J. Teixi Band: “Showtime Desde El Chesterfield Cafe”



Por: Txema Mañeru 

 Quienes hayan disfrutado en alguna ocasión del fulminante y rotundo directo de la J. Teixi Band seguro que ha vuelto a repetir en cuanto han podido. Seguro que algunos de ellos también tienen todavía en su poder este “Showtime” (Warner). A pesar de ser un directo, o quizás por ello tratándose de la Teixi, éste está considerado uno de los mejores discos de la banda. También está considerado como uno de los mejores directos que se han grabado en castellano en todos los tiempos. ¡No es para menos porque además suena como un auténtico tiro y hace justica total a lo que la banda ofrece en sus calientes directos!

La verdad es que todavía estábamos gozando con los dos espectaculares trabajos que nos trajeron hace menos de 2 años para celebrar sus 40 años en la carretera. Nos presentaron “Memorias De Un Tren” de Mermelada en doble vinilo con compacto en directo de regalo y un extenso doble compacto titulado “Letra Y Música” (Warner), con 34 temas y casi dos horas y media de excelente rhythm & blues, rock’n’roll y blues. Añadía 5 buenos temas nuevos y tenía también representación este “Showtime” en directo porque es el disco favorito de Teixi.

Lo demuestra ahora con la edición de lujo chulísima con un precioso vinilo envuelto en funda a todo color con letras de canciones y buenas fotografías. Además trae compacto de regalo en el que tenemos dos temas más y otros dos actuales a modo de bonus-tracks para que no te puedas resistir. Lo puedes conseguir en www.jteixiband.es junto con esas otras golosinas ya citadas. Eso sí ha habido que esperar un tiempo por el dichoso virus pero realmente ha merecido la pena. Ahora lo que hace falta es que también puedan salir a la carretera a defenderlo haciendo lo que mejor saben hacer.

Además cuentan con las magníficas ayudas de Ñaco Goñi con su impresionante armónica. Carlos Segarra (Los Rebeldes) pone guitarra y voz en "¿De Qué Vas?" y Álvaro Urquijo pone su guitarra en "Nacional VI". Juanma del Olmo (Los Elegantes) mete guitarras en 3 temas y Javier Andreu (La Frontera) se sale en ‘Atrapado’. Como ocurre en casi todos sus celebrados discos combinan a la perfección los temas de Teixi con las guapas versiones de clásicos, generalmente del rhythm and blues y rock and roll, muy bien adaptados al castellano. El sonido es realmente potente, nítido y totalmente orgánico y natural. Si cierras los ojos y tienes buena retentiva te puedes sentir en alguno de sus conciertos.

Abre el show un "Eres La Lluvia" en forma de torrente r&b con el genial Hammond B-3 de Galiacho y un destacado solo de saxo de Juan Muro. Puro piano rock’n’roll casi a lo Jerry Lee Lewis en "Necesitas Algo" y geniales guitarras de Teixi en "Mundo Extraño". "No Pasa Más" es una de sus mejores baladas y aquí llega a unas cotas de gran emoción. Nos presenta la fiesta con el clásico "Going To A Go-Go" y muy bueno también el ‘Solo Puedo’ de Otis Rush para cerrar la cara A del vinilo.

La B arranca quemando rueda con "Calles Quemadas". Con Ñako Goñi nos llegan los mejores efluvios a los Mermelada en la trepidante "Sentado en la Esquina" y en esa ya citada "¿De Qué Vas?", ideal para corear. Fantástica slide de Teixi en "Atrapado" al liberarse por tener la ayuda de Andreu. Grandísimo final de vinilo con el "Gloria" de Van Morrison, casi tan bueno como el de Patti Smith y acercándose a los siete minutos.

El compacto todavía suma "Algún Día Se", de nuevo con genial Hammond, esa gran sección de 4 músicos de viento y buenos solos de Teixi. Pero todavía nos dan un excelente "Algo de Amor". Los bonus-tracks, sin desperdicio. Ese "Nacional VI" con el mismísimo Álvaro Urquijo y divertido final con "Por Un Amor" de los Siniestro Total. Si alguna vez has tenido la inmensa fortuna de ver a la Teixi en vivo y aún no tenías este genial “Showtime”, es tiempo de que comience el show para ti. ¡Si ya lo tenías merece la pena esta gran edición porque el show debe continuar!

