Entrevista: Grises

"Hemos hecho canciones muy directas, sin mucho adorno, que sonoran crudas, más rockeras, para así darle importancia al texto y a la melodía de voz" 

Por: Javier González 

Enganchados en bucle a sus canciones, así nos encontramos desde llegó hasta nuestras manos "De Peces y Árboles", el último trabajo discográfico firmado por Grises, una de nuestras bandas favoritas del actual panorama musical estatal. 

Sus nuevas composiciones son artefactos sonoros directos, sin edulcorar, que sirven tanto para disfrutarlas en mitad de la mejor de las fiestas, a voz en grito, como para escucharlas a modo de susurros en mitad de la madrugada, en unos de esos momentos en que uno quiere encontrarse con ese otro yo que solamente se muestra en ciertos instantes cuando estamos muy a solas con nuestras reflexiones más íntimas.

Maravillados por el continuo crecimiento de la banda, semanas atrás contactamos con ellos, concretamente con Eñaut Gaztañaga, para que nos hablara de toda la actualidad que rodea a Grises y su maravilloso "De Peces y Arboles".

Han pasado casi dos años desde la publicación de "Erlo". ¿Qué valoración hacéis de todo lo ocurrido durante la gira de presentación del mismo? 

Eñaut: La valoración es muy positiva. "Erlo" fue un disco que por una cosa u otra no tuvo mucha promoción pero la verdad es que la gira salió genial y hubo muchísimos conciertos memorables. 

Ahora volvéis a la carga con "De Peces y Árboles", un álbum que da la sensación de haber sido trabajado a conciencia. ¿En qué momento y de qué forma comenzasteis a dar forma a las canciones del mismo?

Eñaut: Mientras estábamos girando con Erlo, poco a poco, cada uno en su casa empezó a componer y a guardar las ideas en un disco duro. Al año de publicar Erlo empezamos a compartir entre nosotros las ideas que teníamos y poco a poco fuimos seleccionando un puñado de canciones. 

No quiero pasar por alto dos cuestiones que creo que acaban de dar forma a éste disco. De un lado el precioso y evocador título que habéis elegido, "De Peces y Árboles". ¿De quién fue la idea de titularlo así? ¿Por qué? 

Eñaut: La idea fue de Josu Torrealday, encargado de diseñar casi todos nuestros discos y videoclips. El título es una abreviatura de un proverbio chino que dice así: Quien mira el cielo en el agua, ve peces en los árboles. Habla de que a veces estamos viendo un reflejo distorsionado de la realidad y este proverbio nos invita a mirar más allá, hacer un pequeño esfuerzo por alzar la vista y descubrir la realidad tal como es. Tiene mucho que ver con nuestras letras y su significado va en acorde con este disco. 

Me ha sonado muy cercano al genial "Armarios y Camas" que un día firmaron vuestros paisanos vascos La Dama Se Esconde. No sé si es una referencia adecuada o si alguien os lo habrá comentado con anterioridad. 

Eñaut: La verdad es que nunca nadie nos lo había dicho antes y en realidad no es una influencia directa para nosotros. Pero al final igual es posible que hayamos bebido de las mismas fuentes; en general nosotros escuchamos mucha música anglosajona, tanto grupos clásicos como los nuevos grupos que van saliendo. 

También me gustaría resaltar la más que llamativa portada de un paisaje en una policromía genial que habéis elegido. ¿Creéis que os ha quedado la portada más chula de toda la carrera de Grises? 

Eñaut: La portada es obra de Josu Torrealday (Taom) y la verdad es que ha hecho un trabajo maravilloso; no sé si es la mejor de todas pero es verdad que es muy bonita y llamativa. Siempre intentamos cuidar mucho el diseño de las cosas. 

Por otra parte creo que habéis grabado un disco repleto de canciones directas, potenciales hits, que entran muy bien en primeras aproximaciones. ¿Tuvisteis esa sensación durante las sesiones de grabación? 

Eñaut: Sí, esa era la idea; desnudar las canciones y hacerlas muy directas, sin mucho adorno, que sonaran crudas, más rockeras, para así darle importancia al texto y a la melodía de voz. 

Con la particularidad que no caen en el olvido a la semana, sino que es inevitable acudir a ellas una y otra vez, algo en lo que no sé si tiene mucho que ver unas letras llamativas, por humanas y punzantes, que son total anti-alienación. ¿Creéis vuestro disco más directo y social en cuanto a letras se refiere? 

