra, que deje de ocurrir pero, yo personalmente nunca me he sentido ni menospreciada ni infravalorada ni creo que no se me haya respetado mi trabajo por las personas que creo que lo tienen que respetar. 

¿Qué objetivos tenéis para 2017? 

Ambos: Tocar. 

N: Sí, tocar este disco porque queremos que lo escuche cuanta más gente mejor. Estamos teniendo la suerte de poder hacerlo, y queremos sacarlo también un poco de Madrid, poder llegar un poco a todo el mundo, o intentarlo. 

¿Os gustaría volver a tocar en el extranjero? 

N: Sí, claro.

P: Nos gustaría, sí, si hubiese... No nos hemos puesto objetivos nunca, la verdad, pero si hay algo que a mí personalmente me ronda la cabeza es intentar a ver de qué manera es posible sacarlo fuera de España, estaría muy bien. 

N: Sí porque la música que hacemos viene un poco influenciada por las bandas de fuera, entonces también sería guay...

P: ...llevarla a su casa.

N: Claro, sería guay ver cómo respiran allí. 

Comentasteis también que os gustaría sacarlo en vinilo 

P: Está en la lista de cosas que tenemos que hacer, lo hemos ido dejando...

N: Es como que vamos pasito a pasito con cada cosa que nos va viniendo, entonces se nos acaban las copias físicas y fabricamos más, y ahora como que vamos cubriendo un poco las prioridades. Sacarlo en vinilo es una de ellas, pero está en una lista detrás de otras (risas); pero sí, la idea es sacar unas cuantas copias, se nota que el vinilo se escucha, además este disco mucha gente nos dice que tiene que tener muy buena pinta en vinilo. Pronto, lo sacaremos.

P: Este año sale, seguro.


Dani Flaco: "Verbenas y fiestas menores"

Por: Sandra Sánchez 

Desafiando al mal fario 13 son los temas que contiene "Verbenas y fiestas menores", el nuevo disco de Dani Flaco, recién salido del horno. Se trata de su séptimo álbum de estudio y encontramos en él novedades interesantes. La más destacable, que estamos ante una faceta discretamente más rockera del cantautor, aunque con reminiscencias en algunos temas, como “La verbena de su piel”, del folk que le ha acompañado habitualmente. No en vano, siempre ha comentado que sus referentes son Bob y Jakob Dylan, además de Sabina, con quien se le suele comparar por el estilo de sus letras (el tema que nombrábamos es buen ejemplo de ellos) o de Quique González

Hablamos, en todo caso, de un rock suave, sin estridencias, siempre más acústico que eléctrico. Vemos algún toque más “arriesgado” en “Distrito VI”, con una letra de temática político-social ("no entienden de pedir perdón, escupen viva el orden y la ley"), mientras que en general predominan las historias románticas y no en pocos casos melancólicas. Destacan la delicada “A partes iguales” y “Fiesta de pijamas”, esta última con una melodía deliciosa y muy evocadora. 

Sube la intensidad de las guitarras en “Nos faltó”, muy en la onda de los nuevos cantautores en los que sin duda encaja y ocupa un lugar destacado Flaco (Txetxu Altube y César Pop de hecho colaboran en este trabajo) para bajarla a continuación en la suave “Con quién”, a guitarra y violín ("con quién harás el amor que ahora ya yo no te haré, con quién pelearás mañana..."). 

La voz del artista catalán es muy personal, un punto rasgada y sin embargo con la capacidad de acariciarte el oído. Fantástica especialmente en temas como “Versión original”. Estamos ante un disco absolutamente agradable de escuchar, tranquilo, sencillo (con la dificultad que supone conseguir de forma natural esa sencillez, entendida como naturalidad) intimista y que llega al corazón. 

Dani Flaco cuenta en este trabajo con las guitarras de Pepo López y el violín de Diego Galaz y repite con la producción de Fernando Polaino, quien ha trabajado con artistas de la talla de Lichis y Jorge Drexler. Juntos ofrecen un disco redondo, quizá sin grandísimas pretensiones, pero que te deja el cuerpo y el alma lleno de buenas sensaciones.

Rebeca Jiménez. Tormenta, mezcal y emociones

Sala Luz de Gas, Barcelona. Viernes, 18 de febrero de 2017

Texto y fotografías: María Solano Conde

Optó por romper con las convenciones desde el primer momento: nada más salir al escenario, antes de que sonase la primera nota, se dirigió al público para darle la bienvenida y agradecer los halagos que vociferaban los más osados. Anticipaba así lo que sería el resto de la noche, que se caracterizó por la cercanía entre ambas partes y un diálogo constante, ya fuera para explicar las canciones o para pedir al respetable que ejerciera de corista. Muchas de esas intervenciones, por cierto, las realizó en un perfecto catalán, demostrando su cariño sincero hacia la “Barcelona encendida” de la que habla en “Hasta el infinito”.

 Ahora sí, tras una primera toma de contacto llega el momento de la música con “Aventura americana”. Bajo este título alude a sus periplos primero por México y más tarde por el resto de Latinoamérica, que recoge en “Tormenta y mezcal”. Se trata de su cuarto disco, el tercero con canciones originales, que se publicó en noviembre del año pasado. 

