Nacho Vegas. Ya no nos atormenta en el alma tu frialdad

Kafe Antzokia, Bilbao. Viernes, 18 de enero del 2019

Texto: Txema Mañeru 
Fotografías: A. Gaspar

Algún buen amigo, creo, y alma de este de Giradiscos, me incitó a hacer alguna crónica de sucesos, digo de conciertos. Este de Nacho Vegas era muy apropiado. Mañana corregiré todo porque no sé cómo funciona el corrector automático ese y se mueven un poco las teclas de mi ordenador... pero bueno, aquí la tienes. ¡Seguro que no quieres más! Estaba preocupado por coger el set-list y hacer una crónica civilizada y no ha podido ser. Es igual, algunos me han felicitado, en otras ocasiones, por escribir en estos momentos y a borbotones. Así me salen a la luz los todavía calientes sentimientos de un concierto espléndido., como espléndido y muy completo era ya "Violética" (Marxophone), para mí el mejor disco del 21018 sin lugar a dudas.

Vale, pues ahora ya tengo también concierto del 2109. Sí, sólo acaba de empezar el año pero me da igual. Ver y escuchar a Nacho Vegas significa hacerlo a la vez con varias de las mejores bandas de directo hoy en día. Comenzando por los León Benavente de un Abraham Boba que se convirtió en gran protagonista en muchos momentos de la actuación, saliéndose con sus ricos y agresivos teclados y haciendo algunas mágicas segundas voces que elevan siempre el entusiasmo de un público entregado. Luego está un Joseba Irazoki del que no te debieras perder su nuevo "Zu Al Zara?" (Bidehuts), porque es su mejor disco hasta la fecha. Lo que hizo con sus guitarras en algunos temas fue increíble, como casi siempre. La pega es que nos dejó con las ganas de que en bastantes temas se explayara aún más y los mismos se alargaran tres o cuatro minutos más al menos. También estuvo sembrado con su banjo en los temas de aires más country folk. Además hay que sumar los seis grandes músicos que conforman su banda, que contaron con la media docena de voces del Coru Antifascista Al Altu La Lleva que remarcó algunos de los momentos más épicos, políticos y reivindicativos de la velada. Llevaban muchos años sin tocar en el Antzokia y se mostraron con ganas y con ganas de quejarse de todo lo malo que nos envuelve en los últimos años de gobiernos derechistas.

"Violética" fue, por tanto, claro protagonista de un concierto que arrancó con el mismo tema que da comienzo al doble compacto y triple LP, "El corazón helado", que realmente nos lo heló ya desde ese mágico comienzo. Tras "La plaza de la soledad" llegó otro tema clave y muy político de este trabajo, un eléctrico "Ideología", con una de sus letras más punzantes. En la estupenda melodía de "Desborde" fue uno de los momentos en que más brilló el Coru Antifascista. Regresó a otros trabajos con temas como "Ciudad vampira" o ese ya clásico y muy habitual "Canción de palacio". Momento brillante en música, letra y sonido fue la espectacular "Crímenes cantados",mcon toda la peña coreándolo aunque sea de este último y aún reciente disco. Lo encadenaron a la perfección con otro agresivo "Morir o Matar", en la que Irazoki se volvía más loco con sus guitarras a lo Marc Ribot (Tom Waits). La preciosidad de "Ser árbol" nos hizo un poco más felices y hasta soltar alguna lagrimilla.

Aquí llegó el momento para emocionarnos con algunos de sus clásicos pretéritos que nos encendieron aún más. Fue el caso de una apoteósica "Nuevos planes, idénticas estrategias", la siempre impactante "Cómo hacer crac" o una de mis favoritas, "La gran broma final", con su genial estribillo que nos volvió locos de pasión y nos proporcionó desbocadas ganas de gritar muy alto. El final fue para la versión de Violeta Parra que abre el segundo de los compactos de "Violética", "Maldigo del alto cielo". Ya en los bises también cayó la destacada "Las palabras mágicas", puro romanticismo y una de esas melodías tan características de Nacho. El tema final me chivaron que iba a ser ‘"Dry Martini S.A.", que me hubiera encantado, pero fue mejor la elección de uno de mis favoritos (junto con "En la sed mortal" que le encanta también al simpar Iñaki), una brutal y salvaje "El hombre que casi conoció a Michi Panero". La verdad es que hubiéramos seguido a gusto otra hora más con este gran y peleón creador, aunque tenga sus contradicciones como tenemos todos, y con su fantástica banda. ¡Demostró una vez más porque es uno de los más grandes músicos, cantantes y compositores del nuevo milenio!

