Los Planetas nos tocan el corazón con “Espíritu Olímpico y “Voy a por tabaco”

Por: Blanca Solà

Sale el sol después de 7 años.  Un canto al amor para los que todavía no creen en él. Un canto a Jota por su voz, más nítida y dulce que nunca. Un canto a las composiciones que enganchan, con guitarras que nos recuerdan a bandas como The Cure. Y un canto al enredo de voces con La Bien Querida. Qué coros sutiles más bonitos.

 "Espirítu Olímpico" es el single con el que se da nombre al nuevo álbum de Los Planetas. Un título deportivo que veremos al completo en marzo. Ansias que yo te pinte. Con esta canción podemos confirmar que Los Planetas siguen siendo bien reconocibles desde la primera nota de sus melodías. Y por sus letras, poesía fácil de admirar y tararear. 

"Gitana si me quisieras, gitana si me quisieras, yo te compraría en Granada, la mejor cueva que hubiera" es la única estrofa que pertenece al tango del tocaor sevillano Vicente Amigo "Gitana si me quisieras". El resto, siempre con el flamenco caminando por sus venas, son cosecha propia, cosa que no nos sorprende porque sus letras pueden parecer simples, pero nadie las escribe ni describe como ellos. Versos de amor como "Tus ojos y los míos se han enredado como zarzamoras en el vallado" o "Cuando yo voy a misa que Dios me perdone, porque solo miro donde tú te pones" demuestran que Los Planetas todavía tienen sembrado para rato y, aunque ya no recordemos su rutina de publicar cada 2 años, cuando presentan nuevo álbum, sus ritmos inimitables regalan emociones y sentimientos que, ya sean para bien o para mal, los recibes con tus mejores sentidos. Y te identificas. Y lloras. Y ríes. Sonríes.

Pero además, y por si fuera poco, para los admiradores más sinceros de la banda, "Voy a por tabaco" es el tema que no encontrarán en este disco, pero que apareció sin avisar el 27 de enero en formato vinilo, CD y en plataformas digitales. Un primer premio para todos ellos. Esta canción es una balada al amor roto con ritmos apenados y hundidos que sube de tono en frases como "Y voy a hacer lo que me dé la gana". Un Jota entregado y sincero, sin tapujos. En este tema también descubrimos una línea melódica constante y equilibrada. La tristeza se controla escondiéndose por las esquinas. Una historia siempre recurrente en los trabajos de Los Planetas que mejor no escuchar cuando estás de bajón. O sí. 

 El nuevo álbum "Espíritu olímpico", podremos tenerlo en nuestras manos este marzo con cubierta diseñada por Loreak Mendian. Un estilo gráfico bastante minimal, representando claramente las anillas olímpicas, totalmente opuesto a sus últimos discos, pero que transmite un cambio y adaptación a la actualidad. Este trabajo ha sido grabado por Jaime Beltrán y Carlos Díaz en el Refugio Antiaéreo, como lo fue el EP "Dobles Fatigas" (2015), y masterizado por Simon Heyworth en Super Audio Mastering. Una miscelánea de grandes profesionales que, junto a la producción a cargo de Los Planetas, ha conseguido que nuevamente tengamos el placer y las ganas de escuchar este proyecto. Seguramente con temas que escucharemos una y otra vez porque esta banda, señores, sabe tocar el corazón.

Jíbaros: ¡Jíbaros!, ¡Jíbaros!, ¡Jíbaros!

Por: Txema Mañeru 

Amigos del vinilo, ya podéis prestar atención al fantástico material que está publicando desde Cáceres el sello Sweet Grooves Records. Solamente entre sus más recientes publicaciones tenemos los nuevos LPs de estos fantásticos y peligrosos Jíbaros, pero también tenemos el indie rock de Súper Cadáver o el power-pop vitaminado de The Fingersmiths. Además acaban de publicar el precioso single de los punk-rock y garaje Pogüey Romero Y Los Malasangre. Junto a este precioso 7”, muchos de los diseños de estos vinilos llevan la firma de Mik Baro. Si entras en www.sweetgroovesrecords.com tendrás también a tu disposición vinilos de The Yellow Melodies, Nuevos Hobbies, Los Brackets, El Palacio de Linares o New Year. Además son también tienda especializada de discos, ¡eh! 

Pero ahora es el momento de centrarnos en “¡Jíbaros! ¡Jíbaros! ¡Jíbaros!”, que no sabemos si al repetir nombre por triplicado nos están avisando del peligro de estos legendarios indígenas o nos están diciendo directamente que nos jodamos. En realidad hasta 4 sellos han participado en la edición de este fantástico debut cargado de power pop, rock’n’roll y algunos matices punk y garajeros. Además de Sweet Grooves Records lo han editado Delia Records, Koth Records y Hurrah Música. El motivo, si hacía falta, es que no sabían por cuál decidirse y de esta forma ha entrado en los 4 catálogos, todos ellos de su agrado. 