Eñaut: Puede ser, sí; hemos cuidado mucho las letras esta vez y en ellas se nota más rabia y más madurez también. Luchamos contra el conformismo e invitamos a la gente a reflexionar sobre las cosas diarias y a tener una actitud positiva y de superación sobre todas las adversidades. Las letras son muy autobiográficas pero a la vez creo que el oyente las puede hacer suyas y se puede sentir muy identificado con muchas de ellas.

"El Impacto", "Comida para Insectos", "Gato por Liebre", "Papel Quemado", "El Sueño de A"… ¿cuál es el secreto para facturar tantos himnos pop atemporales de apariencia inquebrantable? 

Eñaut: La verdad es que de momento no nos falta creatividad y con mucho trabajo y la experiencia que te da tener detrás otros cuatro discos. Las canciones han surgido sin mucho esfuerzo y de forma muy natural.

Sabes… escuchando el disco hemos llegado a la conclusión de que os ha quedado un disco muy vasco, es más creo que os habéis convertido por meritos propios en lo herederos de bandas como los ya citados La Dama Se Esconde y Family, con otras particularidades, claro está, pero es así como lo vemos. ¿Qué os parece la afirmación?

Eñaut: Es una afirmación muy interesante pero siendo sinceros no es algo que hayamos buscado ni en el que hayamos reparado. Claro está que la música cada uno lo escucha de una manera y habrá quien le parezca que eso es así y al que le parezca todo lo contrario. 

Sabemos de la dificultad que conlleva la supervivencia de una banda en los tiempos que corren actualmente, en los que no hay una gran clase media. ¿En qué momento de su carrera se encuentran Grises actualmente? 

Eñaut: Nuestra trayectoria siempre ha ido en ascenso por lo que en ese sentido somos felices. Estamos en un momento muy dulce de nuestra carrera y todavía con muchas ganas y fuerzas de llegar más lejos todavía. Hoy en día es muy difícil y duro vivir de la música pero intentamos cumplir con esa meta y trabajar para que se convierta en una digna profesión.

¿Creéis que éste puede ser el disco que os acabe de consolidar en la primera división de nuestra música? 

Eñaut: No lo sé, el público y el tiempo lo dirán. Nosotros estamos muy satisfechos con el resultado y lo presentaremos con mucho orgullo pero el resto de cosas se escapan de nuestras manos. 

¿Qué planes de futuro manejáis a corto y medio plazo? 

Eñaut: Ahora nos adentraremos en una gira de salas extensa para después pasar a presentar el disco por los festivales. Después del verano supongo que haremos otro videoclip y seguiremos girando por salas. Estamos con muchas ganas de tocar en directo. Días atrás comenzasteis gira. 

¿Qué nos encontraremos todos aquellos que nos acerquemos a veros en directo?

Eñaut: Intentaremos darlo todo como siempre, y os encontraréis con un grupo muy cercano y con un show muy potente. 

Muchas gracias por tu tiempo… en unos meses estaremos celebrando nuestro décimo aniversario y la verdad es que no deja de ser un honor que os dejéis caer por esta humilde web. 

Eñaut: Muchas gracias por tus palabras y por la entrevista. Ha sido un placer, nos vemos pronto. Un fuerte abrazo a todos.

Sleaford Mods: Samples, letras y cervezas

Teatro Barceló, Madrid. Jueves 19 de abril del 2018  

Por: Eugenio Zázzara 

Andrew Fearn le da al play a su portátil y ya, su parte de trabajo está hecha. A Sleaford Mods se le podría tranquilamente tildar de genios, por haber tenido una única idea, sencilla y excepcional: llevar el punk a sus extremas consecuencias. ¿Para qué fastidiarme con tocar unas bases musicales que (casi) cualquiera podría tocar, cuando una máquina puede hacerlo por mí? Si uno puede conseguir lo máximo con el mínimo esfuerzo, pues a por ello, dando saltitos con una Red Bull en la mano. Ya que el punk fue una reacción a lo cerebral y complejo que se había vuelto el rock en los setenta (el prog, especialmente) y hacía de la escasa capacidad técnica de sus músicos un punto fuerte, Fearn ha dejado atrás ya cualquier tipo de hipocresía: que sean las máquinas quienes hagan el trabajo sucio. Una audiencia embelesada y totalmente conquistada por un tío dándole a una tecla y bebiéndose un refresco y otro despotricando en un micrófono con movidas y zalamerías. Si uno lo piensa, es vanguardista. 