Jeff Tweedy: "Warm"

Por: Àlex Guimerà 

Que el de Chicago es uno de los mejores músicos de nuestros tiempos no lo discute nadie a estas alturas. Sus logros creativos al timón de Wilco así lo atestiguan, pero sus aportaciones en Golden Smog , sus primarios Uncle Tupelo o el proyecto Tweedy junto a su hijo Spencer, lo confirman más si cabe. Con sus últimos trabajos "Star Wars" (2015) y "Schmilco" (2016), de su banda de referencia, en los que la balada y los ambientes íntimos tomaban proprotagonismo, el bueno de Jeff se atrevió a debutar en solitario con "Together At Last" (2017). Un disco que revisaba su propio cancionero de un modo oscuro, sereno y sosegado, recuperando los mejores momentos de la figura del cantautor folk-rock.

Y parece que con "Warm" Tweedy ha querido ir por los mismos derroteros explorando esa cara más íntima de su música, buscando una simpleza instrumental y una autenticidad que los avances en la producción parece que nos quieran hacer olvidar. Para la aventura se acompaña de su vástago y de su amigo y compañero Glenn Kotche (baterista de Wilco), en lo que parece ser una vuelta al Lo-Fi. Con cierto espíritu de las míticas sesiones de la Pink House de The Band y Dylan respirándose en el empaque de las canciones, el perezoso arranque de "Bombs Above", cantada con esa voz "lennoniana" que últimamente se gasta el solista, es seguido por la recitada "Some Birds". 

Si bien son las canciones taciturnas y pesadas (en el buen sentido) las que reinan en el elepé, hablamos de "How Hard It' s For A Desert To Die", "Having Been is No Way To Be", "Warm (When The Sun Was Died)" y "How Will I Find You?", esta con su base rítmica de trap, en "The Red Brick" los amagos de noise diluyen unas fabulosas guitarras sixties, llegando la parte más vanguardista del lote con "From Far Away" y sus ambientes espectrales. Aunque las mejores composiciones que encontramos probablemente sean las más poperas y simples: "I Know What It' s Like" y "Don' t Forget" , esta última con un violín letal, o "Let's Go Rain", que cantada a modo de himno podrían haberla firmado los Grateful Dead del 73. 

Lejos quedan ya los grandes discos "Being There" (96) o "Yankee Hotel Foxtrot" (02), y Tweedy se ha hecho mayor, pero afortunadamente sigue publicando nuevo material sin parar. Si bien ha rebajado el tono y ha optado por las acústicas, el intimismo y la calma, sigue aportándonos cosas nuevas e interesantes. Es lo que definiríamos como talento y coherencia.

Chuck Prophet y Charlie Sexton juntos para rememorar el legado "stoniano"


Con demora, ya que la agenda de uno de los músicos así lo obligó, por fin llega a nuestros escenarios la gira conjunta entre Chuck Prophet y Charlie Sexton, dos caras menos conocidas de lo que su talento transmite que se juntan, junto a la banda del primero, bautizada para la ocasión como East River Truckers, para interpretar íntegramente el disco de los Stones "Some Girls", que cumplía cuarenta años el pasado 2018, y alguna canción más de "sus satánicas majestades". 

El californiano Chuck Prophet es un veterano maestro del roots rock y un nombre ineludible al hablar del Nuevo Rock Americano de los 80, época en que militó en Green On Red, aunque él siempre se reivindica en presente de indicativo. Y con más motivo tras reactivarse a lo grande a partir de "¡Let Freedom Ring!" (2009). Un álbum estupendo que cosechó aplausos y, de rebote, recordó que el anterior, "Soap And Water" (2007), se merecía lo mismo. Corroboró ese renacimiento de su popularidad con "Temple Beautiful" (2012), disco dedicado a San Francisco, la ciudad que le atrapó hace más de treinta años y que se ha convertido en su casa, musa y droga. Doce canciones con el poso de Alex Chilton, The Kinks y The Clash llevado a su terreno y mostrando cómo Prophet ha sido succionado por esa urbe, que retrata desde todos sus ángulos: destino romántico, utopía bohemia, lugar maldito y pionero en la acogida de freaks del resto de Estados Unidos. Volvió a mantener el listón discográfico igual de alto en otoño de 2014 con "Night Surfer", obra que subraya las temáticas de su predecesor, pero con un enfoque menos conceptual, con más ansiedad. Un álbum de guitarras rebozadas en cuerdas y vientos, a veces bordeando el rock de estadios (entiéndase esto sin tono peyorativo), que cuenta con Peter Buck (R.E.M.) entre sus colaboradores. Finalmente, en febrero de 2017 publicó "Bobby Fuller Died For Your Sins", con críticas muy favorables, como esta de American Songwriter: “Otro ejemplo no solo de su amor por el rock'n'roll, sino de su habilidad para crearlo con el espíritu y la intensidad de los mejores que le han influenciado”. 

