Chick Corea Trio: “Trilogy 2”

Por: Txema Mañeru 

El veterano pianista Chick Corea regresa de nuevo al mejor jazz clásico, y sus muchos seguidores lo celebran. Lo hace en estado puro, en cálido directo y en su formato preferido, el de trío. Además acompañado por dos auténticos titanes de sus respectivos instrumentos. Brian Blade en una impecable batería que salta de los momentos más sutiles a los más rítmicos y vivos sonando a la perfección en ambos casos. En el contrabajo, uno de los mejores con dicho instrumento en el nuevo milenio, Christian McBride, quien ya lleva muchos años siendo fiel escudero de Chick Corea. De hecho cuando Corea y John McLaughlin nos visitaron en el Palacio Euskalduna hace 11 años, ya nos deslumbró gratamente. Aunque es cierto que brillaron ambos protagonistas y también el brillante saxo de Kenny Garrett.

Hace cinco  años Chick Corea se hizo acreedor de dos merecidos premios Grammy por “Trilogy” Concord Jazz / Distrijazz). Disco que realmente sigue siendo una gozada. Ellos también gozaron con la grabación y se pusieron a girar para defenderlo. Y eso es lo que trae un todavía mejor “Trilogy 2” (Concord Jazz / Distrijazz), en el que llevan la aventura aún un poco más allá. Una buena presentación para un triple digipack con un muy buen libreto de 16 páginas y más de dos horas de ágil y variado jazz sin fronteras.

No hay que olvidar que Corea se formó con grandes de la música latina como Mongo Santamaría o Willie Bobo, al igual que con figuras del jazz como Stan Getz y Miles Davis. Con este último ya adquirió un prestigio creciente que aumentó al formar Return To Forever junto a Stanley Clarke, convirtiéndose en estandartes del jazz-fussion junto a los Weather Report. Por eso, en “Trilogy 2”, aunque en formato básico, tenemos un poco de todo esto. Lo bordan con algunos standards del género. Es el caso del arranque con "How Deep Is The Ocean" de Irving Berlin y sus casi 13 minutos que comienzan con la paz absoluta de su piano Yamaha. Entra el trío y se sale , habiendo varios momentos para McBride sin desperdicio alguno. Con Thelonious Monk hacen doblete. "Crepuscule With Nellie" está lograda pero me gusta todavía más el guapo ritmo y los fraseos al piano de Chick en "Work". Todavía en el primer compacto suena realmente bella el "But Beautiful" de Van Heusen. Pero la cumbre en este apartado la logran ya en el segundo y superior compacto, con los más de 11 minutos del "All Blues" de Miles Davis. La mayoría de ellos rolando raudos y audaces.

Se acercan también a otros compositores más recientes e incluso algo alejados del jazz. Es el caso del "Pastime Paradise" de Stevie Wonder con su pegadizo ritmo. En este tema McBride se sale tocando el contrabajo con el arco. Antes, el segundo compacto también lo abren con los más de 11 minutos del "Eidertown" de un Steve Swalow cada vez más prestigioso. Lógicamente no faltan tampoco algunos de los temas más emblemáticos del propio Chick Corea, que además de perfecto instrumentista es un consumado compositor. Recurre a temas de amplio bagaje para jugar con ellos como les viene en gana. El primero en aparecer es "500 Mies High", que sus 11 minutos te llevan muy arriba realmente. "La Fiesta" cierra el primer compacto de manera trepidante y genial y sacando alguno de sus toques latinos. La bomba son los más de 16 minutos de "Now He Sings, Now He Sobs". Finalizaránn con dos buenos temas de Joe Henderson y Kenny Dorham el mejor disco en directo de jazz de los últimos años. ¡Obligatorio!

Entrevista: Badlands

"Queremos hacer música que genere paisajes y atmósferas"

Por: Kepa Arbizu

Valencia es el lugar de origen de una de esas bandas que esconde en su nombre una buena metáfora del ambiente que describe su música. Y es que este sexteto expresan esas Badlands con las que han decidido bautizarse como un profundo e intenso sonido de raíces donde el folk, el country, el blues, el rock  o el gospel adoptan toda esa impetuosa fuerza que brota de la tierra.

Cada vez más abiertos a ampliar las bases de ese sonido tradicional, su nuevo disco "Tornado" se convierte en punta de lanza de dicho aperturismo pero sin dar la espalda a la idiosincrasia ya construida por esta formación, que sigue emocionando con su apelación a unos "renovados" dogmas clásicos. Nos ponemos en contacto con ellos precisamente para acercarnos más y mejor a esta singular y ejemplar propuesta...

"Tornado" se presenta abriendo el abanico de vuestro sonido, alcanzando texturas más allá de las clásicas de raíces, ¿os ha costado dar ese salto o no tenéis ningún sentido purista de vuestra música? 

