Penny Ikinger: "Tokyo"

Por: Txema Mañeru 

La "femme fatale" del rock australiano Penny Ikinger nos brindó el pasado año una de las mejores actuaciones del Festival Rock de Andoain. Nos presentaba las canciones de su anterior y buen disco en solitario titulado "Penelope" y bajo la marca del prestigioso sello australiano Citadel. Ikinger estuvo antes en la banda del ex Bad Seeds, Mick Harvey, y en su última gira vino acompañada por el gran Dimi Dero y por Vinz Guilluy, que han trabajado con otros monstruos del rock australiano como Kim Salmon, Rob Younger, Warren Ellis, Ron Peno, Mick Harvey o Deniz Tek

Un Deniz Tek que fue miembro clave de los Radio Birdman entre otras aventuras de prestigio y que ahora se ha involucrado de lleno en este tercer disco en solitario de Penny Ikinger. Lo ha hecho aportando composiciones propias muy destacadas en el conjunto y haciendo la mayoría del resto de canciones junto a Penny. Además, lógicamente, ha metido sus vitriólicas y siempre desafiantes guitarras por casi todos los temas de este magnífico "Tokyo". Álbum que viene con el sello australiano más prestigioso del nuevo milenio, Off The Hip Records, y cuyo título está muy bien traído pues la intérprete se ha labrado una gran reputación en dicho lugar acompañada por la banda de dicha capital The Silver Bells. Banda acompañante  en este flamante disco y que quizás venga con ella en su próxima visita europea. Por cierto, que este disco tiene, lógicamente, edición japonesa e incluye un curioso bonus-track en forma de versión de los Divinyls "Boys In Town". 

El editor de la Rolling Stone, y gran crítico, David Fricke, definió con bastante precisión y acierto lo que Penny Ikinger nos ofrece en disco y en directo: "Imagina a Nico sintonizando con Sandy Denny frente a los Blue Öyster Cult y estarás cerca". Hombre, yo creo que bien pudiera haber añadido el nombre de una Patti Smith que también le ha gustado siempre mucho a Deniz Tek

El disco comienza con un "Tsunami", guitarreo cargado de fuzz y punteos salvajes bajo un ritmo post-punk y algún sorprendente aire latino. Claro que a lo largo del disco tenemos tres guitarras en la mayoría de los temas y que se elevan hasta a 4 en algunos con la presencia de un vital Deniz Tek. Hasta 7 músicos, 4 de ellos haciendo voces, hacen de un "Tokyo City”", compuesta al alimón por Penny y Deniz, un genial lento con magníficos ambientes, coros misteriosos y envolventes guitarras. La utilización de instrumentos tradicionales japoneses ponen una magnífica guinda al resultado. También "Hurricane" es otro fascinante lento psicodélico cargado de peligroso vudú y con el shakuhachi de Nagashima, que suena similar a una flauta travesera pero con un toque especial. Penny casi narra, más que cantar, y es fácil acordarse de la Patti Smith de "Dancing Barefoot". Tek aporta su propia"Gold Rush", un tema desafiante y veloz con su lacerante armónica que parece repetir el riff del "You Really Got Me" de los Kinks. Regresan al tempo más lento generalizado del trabajo con otra preciosidad como "Losing You". Las guitarras de Kawaguchi son arrebatadoras y espeluznantes. ¡Y qué decir de las de un "Southern Man", compuesto otra vez a medias por Tek e Ikinger y que cuenta con hasta esas 4 citadas al unísono! 

El disco finaliza a la perfección con una muy personal composición de Penny titulada "Getaway Car". Un coche que circula a toda velocidad y que recuerda a los tiempos más canallas de los The Birthday Party de Nick Cave. No queremos dejar pasar tampoco la oportunidad de destacar como merece el gran art-work del disco y sus fotografías. Además están las espléndidas letras de Penny. Tampoco la oportunidad de recordarte otros discos de Off The Hip Records para este otoño. Tenemos el legendario punk-rock, con algo de metal, de los Aberration con su nuevito "Tuckerbox", que sigue sinedo ideal para fans de Hüsker Dü o Zeke pero también de Motörhead, y el debut homónimo de unos The Dunes inmersos en el rock psicodélico más vaporoso a lo The Doors, Spacemen 3 y The Black Angels. Además un sensacional y amplio "Best Of…" con 24 canciones de los históricos Little Murders, uno de los mejores combos de power-pop de Australia y el mundo entero y que recuerdan a los inicios de los mejores The Jam. ¡Pero volviendo a este "Tokyo" de Ikinger, decir que ahora mismo creo que estamos ante uno de los discos de este año y yo desde luego lo pondré en mi lista con lo más granado de la actual cosecha!