Los Jíbaros debutan con este precioso LP de 12 canciones a 45 rpm, que cuenta con el maravilloso art work del tatuador e ilustrador Don Rogelio J., miembro de los Aullido Atómico, a pesar de que sus cuatro componentes tienen el culo pelado de militar en interesantes formaciones como Los Zombie Valentines, The Stupid Baboons, Loco Moretti, Los Inmediatos o Los Autonautas. Uno de los dos guitarras y cantantes, junto a Al Moretti, es David Lorenzo y milita a menudo en los indispensables Los Imposibles

Abren fuego con "Los tiempos están cambiando", una declaración de principios que no tiene nada que ver con Bob Dylan ni con Loquillo. Guitarras crujientes, coros geniales para un tema de salvaje power-pop. "Quiero decirte algo" es una instantánea preciosidad. Se pasan al rock’n’roll con guapa armónica a lo Elliott Murphy en "Costa oeste" y aromas a los mejores tiempos de La Granja, un grupo que estoy seguro estará entre sus preferidos. Cierran la cara A ampliando sorprendentemente su "Radio de acción" ya que comienza oscura y con aires a Ilegales aunque luego el estribillo es de nuevo puro pop. 

 La cara B tiene otro explosivo arranque con "Ni un segundo aquí". A toda pastilla y con buenas guitarras al estilo The Real Kids y con otro pegadizo estribillo de power-pop. En "Las chicas como tú" recuerdan a los mejores Tequila hasta en la voz, aunque sus punteos de guitarra suenan más sucios y punk. Y hablando de punk, el arranque de "Chico listo" me recuerda al "God save the Queen" de los Sex Pistols y David sorprende con un martilleante piano. 

La única versión dice mucho también de sus gustos y estilo musical. Se trata de el "Beat your heart out" de los Zeros, reconvertido en un romántico "Mi corazón" que suena a guapo rock’n’roll y mantiene el pegadizo estribillo. Se despiden mostrando su lado más delicado en una preciosa "Contar mentiras" que a mí me vuelve a recordar a La Granja, pero también a los estupendos The Fakeband. ¡De los mejores trabajos de su estilo musical en los últimos tiempos!

Gran revolución de Izal en Madrid

WiZink Center, Madrid. Sábado, 25 de febrero del 2017 

Texto y fotografías: Macarena Chamorro Galán

Uno de los grupos ‘indies’ más destacados del panorama musical, Izal, llenaron el conocido Palacio de los Deportes de Madrid (WiZink Center). Tocaron ante más de 15.000 personas. La banda desplegó en Madrid la épica pop de “Copacabana” en el último concierto de fin de gira. En el concierto, Mikel recordó los inicios en una habitación de la zona de Sainz de Baranda, donde no había ventanas. Y hay que destacar cómo con esfuerzo después de seis años de carrera han llegado a llenar un “Palacio de los Deportes” hasta la bandera.

 El espectáculo comenzó por el final, y digo lo de final porque su primera canción fue “Despedida”. La banda inició el show con una pantalla en la que podía verse una máquina de escribir y acto seguido, en el segundo estribillo, se encendieron las mil y una luces y empezó el esperado concierto. Si algo caracterizó a este grupo indie fue su cercanía y si a ella le sumamos un conglomerado de emociones está claro por qué el espectáculo estuvo asegurado.

Los madrileños no escatimaron en temas, tocaron 23, y durante las dos horas que duró el concierto recorrieron casi todo el álbum de “Copacabana”. Jorge Drexler apareció en el escenario para tocar con ellos “La piedra invisible”. Además, adelantaron una nueva canción de su próximo proyecto “Ruidoblanco”. Mikel aseguró que la habían ensayado pocas veces y que por eso se había equivocado en la letra. Acabó prometiendo que se la sabría para la próxima vez que la tocaran; esta fue una anécdota un tanto divertida.

Demostraron tener un sonido espléndido, compacto y nada pretencioso. Más tarde llegó Miss Cafeína al escenario y el público se vino arriba. Las tres últimas canciones fueron "Qué bien", "Magia y efectos especiales" y acabaron con el mítico tema "Baile".

Izal está a punto de tomarse su primer respiro en seis años de carrera. Desde hace al menos cuatro, solo se han permitido un par de semanas de descanso. Han decidido que es el momento de parar y generar un tiempo de inflexión. ¡Nos vemos en 2018!

Entrevista: Los Rebeldes

“Me siento muy orgulloso de cada canción que he compuesto y de cada disco que he editado” 

Por: Javier González. 

Que dedicarse a la música en nuestro país es un ejercicio de alto riesgo es algo que cualquiera que esté acostumbrado a observar el panorama con relativa cercanía conoce; el hecho de llevar haciéndolo casi cuarenta años como alma mater y cabeza visible de una formación cuyos postulados beben directamente del rock and roll clásico, parece un suicidio premeditado para casi cualquiera. 

Para casi cualquiera que no se llame Carlos Segarra y sea vocalista, además de personalísimo frontman, de una formación como Los Rebeldes, la banda por antonomasia más ligada al rock and roll de herencia cincuentera de nuestra piel de toro que ahí siguen, inasequibles al desaliento, facturando discos repletos de ritmo, pasión e ilusión. 

Su último trabajo se titula “En Cuerpo y Alma”, perfecta simbiosis que ensalza las virtudes de un trabajo desnudo, donde las guitarras acústicas marcan la pauta, que una vez más está cantando e interpretado a corazón abierto, con la pasión del que no necesita impostar su amor al rock y a la música convertida en leiv motiv de su vida. Para hablar de ésta nueva muesca en el revólver de la banda comandada por el músico del barrio de Sants, contactamos con el señor Carlos Segarra, quien amablemente nos contó todo lo relacionado con la actualidad de uno de esos grupos a los que admirados de toda la vida. Faltaría más. 

Hace ya algunos años que os entrevistamos con motivo de la publicación de “1, 2, 3… Acción”, la pregunta es clara. ¿A qué han dedicado todo éste tiempo Los Rebeldes? 