Badlands: Nunca hemos querido encasillarnos en un estilo en concreto. Decimos que realizamos country porque en realidad lo que hacemos parte de ese gran género, pero en realidad nuestra música siempre ha llevado matices que vienen de otros sitios: del blues, del rock, del góspel incluso…Sí que es cierto que en este disco hemos introducido sonidos más actuales y modernos, pero lo tomamos como una evolución natural. 

En esa mirada más plural creo que mucho tiene que ver la adopción de un sonido majestuoso, con mucha presencia, ¿fue una decisión propia o inducida por la participación de vuestro productor (Manuel Tomás)?

Badlands: Siempre habíamos querido tener un disco que sonase como lo hace este “Tornado”, así que por una parte ha sido una decisión de la banda, pero no obstante, la persona que ha hecho posible que esto fuese así ha sido sin duda nuestro productor, Manuel Tomás. Nos hemos entendido muy bien tanto en la producción como en la grabación y ha sabido cómo trasladar nuestras intenciones al disco.

El disco fue grabado en diversos estudios, no sé hasta qué punto consideráis que eso haya podido tener cierta repercusión en el resultado final o si en algún momento os preocupó que pudiera romper la homogeneidad al conjunto... 

Badlands: Al principio sí que dudábamos de que el sonido fuese demasiado heterogéneo. Empezamos grabando en Madrid tres canciones, pero por una cuestión de practicidad y afinidad con el productor acabamos haciendo el resto en Valencia. Pensábamos que lo que faltaba para completar "Tornado" se grabaría en el mismo estudio, no obstante, Manuel Tomás, el productor, nos sugirió grabar en distintos sitios, según la sonoridad que pedía la canción. Digamos que hemos escuchado lo que pedía cada uno de los temas y Manuel ha hecho que sea homogéneo y natural en su conjunto, es su magia. 

En el álbum hay, por primera vez, un par de temas en castellano, ¿es una decisión que llevabais barajando tiempo o ha sido algo repentino? ¿por qué llegáis a la conclusión de que ahora era el momento?

Badlands: En el caso de “Tornado” fue una idea de Raúl, el banjista de la banda. Era una canción que originalmente tenía la letra en inglés pero que, pese a funcionar muy bien en los conciertos, no terminaba de ser lo que tenía que ser. Raúl estaba convencido de que funcionaría mucho mejor en castellano, así que después de unas cuantas negativas decidimos probar. Llevábamos bastante tiempo dándole vueltas a lo del cambio de idioma y simplemente nos animamos. 

El caso de “Jaulas Vacías” fue totalmente distinto. Durante el proceso de “Tornado” busqué muchas referencias de poesía hispanoamericana que me ayudara a construir un vocabulario que fuese con nuestro imaginario. Me preocupaba mucho que el cambio de idioma supusiera también un cambio en la manera que tenemos de contar las cosas, y es algo con lo que peleé mucho. “Jaulas Vacías” nació de manera natural como la primera canción en castellano de Badlands y casi de mi vida, imagino que fruto de todo este proceso de inserción en el castellano como lenguaje creativo. 

¿Y crees que el hecho de interpretar una canción en tu idioma influye a la hora de volcar más los sentimientos? 

Badlands: En realidad, para mí es lo mismo. De hecho, como he comentado, “Tornado” ya existía en inglés, tenía otra letra, pero contaba la misma historia. A mí me emocionaba tanto como la versión que hacemos ahora, no obstante, sí que hemos notado que la gente la siente mucho más en castellano, porque la entiende perfectamente y esa emoción del público se traslada al escenario, nos llega. Puede que eso sí que haya hecho que en castellano sea más especial. Porque no se trata solo de lo que sentimos nosotros sino también de lo que percibes que siente la gente. 

Habéis sufrido varios cambios en la formación, ¿es una situación que ayuda a revitalizar el estilo de la banda o sentís que Badlands tiene un estilo propio al margen de las piezas que lo formen? 

Badlands: En nuestro caso, todos los cambios de formación creo que han ayudado a revitalizar la banda. Tenemos un estilo muy característico, pero creemos que éste se ha enriquecido con la entrada de los nuevos miembros. No estamos cerrados a experimentar con otros géneros, y en nuestro caso siempre ha sido bueno contar con nuevas personas que aporten sus ideas y sus referencias para hacer crecer las canciones. 

"Tornado" es un disco que parece girar entorno a las consecuencias, de todo tipo, que dejan las pérdidas, ¿era una idea sobre las que os planteasteis trabajar o que has llegado de la mano de las propias canciones? 

Badlands: "Tornado" es un disco de luces y sombras. Algunas canciones hablan sobre la pérdida, pero también hay otras que son un grito a la esperanza y a continuar pese a las adversidades. La verdad es que no planeamos hacer un disco con ninguna temática en concreto, creemos que al haberlo trabajado durante un largo periodo ha ido inconscientemente contando las etapas por las que hemos pasado como banda durante ese tiempo; nuestros peores y nuestros mejores momentos. El disco se ha construido a sí mismo de alguna manera.