Por su parte, el texano Charlie Sexton ha sido el guitarrista principal de la banda de Boby Dylan desde 1999 hasta 2002 y desde 2009 hasta 2012, y lo sigue siendo desde 2013 hasta el presente. También es cantante y compositor y ha publicado cuatro discos a su nombre -"Pictures For Pleasure" (1985; llegó al número 15 en las listas estadounidenses, con su hit "Beat's So Lonely" alcanzado el Top 20 en las de singles), “"Charlie Sexton" (1989), "Under The Wishing Tree" (1995) y "Cruel And Gentle Things" (2005)-, además de dedicarse a la producción, rol que ha desempeñado en álbumes de, entre otros, Lucinda Williams, Double Trouble y Los Super Seven. Entre sus otros proyectos, la banda de blues-rock Arc Angels a principios de los años noventa, con un disco de debut homónimo de 1992 producido por Steve Van Zandt, formación que tuvo una efímera segunda vida entre 2009 y 2010, cuando sacaron su segundo trabajo, el directo "Living In A Dream". Sexton también ha grabado con los "stonianos" Keith Richards y Ron Wood y girado como músico de David Bowie.

Fechas y lugares de la gira: 

Bilbao, 24 de enero (Kafe Antzokia) 

Gijón, 25 de enero (Sala Albéniz) 

Vigo, 26 de enero (la Iguana Club) 

Madrid, 29 de enero (Changó) 

Barcelona, 30 de enero (Razzmatazz 2) 

Zaragoza, 31 de enero (Las Armas) 

Valencia, 1 de febrero (16 Toneladas) 

Cádiz, 2 de febrero (Aulario de La Bomba)

Burt Bacharach: "Hit Maker!” / “Reach Out"

Por: Txema Mañeru 

No es la primera, ni será la última, vez que aparecen en El Giradiscos las joyitas del sello Elemental Music, traídas hasta nosotros por la gente de Distrijazz. Nos están trayendo cantidad de discos originales de las décadas de los 60 y 70 de la mano de los trabajo más históricos del soul, funk, música brasileña , groovy sofisticado o el pop orquestal, como es el caso de Burt Bacharach. No vamos a volver a afilarte los dientes con la interminable lista de clásicos, sólo te recomendaremos que te pases por www.elemental-music.com y ya nos cuentas. Además, esta colección tiene el especial detalle de respetar las originales carpetas doble de los vinilos con las notas de los mismos tal y como aparecieron en su momento. Eso sí, con el sonido muy bien remasterizado digitalmente y en ediciones limitadas.

No sabíamos con cuál de estos dos primeros discos de Burt Bacharach quedarnos porque ambos parecen ya una colección de grandes éxitos. Y es que estamos hablando de uno de los mejores compositores de la historia. Su colección de éxitos en su voz y para otros vocalistas es impresionante. La que más veces le llevó a las listas fue Dionne Warwick, pero tampoco hubieran sido las mismas las carreras de The Drifters, Aretha Franklin, Dusty Springfield, The Shirelles, Isaac Hayes, Tom Jones, Gene Pitney o Perry Como, por citar sólo unos cuantos. Su influjo llegó a décadas posteriores con artistas como The Pretenders o el gran Elvis Costello. Junto a él crearon un todavía recordado "Painted From Memory"  sin desperdicio alguno. 

En su disco debut de 1965, "Hit Maker!", participan legendarios músicos de sesión, por aquel entonces, como los Led Zeppelin, Jimmy Page y John Paul Jones, Big Jim Sullivan y miembros de la banda de Ted Heath. En las cuidadas partes vocales estaban The Breakaways, al margen de es esas amplias orquestas que te dejan sin aliento. El trabajo se abre con un "Don’t Make Me Over", totalmente orquestal que suena de manera épica, con apoteósicos vientos e impresionantes coros. Luego tenemos uno de sus más grandes éxitos como es "Walk On By". Nos falta Dionne Warwick pero tenemos un coro realmente maravilloso. "Blue on Blue" es dulce con un genial acordeón y piano y esas habituales cuerdas. "(There’s) Always Something There To Remind Me" inspiraría claramente al mismísimo Neil Diamond, entre bastantes más, y suena majestuosamente épica la versión instrumental de "24 Hours From Tulsa". Es impresionante el coro de niños presente en una menos conocida, pero preciosa, "Saturday Sunshine" y hay espacio para el éxito presente que es "A House Is Not A Home". 