Carlos: Lógicamente a girar como Rebeldes y como compositor a preparar nuevas canciones que serán el germen de nuevos discos en un futuro. 

Volvéis a la actualidad con “A Flor de Piel”, un trabajo claramente marcado por la intensidad, la vitalidad y las guitarras acústicas y los acordeones. ¿Cuál ha sido el motivo de haber elegido una sonoridad tan específica, alejada de la electricidad propia del Rock and Roll? 

Carlos: “A Flor de Piel” nació por la petición de un amigo de la banda que inauguraba su segundo local. Ya habíamos tocado en formato acústico en su garito, el Long Rock de Córdoba, pero la nueva sala situada en Sevilla no permitía en su escenario una batería por cuestiones de espacio, así que se nos ocurrió tocar tal y como ensayamos los nuevos temas desde hace tiempo 

Y aún así estamos ante un trabajo que suena cien por cien a Rock and Roll. ¿Estás de acuerdo en aquello de que a veces menos es más? 

Carlos: Por supuesto y además este formato es muy cómodo para nosotros por lo que te he comentado antes.

Sé sincero, ¿os ha costado mucho resistir la tentación de incluir aunque fuera un solo de guitarra eléctrica? 

Carlos: No es tentación ninguna la que hemos sentido. Igual que en un disco eléctrico aparece algo acústico nos dimos cuenta de que si a Santi Campillo le apetecía tocar el pedal Steel en lugar de un Dobró era la misma situación al contrario.

 Hablando de Santi Campillo, se ha convertido en un habitual en los últimos discos de Los Rebeldes. ¿Qué ha aportado su toque al sonido final del álbum? 

Carlos: Santi Campillo para mí es el mejor guitarra de blues rock de España. Una persona excelente, gran amigo y una Oreja (sí, en mayúscula) privilegiada. El disco iba a ser producido por mí en un principio, pero su implicación personal y profesional llegó a un punto en que sin dudarlo le cedí la dirección. No es sólo su indudable arte, también haber convivido con él, ya que su estudio Niculina Records está en su parcela, hace que su enorme hospitalidad se refleje en cada tema de éste disco. 

Incidiendo en las sonoridades del álbum se escuchan muchos ecos fronterizos, música cajún y hasta algún que otro ramalazo que me ha hecho recordar al Willy Deville más chicano, algo patente en “La Gloria del Hombre”, una canción realmente combativa que critica la avaricia y a la religión entre otras cosas. ¿A qué se debe éste maravilloso y acertado acercamiento? 

Carlos: En 2015 tuve la suerte y el placer de viajar a México por primera vez, como invitado en el prestigioso Rockabilly Rockalavera Festival. Seguramente ello y mi punto, llámale trovador rojeras, dieron pie a esa canción. (Risas)

También nos ha gustado observar que en “De Presión”, hacéis un homenaje a dos cosas que nos gustan especialmente: la cerveza y Gabinete Caligari, el mejor grupo de rock de éste país. ¿Hasta qué punto te han acompañado ambos como para incluirles en una canción? 

Carlos: “De Presión” a parte de un chiste privado, es musicalmente un homenaje a Elvis. La línea que dice “no hay como el calor del amor en un bar” es un guiño a mi amigo Jaime Urrutia más que a la carrera de Gabinete Caligari, que es muy grande pero como estilo no tiene mucho que ver con ellos. 

“María Querida” y “Marihuana Boggie”, creo que las referencias son claras. ¿Cómo surgió la idea de hacer un homenaje al verde elemento? 

Carlos: Bueno lo de las dos Marías es casualidad. Recuperamos “Maria Querida” del disco “Carne para Tiburones”, porque no fue un tema muy conocido en su momento, pero lucia muy bien en acústico cuando empezamos a usar ese formato hace dos inviernos, sin un disco que mostrara al público que iba a ver exactamente. Y “Marihuana Boggie” es una canción de Lalo Guerrero (mexicano por cierto) que me descubrió mi amigo Javi del Savoy Club de Gijón. Le tenía ganas al tema y nos apetecía grabar un tema swing en este disco, la trompeta la toca un sobrino de Juan Pinato, que tenía una banda con nuestro batería Wichy. Como podéis ver muchas buenas influencias y mejores amistades han conformado esta grabación. 

En “Chuck Berry” cantáis “Más vale Rock and Roll que ser uno del montón”. ¿Creéis que hay muchos grupos del montón y no tanto rock como debería haber? 

Carlos: En realidad solo quería expresar ese sentimiento de un jovenzuelo que quiere dedicarse a la música, no se si peor o mejor que hoy en día. Además la rima...rock and roll...molón…del montón. 

¿Cómo de duro es resistir en el mundillo musical sin renunciar a unas coordenadas sonoras tan concretas como las de Los Rebeldes? 

Carlos: El mundillo de la música está muy mareado. Hay gente que cree los Rebeldes somos demasiado rockabilly, otros que son demasiado pop, lo cuento un poco en nuestro primer single “En cuerpo y Alma”. Yo me siento muy orgulloso de cada canción que he compuesto y de cada disco que he editado. Todo el mundo es muy libre de opinar y yo también. (Risas)

Da la sensación de que el rock comienza a vivir un momento de vitalidad: Loquillo, llenando las Ventas, El Drogas, marcándose un directo mítico… ¿estáis de acuerdo en que da la sensación de que resurgimos? 