Por otra parte debutáis con el sello Primavera D'hivern, ¿cambiar de sello y comenzar una nueva andadura ayuda para impulsar el ánimo y las ganas del grupo? 

Badlands: Siempre habíamos trabajado con autoproducidos, haciendo nosotros y nuestro equipo todo el trabajo. Para nosotros Tornado es un salto cualitativo y queríamos también dar un salto hacia la profesionalización, así que decidimos contar con Cesc y el sello Primavera d’Hivern para darlo. Teníamos muy buenas referencias y está haciendo muy buen trabajo. Nos ha costado dar el paso porque implica perder el control de parte del proceso de distribución del disco pero hay que hacerlo en algún momento y "Tornado" ha sido ese punto de inflexión. 

Al margen de que hayan pasado tres años desde vuestro anterior disco, habéis estado en continua gira hasta hace muy poco, ¿cómo es la sensación de estar componiendo y grabando nuevo material mientras se está presentando en directo las viejas canciones? ¿Se consigue desconectar y saber diferenciar ambos planos? 

Badlands: Es difícil llevar la carga creativa y la carga del directo al mismo tiempo, la verdad. No obstante, no sabemos hacerlo de otra manera. Hemos intentado otras veces tomarnos un descanso largo, bajarnos de los escenarios y dedicarnos exclusivamente a componer, pero nunca hemos podido hacerlo. El directo nos llama. Nos gusta tocar y hemos sabido encontrar la manera de compaginarlo. Vamos sacando ideas poco a poco, combinamos ensayos de repertorio con jornadas compositivas. Al final, así dejamos que las ideas vayan fluyendo cuando tienen que hacerlo y la música nos sale de una manera más natural. 

En el ámbito de Valencia sois una banda con mucha repercusión, ¿sentís que dar el salto a otras zonas con la misma intensidad está costando más de lo previsto viendo la calidad del proyecto o no es algo que os preocupe? 

Badlands: Es algo en lo que pensamos. Siempre hemos recibido muy buena respuesta del público cuando hemos ido a tocar fuera de Valencia, aun así, cuesta mucho captar nuevo público. Las redes sociales son un buen aliado, pero también producen un sobre exceso de información y cuesta llegar a la gente indicada y que esta filtre lo que le interesa o no. Intentamos tocar todo lo que podemos, estar en festivales que son el gran escaparate para nuevo público y tener paciencia, vamos trabajando para crecer, aunque sea poco a poco. 

¿Cómo lleváis esa dicotomía de tocar en pequeñas salas y en grandes festivales teniendo en cuenta vuestra identidad musical?

Badlands: Los festivales siempre nos han funcionado muy bien. Hay mucho tráfico de gente y siempre hemos conseguido que los “transeúntes” pasen y se queden a nuestro concierto. Nuestra propuesta es diferente y de alguna manera atrae. En las salas el panorama es distinto; más cercano, más conocido… Al final para nosotros es similar, salimos siempre a disfrutar y a que la gente disfrute. 

Tomando una de las frases que usáis para presentar el concepto de la banda ("If it was never new, and it never gets old, then it's a folk song."), ¿la idea de trascender, y de resultar atemporales, a pesar del género o los géneros que manejéis, es la gran meta de vuestra música?

Badlands: Puede que sea una de ellas, siempre hemos dicho que queremos hacer música que pueda aparecer en bandas sonoras, que te transporte a distintos lugares, que genere paisajes y atmósferas, que nos pueda acompañar siempre.

Los Toreros Muertos: Colegio Público Javier Krahe

Sala Galileo Galilei, Madrid. Martes, 21 de enero del 2020

Texto y fotografías: Oky Aguirre 

Fue justo un día después del bochornoso espectáculo que nos brindó la primera edición de los Premios Odeón, supuestamente dedicada a la música española, auténtica perjudicada de una noche que en realidad no fue más que un desfile de los y las mejores modelos de las grandes discográficas, con los mejores trajes de Sony, Warner o Universal, pero en formato canción ligera, aderezado por una retransmisión, a cargo de TVE, en la que la palabra vergüenza queda hasta bonita, convirtiendo todo un Teatro Real en un Corral de Comedias.

Por eso, al día siguiente y con el mosqueo ya pasado, llenamos la sala Galileo Galilei aquellos que teníamos claro que un homenaje a Javier Krahe es ya en sí mismo un homenaje a nuestra música. Y mejor si lo llevan a cabo Los Toreros Muertos, que cumplen 30 años juntos, ahora  para anunciar la publicación de un disco homenaje al maestro del descojono musical español, recreando (y regalando con la entrada gracias a Rockandfashion) “Colegio Público Javier Krahe”, doble disco (uno con el grupo y el otro en acústico por Pablo) con 21 canciones de aquél señor de barba y traje blanco que ha hecho y hará de nuestras vidas algo mejor.