MGMT visitarán nuestros escenarios el último fin de semana de octubre


MGMT se han convertido en una de las bandas más representativas del pop electrónico y la psicodelia de la última década desde que debutar su genial "Oracular Spectacular". La música realizada por Andrew VanWyngarden y Ben Goldwasser ha sintonizado con las emociones de una generación, que quiere bailar y sentir a la vez.

Pese al éxito cosechado por medio de su propuesta no han dejado de salir de su zona de confort, firmando discos imprevisibles como el reciente "Little Dark Age", una obra mayúscula de psicodelia electrónica e instrumental. Un trabajo con el que llegarán a nuestros escenarios, por los que pasará la banda en tres fechas diferentes: El 25 de octubre en el Hivernacle del Poble Espanyol; el 26 en una nueva edición del Welcome Estrella de Levante en la Plaza de Toros de Murcia y al día después en el festival BIME Live de Bilbao. Escenarios en los que además de sus novedosoas composiciones habrá espacio para clásicos como "Time to Pretend", "Electric Feel" o "Kids".



Entrevista: Julieta Jones

"Todo en este disco ha sido muy natural, hemos hecho lo que nos pedía el cuerpo en todo momento" 

Por: David Marsé 

Carolina Delgado y Ignacio Miranda son Julieta Jones, o mejor dicho, ahora mismo solo ellos dos lo son. La banda catalana ha adelgazado considerablemente, concretamente a la mitad, su formación para publicar lo que es su nuevo disco "Parkour Nights". Un trabajo en el que no acaban ahí las novedades, de hecho las más llamativas llegan con su sonido. Alejado de su hasta ahora habitual espíritu conectado con el rock de guitarras característico de los noventa, el álbum se mueve en terrenos donde la electrónica, el nervio bailable y las atmósferas toman el protagonismo. Un llamativo y exitoso cambio de rumbo al que resultaba imposible darle la espalda, así que contactamos con los propios autores para escuchar sus explicaciones... 

Después de cuatro años nos encontramos a una banda en formato dúo y bajo un estilo alejado de las guitarras vibrantes y eléctricas y centrado en sonidos más electrónicos y ambientales, ¿Ese cambio ha sido consecuencia de ese adelgazamiento de la formación, al revés..?

Julieta Jones: Pues sí, teníamos ganas de cambio, y fue algo muy progresivo, así que sí, coincidió la reducción de miembros con los cambios en nuestro sonido. 

Y el hecho de renunciar a esas influencias pasadas, ¿quiere decir que es un tipo de música que ya no escucháis -o no tanto- o simplemente no era lo que querías hacer en este momento? 

J.J.: Nosotros escuchamos de todo, pero simplemente nos apetecía tirar por otros derroteros. 

¿Desde vuestra propia perspectiva veis "Parkour Nights”"como una ruptura con lo hecho anteriormente o lo entendéis como un proceso natural de evolución o cambio? 

J.J.: Lo vemos como una evolución, romper con lo que hemos hecho hasta ahora sería como arrepentirnos y nada más lejos de la realidad, siempre hemos intentado hacer lo que nos apetecía. 

El disco pese a un tono común melancólico transmite muy diferentes estados de ánimo, ¿de alguna manera es un resumen de todo lo vivido en estos cuatro años? 

J.J.: Sí, incluso de más, hay temas que tienen más de 10 años y otros muy recientes. 

Respecto a la hora de cantar, también parece haber habido una adecuación a estas nuevas texturas, ¿ha sido un proceso dificultoso o natural? 

J.J.: Todo en este disco ha sido muy natural, hemos hecho lo que nos pedía el cuerpo en todo momento.