Carlos: Mi opinión personal es que hay mucha gente en una franja entre los treinta y cinco y los sesenta que están recuperando el orgullo por sus gustos personales. Y la música es uno de ellos. Lo habían abandonado en favor de otra gente, parejas, padres, trabajo e hijos. Eso me parece un error. Ya te digo que es mi opinión personal e intransferible, pero basada en mucho oír y observar…y yo tengo fama de fijarme más que un búho. (Más Risas) 

¿Qué planes maneja Carlos Segarra a corto y medio plazo?

Carlos: Me faltan años y Segarras para hacer todo lo que me apetecería, pero algo iréis viendo y escuchando.

Jose Pellón: "La peluca de Marky Ramone"

Por: Kepa Arbizu 

Los libros musicales que suelen resultar más gratificantes, o por lo menos los que tienen visos de que así sea, son aquellos que precisamente superan ese ámbito concreto y deciden abarcar más allá accediendo a otros territorios. “La peluca de Marky Ramone” necesariamente cumple con esos requisitos, no obstante en todo momento queda clara su faceta de falsa autobiografía a pesar de estar plagada de nombres reales y basada más que probablemente en multitud de hechos reales. La historia es tan típica como siempre sugerente: el nacimiento, auge y caída de una estrella del rock en su relación, más bien confrontación, con el “show business”. Pero, como ya ha quedado claro, el relato es mucho más que una aséptica o recurrente fotografía de todo ello, es además, y por encima de todo, una introspección sobre el deseo de ser libre en ese camino emprendido por cumplir los sueños y los obstáculos que uno se encuentra, y decide saltar o abrazar, en esa carrera. 

El autor de esta novela, y no me atrevo a decir si álter ego de nuestro protagonista de rimbombante nombre Elvis Morante, Jose Pellón, ha cultivado muy diversas facetas -lo que hace más fácil que su obra también contenga esa aspecto multidireccional- que abarcan desde su representación musical como integrante de los cántabros Melopea hasta la de surfista, fotógrafo o escritor en diversas disciplinas. Todos aspectos, por cierto, que de una forma u otra quedan representadas entre las páginas de un libro en el que, como no podía ser menos en estos menesteres, nos encontramos con mucho sexo, muchas drogas y mucho rock and roll. Elementos que no extraña que empujaran a Jorge Martínez, de Ilegales, a hacer de prologista en una narración con la que cualquiera que haya pisado, con más o menos profundidad, el turbulento mundo del rock le se verá identificado, ya sea de oídas o por las cicatrices en sus propias carnes. 

De familia adinerada y burguesa, aunque sus padres fueran dos habituales, con trágico final, de la noche y las guitarras, Elvis Morante nacerá marcado decisivamente por esa herencia, lo que muy pronto le llevará a seguir sus pasos e inevitablemente a reproducir los esquemas vistos en sus progenitores. Anclado en una de esas llamadas relaciones tóxicas, con un amor a veces carnal otro platónico, su pasión por el ruido, expresada con la misma rotundidad con la que se manifiesta contra el indie (aquí no hay nada ficcionado, los nombres son reales), que lo entiende como reflejo del conservadurismo, sus primeros y tambaleantes pasos por el underground tomará un cambio de rumbo cuando descubre, a medio camino entre la aparición y el desengaño, la “verdad” sobre el único Ramone vivo. Todo un símbolo del desencuentro con la trastienda que recorre el rock ‘n’ roll way of life. 

A partir de entonces, y si hasta aquí el libro se había movido en un terreno más típico bajo un aspecto encaminado al tono jocoso e irónico, tomará su representación realmente distintiva y profunda -sin abandonar ese aspecto desenfadado- cuando nuestro antihéroe tendrá que decidir la manera en la que quiere lograr ese sueño de triunfar. Envuelto en una espiral de adicciones, a estas alturas el libro ya guarda algunas similitudes con el “Corre, Rocker” de Sabino Méndez, no serán esas las únicas servidumbres con las que deberá de lidiar. 

Jose Pellón, utilizando un lenguaje coloquial idóneo para adaptarse al ritmo atropellado y crudo con que se agolpan las vivencias del protagonista, escribe lo que a la larga es una carta de amor, con sus innumerables episodios de dramas y encontronazos, al rock and roll, entendido como vehículo de las ansias de libertad y de forma de expresión propia. Un recorrido que no puede, ni sabe, desarrollarse con tranquilidad y que contiene todo un aprendizaje en el que se incluye saber instalarse en el fondo para conseguir salir a flote, lo que incluye asumir que los libros, y la vida, pueden no acabar bien necesariamente.

Thunder: "Rip It Out"

Por: Txema Mañeru 

Siguen claramente en forma los veteranos del hard rock británico de los ochenta Thunder. Tras unos años algo turbios y con poca repercusión mediática, salvo para sus fans más empedernidos, regresaron hace poco más de dos años con un aclamado “Wonder Days” que los colocó de nuevo en el lugar que se merecen.

 El pasado año nos hicimos eco en El Giradiscos de la aparición de un estupendo artefacto titulado “All You Can Eat” (earMUSIC / Top Artist). Cuádruple digipack y libreto de 24 páginas;dos compactos y un DVD con la gestación de ese “Wonder Days” y con buenas muestras de su poderío actual en directo.