Protomartyr: "Ultimate Success Today"


 

Por: Pepe Nave 

La etiqueta post-punk aparece, como aquí, en la primera línea cuando se habla de Protomartyr. Habría que precisar no obstante que su estilo no es del que busca la pista de baile con estilizadas y potentes líneas de bajo, ni del que busca sonar en la habitación de un adolescente vestido de negro con el poster de Robert Smith. La suya es la rama del género hibridada con el rock and roll oscuro y el punk. El camino que entre otros transitaron Nick Cave y sus Birthday Party o Mark E. Smith y sus The Fall. Como ellos, Joe Casey tiene un vozarrón grave que declama más que canta, y como aquellos, parece encarnar a un predicador desquiciado, incluso suele vestir traje oscuro en el escenario.

Si en sus cuatro trabajos anteriores habían ido depurando el sonido a partir de un primer disco más visceral y crudo, componiendo incluso algunas canciones que podrían englobarse en el indie rock, en este nuevo álbum vuelven en esencia al origen pero siendo mejores músicos y con un gran trabajo de producción, tarea que han compartido con David Tolomei (Dirty Projectors, Beach House, etc.). Juntos han conseguido un sonido contundente, tenso, brillante y expansivo a la vez.

Cuando se habla de Protomartyr, se hace casi más de las letras que de su música. Joe Casey se ha granjeado una reputación de letrista que combina la contundencia y pesimismo de sus imágenes con una libertad en los versos que permite asociarlos a distintas situaciones. Siendo su visión del mundo tan apocalíptica, alguno con razón podría decir realista, no es extraño que se hayan relacionado estas composiciones con la situación actual, tanto de la pandemia como de la crisis económica y el racismo y represión policial en su país. Solo que todas las canciones fueron compuestas en 2019. 

La primera premonición aparece ya en el tema que abre, "Day Without End", el día sin final en el que el miedo sale a la luz, el día del éxito definitivo que titula el álbum, una canción en la que la tensión construida parece que va a estallar en cualquier momento pero no lo hace, y donde al vibrante bajo y guitarras hirientes se añaden notas de saxo a cargo del músico de free jazz Jemeel Moondoc. Se trata de una de las novedades, junto a la participación de Izaak Mills al clarinete y flauta y Longberg Holm al chelo. No es que ocupen un lugar predominante, pero van apareciendo aquí y allá acentuando momentos en pequeños espacios que se abren en el muro de guitarras, aportando un punto de calidez y en ocasiones de tristeza.

"Processed by the boys", con un cortante riff de guitarra con eco marcando el ritmo, es una letanía en la que el autor se pregunta si el fin del mundo llegará como uno de esos espectaculares apocalipsis anunciados que él recita cual visionario poseído. Una de las imágenes futuras en 2019 era “una enfermedad extranjera arrastrada a la costa”, pero corta la imaginería diciendo que la realidad es mucho más aburrida y pasa a la parte que en que parece describir escenas de llegada de inmigrantes al control fronterizo y la represión policial que, promete con sarcasmo, que la próxima vez será más cortés.

Tras la invectiva furiosa de "I am you know", con gran aporte en la batería de Alex Leonard, que no repite un ritmo en todo el disco, "The Aphorist" es de un corte más intimista y melancólico y contiene los versos más misteriosos con imágenes de antiguas profecías como los surcos del hombre de Nazca.

Nandi Rose,del grupo Half Waif, abre con su agradable voz "June 21", pero cualquier esperanza de una bonita canción pop es abortada con rapidez por Casey que entra con una diatriba, sobre un ritmo nervioso, contra el verano en la ciudad, y es que la decadente Detroit no parece augurar nada mejor para los que allí se quedan.

El grandioso riff de apertura de "Michigan Hammers" merece que se mencione al guitarra Greg Ahee, por otra parte principal compositor de la música de la banda. Con el cruel entorno laboral de Michigan, extrapolable a muchas partes de Occidente, en el punto de mira, Casey plantea que los de arriba están trazando una línea y metiéndonos en un agujero, acordándose al final de aquellos que se juegan la vida para trabajar por nada, como mulas como la de la portada.