"Reach Out" es su segundo disco y salió en 1967. Trae las estupendas notas en contraportada de Derek Taylor, y al igual que todos estas joyas de Elemental, se respeta la funda interior de los originales LPs con letras y créditos. Vuelve a parecer que se trata de otra recopilación de éxitos pero es su segundo LP, tal cual. Se abre con el cálido piano y la inolvidable melodía de "Reach Out For Me" y continua con la deliciosa "Alfie" en forma instrumental. Aparecen dos temas inmortales que tuvieron más fama aún al pertenecer a la banda sonora de una de las mejores películas de James Bond, "Casino Royale". "Bond Street" sigue desprendiendo alegría con unos vientos poderosos y "The Look Of Love’ es pura magia también en esta toma instrumental. No faltan tampoco fantásticas voces como las de "What The World Needs Now Is Love". Otra maravilla en su versión instrumental en "I Say A Little Prayer", aunque no mejora, por supuesto, la enternecedora versión de Aretha Franklin. Cuerdas preciosas nos encontraremos en "The Windows Of The World" y coros majestuosos en ‘"Lisa". La guitarra eléctrica y el piano de ‘Message to Michael’ son una gozada que luego dejan paso también a buenas cuerdas y vientos. Ya lo ves, imposible decantarse por uno de los dos.

Rock Indiana cumple 25 años de pop genuinamente independiente


26 de enero de 1994. En una sala El Sol absolutamente abarrotada se presentaba el número 0 del fanzine Rock Indiana, que se vendía acompañado por el primer disco de los Protones, un formidable y arrollador Ep de tres canciones, pronto agotado y convertido hoy en una cotizada pieza de colección. Fue un concierto verdaderamente memorable para el prometedor comienzo de Rock Indiana, aunque quizá no tanto como para pensar que, un cuarto de siglo después, aquella modesta empresa discográfica que entonces daba sus primeros pasos seguiría en marcha, buscando buenos grupos, organizando conciertos y editando (hasta la fecha más de 400) excelentes referencias sin más premisa que la firme convicción de que la buena música vale la pena y manteniendo, contra viento y marea, una actitud genuina y radicalmente independiente.

Pero sí, aquí siguen, justo veinticinco años después, habiendo consolidado un catálogo que es una referencia del pop alternativo español desde mediados de los años 90. Gracias a Rock Indiana descubrimos a bandas tan fabulosas y reconocidas como Protones, Berracos, Happy Losers, Sunday Drivers, Malconsejo, Bombones o Winnerys, entre otros muchos; editaron joyas escondidas del pop británico (Farrah, Bronco Bullfrog, Breakdowns), australiano (Pyramidiacs, Wellingtons, Bryan Estepa), francés (Sweet Apple Pie), italiano (Sick Rose o Radio Days) o americano (Cloud Eleven, Bottle Kids), rescatamos a figuras esenciales de la nueva ola española (Mamá, Los Brujos) e internacional (Paul Collins, The Rubinoos o The Records) y, en fin, un catálogo escogido que sigue ampliándose con dedicación y entusiasmo.

En este año 2019 Rock Indiana cumple nada menos que 25 años, así que va a ser un año completo de abundantes y variadas celebraciones, empezando por todo lo alto con una doble fiesta en El Sol con cuatro de las bandas protagonistas de los primerísimos tiempos del sello. El exquisito pop de guitarras y espléndidas armonías vocales de los Happy Losers se cita el viernes con la energía de los Feedbacks, auténticos maestros del power-pop patrio. El sábado, el personal punk melódico de los Berracos hará lo propio con el contagioso y enérgico pop guitarrero de los imbatibles Protones, Además, en ambos conciertos habrá jugosas sorpresas con invitados de lujo en la que se presenta como una cita verdaderamente ineludible para cualquier aficionado al rock de guitarras y melodías.