Pues bien, ahora nos ofrecen un nuevo trabajo de estudio titulado “Rip It Out”, de nuevo en el prestigioso sello earMUSIC. En él vuelven a demostrar que Danny Bowes sigue manteniendo en perfecto estado su poderosa voz. Hace lo propio Luke Morley con su maestría a las guitarras. Todos juntos han vuelto a componer 11 nuevos y logrados temas y pronto estarán enfrascados en una gira por el Reino Unido que esperemos pueda llegar de cara al verano aquí. Empiezan con "No one gets out alive" de manera contundente y con cierto tono épico en la voz cercano al más aguerrido Neil Young. Gran melodía y un pedazo de riff guitarrero de rock acorazado. El tema "Rip it up" es un claro single con otro riff niquelado en este caso más hard rock aún.

Vuelven a bordar también su lado más reposado. Así "Right from the start" es una preciosa balada con toques a Foreigner y con unos guapos punteos eléctricos sobre un colchón de guitarras acústicas. Aciertan en la diana con sus característicos medios tiempos. Buen ejemplo es "In another life" que arrasaría en las emisoras FM de rock de los 70 al estilo de los Bad Company. Por derroteros similares se mueve "Tumbling down", con su gran melodía, sentidas guitarras y muy buenos punteos. Su toque épico vuelve a aumentar la emoción.

Para el final nos entregan otro gran tema lento titulado "There’s always a loser". Destacan en él de entrada la potente sección de ritmo y un buen piano. Luego entran en acción las guitarras y la gran voz de Bowes y acaban redondeando un tema que seguro tendrá momento estelar en su inminente gira. ¡Si eres seguidor de bandas como Thin Lizzy, Black Crowes o incluso Status Quo debieras conocerlos ya y este “Rip It Out” puede ser otra excelente manera de acercarte a ellos!

Entrevista: Morgan

“Con ‘North’ queremos llegar un poco a todo el mundo”

 Por: María Solano Conde

 El próximo viernes, 24 de febrero, Morgan se subirá al escenario de la Joy Eslava con todas las entradas agotadas desde hace días. Pronto se cumplirá un año desde el lanzamiento de su primer disco, “North”, tras casi cuatro años de rodaje como banda y una inconmensurable cantidad de horas de trabajo y ensayos. A lo largo de estos meses lo han presentado por todo el territorio nacional en conciertos y festivales, e incluso han tenido la oportunidad de llevarlo al extranjero, primero a Londres y más tarde a São Paulo. Aprovechando su actuación en Barcelona, hablamos con Carolina de Juan “Nina” (compositora, vocalista y pianista) y Paco López (guitarrista y corista), que nos cuentan los detalles y nos avanzan las metas del grupo a corto y medio plazo.

Morgan como banda nace en 2012, pero Nina componía desde mucho antes.

Nina: Sí, yo tocaba en casa, tenía cuatro o cinco temas compuestos y en agosto de 2012 o así se los enseñé a Paco, y Paco se los enseñó a Ekain [Elorza, batería de la banda]. Y entre los tres nos juntamos para tocarlas un poco y para ver qué tal sonaban. Antes teníamos otro bajista, que se llamaba Toni Sotos, y empezamos a tocar las canciones. 

Desde que empezasteis a tocar hasta que salió el disco pasaron cuatro años, ¿por qué tanto tiempo? 

Paco: Como no teníamos ninguna prisa ni nada, íbamos grabando las canciones. Si había tres o cuatro, las grabábamos. Íbamos montando más canciones que Nina iba trayendo, y las grabábamos también. Creo que llegamos a hacer tres maquetas en el periodo de dos años. La última maqueta ya fue con todas las canciones, ya teníamos canciones como para grabar un disco, entonces las maquetamos todas y las vimos listas para entrar al estudio. Con las canciones que teníamos nos animamos a llamar a Jose Nortes, que ya le conocíamos de otros proyectos en los que habíamos estado con él, y a partir de ahí nos metimos en la grabación del disco. Pero sí, pasó bastante tiempo hasta que iban saliendo las canciones e íbamos probando a ver qué les podía sentar bien. 

¿Durante ese tiempo compaginabais el grupo con otros proyectos, como Anaheim, no? 

P: Si, eso es, estábamos con Anaheim, Ekain con Dinero, también hacíamos acústicos, versiones… Sí, teníamos varias cosas e íbamos compaginando con el trabajo de Morgan.

¿Os resulta complicado cuadrar agendas y horarios para tocar?

N: Cada vez más, sobre todo porque por ejemplo Ekain con Dinero va a sacar disco ["Cero", que salió el pasado 3 de febrero], entonces para este año será más complicado. Ahora vamos a entrar a grabar con Anaheim, tenemos que ir cuadrando. También Chuches [David Schulthess, teclista de la banda] y Ove [Alejandro Ovejero, bajista] tienen más proyectos en los que tocan, entonces cuadrar siempre es un poquito "tetris", pero poco a poco nos vamos... volviendo locos (risas).


El disco se llama "North" por vuestra relación con el norte: ibais bastante a tocar, grabasteis ahí las maquetas, ¿a qué se debe? 

N: Ha sido una cosa bastante natural; la primera vez que salimos a tocar fue a Berriz. P: Que es el pueblo de Ekain, cerca de Bilbao.

N: En su casa él tiene un estudio, entonces allí nos llevamos maquetas. Todo el proceso de este disco ha estado bastante relacionado con el norte, por eso nos pareció buena idea. Además las canciones también tienen un poco el aire ese del norte, está todo... de repente lo ves y dices “bueno, pues le ponemos ‘North".