Lo que está claro es que Pablo Carbonell es más showman que músico y lo sabemos; y nos gusta su actitud verdadera, entre la timidez y el despiste, que maneja fantásticamente y demostrando que el repertorio del gaditano está en buenas manos, teniendo a su amigo y socio Pablo (del sello 18 chulos) a un perfecto contador de sus historias. Para el sonido ya estaban ahí sus compañeros, los profesionales y espléndidos músicos Antonio Iglesias a la batería, Fernando Polaino a la guitarra y Mani Moure al bajo, que hacen como banda una labor impecable al compenetrarse con el humor de su cantante, vestido para la ocasión de blanco como homenaje a Krahe y empezando nerviosito perdido hablando de Zahara de los Atunes en esa dulzura que es “Días de Playa”.

Después de preguntar a su banda si estaba afinado en "mi" o en "fa", encadenaron “Paréntesis”, “Hoy por Hoy”, un gracioso blues (“Si lo llego a saber”) y un “Don Andrés” en acústico para descojonarse con arte, que de eso se trataba en una noche infernal de frío. Así, las canciones y esos versos llenos de ironía gaditana se juntaron con las carcajadas de jóvenes y puretas, siendo “Dónde se habrá metido esta mujer” la que se llevó el premio gordo con una delirante versión punky-twist. Luego les dio por irse a terrenos rockabilly con “Un burdo rumor” y “Caminos del Señor” para funkear con “La Hoguera” y acordarnos de Manitou, que es cuando Pablo ya se sintió en su salsa después de regalarnos un memorable momento con “No todo va a ser follar”, que se convirtió en el himno de la noche, repitiendo al final, después de unos bises no aptos para nostálgicos con “Y todo es vanidad”, “Conócete a ti mismo” y “Nos ocupamos del Mar” con la que cerrar definitivamente, con cuchufleta incluída, una velada entrañable y representativa de lo que significa ir a un concierto. Pasárselo bien. Los Toreros Muertos saben de eso. Todo gracias a Krahe, ese “Gran gilipollas, Madre”, al que siempre echaremos de menos y siempre volveremos.

Entrevista: Dani Flaco

“Ahora podré decir que he cantado con un montón de gente a la que admiro” 

Por: Javier González

Dani Flaco es un veterano autor al que contempla más de una década al frente de uno de esos proyectos que no decepciona nunca. Algo que ha vuelto a suceder en esta ocasión, en la que el músico catalán se ha pegado el enorme gustado de grabar “Al Alimón”, un trabajo en el que revisita algunos de sus temas en compañía de amigos y conocidos, primeros espadas dentro de nuestra escena, para dotar de nueva vida a unas canciones a las que transporta a nuevos territorios para dejarnos con la sensación de que su carrera esconde más hits de los que uno a priori pudiera imaginar. 

Una fiesta de carácter humilde, convertida en una celebración por todo lo alto, a la que nos invitó en el transcurso de una interesante conversación telefónica, donde el artista dejó bien claro que está viviendo el que probablemente sea el mejor momento de toda su carrera, algo que corroboramos, recomendando una más que detenida escucha de su “Al Alimón”. 

En primer lugar nos apetecía preguntarte, ¿cómo estás? ¿Cómo te sientes? 

Dani: Bien, la verdad. Muy bien porque me encuentro en un gran momento. Acabo de grabar un disco con cuyo resultado me siento genial. He disfrutado mucho grabándolo y estando acompañado por un gran número de artistas talentosos. También recientemente se ha editado mi primer libro, “Uni-versos Salvajes” y he sido padre por primera vez, así que me pillas en mi mejor momento. 

Trece años de carrera como Dani Flaco y has decidido hacerte un regalazo en forma de un trabajo como “Al Alimón”. ¿Cómo surgió la oportunidad de elaborar un disco así? 

Dani: Siempre digo que me he regalado un disco onanista. Se me ocurrió pensando en que en mis anteriores trabajos casi no había colaboraciones. En el primero estaba Pedro Javier Hermosilla, que es amigo mío, y en “Versos y Madera” está César Pop, porque hicimos “Actores Secundarios” a cuatro manos, por lo que tenía lógica que la grabáramos los dos. Me dije porqué no hacerlo. Por qué no vivir la experiencia de que gente a la que admiras cante tus canciones. La verdad es que es un regalo impagable y una emoción difícil de transmitir la que he sentido.

Es mucho más que un recopilatorio, ya que reinterpretas muchas de tus buenas canciones de nuevo. ¿Te apetecía darles una vuelta de tuerca?

Dani: La verdad es que me apetecía revisitar algunas. Hay temas que se han quedado con una versión bastante similar a la original porque pensábamos que así estaba bien. No es que otras no estuvieran bien grabadas. El caso es que creíamos que había ciertas canciones que ofrecían otro tipo de posibilidades. Por ejemplo el tema “No me Olvides” estaba en un disco en directo y tenía ganas de grabarla en estudio. Ahora la hemos grabado en una versión diferente y además ha venido Andrés Suárez a cantarla, por lo que creo que ha quedado preciosa. Es un placer revisar canciones que te gustan y a las que tienes cariño. Es interesante revisarlas y ver qué otras cosas puedes hacer con ellas. 