 Doble fiesta en El Sol (25 y 26 de enero de 2019)

Viernes 25, a las 21:30 Feedbacks y Happy Losers 

Sábado 26, a las 21:30 Berracos y Protones

Entrevista: Said Muti


"En el nuevo orden surgido a partir del caos encuentro un placer indescriptible"


Por: Kepa Arbizu


Si hasta este momento para definir al músico canario Said Muti había sido lógico hacer mención al espíritu rockandrollero más inmediato y visceral -ese que tiene como principal mentor a los Stones- como eje central de su propuesta, la cosa ha cambiado, o se ha ampliado, para su nuevo disco, "Habitación 828". Flanqueado por Ricky Falkner, que ejerce de productor e instrumentista, su batuta experta encamina las nuevas composiciones hacia un resultado que supera una categorización rígida para centrarse en la creación de un ambiente mucho más detallista, y por lo general intimista, añadiendo a esa ecuación un tratamiento más reposado y bajo un amplio abanico de influencias, haciendo salir nombres a relucir como Bunbury o Quique González. Todos motivos más que sobrados para ponernos en contacto con su autor, momentos previos al inicio de la gira de presentación, y colarnos hasta dentro de su "nueva habitación"...

Aunque sea un tópico no me puedo resistir a empezar con esta pregunta, ¿qué hay tras esa Habitación 828 que da nombre al título de tu nuevo disco? 

Said Muti: Detrás de la puerta de la Habitación 828 hay historias, muchas historias. Sucesos comunes que inevitablemente nos unen. Antes o después cada uno de nosotros hemos vivido situaciones parecidas a las que se narran en las canciones. Además, la inestable y paradójica vida del músico te pone en circunstancias poco comunes que acaban convirtiéndose en eternas al ponerles música. No es coincidencia que no haya ninguna canción que reciba el nombre del disco. Me gustaba la idea de que los temas tuviesen un marco común y una habitación de hotel es sin duda un lugar genial para coincidir. 

Centrándonos en lo musical, aquí hay un cambio de escenario de tu música, transformas un sonido inmediato y directo por uno con más matices, mayor instrumentación e incluso más reflexivo, ¿el cambio y no caer en la repetición son ingredientes de tu manera de entender el rock and roll? 

Said Muti: Por supuesto, creo que a la hora de hacer discos hay que tener siempre presente el no repetirse, no seguir usando patrones que en un momento dado consideraba ideales. Es parte de la evolución propia, tanto como persona o como músico. No me gusta la idea de hacer siempre lo mismo, de estar en el mismo lugar. En el riesgo y en cierta manera en el nuevo orden a partir del caos encuentro un placer indescriptible.

En cuanto al sonido, estas canciones pedían algo diferente. Quizás menos visceral y más maduro y contundente. La idea era que cada instrumento tuviese la presencia meramente necesaria sin forzar ninguna línea sobre otra. A partir de ahí, creo que conseguimos lo pretendido; simplemente hacer con cada canción lo que nos iba pidiendo a medida que trabajábamos en ella. Ha sido sin duda, un proceso muy bonito y enriquecedor. 

Para este camino cuentas con la producción y la participación de un maestro en este tipo de sonidos, Ricky Falkner, ¿cómo surge la decisión de contar con él, tenías su nombre ya en mente antes de tener las propias canciones y el concepto del disco o fue tras ver la clase de temas que tenías entre manos cuando decides recurrir a él? 

Said Muti: Conocía a Ricky de hace bastante tiempo. He seguido su trayectoria y sin duda alguna me parece uno de los mejores músicos y productores de este país. Soy un fiel seguidor de su banda; Egon Soda y básicamente hablamos el mismo idioma en cuanto a concepto se refiere. Tenía algunas canciones compuestas antes de hablar con él, no obstante, seguí escribiendo a sabiendas de que todo sería diferente. Acordamos buscar otros sonidos y enfocar los temas de otra forma, menos directa y planteándonos que lo importante era conseguir lo mejor para la canción; sería algo así como: “todo por y para la canción”. Es un filosofía que ayuda muchísimo a la hora de trabajar. Sabes perfectamente en que momento estás y si es buena o no. Ciertamente, trabajar con él ha supuesto un cambio muy positivo a la hora de escribir y producir. Tiene las cosas muy claras y eso se nota en el resultado. 

Un disco así, con más matices, una musicalidad mayor, tan variado.. ¿ha supuesto también un trabajo mayor, más meticuloso en el proceso de grabación? 