En el disco nos encontramos algunos reductos de aquel sonido más inmediato, guitarrero y noventero como "Strangers", ¿es un intento por mantener en pie algo de esa identidad pasada?

J.J.: No hay ninguna pretensión de nada en general, nunca nos planteamos cosas así, hacemos lo que nos apetece, poco más...

Y la manera de componer estas nuevas canciones, ha sido diferente o ese primer acercamiento a las melodías y a la base es similar? 

J.J.: El primer acercamiento es igual. Hemos de decir que en este disco hemos dado un millón de vueltas a cada tema y han mutado mucho desde lo que fueron el primer día. 

¿Siempre tuvisteis claro que ese proceso debía de ser controlado por vosotros mismos en la producción?

J.J.: Era más fácil así, de este modo podíamos controlar todo el proceso. 

Un proceso entiendo diferente al de pasadas ocasiones...

J.J.: Sí, porque después de grabar el disco, antes de las mezclas, decidimos cambiarlo entero. 

Cuando un grupo decide meterse en un cambio de estilo tan evidente, ¿hay una parte de miedo respecto al salto emprendido? 

J.J.: Para nada, para nosotros era algo que necesitábamos hacer, así que decidimos hacer algo de lo que nos sintiéramos orgullosos. Lo hemos conseguido, así que el miedo desaparece de la ecuación. 

Y respecto a la respuesta que pueda tener en los seguidores, ¿tampoco os causó reparos? 

J.J.: No, ojalá guste muchísimo, claro, pero nosotros estamos contentos y eso es lo que importa. 

Y ahora, ¿la manera de afrontar el directo, tanto de cara a adecuarse a esta nueva formación como a la forma de tratar un repertorio de canciones con estilos tan diferenciados, cómo va a ser?

 J.J.:Va a ser muy ¡¡Parkour Nights!!




Cat Power presentará su nuevo disco en Madrid y Barcelona el 1 y 2 de noviembre


Este 5 de octubre se publicaba el décimo disco de la carrera de Cat Power "Wanderer". Producido por ella mismo, y alejada del sello Matador, es otro capítulo de una figura musical creada por Chan Marshall marcada por las raíces del sonido americano interpretadas por una forma personal y atractiva. Unas nuevas canciones marcadas por la aparente sencillez y sobriedad pero repletas de significados. 

Dentro de la gira europea en la que está inmersa presentando su más reciente álbum habrá dos fechas seleccionadas para nuestras ciudades. Será el 1 de noviembre en la sala Razzmatazz de Barcelona, concierto que formará parte del ciclo Cruïlla de Tardor, y el 2 de noviembre en el Teatro Circo Price de Madrid. Oportunidades ambas para disfrutar de una de las voces más significativas surgidas de la música americana.

 

Low: "Double Negative"

Por: Àlex Guimerà 

Low se formaron en 1993 en Duluth (Minnesota) de la mano del matrimonio Alan Sparhawk (guitarra y voces) y Mimi Parker (batería y voces), al que se les añadió Zak Sally (bajo). Ahora, tras 25 años de carrera, y ocupado el puesto de bajista por Steve Garrington (fijo desde 2008), acaban de publicar el que es su 12º disco de estudio, confirmando la buena salud como banda. Producido de nuevo .por B.J Burton (Bon Iver, James Blake o Tallest Man on Earth), quien repite del anterior "Ones And Sixes" (2015), el disco se grabó en los estudios April Base (Wisconsin) de otro habitual de los sonidos sosegados, Justin Vernon (AKA Bon Iver).

Iconos de la corriente musical conocida como "slowcore" junto con los disueltos y legendarios Galaxie 500, Low han ido profundizando (nunca mejor dicho) y explorando en un género basado en tempos lentos, arreglos minimalistas y cierto misticismo que en el caso de nuestros protagonistas entronca con su abrazo a la Iglesia Mormona

Aunque lo cierto es que con su nuevo álbum dan un salto considerable hacia delante ya que se meten de lleno en una experimentación sonora basada en sonidos ambientales más vanguardistas: capas de efectos rotos, técnicas de percusiones de rock industrial reducidas a cámara lenta, texturas de sintes con efectos de voz... Una mezcla que contrapone los sonidos agradables y celestiales con otros desagradables y molestos. Como el mundo en el que vivimos, Low entremezcla resonancias delicadas y frágiles con rugidos inquietantes, crudos y ásperos .