Comenta Casey en entrevistas, que a su ya de por sí negativa visión del mundo se añadió el verano pasado una misteriosa enfermedad que le tuvo en cama tomando calmantes, algo de esta experiencia se refleja en "Tranquilizer", alternando calma tensa y estallidos de furia. 

Otro riff eufórico de guitarra arranca con pujanza en "Modern Business Hymns", que retrata una distopía como la narrada en la película "Elysium", un mundo para los ricos en otro planeta y otro para los pobres en que se necesitan equipos asistidos de oxígeno. Vistos los acontecimientos actuales quizás distopía no sea la palabra adecuada. El estribillo tiene un tono de tristeza, de resignación en la derrota que ya no se irá en las dos últimas, como en "Bridge&Crown", un medio tiempo en el que con desesperanza dice que “todo el mundo sabe que nos agarramos a pequeños sueños para conducir nuestros cuerpos hacia el final, hasta que no queda nada”.

Y como todo puede ir a peor, para el número final deja lo que podría considerarse una balada en su repertorio, "Worm in Heaven", una canción que Joe Casey dice haber compuesto imaginándose su propia muerte y que espera que suene en su funeral, y no es "The Body" o "An American" de The Pogues precisamente, ni un una marcha de funeral de Nueva Orleans.

Deja el disco por tanto un poso de amargura y desolación, aunque ha habido rabia, furia y desprecio de por medio. Comentan ellos que al ser el quinto trabajo en su décimo año quizás es un fin de la primera parte, sin tener muy claro qué nos van a traer en la segunda, porque dice Casey que él no es de los que abandonan las cosas y que sea con lo que sea ahí estará con su banda mientras le aguanten.

Lo que sabemos de "Letter to You", el nuevo disco de Bruce Springsteen


Por: Javier López Romo 
Fotografías: Danny Clinch

Hablar sobre un nuevo disco de Bruce Springsteen para uno de sus fans es como comprometerse a un idilio de amor, ese amor que derriba formas y fronteras. Veo el vídeo, leo su letra, la traduzco mientras un cigarrillo se posa en mis labios y un chupito de Double Black de Johnnie Walker atraviesa mi garganta, como esas cervezas con chupito de tequila en el Stone Pony de Asbury Park. Mi corazón palpita, mi alma se estremece en esas imágenes cargadas sobre los componentes de la E Street Band. Y es que "Letter To You" es la carta perfecta que mandarías a tu amante, a tu pareja. ¿Cómo es posible que una persona tan vulnerable como yo haya sido cazado por la arrogancia de ese amor, de esa manifestación de cariño, con un claro motivo de admiración hacia Bruce? Acaso hice de mi debilidad un sentimiento, una fuerza imperiosa sabiendo cuánto duele esta necesidad vital de sentirme dueño de amar y de gustar, no por mí, sino por ellos; ese placer que nos embarga, no producido por el artista sino por el placer que él provoca en nosotros… ¡Quizás es que en el amor nunca se aprende nada! Yo no he aprendido nada, al menos, creo que la felicidad es estable, terrible a veces, dañina, destructora quizá, inconveniente otras, pero estable; lo contrario a esto me hubiese parecido una simple aventura amorosa. Por eso creo que Bruce Springsteen y Patti Scialfa tienen ese compromiso de estabilidad.

"Letter tou you", (mi carta para ti) es el nuevo single de Bruce Springsteen, lo presentó el jueves 10 de septiembre en su página oficial. Audio y vídeo muestran imágenes del estudio de grabación que Bruce tiene en su rancho, Thrill Hill Studios, en Colts Neck, New Jersey; una canción que da título a su nuevo álbum, que saldrá el próximo 23 de octubre en todas las plataformas. Sabemos más del disco por las fotografías de Danny Clinch que por el propio disco, aún a sabiendas de que tres de sus composiciones quedan a la espera y escucha de su nueva remasterización. En ellas se le ve con esas camisetas suyas favoritas, con el logo de “Town&Country Cycle de Westwod, New Jersey, regalo de un íntimo amigo; como otra anécdota del vídeo, la aparición de imágenes de su primer grupo The Castiles, eso si, demasiado fugaces. 