Y además lo haces rodeado de buenos amigos… ¿cómo se te queda el cuerpo al ver tanto cariño alrededor de un artista que no es precisamente multitudinario? 

Dani: Me siento muy honrado y me llena de orgullo, como diría aquel. Me hace sentir orgulloso de mis canciones y de estar haciendo bien las cosas, tomándome el trabajo con seriedad. Creo que los amigos y compañeros que han venido a grabar son todo un lujo, porque algunos son compañeros de trabajo a los que conozco de más o menos tiempo, que vamos coincidiendo en conciertos y radios, o los que conozco pero no ha habido ocasión de profundizar en mayor relación. Cuando tú se lo propones y te dicen que sí, es porque se entiende que les gusta lo que haces y tienen un respeto hacia tu trabajo. Te quedas bastante fascinado para bien. Al recibir el disco en formato, pude darle la vuelta y ver de una forma más visual quién colaboraba en la contraportada. Ahí tuve la sensación real del regalo que me habían hecho todos ellos. Al grabarlo había uno o dos días que eran el día de reyes porque venía alguien a grabar. Me hacía mucha ilusión escuchar una canción mía cantada por alguien a quien llevaba escuchando tantos años y a quien respetaba tanto.

Nos gustaría ir hablando de todas las colaboraciones, pero eso supondría no acabar nunca con la entrevista. ¿De qué colaboraciones te sientes más orgulloso y cuál es el motivo?

Dani: Puff. Es complicado porque todo el mundo le ha puesto su cariño y si tuviera que elegir a alguien sería Manolo García. En el sentido de que el primer disco que yo me compré fue “Como la Cabeza al Sombrero” de El Último de la Fila. Y el primer concierto al que asistí fueron ellos mismos en el Estadio Olímpico de Montjuic en 1990. A nivel personal sí que fue como cerrar el círculo de mi adolescencia como persona a la que le interesaba la música. Que ahora Manolo cante una canción conmigo es impresionante y le puede dar un plus un poquito por encima del resto. Honestamente creo que todas las colaboraciones son increíbles. 

Nosotros nos vamos a quedar con cuatro por cariño… La primera precisamente la que nos acabas de pisar, “Versos y Madera” con Manolo García, un mito de la música nacional.

Dani: Es un tipo que cuando nací, ya estaba tocando. Los Rápidos existían cuando yo apenas era un niño. Es algo inexplicable o impagable que gente como Manolo y Álvaro Urquijo hayan estado, porque en ambos casos están celebrando cuarenta años de carrera. A mí me estaban cambiando los pañales y en el caso de Los Secretos ya andaban cantando “Déjame”.

Otra de lo más interesante es “Llegó la Primavera” con Marc Ros, un tipo asociado al indie con Sidonie, con el que te cantas un tema muy barcelonés…

Dani: Yo realmente soy de la periferia, de Hospitalet.. pero sí que es cierto que con Marc le hemos dado un ambiente fiestero a una canción que ya de por sí no es triste. Es una canción de amor a mi ciudad. A ello le unimos que Sidonie también es un grupo alegre y para nada triste, por lo que creo que ha quedado muy bien la versión. Él la hizo impecable, sabiendo transmitirle el rollazo que tiene. 

Creo que todos los artistas se han llevado un poco las canciones a su terreno, pero hay una pregunta clara a ese respecto. ¿De dónde viene la conexión con Santi Balmes que hace suya “Fiesta de Pijamas”? 

Dani: Hemos jugado a eso. Queríamos que las canciones se fueran a sus terrenos sin dejar de sonar a Dani Flaco. No pretendíamos que quien viniera sintieran estar en una emboscada. Buscamos un clima de libertad y de expresión para que pudieran aportar. En el caso de Santi, nos conocemos desde hace diez años en un programa de una radio municipal. Estábamos de tertulianos Santi Balmes, Oscar D´aniello, de Delafe y Las Flores Azules y yo. Santi me pareció un tipo interesante desde que le conocí. De hecho normalmente en el programa él aportaba las opiniones interesantes y yo los chascarrillos. Con él no hay un trato semanal, pero nos tenemos cariño, vamos coincidiendo en determinadas ocasiones y hay buen rollo. Pensé que “Fiesta de Pijamas” le iba como un guante y así ha sido.

Para terminar el tema colaboraciones nos gustaría detenerno en “Y Ya”, a la que Las Migas le dan otra dimensión con respecto al original…que era un pequeño vals…

Dani: Con ellas la historia fue que les dije “La vais a hacer vosotras”. No hay músicos extras, son ellas. Les pasé la canción y el arreglo fue cosa tuya. Fue tan emocionante la cosa que durante la grabación, les escribí una canción para su siguiente disco. No se lo creían. Sé que la tienen musicada ya pero todavía no la he podido escuchar. Por eso suena diferente porque la hicieron ellas, pero no pasó por mis manos. Santos y Fluren, los productores del disco, solamente la conocieron a través de la mesa de mezclas, pero el arreglo original es de ellas. Son unas jefazas. 