Al grito de "less is more" y "DIY" se formaron los Sleaford Mods en 2007, y no habría podido ser de otra forma. Posiblemente una de las bandas más originales que hayan salido a la luz en los años 2000 en el ámbito rockero. Jason Williamson se dejó conquistar muy pronto por la leyenda y las anécdotas de la cultura mod y empezó desde bastante pronto a buscarse la vida sin mucho éxito como músico en bandas variadas, aunque sí llegó a tocar con gente de la clase de Spiritualized, por decir un nombre. Posiblemente ni él hubiese esperado que la fama se la traería algo que tal vez le haya más bien traído problemas más que otra cosa, es decir su fuerte acento de las East Midlands, con el cual empezó a contar sus historias sobre paro, condiciones de trabajo, celebridades, cultura pop, capitalismo y sobre la sociedad en general. Como en "Army Nights", uno de los primeros temas de la noche en el Teatro Barceló, donde los trae Houston Party Music

Si a nivel de temas la cultura mod ha sido el primer punto de referencia de Williamson, su sprechgesang (una técnica vocal que mezcla canto y habla) toma inspiración de Wu-Tang Clan por un lado, pero también por referencias directas como Johnny Rotten y Jello Biafra (este último en la manera peculiar con la cual Williamson hace vibrar las vocales en final de palabra). Si hasta el 2012 los contenidos estaban cubiertos, entonces llega Andrew Fearn a darle forma y contexto a las filípicas de Williamson, con unas bases tan lineales, sencillas y a la vez pujantes que son el medio perfecto para convoyar las líricas virulentas del cantante. Como en "Moptop", donde la voz del dúo la toma con Boris Johnson, ya alcalde de Londres y actual ministro del gobierno inglés, dando voz a sus ganas de dejar de discusiones y zurrarle la badana. La música de Fearn, aún sin alejarse mucho de su plantilla original, ha ido extendiendo un poco su espectro, pasando ahora del minimalismo extremo de "Just Like We Do", una critica sarcástica a quienes se quedan anclados en el pasado, al ritmo rápido de"‘Giddy On The Ciggies", que recuerda un poco al estilo de Sound. Otras veces el sonido se vuelve más sucio y garaje, como en "Air Conditioning", o más funky y rítmico, como en "Silly Me" o "Snout", que casi parece remedar a grupos como Lizzy Mercier Descloux

Desde este punto de vista, el último álbum "English Tapas" introduce unos cambios interesantes hacia este tipo de géneros y sonoridades en una fórmula que, a pesar de sus premisas brillantes, corre el riesgo de recrearse demasiado en sí misma y desperdiciar lo bueno que los Sleaford Mods han ido cosechando en los últimos años. Ya que su punto de partida fue un minimalismo duro y puro, las posibilidades de invención son muchísimas, así que no nos vamos a aburrir, eso seguro. De momento, el dúo de East Midlands se lleva a casa otro aforo completo en esta exitosa gira que están emprendiendo: os habéis quedado con nosotros otra vez.

Jim Murple Memorial: "Stella Nova"

Por: Txema Mañeru 

Un disco como este de una banda como los gabachos Jim Murple Memorial sólo podían traérnoslo la gente de Liquidator Music. Año a año y disco a disco siguen confirmándose como uno de los mejores sellos de músicas jamaicanas del mundo. Además cuidan las presentaciones como nadie y el vinilo es su principal soporte. El tema del art-work es también cuidado al máximo y muchas de sus obras llevan la firma, en este campo, del gran Txarly Brown. "Stella Nova" es lo nuevo de estos Jim Murple Memorial, formación con más de dos décadas de vida y más de una docena de artefactos. 