El nuevo álbum de Bruce Springsteen, "Letter To You", incluye doce canciones, nueve de ellas son nuevas composiciones que el artista empezó a escribir en 2019, antes de que esta pandemia nos invadiese; las tres restantes son canciones inéditas compuestas entre 1970 y 1972, de aquella época antes de iniciar su brillante carrera discográfica, eran tiempos de la Bruce Springsteen Band. El álbum fue grabado en apenas una semana, con casi toda la banda al completo, se trata del vigésimo cuarto trabajo de estudio, pero ellos no consideran alguno de esa lista como tal; luego se queda como el vigésimo disco. Está producido por Ron Aniello, mezclado por Bob Clearmountain y masterizado por Bob Ludwig. 

Según la nota de prensa promocional es un álbum de puro y auténtico rock, mantiene la estructura del mítico sonido orgánico y directo que caracteriza a la mitica y famosa The E Street Band, la banda de toda su vida, de la que solo se tiene constancia desde su grabación de “High Hopes” (2014). Tomando las palabras del 'Boss': "Me encanta el disco, estoy feliz por cómo ha quedado la parte emocional impresa en él. Lo grabamos en solo cinco días y resultó ser una de las mejores experiencias de grabación que he tenido en mi carrera. El sonido de la E Street Band tocando en mi estudio completamente en vivo y sin regrabaciones. Es espectacular, algo que nunca antes habíamos hecho". El álbum se publicará en formato CD, con librito de 20 páginas, doble vinilo negro o gris en edición limitada; las versiones en vinilo serán lujosas e incluyen fundas interiores únicas, con un libro de letras lujoso de tamaño completo. Estas son las doce canciones que componen el disco: 1.- One Minute You`re Here / 2.- Letter To You / 3.- Burnin´ Train / 4.- Janey Needs A Shooter / 5.- Last Man Standing / 6.- The Power Of Prayer / 7.- House Of A Thousand Guitars / 8.- Rainmaker / 9.- If I Was The Priest / 10.- Ghosts / 11.- Song For Orphans / 12.- I`ll See You In My Dreams. Como curiosidad hay que mencionar que la séptima canción, “House Of A Thousand Guitars”, se llama igual que un tema de Willie Nile; nada que ver, la nota oficial de la prensa especifica que todas las canciones son de Bruce Springsteen, por lo que pensamos que es una mera coincidencia con el título . 

En cuanto a las tres canciones que van añadidas a las nueve que forman el álbum, vemos que “Janey Needs A Shooter” es la versión más antigua de las tres, data de 1971. Bruce la interpretó en Richmond, según Bruce Base, aunque con otra letra. En 1972, Bruce recupera esta melodía y vuelve a reescribir la letra en uno de sus muchos cuadernos manuscritos. Era una canción para entrar en su segundo y tercer trabajo, pero al final fue descartada; circuló en el circuito "springstiniano" al piano, siendo recuperada en acústico en 1978, pero tampoco entró en su periplo del "Darkness" y "The River". Tiempo después se la cede a su amigo Warren Zevon, el cual modifica parte de su letra, y la graba para su disco: “Bad Luck Streak In Dancing School”, en 1980. En cuanto a “If I Was The Priest”, cualquier fan sabe que Bruce la tocó en su primera sesión acústica para John Hammond, el 5 de mayo de 1972, para la CBS Records, New York City, N.Y. Ese día John Hammond decidió que el chico de Jersey tenía que estar en Columbia Records sí o sí. Sin embargo, “Song For Orphans”, la descubrimos de forma sorprendente en la gira de Bruce con “Devils & Dust” y se convirtió en descarga oficial. Fue escrita en 1971, y presentada en muchas ocasiones a su mánager Mike Appel. Eso quiere decir que el hecho de recuperar composiciones antiguas, que por una u otra manera se quedaron en el baúl del recuerdo, no es nada raro para Bruce Springsteen, y menos que juegue con ellas a su antojo. Tan solo le basta abrir uno de los muchos cuadernos escritos a mano, recuperar y hacer giros con esas  palabras, frases y párrafos para volver a completar una canción. Él es el rey, y tras más de 49 años de girar como en un tiovivo, veremos el resultado en ese próximo 23 de octubre. 