Me resulta muy bonito ver que en estos tiempos de crisis territorial, músicos catalanes y del resto de España colabora en tan buena lid. Es una bonita analogía.

Dani: En mi disco hay gente de todos los lados porque tengo amigos en todos los lados. A partir de ahí, yo que soy catalán y vivo en Madrid, creo que el conflicto es una cuestión que está más en los medios de comunicación y que pienso es responsabilidad de los políticos. Por lo tanto es a los políticos a los que les toca cumplir con su deber, ganarse el sueldo que pagamos entre todos y solucionar esto con diálogo. Es la única forma de solucionarlo. Pero creo que es una cosa tan sencilla que mi hijo que tiene seis meses y medio no tardará demasiado en darse cuenta de ella. Cuando tenga algo más de capacidad tocará enseñarle que los problemas se solucionan hablando. No echando gasolina ni arena. No se debe generar violencia, verbal o física, ni crear tensión. Creo que deberían comportarse como personas responsables, por el cargo que tienen, pero sentarse a hablar ya. No va a haber una solución en dos semanas pero creo que tienen que buscarle una sin más demora.

Volvamos a la música que es lo nuestro. Si algo demuestra este pequeño muestrario de composiciones es que tienes un buen puñado de canciones solidas con alma de hits camuflados…

Dani: Lo que intento hacer siempre es la mejor canción posible, independientemente que sean más o menos comerciales. Desde el prisma que si me emociona a mí, habrá alguien más capaz de emocionarse con ellas. Es el único truco. Luego creo que lo que hago son canciones y nada más. Cuando Tarque me definió una vez ante Ricardo Ruipérez dijo que era un “Cancionista”. Me gustó la definición. Luego podemos pasar de un vals a un rock pero lo que hago son canciones. No hay más. 

Quizás la única crítica negativa que haga al disco es que percibo un exceso de duetos en la música actual. Hemos pasado del hermetismo de las escenas a una orgía de duetos que, con todo el respeto del mundo, aburre al más pintado. 

Dani: No lo sé. Vivo muy ajeno al oleaje musical-Industrial. Me da un poco igual. Ni me lo había planteado. No sé si hay muchos duetos hoy en día. Lo hice porque me vino a la cabeza y me parecía buena idea. Es lo que te decía antes, al final busco hacer discos que me emocionen. Y a partir de ahí me lancé. Era un lujo cantar con tanta gente. Es algo que para mí se queda. Ahora podré decir que he cantado con un montón de gente a la que admiro. A partir de ahí lo que sea. El trabajo está bien hecho, nos hemos emocionado. Pues ya está.

¿Cómo está funcionando la gira? 

Dani: Llevamos girando desde Noviembre y las cosas están yendo bien. Desde Enero hasta Abril tenemos otras quince fechas más cerradas. Vamos a muchos sitios distintos, en casi todos ellos en acústico porque creemos que tenemos que seguir el rumbo que llevábamos. Debemos ir poco a poco, pero estoy muy contento por cómo está funcionando.

¿Cómo se consigue la supervivencia de un proyecto como el de Dani Flaco? 

Dani: Estamos intentando hacer las mejores canciones posibles. Yendo guitarra en hombro y caminando despacito. Vamos a tocar delante de muchos, de pocos y donde me dejen hacerlo. Sembrando en cualquier lugar que te lo permitan. Teniendo claro que unos días tocamos ante cuatrocientas personas y otras delante de treinta, pero con las mismas ganas y alegría. Todos los conciertos pueden ser increíbles. Se trata de ir a tocar a cualquier sitio. Realmente creo que llevo trece años de gira. A veces te cuentan historias de bandas que han ido a sitios a tocar, a los que luego vas tú, y te dicen que en su día llevaron allí a cuatro gatos y ahora están arriba en el panorama.

De cara al futuro. ¿En qué andas liado? 

Dani: Ahora estoy inmerso en la búsqueda de mi momento para componer. Mis circunstancias vitales han cambiado mucho desde que soy padre. Hay que reubicarse en todos los sentidos. A mi niño le calma mucho que toque delante de él, tanto la guitarra como el ukelele. Cuando hago una rueda de acordes y melodías que me gustan tomo nota o lo grabo. Hago un banquito de ideas que luego toca desarrollar. Estoy empezando a trabajar. Ahora también tengo ganas de descansar de la creación porque vengo de escribir cincuenta poemas para el libro y me ha resultado agotador. También tengo ganas de disfrutar de la gira y del directo.