Ahora nos llega con 16 nuevos temas en formato LP, pero con una sorpresa-regalo interior de la hostia. Un EP de 7" con cuatro bombas más. Y es que si te pasas por www.liquidatormusic.com comprobarás que siguen editando también importantes discos de artistas internacionales como Alpheus, que lo ha vuelto a bordar en "Light Of Day”", su tercer LP junto a Roberto Sánchez, nuestro mayor especialista en músicas jamaicanas de la actualidad. También nos han sorprendido para el Record Store Day con una joyita de Lauren Aitken Y Los Skarlatines en edición limitada a 500 copias en el que "El Rey del Ska" nos deleita con dos clásicos latinos como "Perfidia’ y "Mi Vida sin tu Amor". ¡Date prisa que volarán! 

Incidiendo más en lo nuevo de Jim Murple Memorial te diremos que ya el sello que viene en la guapa portada muestra su eclecticismo importante. Música jamaicana, sí, pero que va del reggae al soul pasando por el rocksteady, el ska y el R&B. También nos aseguran que está prensado en vinilo virgen con la consiguiente calidad de sonido que esto conlleva. Sin embargo, lo más importante son las canciones de un septeto reforzado con otra media docena de músicos más para la grabación de este especial disco. Comienzan con la festiva, alegre y pegadiza "Are you ready" con un estribillo contagioso y con la preciosa voz de Celia Dallaine que es la hija de la cantante original del grupo, Nanou

Dominan los temas propios pero pronto llega la primera versión, un bailable calypso de Mort Grason titulado "C’est pas sérieux". "Ska’s not dead" es lo que dice su título y vuelve a desbordar alegría y destacan los muy importantes teclados de Alban Le Goff. No faltan unos cuantos buenos instrumentales. Es el caso de un "Blue Sister", de nuevo con perfectos teclados o de esa guapa versión del "Honk Kong Flu" de The Ethiopians para abrir la cara B. "Tre prends pas le chou" es un R&B con destacadas guitarras de Romain Dallaine y buena voz masculina. Se salen llevando al ska el "Tres Palabras" de Osvaldo Farrés y sonando realmente melódicos y cargados de magia. Finalizan con más ska en un "The Joker" que me recuerda a los Specials del "Ghost Town" y también con exquisitos teclados. 

El EP en 7" tampoco tiene desperdicio. Se abre con otra combinación entre calypso y reggae titulada "Done with Love" y se nota el amor y las ganas de bailar. Siguen por terrenos calypso y otras hierbas latinas en una gran versión del "Romeo" de Lord Kitchener. Los vientos, el órgano y la voz masculina animan también la fiesta en "Where is my Love". ¡A ver si la gente de Liquidator nos los trae pronto de gira por aquí!

Entrevista: Doble Rombo

"Nuestra música está creada y pensada por dos guitarristas eléctricos"

Por: David Marsé

Son tantas las veces que hemos leído que hay que luchar por los sueños como pocas las que hemos podido comprobar esa máxima en la vida real. Pues Doble Rombo es la materialización de ese riesgo, ya que sus dos creadores, los jovencísimos Rafa Olmo y Pol Fontanet, dejaron atrás todas sus obligaciones y se lanzaron a formar una banda de rock and roll. Y no solo eso, sino que han conseguido editar un disco debut, "A puño y letra", apoyado nada más y menos que por la poderosa Warner,  que compendia lo mejor del género y que por lo tanto nnos remite a esos nombres icónicos como los Stones, Los Rodríguez o Burning. Un proyecto así no podía pasarnos desapercibido y por eso nos ponemos en contacto con esta dupla para que nos cuenten su apasionante historia..

Doble Rombo es la historia, principalmente, de Rafa y Pol, quienes dejan trabajos y carreras para intentar dedicarse a la música. Un riesgo que acaba teniendo su resultado...¿Sois el ejemplo de que si se pelea por los sueños al final se pueden lograr o estamos también ante el habitual estar en el sitio adecuado en el momento adecuado? 

Doble Rombo: Es la fusión de ambas situaciones. Hemos trabajado mucho. Intentar hacer las cosas bien y ser perseverantes hace que al final puedas llegar a estar en el sitio adecuado en el momento adecuado. 

Otra peculiaridad de vuestra historia es que decidís realizar 40 conciertos en 40 días y lo llamais "Barkami" para costearos poder grabar el disco. Al margen de la experiencia, supongo dura y gratificante a partes iguales, ¿os sirvió esa intensa experiencia como un rodaje definitivo para la banda? 