 En "Letter To You" no encuentro el saxo de Jack Clemons, ni el violín de Soozie Tyrell; pero si es un disco de la E Street Band, y aunque en este primer sencillo no aparezcan, quiero pensar que si tendrán en otras canciones el protagonismo que merecen. Quedamos a la espera de nuevos temas. En esta carta para tí, Bruce la firma con su propio nombre, significa volver a desnudarse frente a sus fans como ya lo hiciese en su biografía  “Born To Run”. Se despoja de sus miedos y miserias, evoca lo que su corazón le dicta, lo que descubrió en los buenos y malos tiempos, y lo escribe con letras de sangre como intentando purificar su alma. Lo fácil y difícil que fue todo esto, la felicidad y el dolor que surgió en su vida como un ciclón de sol y lluvia. En unas palabras, todo lo que encontró verdadero en su vida. Y te lo envía a ti y a mí... 

Y si a Bruce Springsteen le encanta la naturaleza emocional que ha supuesto para él "Letter To You", ya no digo la que ha supuesto para sus fans, que después de tantos años no se acostumbran a estar sin él durante tantos tiempo, y consideran este disco como un regalo después de estos meses de tragedias y miserias. Cómo íbamos a saber que después de "Western Stars", esta pandemia que nos llegó iba a volvernos tan locos y tan desprotegidos, tan solos, tan tristes y tan desosegados. Ganas, muchas, de que todo vuelva a su cauce, que volvamos a la felicidad que tanto necesitamos, que volvamos a volver abrazarnos, y besarnos, y disfrutar de conciertos tan necesarios en nuestra vida. Estamos de suerte los "springstinianos", "Letter To You" será nuestro bálsamo, si él se despoja de lo fútil, y emprende un viaje hacia al amor abrazado al viento con certeza y esperanza, ya sabemos: Quien camina desnudo no tiene miedos...

Vinyland, de Marcos García y Mikel Insausti


Por: Jon Bilbao 

Se cumplen en breve cinco años del estreno de la película “Vinyland”, proyecto gamberro y eficiente que orbita alrededor del coleccionismo de vinilos y del inquebrantable amor por la música. Sus autores (el guionista y director Mikel Insausti y el editor y director Marcos García) lo definen como docuficción musical, ya que se trata de un falso documental en el que prima la música. Falso hasta cierto punto, ya que el protagonista, José Luis, es realmente un coleccionista que se interpreta a sí mismo, aunque a esto se añade una trama de ficción sobre el secretismo del lugar donde J.L. guarda sus discos. Hay incluso un villano de procedimientos clásicos, el mod Sherlock (correctamente interpretado por Iñigo Art), que trata por todos los medios de usurpar los tesoros de plástico que conserva el protagonista.

También esencial para la materialización de la película fue la participación como productor (y con un pequeño papel) de Juan Carlos García, más conocido como Juancar, padre de Marcos García y dueño desde hace treinta años de la tienda de discos de Irún, Bloody Mary discos y producciones. Según cuentan fue él quien les aconsejó sobre diversos temas y quien aportó un extra de motivación, además de prestar su mítico local para que se rodaran allí gran parte de las escenas. También participan muchísimos grupos ya sea con su música (suenan más de treinta canciones) o con actuaciones en directo que se fueron grabando la mayoría en eventos organizados por la propia Bloody Mary. De nuestra tierra escuchamos canciones de Lie Detectors, Pelo Mono, The Lookers o Ex-novios, y de las foráneas destacan las melodías o actuaciones de Red Kross, THe Dirtbombs, The Nomads, Ty Segall o The Flamin´Groovies entre tantos otros.