Niña Coyote eta Chico Tornado: Arena pesada

Sala Sol, Madrid. Jueves, 16 de enero de 2020

Texto y fotografías: Jesús Elorriga 

La última vez que vi a Niña Coyote eta Chico Tornado fue pegado al escenario de una de las carpas del Madcool de hace dos años. El ambiente cargado de calor amplificaba la energía que trasmitían sólo dos personas y que contagió a los que presenciábamos el combate sonoro de aquella pareja que nos llevaron por las zonas más áridas del rock, plagada de cactus, rocas y tupida arena. El pasado jueves repitieron la misma escena en una sala Sol que colgó minutos antes el cartel de “sold out” para volver a ver a una de las bandas vascas con más fuerza y proyección internacional.

Esta vez añadieron al guión las nuevas adquisiciones de su último disco, "Aitzstar", publicado el año pasado. Después del concierto de CVERNO aparecieron Úrsula Strong preparando la batería y Koldo Soret portando una bandeja cargada de pedales configurados para que con sólo seis cuerdas llene la sala entera de una variedad de sonidos que no hicieran echar en falta a más músicos sobre el escenario. Minutos después, preparados y uniformados (camisa roja y pantalón negro), arrancaron el concierto con “Errautsak”, el primer corte de "Aitzstar". Del desierto de Joshua tree a la calle Jardines en sólo unos cuantos golpes de guitarra y batería. 

En las primeras canciones ya fueron cautivando al público que poco a poco se fue calentando, contagiado por la energía, libre y poseída, de Koldo a un lado del escenario y al otro, mirando al centro, la melena rizada como un estepicursor lleno de electricidad de Úrsula que no dejaba de moverse a cada golpe de batería. Había una gran complicidad entre los dos y eso se transmitía en cada canción, haciendo el escenario más grande en ese vértice de la L que conforma la sala Sol.

Vibraron e hicieron vibrar desde los primeros temas tanto en los más conocidos (“Txaman”, de su primer disco, o “Azeri Eta Herio” single del último) como en las partes instrumentales, verbigracia “Jungle Tornado” o “Coyote trail”. Úrsula trasmite encanto y hechizo animal de la niña coyote que disfruta perdiéndose en el desierto. Koldo, en cambio, pasión arrojadiza, un tornado que disfruta en “Hotsa” yendo de un lado al otro del escenario, contagiando ese entusiasmo al público, o en “Bai Bye”. Hubo tímidos pogos en las primeras filas durante los temas más animados, como en “Backintown” o “Ariñau” y la conexión con la gente se multiplicó gracias a algunos versos incendiarios de “Elehertu”.

El sonido en todo momento es potente sobre todo gracias a la contundencia de la batería y las maniobras con el octavador en la guitarra que cubre de sobra la presencia del bajo. No hay ruido, todo es vibración, arte, una experiencia huesuda y despedazada en ese imaginario del rock fronterizo entre Euskadi y California. A veces suenan duros y pesados como Black Sabbath, otras veces son embajadores del sonido más stoner pero siempre están presentes las influencias rockeras más 70’s y 90’s marca de la casa. 

Para finalizar, en los bises aparecieron en la orilla del desierto-escenario posando serios y observadores, entre el rojo de los focos y el humo, antes de rematar la faena con la arrolladora “Lainoa” y, cómo no, con la versión del “Killing in the name” de los Rage Against the Machine en el que volvieron loco al personal antes de dar por finiquitado este ritual de poco más de una hora. Actitud punk y espíritu blues sobre la arena. Mila esker.

Brighton 64: “Como Debe Ser“

Por: Txema Mañeru 

La verdad es que me han gustado los Brighton 64 desde siempre. Ellos fueron el buque insignia del movimiento mod aquí. Nuestros Who, nuestros Jam y nuestros protagonistas de la película “Quadrophenia. Pero es que en esta segunda y fructífera etapa, que están teniendo muchos años después, están haciendo sus mejores canciones y sus más completos discos.

Solo les faltaba grabar con el gran Paco Loco, algo muy lógico teniendo en cuenta los gustos de ambos en muchos casos coincidentes. Así, en “Como Debe Ser“, se han unido y han creado quizás el que sea el mejor LP de la banda para BCore, aunque es cierto el nivel de discos como el conceptual “El Tren De La Bruja, su elegante y orgulloso “Modernista o el contundente “Esta Vez Va En Serio.

“Como Debe Ser es un álbum rabioso, político y luchador. Se abre con la denuncia ante la indiferencia hacia las muertes de “Playas del Mediterráneo“. Contagiosos y plenos de garra. De “Juez y Parte“ sale el título del disco y tiene un estribillo pop pegadizo y unos llamativos teclados. Vuelven a bordar otro estribillo en su llamada a la acción titulada “El Estado de la Nación. Buenas guitarras y potentes andanadas en su letra. Más estribillos poderosos en “La Cara Infame Del Poder. Una buena pelea entre guitarras afiladas y teclados podemos disfrutar en “Miedo Me Das, que también clama contra la ley del más fuerte. Estupenda melodía para el tema lento con excelsos coros titulado “La Flor Que Sostenía En La Mano“. 