Es "Quorum" la encargada de abrir de manera inquietante una caja en la que destaca la melódica "Fly", con una Mimi que se supera en la voz - y que trae a la mente a los Portishead del "Third" -; la espectral "Always Trying to Work It Out", con su melodía escondida detrás de la cascada de sintetizadores, la frágil "Dancing And Fire" y la hipnótica "Poor Sucker" y su tantra repetitivo.

Un disco difícil de digerir pero que contiene unos riesgos que deben de valorarse como positivos para una banda que acaba de cumplir los 25 años y que se resigna a ir por el camino fácil. Es lo que tienen las bandas de culto, complicadas de entender al principio, imposible de abandonarlas una vez se es fiel seguidor. Hay que creerlas.



Efe Eme publica el primer libro sobre Golpes Bajos escrito por Xavier Valiño


Surgieron a principios de los ochenta, sumidos en el gris de la industrial Vigo. Sin embargo, nadie aportó tanta luz y tanto color a la España post-Transición como ellos. De su mano se vislumbró todo un universo de innovación y riesgo en el sonido que, sumado a la genialidad lírica y letrista de Germán Coppini, elevó la obra del grupo al estatus de mística urbana. Abrazaron el punk, adoraron la música negra y los ritmos latinos, trabajaron el pop... Y en la unión de todo ello nació el mito Golpes Bajos que terminó convirtiéndose en referente de la música española en su día y en un "must" hoy.

Hacía falta un libro que narrara su historia y la historia de sus canciones. Los cuentos de la trastienda, las anécdotas, el backstage de lo que todos recordamos o creemos recordar pasados los años. Y esas páginas son ya una realidad, gracias a "Escenas olvidadas. La historia oral de Golpes Bajos" y la mano del escritor musical Xavier Valiño que ha buceado como nadie en el corazón de la banda.

Para dar forma al tomo, el autor se ha rodeado de los protagonistas y sus colaboradores más próximos, salpicando su prosa con declaraciones inéditas y recuerdos propios que no hacen más que dotar de veracidad y realismo el relato. Un emotivo, amplio y detallado viaje por la génesis del grupo, su trayectoria y su discografía para rememorar y traer hasta el presente al cuarteto mágico e inolvidable que encarnaron Germán Coppini, Teo Cardalda, Pablo Novoa y Luis García.

Bob Dylan: "Live 1962-1966 – Rare Perfomances From The Copyright Collections"

Por: Txema Mañeru 

Aquí tenemos otra vez el eterno debate. ¿Quién necesita nuevos directos de gente como Bob Dylan o los Rolling Stones? Pues parece que unos cuantos sí. La verdad es que en el caso de Sus Satánicas Majestades la mayoría de ellos navegan por las mismas 20 o 30 canciones de siempre. Aunque bueno, siguen sacando en sus "From The Vault Series" algunos con los que pasar más de un buen rato. 

El caso de Dylan es aún más especial. La variación entre sus grabaciones en directo es impresionante, como lo es el número de canciones con el que ha trabajado a lo largo de su, generalmente, destacada trayectoria. Los últimos "The Bootleg Series" están siendo algunos de los mejores discos en directo, en general, de esta década. Tranto "The Complete Basement Tapes" como los más recientes Vol. 12 y 13, "The Cutting Edge" y "Trouble No More", son absolutamente recomendables para conocer la obra del bardo y suenan realmente increíbles. 

También está ya a punto, por cierto, "The Bootleg Series Vol. 14: More Blood, More Tracks", con las tomas más desnudas de tan desnudo y confesional disco, el de su separación de Sara, "Blood On The Tracks". Hubo auténtica sangre derramada en su grabación y en estas tomas a pelo hasta te puede salpicar y mancharte de rojo. 