También el productor, Jose Nortes. ¿Teníais claro que querías trabajar con él? 

P: Al principio, cuando estábamos con la última maqueta, esa con todas las canciones, le dimos vueltas, y me acordé de él. Le llamé por teléfono directamente, le pregunté para tenerlo como opción, si él tenía tiempo, le comenté los tiempos que nosotros manejábamos para la grabación, y él sin escuchar ni nada, porque es un encanto... Sin escuchar las canciones, quiero decir, no lo que yo estaba diciendo (risas), me dijo que sí, que claro, que fuésemos a verle, que se las enseñásemos, y que él encantado. Ya solo la llamada de teléfono a mí me dio muy buen rollo, hacía tiempo que no hablaba con él, me acordé porque había trabajado con él en el pasado... Pensábamos que era la persona indicada para hacerlo, tal como luego al final fue.

¿Barajasteis otras opciones, por si él no podía?

P: En el momento en el que hablamos con él yo creo que no, pero antes sí que pensamos...


N: Durante todo este tiempo que comentábamos antes, en esos años que estábamos montando las canciones siempre pensábamos "pues esta vez qué, cómo podemos hacerlo, dónde grabaríamos...". Siempre te planteas un montón de posibilidades, pero realmente la primera seria con la que contamos fue él, y salió bien. 

¿Por qué decidisteis sacarlo sin discográfica? 

P: Primero porque no teníamos ninguna oferta de discográfica, esa es la razón fundamental.

N: Sí, si hubiéramos tenido esta opción en ese momento, a lo mejor sí lo habríamos hecho.

P: Antes de grabar hicimos dos conciertos, nadie conocía lo que estábamos haciendo, y nosotros tampoco... lo que no entiendo es cómo la gente saca un primer disco con discográficas, si te digo la verdad.

N: Es muy difícil que te vengan a ver, o hacer un concierto en el que de repente haya alguien de una discográfica pequeña o grande o independiente... Nosotros no tuvimos conversaciones después de conciertos con nadie que dijese "venga, vamos allá". No fue tanto una decisión, sino también una circunstancia del momento. Dijimos “Bueno, pues ahora está el disco hecho y lo queremos sacar, ¿qué opciones tenemos? Sacarlo”.

P: Por nuestra cuenta, y muy bien. Con este proyecto... otros en los que estoy yo no va todo tan fluido como este. El año de vida de este disco está siendo increíble, está funcionando muy bien, entonces tienes contacto directo ya con la gente, no es tan necesario que te den un empujón. Pero también me gusta mucho este contacto con el público, hay un montón de redes sociales y de maneras de enseñarlo. Afortunadamente con este proyecto está habiendo mucho “feedback”, entonces ahora mismo no lo vemos muy necesario. 

El diseño, tanto del disco como de las fotos que tenéis en redes sociales o en los videoclips son muy sencillos, en blanco y negro, ¿es para reforzar las canciones? 

P: Sí que buscábamos una estética que fuese con las canciones, que las acompañase. Por ejemplo, la portada la hizo un amigo nuestro, que se llama Juan García. A mí me gustan mucho las cosas de tipo visual y audiovisual que él hace. A todos nos gustó el concepto ese desenfocado, en blanco y negro, buscando un poquito más una imagen que fuese sencilla pero que tuviese un poquito de mensaje, que es lo que intentamos con las canciones también. O sea, no simplemente es un "book" de fotos, no intentamos salir bien sino que intentamos que la foto tenga un poquito de esencia, intentamos relacionar lo musical con todo lo de diseño y la parte de imagen.

Aunque hay temas más enérgicos que otros, la atmósfera del disco es más bien nostálgica. ¿Es cierta la leyenda de que resulta más fácil componer a partir de lo negativo? 

N: Yo es que por la experiencia que tengo, cuando estoy contenta y de buen rollo me apetece llamarlos y tomar unas cañas; y cuando no, pues me apetece quedarme en casa, remover el caldero. Justo coincide que me pongo a tocar y es una manera de desahogarse, que por eso yo lo hacía: al principio no tenía ninguna intención siquiera de enseñarlo, lo hacía en casa porque me parecía una buena manera de sacarme así un poco… Y luego al final se ha convertido en una manera de currar. Yo espero que en el futuro también pueda componer cosas más positivas, pero realmente lo que a mí me hace bien es eso, sentarme a componer cuando tengo problemas. 

"Home", la canción que abre el disco, transmite una sensación de agobio con uno mismo, de no llegar a lo que se quiere hacer, no sé si va en la línea de lo que querías transmitir...

N: Sí, eso es exactamente, es una sensación que yo creo que tiene mucha gente que es eso reconocer los defectos de uno y pelearse con ellos todos los días y ver que, por una razón o por otra, o no mejoras en unos ámbitos o no estás contento con cómo eres, no te sientes en ese momento muy bien. Ahora afortunadamente no me siento así, pero sí que hubo una época en la que eso es lo que yo estaba viviendo, ese "conflictillo", y es lo que quise decir.

Otras canciones que teníais, como "El librero" o "Be a man" no llegaron a entrar. 

P: El librero se llegó a grabar, pero daba la sensación de que ya estaba cubierto ese cupo.

N: Cumplía a lo mejor la misma función que otras canciones del disco.

P: Entonces entrará para el segundo

N: Son canciones que están, y que de vez en cuando en el local las tocamos. Están en la lista de canciones de Morgan, o sea que si no salen en este, saldrán en el siguiente; o si no, en el futuro.