Doble Rombo: Sí, el mano a mano en más de 60 bolos te ayuda a aprender a resolver problemas de directo: salas sin equipo, público que te tienes que ganar porque no saben quien eres, improvisaciones e interacción con la gente, fallos de los instrumentos... es una lista que no tiene fin, además de que no sabes cuándo vas a comer, cómo vas a llegar a los sitios, qué percal te vas a encontrar... Lo bueno es que sabíamos que lo íbamos a lograr, que esta experiencia nos ayudaría a entender el oficio y que nos haría mejores artistas. 

Y al margen de vosotros dos, cómo llegáis a conformar la actual formación de la banda, ¿teníais claro que músicos os debían de acompañar? 

Doble Rombo: Doble Rombo surge de la separación de Alquimia, nuestra anterior banda. Veíamos que nuestras canciones y nuestras ganas eran para dedicarle el 100% del tiempo y del interés a la música, así que nos planteamos dejarlo todo por ella. Nuestros anteriores compañeros, bajo y batería, no se querían comprometer con la música, no se sumaron a la propuesta así que los dos, mano a mano, nos quedamos solos. Los músicos que actualmente nos acompañan al bajo y a la batería, son Dani Ktna y Mikel Bassquez. Si eres de la provincia de Tarragona, no vas a encontrar a nadie que no te los recomiende. Son los músicos con los que todo el mundo quiere tocar. Son muy buenos encima y debajo del escenario, aprendemos un montón de ellos y nos están ayudando a desarrollarnos mucho. ¡Somos muy afortunados! 

Y tener detrás un sello tan grande como Warner  que haya apostado por vosotros en tiempos poco dados a dichas actos, supongo que os crea orgullo, pero, ¿os genera responsabilidad para no defraudar? 

Doble Rombo: ¿Presión de Warner? Ninguna. La única presión que tenemos es la nuestra propia. Somos muy exigentes y nos aseguramos de dar siempre el 110% de lo que nuestras habilidades nos permiten. Yendo así por la vida... Nada puede salir mal. Si no sale hoy, va a salir mañana... "Lo imposible es solo para los impacientes" solíamos decirnos millones de veces (risas). 

También habéis llevado un camino que se puede calificar como inverso al habitual, ofreciendo primero infinidad de conciertos y giras además de presentando vuestras canciones mucho antes de editar el disco. ¿Ha sido una decisión elegida por algún motivo haceros ya un nombre antes de la publicación de vuestro debut? ¿y hasta qué punto creéis que os ha beneficiado, o lo contrario? 

Doble Rombo: Hoy en día la gente consume todo a una velocidad increíble, tocar antes de sacar el disco ha servido para hacer ruido y que la gente se enterara de que existimos, de hecho al no tener nada publicado en ese momento hacía que la peña grabara las canciones con su móvil para tener los temas. Con los singles se hizo lo mismo, dosificar. El objetivo de todo esto era alargar la vida del CD y que la gente escuchase lo poco que tenía. 

Y este primer disco, ¿es de esos que están formados por canciones que tenías ya compuestas desde hace tiempo o creasteis unos temas específicos para su grabación? 

Doble Rombo: Todos los temas existían anteriormente y dos de ellos,"Doble Rombo III" y "Ya No Quiero Verla Más", los acabamos de perfilar en el proceso de grabación. 

Un disco que está basado principalmente en ese rock n roll clásico al estilo Stones, Los Rodríguez, Burning y similares, pero al que no dudáis en incorporarle matices, ya sean blues ("Alma blusera"), ska ("El centro de tu zen") e incluso de rock urbano ("Ya no quiero verla más")… 

Doble Rombo: Nosotros hacemos canciones, si una idea nos parece que tira por X estilo, vamos a trabajar para la canción. No nos da miedo la variedad, al final siempre somos dos y tenemos nuestra manera de pensar, va a haber siempre el hilo conductor Doble Rombo aunque haya tintes de blues, rock, pop, urbano, country, etc...

En el estribillo del primer tema del disco insistís en la palabra "electricidad”", viendo el tratamiento de las guitarras a lo largo del álbum, con muchísima presencia y un sonido rotundo, parece que ha sido la gran premisa del disco, que las guitarras atruenen eléctricas.. 

Doble Rombo: Al final, Doble Rombo somos dos guitarristas. Nuestra música está creada y pensada por dos guitarristas eléctricos. Si el disco no sonase a guitarras eléctricas... ¿Sería muy raro no? Nos gusta la energía de los guitarrazos e intentar transmitirla esa energía. 