Otro tema que llama a la acción y que me recuerda a los mejores Manic Street Preachers. Memoria histórica para cerrar la cara A con “Avui He Tornat A Casa y quejas ante la falta de libertad de expresión en el cierre del disco con la ironía de “Este Es Un País Libre. ¿Lo es? Un final desenfrenado, muy mod, muy guitarrero y con coros contagiosos para corear en sus próximos conciertos. Los Brighton sí que siguen volando libremente y facturando excelentes canciones y discos completos.

Luis Lapuente: “Conversaciones con Gonzalo García Pelayo. Nostalgia del Futuro”

Por: Javier González 

Qué apasionante ha sido la vida de Gonzalo García Pelayo. Una partida con diversas manos en las que lo importante no ha sido el ganar o perder sino haber vestido las infinidad de pieles con distintas suertes, dejando para la historia multitud de amistades, un bagaje cultural enorme y sobre todo un sinfín de historias que como demuestra en esta “Nostalgia del Futuro”, conserva grabadas a fuego en su memoria nuestro protagonista. 

De la obra, perfectamente hilvanada por Luis Lapuente, quien no solamente pone orden en el torrente de recuerdos de Don Gonzalo, sino que además es capaz de extraer toda la materia posible de ellos, bien se podrían resaltar multitud de elementos, fragmentos y confesiones, pero sobre todo deberíamos hacerlo con su cariz políticamente incorrecto, apuntando a derechas e izquierdas por igual, sus pullas contra ciertos mitos valen su peso en oro, me encanta el ataque que perpetra sin miramientos contra Silvio Rodríguez sin ir más lejos, por su conocimiento absoluto de todo lo que se cocía en el submundo sevillano de los años setenta y por ese afán emprendedor que ha caracterizado a éste mito de nuestra cultura reinventado una y mil veces. 

Porque el señor García Pelayo ha sido factótum de Gong, ha producido a los más grandes talentos nacionales, de María Jiménez a Smash, pasando por multitud de nombres como los de Triana, y porque en su momento regentó Dom Gonzalo, la discoteca más subversiva de finales de los sesenta en Sevilla en la época en que los grises atacaban con vehemencia y los grifotas no estaban nada bien vistos.

Ha sido director de cine, porno incluido, para que no falte quien se rasgue las vestiduras, y jugador profesional de póker, además de hombre de gran conversación y a día de hoy antimarxista convencido, cuidado que el franquismo también le atizó fuerte, pero es lo que tienen los hombres de verdad, los hechos a sí mismos, y que desconfían de las ideologías y de los parásitos que chupan de ellas, que tienden a no creer en casi nada, salvo en una cosa, en sí mismos. Y Gonzalo es de esos y se le nota. Está encantado de llegarse a conocer y no merece creer otra cosa. No lo busquen, dudo que encuentren dos como él. 

La magnitud de “Nostalgia del Futuro” requiere adentrarse en estas conversaciones entre dos viejos amigos con profundidad, heterodoxía y muchas ganas. Aquí no hallarán un libro ligero, ni autocensuras ni límites de ningún tipo. Quien se lance a la aventura encontrará un libro que le ayudará a conocer desde una vertiente cultural gran parte de la cultura musical y vital de España en los últimos cincuenta años. Y sobre todo conocerán de primera a una de esas figuras claves de nuestro arte moderno. Don Gonzalo y Don Luis, a sus píes. Eternamente agradecidos.

Los Radiadores presentan "Luna roja", single adelanto de lo que será su nuevo disco, "Bailes de verano"


En 2020 Los Radiadores cumplen una década desde que subieron por primera vez al escenario, precisamente para celebrar el 20 aniversario de sus buenos amigos Doctor Divago. Con tres LPs y tres EPs ya a sus espaldas, la banda ha preparado un nuevo disco especial en el que contarán con invitados de lujo como José Manuel Casañ, líder de Seguridad Social, y Pat Escoin, quien fuera cantante de Los Romeos, y actualmente en Lula y ExFan y quien acompaña a la banda en la primera canción que nos han dado a conocer, Luna de sangre". Se trata de dos personajes fundamentales de nuestra escena musical, dos piezas clave de la música valenciana, por los que la banda de Raúl Tamarit siente especial devoción.

El nuevo disco, que llevará por título "Bailes de verano", constará de dos partes: por un lado seis canciones nuevas que recogen el momento actual del grupo, y por otro, parte de la actuación que realizaron el pasado 11 de mayo en la sala 16 Toneladas como invitados de Los Enemigos. Una forma de comprobar la energía que tienen sobre las tablas. Sin retoques, solo una banda de rock'n'roll haciendo su trabajo. Además, se incluye una remezcla inédita de la canción "Gasolina, santos y calaveras".

El álbum, que se publicará solo en vinilo y plataformas digitales, saldrá a la venta a principios de 2020, con Bonavena Musica, como no podría ser otra forma, y en colaboración con Trilobite Records y Pachilo Records. Está producido por Paco Morillas junto a los propios Radiadores.