P: La de "Be a man" sí que fue porque no hemos conseguido todavía hacer de eso una canción. La hemos grabado en todas las maquetas, pero no nos hacemos con ella, a ver para el siguiente.

"Volver", sin embargo, la grabasteis pero no teníais del todo claro si incluirla o no... 

N: Hombre, yo tenía claro que no la quería incluir (risas). Esa canción salió hace muchísimo tiempo, yo creo que es prácticamente de las primeras que compuse. Yo no la veía muy relacionada con el resto de música que hacíamos con Morgan, dije "a lo mejor no tiene mucho sentido sacarla en este disco". Pero bueno, sí que decidimos que iría como "bonus track", para separarla un poco de lo que es el disco, de la línea en la que van las otras canciones. Al final ha sido buena idea sacarla.

¿Habéis compuesto algo más?  

N: Sí, de hecho ahora por ejemplo en los conciertos casi siempre cerramos con una nueva que no está en el disco ["Marry you"], y también está teniendo muy buena respuesta. Y luego sí, hay más canciones terminadas, que las iremos trabajando poco a poco. 

Mucha gente llegó a Morgan gracias a Quique González y a la canción "Charo". ¿Cómo surgió la colaboración? 

N: Fue por Jorge Marazu, un chico que también es cantautor. Quique estaba buscando una chica para hacer el dúo de "Charo" y entonces fue Edu Ortega [miembro de la banda de Quique] el que me avisó de que estaban pensando en mí. Y como yo conocía a Edu también de Madrid, estuve hablando con él, pero la conexión fue así de casual, por este chico. Y muy bien, un puntazo. 

No llegasteis a grabar juntos, él ya lo había hecho antes, ¿no? 

N: Sí, de hecho nos conocimos meses después de haber grabado, en un bar, una noche. Es que ellos estaban grabando o terminando de grabar el resto de canciones, estaban no sé si aquí en Barcelona o en Tarragona, y querían, imagino, que yo grabase algo que ellos pudiesen escuchar... Como una prueba, no de repente tener que venir yo a Barcelona... Imagínate si no les hubiese gustado, lo que habría sido. Entonces yo lo grabé en Madrid, un poco también por la falta de tiempo, porque había un poco de prisa, y pensé que iba a ser eso, una prueba. Y al final se quedó, estaban encantados. Y yo también, claro.

¿Cómo fue la experiencia de tocar en Brasil? ¿Era la primera vez que tocabais fuera? 

P: Bueno, no, habíamos tocado en Londres ya. Fuimos a Londres aprovechando una historia que iba a hacer Nina; la acompañamos, buscamos un concierto ahí y nos lo pasamos muy bien ese fin de semana. Gastamos una pasta (risas) pero nos lo pasamos muy bien. Y luego salió lo de Estrella Galicia, que hacían este intercambio cultural con Brasil, y por lo que fuese nos llamaron a nosotros. Creo que era porque ellos hacían el ciclo con el Teatro Lara, y nosotros habíamos tocado en el Teatro Lara ya con ellos. Nosotros habíamos trabajado ya con Estrella Galicia, entonces contaron con nosotros y nos mandaron a Brasil; no nos creíamos que nos íbamos, al final digo “esto se va a caer, esto no sale...”

N: Yo decía: "hasta que no estemos en el avión..." (risas)

P: Y sí que fuimos, y nos trataron muy bien

N: Los sitios en los que tocábamos molaban muchísimo y el público muy guay; se acercaron, nos dijeron que les había encantado, compraron discos incluso, o sea que fue una experiencia muy buena para la banda.

P: Acabamos con la ginebra del hotel...

N: Sí, también, también. Yo es que nunca había estado en una ciudad así. Vamos, que lo más lejos que he ido es a Londres probablemente (risas), y es una pasada. 

¿Notáis alguna diferencia entre la forma en la que ven la música allí y como la vemos nosotros?  

N: La respuesta del público fue muy parecida a la de aquí. Tampoco estuvimos tanto tiempo como para saber... Yo creo que el proceso de hacer música es un poco el mismo. Otra cosa es que las influencias que ellos tienen son muy distintas, las circunstancias culturales son muy distintas, entonces ellos ven unos colores y nosotros vemos otros, pero el proceso de crear canciones y hacer música me pareció bastante similar al nuestro.

P: Les vi avanzados en cuanto a estilo, bastante moderno, me sorprendió lo que hacían. Lo que hace Tulipa, y triunfa mucho allí, es una cosa para mí bastante novedosa, bastante original. Luego, vosotros [la banda] os habíais ido ya, me quedé yo con Ekain, y acabamos en una fiesta rarísima en un apartamento abandonado; estaban poniendo una electrónica que... fuimos con un amigo que controla bastante de electrónica, le dije "¿esto qué es?" y me dice "no tengo ni idea, esto es aquí y ahora". Era muy fuerte la presencia de la música allí, se nota que es muy importante para ellos, como no puede ser de otra manera. 

El año pasado participasteis también en "Mi música, tu refugio", a favor de los refugiados, aunque su situación sigue un poco igual, ¿cómo lo veis? 

N: Es una cosa complicada de plantear. Si fuese un poco más fácil imagino que las cosas irían mejor; si no, no me explico, no tiene justificación. Ya me imagino que no será tan difícil, pero parece difícil... Es una situación que no debería estar ocurriendo, y es una situación que todos tendríamos que intentar cambiar. 