La estructura narrativa del film viene fijada a través de una entrevista radiofónica que se le realiza al propio J.L., mientras que el resto del metraje está en su mayoría compuesto por imágenes del coleccionista paseando, yendo a conciertos o entrando a tiendas de discos, todo ello acompañado a la perfección por las variadas músicas. O quizá suceda al revés y sean las imágenes las que completan esta experiencia audiovisual mientras las canciones son lo primordial. Impagable el momento en que se nos muestra la correcta limpieza de un vinilo así como el “tratamiento de shock”. Este es un alegato a favor de las tiendas de discos, un homenaje al coleccionismo abierto y una manera más que correcta de lograr mucho con muy poco. El tema de los derechos de autor y sus correspondientes costes es lo que ha imposibilitado que la película esté ahora disponible en plataformas o en formato físico, pero siendo la elección de canciones algo tan sustancial en este proyecto, se entiende que prefieran no modificar nada aunque eso implique no poder seguir mostrándola al mundo.

Royal Green: “Royal Green”



Por: Skar P.D. 

No es habitual que un batería, o baterista en terminología ofensiva para determinados oídos, cobre protagonismo. No en los tiempos que corren de despersonalización de las bandas. Y es que ya no hay bandas como las de antes, ¿verdad? The National es uno de los últimos vestigios del concepto clásico de grupo con capacidad para ser cabeza de cartel, y ya van para más de 20 años. ¿Se me entiende? Y para abundar más en la personalización analógica de lo digital, mucho más raro es que un batería forme parte activa del sonido reconocible de una banda. Bryan Devendorf cumple todos los requisitos anteriormente expuestos y es. desde luego, el batería de The National. No es fácil tener una personalidad propia sentado detrás de las baquetas.

En tiempos de descanso, proyectos paralelos y situaciones de reclusión, Brian Devendorf ha visto la oportunidad de rescatar viejas demos caseras de finales de los noventa, y junto a su amigo Nate Martínez (sintetizadores y "diseñador de sonidos"), han restaurados los sonidos, añadido algunas pistas, nuevos, o posiblemente primeros, arreglos y han confeccionado el disco de debut del batería. Aaron Dessner buscando un hueco en su trabajo con Taylor Swift, el multinstrumentista Josh Kaufman y hasta la cuñada de Devendorf también han colaborado a ello.

Es muy evidente las modestas pretensiones de la elaboración de este disco, al fin y al cabo la discreción es otra de las características de este lanzamiento apoyado básicamente en la idea de "el disco en solitario del batería de The National". El propio Devendorf se reivindica así: "solo soy el batería que se presenta".

La falta de pretensiones se ve reflejada no solo en lo escueto del número de canciones, exactamente ocho (en realidad solo 5 más 3 versiones de temas clásicos y reconocibles), también en una producción minimalista, cercana al low-fi, que huye deliberadamente de momentos extraluminosos, apenas sin rastro de los patrones rítmicos marca de la casa y que se sumerge suavemente en los matices electrónicos y folkies propios de eso que se llama indietrónica y que, curiosamente, tuvo su inicio al final de la década de los noventa, más o menos cuando Bryan Devendorf empezó a pergeñar lo que veinte años después se ha convertido en su primer disco en solitario.

"Frosty" abre el disco de forma tranquila a modo de paseo al atardecer por la ribera de algún rio bajo las primeras lloviznas otoñales. No impacta, solo tranquiliza. El "If Not For You" de Dylan arranca con sonidos experimentales para emparentarse rápidamente con sonidos acústicos deudores de las versiones tipo bandas como Nouvelle Vague. Deliciosa por momentos. La sensación de miniaturas sonoras es abundante a lo largo del disco y la melancólica "Breaking The River", que ha servido como adelanto sonoro al album, es fiel reflejo de ello. La sorprendente versión del "beatleiano" "Baby You're The Rich Man" denota una preocupación por descartar toda sensación de relleno en la incorporación de las versiones al track list del álbum. Directamente la melodía original transcurre por encima de unas notas nada cercanas a la original. Con peor o mejor fortuna se convierte en una nueva canción.