Said Muti: No creo que sea una cuestión de mayor o menor. En este caso se trata de elegir otro camino y entender el proceso de manera diferente. La meticulosidad vino entendida por conseguir que la canción llegase al lugar que se merecía. Nos amparamos en los detalles. Desde pequeño me gustaban mucho los discos en los que a pesar de escucharlos cientos de veces, acababa encontrando algo nuevo, un arreglo que no habías escuchado. En "Habitación 828", jugamos a tratar de conseguir algo así. Ricky conoce con sobrada solvencia ese terreno. En sus discos siempre hay nuevo que descubrir, un arreglo, un sonido, un silencio que no percibes en las primeras escuchas pero que está ahí, esperándote para golpearte y sorprenderte tiempo después. 

En una entrevista decías que "De tripas Rock n Roll", tu anterior álbum, era un disco nocturno, ¿estaríamos ahora ante uno que refleja la mañana después de esa noche?

Said Muti: Es una curiosa forma de verlo. No lo había pensado. Sin embargo, yo no lo entiendo así... Creo que en “Habitación 828” hay muchas historias que se entrelazan y no tienen porque definirse como de noche o mañana. Concretar el espacio temporal en este disco sería limitarlo demasiado. Tenía mucho que contar e incluso he ido mas allá de lo que algún día pensé que podría escribir. De alguna manera, compongo de adentro hacia afuera después de haberlo hecho de afuera hacia dentro. Como compositor, uno nunca debe olvidarse de vivir las canciones en primera línea de fuego. Hay muchas personas reflejadas en el disco. Cada una de ellas ha conseguido colarse por la rendija de la realidad para acabar siendo canción. 

En medio de ambos trabajos publicas un directo en el Auditorio Alfredo Kraus, ¿qué papel juega en el desarrollo hacia el sonido adoptado en este nuevo disco? 

Said Muti: Ese fue un disco de despedida de “De Tripas Rock N Roll”. Lo sentí así, habíamos hecho muchos conciertos con esos arreglos y ese sonido. Pensé en cerrar una etapa y la mejor forma de hacerlo fue con ese directo en el Auditorio Alfredo Kraus, lugar emblemático y cerca de las personas que me han visto crecer como artista. No tiene más pretensión que la de mostrar lo que hicimos sobre las tablas en esos dos años tan gratificantes que nos dio el primer disco. 

Este disco pese a plantear un ambiente sonoro común se expresa de forma variada y recoge nuevas influencias, con algunos momentos realmente destacados como el excepcional soul que te marcas en "Balada de Kid Fracaso"… 

Said Muti: Siempre quise hacer un disco en el que el horizonte sonoro fuera común pero con pinceladas a otros géneros y sonidos con los que he aprendido y me siento identificado. En ocasiones, es muy complejo etiquetar los estilos. El abanico es tan amplio y las interpretaciones tan variadas que un mismo álbum puede ser de pop, indie o rock. Con la “Balada de Kid Fracaso” por ejemplo, no hay lugar a dudas. Se trata de una balada soul con todos los ingredientes. Un ejercicio de estilo que tenía muchas ganas de hacer y una de las canciones que más disfruto a la hora de tocar en directo. 

A pesar de ello sigue habiendo ciertos ejemplos de rock and roll eléctrico y visceral, por ejemplo "Dispárame", ¿es esa una faceta que tampoco quieres arrinconar? 

Said Muti: “Dispárame” es por ejemplo una de las canciones que rescaté del cajón. Apareció en directo en una época de cambio y después decidí no tocarla más. No estaba del todo conforme con ella. Cuando se la planteé a Ricky, la eligió sin dudar. A la hora de producirla, fue de las más divertidas. Nos dejamos llevar por el espíritu de Bonham y Page. No marcamos ninguna frontera.

En efecto, es una faceta que no me gustaría arrinconar. Los que me conocen saben que soy muy visceral y es una parte de mí que no quiero esconder. Con este tipo de canciones, sale a la superficie mi lado menos habitual. Lo disfruto y además veo como los demás también lo hacen. Además, es como tocar un clásico del rock pero habiéndole puesto tu la letra y la música. En cierto sentido es como reencarnarse y viajar en el tiempo. 

La banda de la que te has rodeado para grabar también ha cambiado, ¿cómo ha sido esa elección y cuáles son los motivos, siempre tuviste claro que estos eran los músicos adecuados para hacer un disco así? 