 Pero lo que ahora tenemos en "Live 1962-1966: Rare Perfomances From The Copyright Collections" (Legacy / Columbia / Sony Music) es algo, de nuevo, totalmente diferente. En principio y como ya sucediera con "Al Budokan" cuatro décadas atrás, este disco estaba sólo pensado para aparecer en Japón y Australia de cara a promocionar su gira por dichos lugares en este año. Finalmente, como ya sucediera entonces, se ha decidido a sacar en todo el mundo aunque estas grabaciones ya se conocieron hace un lustro en los discos en edición limitada "50th Anniversary / Copyright Extension". 

No importa, aquí tenemos 29 inmortales temas, unos en acústico y en solitario y otros respaldado por The Band, Al Kooper, Michael Bloomfield u otros colosos de la música. El sonido vuelve a ser brillante y a ser todo un deleite escucharle cantar totalmente en solitario joyas de su primera época como el arranque con "Blowin’ In The Wind" o la fantástica melodía de "Don’t Think Twice, It’s All Right". Pero es que también tenemos muy buenas recreaciones de temas "menores", por supuesto que entre comillas. Así en "Seven Curses" está finísimo con la guitarra. "It Ain’t Me, Babe" es una maravilla absoluta siempre y en cualquier formato y la extensa versión del "Chimes of Freedom", del 64, que cierra el primer compacto es realmente apabullante. En este primer compacto la única presencia ajena es la destacada voz de una Joan Baez muy importante en aquellos primeros años. 

 Todavía es mejor el segundo compacto que comienza con esa desoladora y hermosa "One Too Many Mornings" y continúa con una salvaje "It’s Alright, Ma (I’m Only Bleeding)", ambas grabadas ya en Inglaterra en el 65. Lo mismo que la fantástica toma de otra inmortal como "It’s All Over Now, Baby Blue". La arrolladora "Maggie’s Farm" está marcada por el brutal órgano de Al Kooper y el sonido crudo no hace sino proporcionarla mayor desgarro aún. Kooper se pasa al bajo para una increíble "It Takes A Lot To Laugh, It Takes A Train To Cry", en la que las salvajes guitarras de Bloomfield y el propio Dylan sembraron la discordia entre sus primeros seguidores. El ácido y psicodélico órgano de Garth Hudson es el que brilla en una genial "I Don’t Believe You (She Acts Like We Never Have Met)" en la que también seducen los punteos de Robbie Robertson. Garth vuelve a protagonizar ese sutil lento que es "Ballad of A Thin Man" con algunas de las mejores y más célebres frases de Dylan

El final vuelve a ser para un Dylan en solitario con una recién aparecida y también emblemática "Visions Of Johanna". ¿Qué quieres que te diga? Yo sigo apuntándome a recuperaciones en directo de esta calidad y también al rescate de joyas inéditas o tomas desnudas como las de "The Complete Basement Tapes" o "More Blood, More Tracks".

Entrevista: El Jose

"No me considero una persona lineal y tampoco tengo intención de serlo"

Por: David Marsé
Fotografía: Ana Antoñanzas 

Abandonen cualquier esperanza de realizar una fotografía estilística en la que El Jose permanezca inmóvil.Las influencias o músicas de las que se sirve este andaluz son tantas y tan dispares que solo parece comparable a otros versos libres, además de amigos, como Daniel Higiénico o El Kanka. Una música, y sus consiguientes textos igualmente destacables, que beben con normalidad de un ánimo festivo, lírico, canalla y sobre todo uno personal e irónico. Su nuevo trabajo, "Yo sin tú", es todo eso y mucho más, porque en este aparente cajón de sastre sonoro reinado por la anarquía donde cabe el pop, el bolero, el rock, el corrido mexicano o el punk, sobresale una voz con discurso propio. La misma a la que acudimos para conocer más de este indefinible músico y de su nuevo álbum...

Escuchando un disco como "Yo sin tú es más que visible la infinidad de géneros y estilos que acumula, pero, ¿te pones algún límite en ello o entiendes que tu música está preparada para aceptar cualquier cosa? 

El Jose: Límites nunca. Me gustan las músicas y por suerte no se a qué voy a sonar mañana. No establecer límites es la única manera de evitar la peor de las cosas que te pueden ocurrir cuando trabajas en algo que amas: el aburrimiento.

Y las cosas que nos cuenta El Jose, ¿son los pensamientos-vivencias del álter ego de Jose Miguel Romerosa Vico o se trata de un personaje aparte con vida propia? 