 Una vez acabado el primer tema volvió a entablar conversación con el público, en este caso para dedicar la actuación a su amigo Jeromín Cantero, fallecido a principios de mes. Visiblemente conmovida por el recuerdo del realizador cinematográfico dio paso a “Te queda mi amor”, y la fuerza de su voz volvió a ocupar la Luz de Gas. Se acompañaba del teclado y de su banda, compuesta por Nacho Mur y Toni Brunet a las guitarras (este último ejerció también como productor del disco) y Jacob Reguilón al bajo, que disimularon la ausencia del batería, Toni Jurado. El cambio del formato acústico de los primeros conciertos de la gira al formato eléctrico actual le permiten tomarse alguna que otra licencia. Como en el caso de “Valiente”, en la que abandonó de forma momentánea el teclado para levantarse y pedir palmas. 
Llegado el ecuador de la noche toca rendir homenaje al título del disco, y nos recomienda brindar con mezcal o, en su defecto, tequila. Como a la hora de ofrecer consejos, lo mejor es dar ejemplo, Rebeca se retira del escenario para volver, apenas unos segundos más tarde, con una copa de mezcal.

Hemos dicho antes que se mostró cercana al público y, en efecto, lo estuvo; también en sentido literal. Sin aviso previo, bajó las escaleras y se plantó en medio de la sala para interpretar “Huracán”, mientras algunos asistentes aprovechaban para cantarla a coro y otros para disfrutarla detrás de la pantalla de su teléfono móvil, como buenos hijos de su tiempo. 

No faltaron las sorpresas, y casi al final de la noche se subió al escenario Vicky Gastelo para interpretar juntas “Despertarme contigo”. Amiga, compañera de fatigas en más de ochenta conciertos, propietaria del teclado que tocó esa noche y, por si fuera poco, autora de “las canciones más bonitas en su idioma”, en palabras de Rebeca Jiménez. 

En la semana de San Valentín no podía faltar “Love”, tras la que llegaron los bises. La temática romántica, sin embargo, continuaba, ahora con “Hasta el infinito”, “una de las canciones más de amor que ha escrito nunca”. Pero sus influencias mexicanas no tardaron en aparecer con la ranchera “Tú verás” primero, y con su versión de “La llorona”, después. Ya con “Salimos a volar” llegó la despedida definitiva, aunque su gira de tormenta y de mezcal continúa.

Biznaga: "Sentido del espectáculo"

Por: Txema Mañeru 

A tenor de lo escuchado en esta gran reválida de los madrileños Biznaga, parece haber mucho “Sentido Del Espectáculo” (Slovenly Recordings) en ellos. Esta agresiva mandanga punk old school con esas desfachatez en las letras y con esos himnos en melodías, coros y voces, tiene que ser una auténtica pasada sobre las tablas. Es normal que hablen de Buzzcocks, The Clash, The Undertones, Parálisis Permanente, Stiff Little Fingers, Eskorbuto o TV Personalities desde su sello. 

 Un segundo disco que viene con la prestigiosa firma del sello yanqui especializado en punk y rock’n’roll de alto octanaje Slovenly Recordings. Siempre hacen cuidadas ediciones en vinilo, como en este caso, pero cuidan también las de formato en compacto. Aquí viene en un triple digipack con todas las interesantes y peleonas letras y con una preciosa portada a cargo de La Ortopedia del Manco, pero inspirada en el cuadro de Paul Delvaux, “El Museo Spitzner”. La grabación y las mezclas llevan la firma de todo un experto como Kaki Arakarazo (Negu Gorriak, Manta Ray) y la masterización se la debemos al gran Tim Warren

Once temas y media hora que se pasan en un santiamén. De hecho arrancan con los casi cuatro minutos de "Mediocridad y confort" que transcurren como si fueran menos de dos. Rabiosos y contundentes y con sonido muy punk británico del 77. La melodía, el estribillo y la letra, se te clavan a las primeras de cambio. Tienen muchos y buenos momentos cercanos al punk más siniestro que remiten directamente a Parálisis Permanente, TNT o Polansky Y El Ardor como sucede en la estupenda "Nigredo", con esa melodía y coros de ultratumba. "Jóvenes ocultos" son dos temas en uno. La primera más veloz y la segunda hablando de vampiros y sangre y recordándonos a Los Carniceros del Norte. El bajo de Jorge suena como un cañón dirigiendo la negatividad y el nihilismo de "Héroes del no". 

Los coros y las guitarras contagiosas de "Los cachorros" y la velocidad terrorífica de "Una nueva época del terror" hace que nos acordemos también de bandas más actuales como Triángulo de Amor Bizarro, Betunizer o Penny Cocks. El final también es una gozada total. "Oficio de tinieblas" es otra estupenda melodía vocal y de rugientes guitarras que nos recuerdan un poco a los primeros The Jesus And Mary Chain y el colofón lo pone otro posible single como "El mal de Aurora". Ya tenía ganas de verlos en directo antes de escuchar este disco, pero ahora estoy deseando comprobar su verdadero “Sentido del Espectáculo”.