Lo que no quiere decir que descuidéis las melodías, de hecho diría que es el otro elemento clave en el estilo de la banda.. 

Doble Rombo: Aquí se nota el daño que han hecho los Beatles por ejemplo, pelo aparte...

En la emocionante "Alma blusera" cantáis: “Vivo mi vida a mi manera porque soy rock and roll". Aunque suene a tópico, el rock and roll es mucho más que solo un estilo musical para vosotros… 

Doble Rombo: Es mucho más que nuestro estilo de vida, pero siempre a nuestra manera...

Sois gente de bar y de garito a la hora de las actuaciones, pero también vais a dar el salto a festivales, ¿cómo se vive salir de la oscuridad y la cercanía al campo abierto? 

Rafa: Yo lo pasé mal porque no estaba acostumbrado a esa distancia tan extrema entre el público y el escenario. Tienes que cambiar el chip. Es algo complicado. Ahora somos una apisonadora terrible e insultantemente sexy. 

Pol: Antes de subir al escenario acojona un poco pero cuando estás arriba solo ves las dos primeras filas así que haces como si fuera una salita. 

Sois veinteañeros con amor por bandas de rock and roll clásico como Tequila, Los Rodríguez, Burning, Stones… Hoy en día se habla de otros gustos generalizados en esas edades, ¿sentís que el rock and roll está alejado de vuestra generación? 

Doble Rombo: Para nada, en el entorno que vivimos (familia, amigos...) todos escuchan en mayor o menor medida lo mismo que nosotros, música hecha con instrumentos de verdad. Es en anuncios, discotecas o tendencias de Spotify donde nos damos cuenta que el mainstream no está de nuestro lado. Somos conscientes del bombardeo masivo de los nuevos estilos, pero nunca nos ha dado por hacer click todavía. ¡Y escuchamos mucha música nueva! ¡El Rock está de vuelta!

Jimi Hendrix: "Both Sides of the Sky"

Por: Txema Mañeru 

Independientemente de que los temas que están apareciendo en los discos póstumos de esta última década de Jimi Hendrix sean inéditos del todo o no, su calidad está claramente contrastada. Es cierto que no superan en casi ningún momento el material original, pero está habiendo descubrimientos más que atractivos. Sin ir más lejos en este "Both Sides Of The Sky" (Legacy Recordings / Sony Music) son para mí una absoluta pasada los dos temas con Stephen Stills al órgano y la voz o el tema que comparten protagonismo con las seis cuerdas Jimi y Johnny Winter

Esta calidad supera con creces a muchos de los discos que se editaron tras su prematuro fallecimiento en las décadas de los setenta, ochenta y noventa. Y el principal culpable de ello es Eddie Kramer. Este prestigioso productor es el encargado de que "Live At Berkley", "Valleys Of Neptune", "People, Hell & Angels", "Freedom – Atlanta Pop Festival" o el fantástico DVD "Electric Church – Atlanta Pop Festival, July 4, 1970" suenen y se vean con una calidad como se merece el legado de este hombre. Luego también está el hecho de las fantásticas presentaciones de los discos con lujosos libretos, en este caso de 24 páginas, con profusión de estupendas fotografías, completos créditos y expertos textos como los que, en esta ocasión, firma John McDermott. Vamos que la cosa invita a pasarse por www.legacyrecordings.com y comprobar con que puedes sorprender a alguna persona enamorada de la guitarra eléctrica o de Jimi directamente. 

Bien es cierto que en el nuevo "Both Sides Of The Sky", por ofrecernos amplios minutajes que en este caso superan largamente la hora, pecan de añadir algunos temas algo de relleno o solo recomendables para los más fans y completistas. No es el caso del arranque con el single previo de presentación de este disco. Un "Mannish Boy" realmente conseguido y con unas guitarras que escupen vitriolo junto a Cox y Miles, en una de sus mejores formaciones. La otra grande fue la de Mitchell y Redding. Ellos le respaldan en un "Hear my Train A Comin’" con claros efluvios al legendario "Voodoo Child". 