P: Nosotros tenemos también responsabilidades, por eso nos gustó que nos avisasen para eso porque lo hicimos encantados. Nos gustaría que se hiciesen más porque la gente es verdad que sí reacciona ante eso, cuando hay compromiso social de grupo, yo creo que eso puede marcar la diferencia. Quizá, por eso es importante este tipo de iniciativas, yo sí que creo que pueden hacer que cambie algo. Claramente no está en la agenda del presidente del Gobierno hoy, y es un tema supergrave. También la gente dice "te podría pasar a ti"... No necesariamente me tienes que convencer de que eso me podría pasar a mí para que yo lo entienda; entiendo que es con buena intención esa afirmación, pero yo no necesito pensar que esto me puede pasar a mí para darme cuenta de que es una atrocidad y que hay que hacer algo. Hay gente que está haciendo algo, y que se está jugando la vida en las playas. Da un poco de desesperanza y es muy triste. 

Tocasteis también en el "She's the Fest”, que busca reivindicar la figura femenina dentro de la música. ¿Percibís que sea un mundo machista? 

N: No sé, nunca he tenido problemas en ese sentido, y no he estado con compañeras que me den la sensación de que estén sufriendo algo así. Pero lo puedo entender, y también reivindicaría que en los casos en los que ocurra, que deje de ocurrir pero, yo personalmente nunca me he sentido ni menospreciada ni infravalorada ni creo que no se me haya respetado mi trabajo por las personas que creo que lo tienen que respetar. 

¿Qué objetivos tenéis para 2017? 

Ambos: Tocar. 

N: Sí, tocar este disco porque queremos que lo escuche cuanta más gente mejor. Estamos teniendo la suerte de poder hacerlo, y queremos sacarlo también un poco de Madrid, poder llegar un poco a todo el mundo, o intentarlo. 

¿Os gustaría volver a tocar en el extranjero? 

N: Sí, claro.

P: Nos gustaría, sí, si hubiese... No nos hemos puesto objetivos nunca, la verdad, pero si hay algo que a mí personalmente me ronda la cabeza es intentar a ver de qué manera es posible sacarlo fuera de España, estaría muy bien. 

N: Sí porque la música que hacemos viene un poco influenciada por las bandas de fuera, entonces también sería guay...

P: ...llevarla a su casa.

N: Claro, sería guay ver cómo respiran allí. 

Comentasteis también que os gustaría sacarlo en vinilo 

P: Está en la lista de cosas que tenemos que hacer, lo hemos ido dejando...

N: Es como que vamos pasito a pasito con cada cosa que nos va viniendo, entonces se nos acaban las copias físicas y fabricamos más, y ahora como que vamos cubriendo un poco las prioridades. Sacarlo en vinilo es una de ellas, pero está en una lista detrás de otras (risas); pero sí, la idea es sacar unas cuantas copias, se nota que el vinilo se escucha, además este disco mucha gente nos dice que tiene que tener muy buena pinta en vinilo. Pronto, lo sacaremos.

P: Este año sale, seguro.


Dani Flaco: "Verbenas y fiestas menores"

Por: Sandra Sánchez 

Desafiando al mal fario 13 son los temas que contiene "Verbenas y fiestas menores", el nuevo disco de Dani Flaco, recién salido del horno. Se trata de su séptimo álbum de estudio y encontramos en él novedades interesantes. La más destacable, que estamos ante una faceta discretamente más rockera del cantautor, aunque con reminiscencias en algunos temas, como “La verbena de su piel”, del folk que le ha acompañado habitualmente. No en vano, siempre ha comentado que sus referentes son Bob y Jakob Dylan, además de Sabina, con quien se le suele comparar por el estilo de sus letras (el tema que nombrábamos es buen ejemplo de ellos) o de Quique González

Hablamos, en todo caso, de un rock suave, sin estridencias, siempre más acústico que eléctrico. Vemos algún toque más “arriesgado” en “Distrito VI”, con una letra de temática político-social ("no entienden de pedir perdón, escupen viva el orden y la ley"), mientras que en general predominan las historias románticas y no en pocos casos melancólicas. Destacan la delicada “A partes iguales” y “Fiesta de pijamas”, esta última con una melodía deliciosa y muy evocadora. 

Sube la intensidad de las guitarras en “Nos faltó”, muy en la onda de los nuevos cantautores en los que sin duda encaja y ocupa un lugar destacado Flaco (Txetxu Altube y César Pop de hecho colaboran en este trabajo) para bajarla a continuación en la suave “Con quién”, a guitarra y violín ("con quién harás el amor que ahora ya yo no te haré, con quién pelearás mañana..."). 

La voz del artista catalán es muy personal, un punto rasgada y sin embargo con la capacidad de acariciarte el oído. Fantástica especialmente en temas como “Versión original”. Estamos ante un disco absolutamente agradable de escuchar, tranquilo, sencillo (con la dificultad que supone conseguir de forma natural esa sencillez, entendida como naturalidad) intimista y que llega al corazón. 

Dani Flaco cuenta en este trabajo con las guitarras de Pepo López y el violín de Diego Galaz y repite con la producción de Fernando Polaino, quien ha trabajado con artistas de la talla de Lichis y Jorge Drexler. Juntos ofrecen un disco redondo, quizá sin grandísimas pretensiones, pero que te deja el cuerpo y el alma lleno de buenas sensaciones.