Said Muti: En ese sentido, deposité toma mi confianza en Falkner. Desde el principio me comentó que le gustaría contar con su equipo habitual. Estuvimos tres semanas en La Casa Murada (Tarragona). Celebramos la amistad y sobre todo trabajamos para conseguir el mejor resultado. Ha sido un placer contar con profesionales de la talla de Alex Vívero (Guitarras), Xavi Molero (Batería), Baldo (Piano), Jordi Mora (Ingeniería) y el propio Ricky en el bajo y Hammonds. Se conocen desde hace mucho tiempo y es muy sencillo trabajar con ellos. Pillan todo con una rapidez asombrosa y además son maravillosas personas. 

Ambos discos han sido posibles gracias a campañas de micromecenazgo, ¿es una decisión que te gusta por su naturaleza o lo utilizas como remedio para poder sacarlos adelante; dicho de otra manera, si tuvieras más recursos recurrirías a dicho método? 

Said Muti: El micromecenazgo permite a los artistas mantener un pulso con el público. Digamos que es algo así como el termómetro que mide la apetencia que hay por el trabajo que realizamos. El hecho de comprar el disco antes de su lanzamiento es sin duda un acto de confianza extra que aportan los seguidores. Cierto es que se trata un sueño de libertad en comparación con la industria tradicional de la música, pero por otro lado la responsabilidad es enorme, no tienes un “jefe” tienes trescientos. En ambas ocasiones hemos superado con creces el objetivo inicial y me siento muy agradecido y correspondido con los seguidores. Eso nos ha permitido mejorar todo el proceso y conseguir un resultado más satisfactorio. Las fórmulas de financiación son muy variadas y cada uno recurre a la que se adapta a sus condiciones. Por mi parte, el saber que hay tantas personas que creen en las canciones que escribo me anima y me impulsa a seguir creando y trabajando en este maravilloso oficio.

Has participado en giras con gente "llena estadios" como Fito y Fitipaldis, Dani Martín o Elton John, ¿se siente uno muy diferente rodeado de tantos espectadores frente a los conciertos habituales con cifras mucho más modestas?

Said Muti: Ha sido un honor y un placer estar presente en esos escenarios. Además, con artistas que admiro y respeto. Estoy eternamente agradecido, pero no, no te sientes diferente. Lo único que para mí cambia de esos conciertos a los que suelo hacer, es que te enfrentas a un público que técnicamente no ha venido a verte a ti. Tienes que convencerlos y sorprenderlos para que escuchen la música que haces. Se trata de una oportunidad única de mostrar la creación ante personas que probablemente no la hayan escuchado antes. Un enorme escaparate en el que tocar y crecer. 

Eres de las Islas Canarias, ¿crees que vivir alejado de los centros musicales como pueden ser Barcelona o Madrid es un elemento que añade cierta dificultad u obstáculos a la hora de manejar ciertas aspectos (promociones, giras, repercusión...)? 

Said Muti: En la era de la comunicación eso cada vez es menos problema. Las grandes ciudades brindan oportunidades que en ciudades más pequeñas quizás la probabilidad sea menor. No obstante, estamos bien comunicados y viajo constantemente a Madrid o a cualquier otro lugar para todo lo relacionado con mi trabajo. Por motivos personales, me ha tocado estar un periodo más amplio en las islas, y trato de disfrutarlo al máximo. La vida. Eso no quita para que siga trabajando y tocando mis canciones allá donde se quieran escuchar. Estoy convencido de que cada vez las “fronteras” dentro del territorio nacional serán menores y que el talento al final acabará por abrirse camino de una u otra forma.

La gira de Micah P. Hinson se acerca hasta nuestros escenarios


De Micah P. Hinson se ha escrito que estamos ante el Leonard Cohen del indie. Ha ido ascendiendo del estatus de desconocido absoluto al de figura emergente de moda (con su primer disco), de ahí al de icono de culto (con el segundo) después al de artista consolidado (con el tercero, de 2008) y, finalmente, al de estrella con todos los honores (desde entonces a esta parte). Ha trascendido los límites de la escena alternativa -sin perder su aura emblemática en ese mundo- para calar sin problemas en el "mainstream" receptivo con las anomalías. Oriundo de Memphis pero residente en Abilene (Texas) desde temprana edad, se mueve por la herencia del folk-rock clásico y la tamiza con la forma de entender la angustia y la calma de su generación. Su biografía goza de episodios intransferibles y ha sido escrita desde el lado salvaje de la adolescencia estadounidense, salpicada de estancias en prisión y relaciones difíciles con los estupefacientes, el amor y la salud. De ahí emana el carácter catártico de sus composiciones, que han absorbido el dolor que soportó para rehabilitarse y dejar eso atrás y, a partir de 2008, la tranquilidad de quien ha superado el trance. De ahí también procede el componente redentor de sus directos. 