El Jose:  Casi todo lo que canto es verdad, y el resto no es mentira del todo...

Las canciones del disco tienen un desarrollo instrumental amplio y vivo, ¿las tenías pensadas de esa manera o los músicos que te rodean aportan ideas y tienen una influencia decisiva en el resultado final? 


El Jose:  Todas las personas que trabajan en este proyecto aportan cosas que afectan directamente a la música de El Jose. Yo propongo canciones y a partir de ahí surgen ideaș por parte de cualquiera de los músicos que llevan la canción hacia un lugar u otro. A veces nacen en los ensayos, a veces en los conciertos, otras andando por la calle o incluso de errores involuntarios que acaban quedándose porque nos gustan. 

Y viendo esa amplitud de registros que manejas, ¿hay algunas líneas maestras o influencias claves que siempre tengas en mente o que recurras a ellas? 


El Jose:  Hay influencias claves, pero no recurro a ellas, las llevo dentro inevitablemente y salen solas. Yo mismo he llegado a escribir canciones sin intención de buscar que se parecieran a nada y después de acabarlas me he dado cuenta de que tenían los ojos de uno, la boca de otra y la nariz de aquel. 

¿Te ha preocupado en el desarrollo del disco que esa amalgama sonora que manejas pueda difuminar o hacerle perder cierta unidad -cosa que dicho de paso no llega a suceder- o no es una cualidad que te preocupe especialmente? 


El Jose:  No me preocupa, las canciones no piden permiso para ser como quieran ser y yo tampoco. No me considero una persona lineal y tampoco tengo intención de serlo, hay días que me levanto con el alma Brassens, camino con la de Enrique Morente y me acuesto con la de La Polla Records.

Que la producción del disco haya recaído en un miembro de la propia banda como es Nano Díaz, ¿ayuda a sacar todo el jugo a la propuesta que tenéis en mente? 


El Jose:  Todo el jugo no se le acaba de sacar nunca, siempre hay más. Trabajar con Nano Diaz ayuda a algo mucho mejor y más importante que eso, que es a trabajar como si no estuvieras trabajando y sobre todo, a ser completamente libre.

Canciones como "Renuncio" o "Un solo corazón" abogan por ser uno mismo, romper cánones si es necesario, apartarse de la normalidad.. En general el disco creo que tiene muchas dosis de esa defensa de vivir como uno crea… 

El Jose:  Creo en el individualismo, en la bondad natural de los seres vivos y en el amor a la diferencia. Y también creo que es importante cantar de lo que uno cree.

Otra de las ideas recurrentes en el disco, incluso en su propio título, parece ser mostrar esos conflictos a la hora de entenderse con la otra persona en un ámbito amoroso...


El Jose: El conflicto es, en apariencia, con otras personas, pero es en realidad conmigo mismo. Si escribo sobre eso es porque me siento bien haciéndolo. 

En "Vaya pollas de gobierno" te muestras especialmente duro, directo y crítico con todo tipo de poder, es una actitud irrenunciable de tu perfil musical… 


El Jose: Bueno, me cuesta renunciar a considerar justo lo que es injusto. Podría también no haber escrito nada al respecto, pero también podrían dejarnos a los artistas en paz, que no creo que hagamos daño a nadie, y dedicarse, por ejemplo, a facilitar la vida de las personas, ese es su trabajo, ¿no?

No parecen buenos tiempos para cantar sobre lo que uno quiera y contra lo que uno quiera.. 


El Jose:  No, por eso hay que hacerlo...

¿Y "Haciendo cola en el Primark" es tan apocalíptica como parece con los nuevos tiempos o un primer aviso de hacia dónde nos dirigimos? 


El Jose: (Risas) Es completamente apocalíptica, pero no deja de ser, en el fondo, una manera de pedir a las personas que no se olviden, por favor, de ser personas. 

Tu manera de escribir está plagada de lenguaje común, cotidiano, pero también ejercitas los juegos de palabras, ¿se trata de una tarea en la que predomina esa naturalidad o hay una parte de esmero y de darle vueltas a las cosas? 


El Jose: Se trata de jugar con las posibilidades, como con el barro.