¿Qué pasa si eres el pasajero enfermo? Con este título, el irregular y, por momentos, endeble desarrollo de "What If You Are The Sick Passenger?" no puede con el excesivo minutaje apenas salvado por los aires latinos de los 2 minutos finales. Bien parece compuesta a propósito para la situación actual. La sorpresa del disco es "Halo Changrin", un descarte The National compuesta por el propio Davendorf. Desde la introducción operística hasta el más que evidente empaque de la estructura, melodía incluida. Los arreglos superan la inclinación al minimalismo para tomar carta de naturaleza y construir un tema pausado y cálido. Excelente. "Hallucinations" tiene un aroma psicodélico y naif, un tanto experimental, y con la extraña característica de apoyarse en unas líneas livianas, como si la cristalería se pudiese romper en cualquier momento. Es posible que te atrape si te pilla en una regresión a un mundo fantástico e ideal que, en realidad, no existe.

Preguntado por el motivo de la elección de las 3 versiones presentes Devendorf contestó "honestamente porque encontré los acordes por internet" y los remodeló visto el resultado final. "Dreams" de Fleetwood Mac en su etapa Fleetwood Nicks, más desnuda y mucho más bossanova que la original, es buena muestra. Cierto que carece de la brillantez de su modelo y que se echa de menos la cautivadora voz de Stevie Nicks, pero refleja nítidamente el espíritu con el que está concebido este disco y su posición como cierre todo un acierto.

"Royal Green" es un disco cercano e intimista. Irregular por momentos y en una primera escucha parecería compuesto por retazos de ideas en formato demo elevadas a la categoría de canción. Pero, a pesar de ello, las sucesivas escuchas muestran claramente que hay una línea de intensidad argumental en todo el disco. Corto en su minutaje y no tanto en su transmisión emocional. No es el mejor disco del año, no tiene el empaque para ello, pero es un disco solvente, es un disco de indietronica y otra cosa no, pero la indietronica tiene un componente emocional que te cautiva en su sencillez Lali Puna mediante. Y, además, es un disco cuya única ambición es mostrarte la reflexión de un músico en un tiempo convulso. Es el disco del batería de The National.

Nuestra canción de la semana: "Bang, Bang", de Cives

 


"Bang Bang" es el nuevo single del grupo de rock Civies. Una canción de hard rock garage que significa el primer adelanto de su nuevo disco "1000 Veces Mejor". Un tema sostenido bajo un potente riff y una contundente base rítmica, todo ello amparado bajo la voz de la cantante Jara Carrasco. Producida por Diego Gila (Tenpel, Delobos, Alfredo García...) la canción ha sido grabada en Scots Records y El Escondite Producciones a primeros de 2020.

Cives se presenta como un nuevo puntal de la nueva escena de rock en español. El lanzamiento viene acompañado por el fichaje de la banda por el sello Entrebotones, que es la casa de bandas como: Kitai, SCR, Ombligo o Hermana Furia.

El videoclip ha sido dirigido por Exodus Films (Ginebras, Los Ramblings) y está protagonizado por el músico y actor Kash Pinippler (Sacred Wolves).

Varry Brava: “Hortera”

Por: Javier González 

Creo que lo primero que comenté a los chicos de Varry Brava el día que les conocí en una cafetería de Madrid hace ya unos pocos años fue: “Sois unos horteras de cojones, pero moláis”. Me miraron y se rieron con sinceridad, antes de dar comienzo a una charla en la que mostraron que lo suyo, más allá del hedonismo y una pose excesiva, iba muy en serio. Valga esta anécdota personal para demostrar algo: Los Varry lo han tenido clarinete desde primera hora. 

Siempre confiaron en un pop cargado de reminiscencias ochenteras y bailongas, abrazando sin dudas un credo festivo que les ha llevado hasta un éxito que personalmente creo ya han conseguido. 

Pues bien, me temo que “Hortera” no es sino una nueva vuelta de tuerca a todo su imaginario, con la particularidad de que ahora se les percibe desde el título con las mismas ganas de beberse las noches una vez más, pero sobre todo decididos a no tomarse demasiado en serio ni a ellos mismos, nunca lo han hecho, ni a las posibles críticas negativas, las cuales sorprendentemente aparecieron de manera excesiva con alguno de los singles de adelanto. Y es que bastantes duros están siendo los tiempos como para encima perder una sonrisa que los murcianos siempre han llevado estampada en la cara y que seguro seguirán llevando debajo de las mascarillas. 