Situados ya en el presente,el 26 de octubre del ya pasado 2018 publicó "When I Shoot At You With Arrows, I Will Shoot To Destroy You". Grabado en un día en algún lugar del este de Texas, encuentra a Micah al mando de un grupo de músicos (que ha bautizado como The Musicians Of The Apocalypse) dando forma a unas canciones cuya inspiración, según Micah, le vino en España. "Hay una catedral en Santiago de Compostela en la que se dice que yacen los restos del apóstol Santiago. Hay una estatua de él rodeado de veinticuatro músicos, mirando, afinando o simplemente esperando. Se dice que lo estuvieron esperando durante ochocientos años para ser dirigidos por él. Ellos son los Músicos del Apocalipsis. Son los que traerán el Infierno y el Cielo a la Tierra. Son los que traerán el Apocalipsis". Esta es la base sobre la que sustenta una gira que pasará por nuestros escenarios desde el 24 de enero hasta el 2 de febrero, consiguiendo ya dos "sold outs" tanto en Madrid como en Barcelona. Huelga decir que es una actuación que recomendamos... 

 Fechas de la gira:

 24 Enero - Madrid - Siroco 

25 Enero - Sevilla - Obbio Trastamara

 26 Enero - Murcia - REM 

 27 Enero - Valencia - Loco Club - Loco Club 

 29 Enero - Barcelona - Sidecar (ciclo De Bolo)

 30 Enero - Bilbao - Kafe Antzokia 

 31 Enero - Vigo - La Iguana 

 2 Febrero - A Coruña - Le Club (SON Estrella Galicia)



Los Deltonos: "Fuego"

Por: Txema Mañeru 

Aunque nunca se fueron del todo, Hendrik Röver y los suyos están mucho más activos desde que "regresaron" o se pasaron a facturar rock de raíces americanas, pero en castellano, sin dejar nunca su particular y espectacular rhythm & blues. La racha que llevan con sus últimos trabajos es apabullante y eso que por medio el propio Hendrik ha sacado buenos trabajos en solitario y otros igual de atractivos con Los Míticos GT’s.

El caso es que "Fuego" supone ya el disco número 14 como Los Deltonos. ¡Y ninguno baja del notable! Una excelente manera de encender el nuevo año con fantástico rock and roll. Es muy pronto, quizás, pero no creo equivocarme al decir que este será ya uno de los discos del presente 2019. ¡Y te lo digo ahora! Porque "Ahora" es también el primer y destacado single del nuevo trabajo. Un total de trece nuevos temas. Sin supersticiones. 12 de sus ocurrentes y buenas historias que le bullen a Hendrik por su cabeza y siempre en castellano y un buen instrumental titulado "Escabeche", que es también el trepidante boogie de Sonny Crockett.

Eficaz muestra ese "Ahora" que se enfrenta a los pensamientos de la juventud más libre, frente a los de la madurez con muchas más "obligaciones" y/o "limitaciones". Un claro regreso a sus comienzos más rhythm & blues, con furia y acertada crítica a las redes sociales. El segundo single es tan "Correcto" o más, y aparece también en llamas. Un tema fresco, espontáneo y muy natural puro Deltonos, con arrebatos sureños y hasta recordando algo a Los Enemigos por lo de cabal. Y cabales son también las frases que nos cuelan dentro de la buena presentación de este "Fuego" (GuitarTown / FOLC Records), que puedes conseguir también en www.losdeltonos.com, como: "Seguramente tengas razón y sea tarde pero la solución la tienes delante…FUEGO!", o la otra:  "No olviden que el Rock tiene un Roll y existe la grasa saludable".

Garra, buenos riffs y mejor estribillo en "Águila" y fantásticas guitarras country-rock con toque slide en "Cazador". Guiños al rock clásico de los 70 con toques funk en "Doctor" en la que mola mucho la ayuda con el órgano de Mikel Azpiroz (Elkano Browning Cream). Buen boogie sureño en un "Majestad" que parece brindado a Billy Gibbons y sus ZZ Top. Puro blues salvaje en "Vergüenza" y más funk cercano al "Superfly" de Curtis Mayfield con exquisito piano de Mikel en "Limpio". Y "Sinceramente" es sinceramente el mejor final posible a este disco con los mejores y más abrasivos punteos de Hendrik. Un gran final que también lo será para sus cada vez mejores actuaciones y que ya tenemos ganas de presenciar con este nuevo material tan incendiario como siempre o incluso algo más.