En “Hortera” hay juego, amagos y riesgo, como decimos la canción titular y “Loco”, sobre todo esta última, han hecho que más de uno se haya rasgado las vestiduras en redes sociales, pero también los elementos habituales que con matices pequeños siguen siendo altamente disfrutables para todos aquellos “Horteras” que un día brindamos atención al trío. 

En el haber del álbum debemos situar trallazos como “Luces de Neón”; con todo el espíritu que siempre pedimos a los Varry, perfecta para cualquier madrugada loca, “Molar”, con ese ataque a la moral bienpensante, “Mi Mejor Momento”, con esos teclados tan reconocibles y esos aromas tan deudores del techno pop de bandas como Glamour, los aromas dub de “Ciervos”, retomando la fiebre ochentera en “Ritos Exóticos”, con alusión al “Yo quiero Verte Danzar” incluida, y “PlisDonGou”, donde el turno es para Double You, además de Sonia y Selena, dos referentes claros para los Varry Brava, y el habitual cierre calmado que supone “Kit Kat”. 

Entre surcos de disfrute y noches de playa, retumban las notas del nuevo trabajo de Varry Brava, donde abrazan su condición “Hortera”, algo que siempre han hecho y de lo que nunca han renegado. Canciones divertidas y festivas, en las que sin embargo quien rebusque encontrará un ataque a la rectitud, a las normas impuestas y a cierta corrección impostada, dibujando por momentos el que quizás sea su álbum más romántico. 

Con sus premisas de siempre, pero regalando pequeños arranques y experimentación novedosas, quién sabe si con un punto de sorna o convencidos de ellas al cien por cien, los Varry Brava siguen presentando su eterna candidatura para convertirse en el mainstream bien entendido dentro del ámbito pop que todo país de bien merece. Tarde o temprano acabarán por conseguirlo, insisto, si no lo han conseguido ya. Entre tú y yo, "Acho qué buenos siguen siendo estos bandarras".

No dejes de escuchar a... La Gracia

 

La Gracia es el nuevo proyecto de Jordi Jiménez (Los Claveles, Coraje, Escuela Moderna), Roberto Martín (Fabuloso Combo Espectro) y Chema González (Los Punsetes). Una formación que empezó a gestarse en 2019 entre Málaga y Madrid. Resultado lógico del bagaje acumulado durante años de militancia musical, las melodías de La Gracia son el producto del destilaje de las inspiraciones e influencias de Jordi y Chema. Dialogando entre ellas y trazando puentes entre pop, rock, punk y dub; en las canciones de La Gracia encontramos ecos y guiños a The Only Ones, Television, Los Bichos, Alex Chilton, Billy Bragg, Fellice Brothers, Josele Santiago, The Clash, Deer Tick, The Feelies y Nikki Sudden, entre otros. Apelando tanto a The Replacements como a Robyn Hitchcock, sin solución de continuidad y sin renunciar al acento castizo, las letras de Jordi llaman a las cosas por su nombre y utilizan un lenguaje directo, sin subterfugios, que interpela al oyente sin tapujos. La disidencia consiste en darse cabezazos contra el muro de la precariedad sin dejarse amedrentar, y sobrevivir es un triunfo.

En verano del 2019, y con la colaboración de Luis Fernández (Juventud Juché, Los Punsetes) al bajo, graban con Paco Loco un puñado de canciones, en palabras de sus autores, “lejos del cinismo, la impostura y el egocentrismo”. Luis dejaría la formación poco después para centrarse en sus otros proyectos, y sería reemplazado por Roberto Martín (Fabuloso Combo Espectro).

"La Gracia" (Lago/Cráter, 2020) es también el título de su primer EP, un trabajo donde se dan cita el power pop, punk, new wave y letras afiladas que claman contra la arrogancia, la necedad y la mentira por norma. Firmes y airadas, con instinto melódico y entrañas, ajenas a modas pero no por ello carentes de sentido del humor, las canciones que conforman este primer trabajo van directas al grano con descaro y urgencia. Un grito que bebe de referencias como The Replacements, The Only Ones, Josele Santiago o The Clash.