Ya hemos hablado de la excelencia de las dos colaboraciones con Stephen Stills presentes aquí. "Woodstock" es un clásico y como tal resuena con la magia de Hendrix en las 6 cuerdas. "S20 Fine" es una gozada que bien pudiera haber estado presente en cualquiera de los dos discos oficiales de Buffalo Springfield. "Jungle" es un fantástico instrumental lento que luego adquiere tonos más rock. Pero hay otros instrumentales como "Sweet Angel" o "Cherokee Mist" que no aportan gran cosa a lo mucho bueno que hizo Jimi. Tampoco sobresale el tema cantado, con Miles y Cox de acompañamiento, "Send my love to Linda". En cambio el clásico "Things I used to do" con la fantástica slide guitar de Johnny Winter es una gozada total. Otro tanto tenemos que decir del "Georgia Blues" cantado por Lonnie Younglood, que también toca su saxo y que se va por encima de los 8 minutos y no nos hubiera importado que durara  aún más. El cómputo global vuelve a elevarse por encima del notable y sigue sin importarnos que cada par de años nos descubran otra joyita más de estas características.

Roger Waters US +Them: Reviviendo la magia de Pink Floyd

Palau Sant Jordi, Barcelona. Viernes, 13 de abril del 2918

Por Àlex Guimerà

El debut de la gira europea de Roger Waters y la primera de las dos citas de Barcelona tuvo lugar en un Palau Sant Jordi con poco más de media entrada aunque, eso sí, albergaba una audiencia fiel y entregada a la causa pinkfloydiana. Ese era precisamente el producto que íbamos a consumir, un revival sonoro de uno de los fundadores y factotums de la mítica formación londinense en unos tiempos en los que la mitomanía del rock parece desvanecerse. Y es que cada vez son menos las leyendas de los sesenta y setenta (por no hablar de los cincuenta) supervivientes, y aunque el formato con el que giran es bastante criticado por muchos puristas del rock - que si son una gramola viviente o especie de banda clon,... - la verdad es que si los músicos y la puesta en escena son de alta calidad, resulta muy disfrutable. 

Este es el caso del bajista y megalómano inglés, pues a sus 75 años ha montado esta enésima gira (tras las excelentes revisiones del "The Dark Side of the Moon" y de "The Wall"), llamada Us+ Them, sin escatimar recursos y unas entradas a precios escandalosos. Con una banda de hasta nueve músicos, con miembros notables como la gran esperanza de la psicodelia que es Jonathan Wilson, una sonoridad sublime y unos efectos visuales y especiales de ultimísima generación, el concierto quedó empaquetado a las mil maravillas. El resto lo puso un repertorio previsible para los fans - prácticamente calcado al de la parte australiana de la gira - plagado de éxitos de Pink Floyd y con algunos de sus nuevos temas de su recién estrenado disco en solitario "Is Is The Life We Really Want?" (2017).

Con dos sets y un agradecido intermedio-descanso de veinte minutos, el directo arrancó con la banda a todo trapo interpretando "Breathe" a cuatro voces y "One Of These Days", del infravalorado y genial "Meddle" (1971). Hay que observar que en sus giras Waters nunca tira de material de los sesenta de la época del genial Syd Barrett - para quien escribe los mejores momentos de la banda- sino que se centra en la década posterior. 

Aunque la psicodelia apareció con unos relojes fundidos en la pantalla que presentaron "Time" y luego una "The Great Gig In The Sky", que a decir verdad supo a poco con las dos rubias coristas Jess Wolfe y Holly Laessig, pues el tema precisa de una voz solista de alto voltaje y el juego a dos no acabó funcionando. El concierto comenzó a despegar con "Welcome To The Machine", del "Wish You Were Here" (1975), y toda su épica, antes de presentar las nuevas "Deja Vú", "The Last Refugee" y "Picture That", teatralizadas por Roger quien no aparenta su edad por entrega y tono físico. Luego la balada entre baladas "Wish You Were Here" coreada al unísono, preludio del set "The Happiest Days Of Our Lifes" y las dos "Another Brick In The Wall", con unos niños barceloneses que ocuparon toda la primera fila del escenario encapuchados y trajeados de Guantánamo antes de bailar al son de "Hey, Teachers , Leave Them Kids Alone!" a rostro descubierto y un mensaje bien claro: "Resist". 

El segundo set arrancó con la sorpresa de las pantallas laterales levantadas encima del público coronadas con unos equipos 3D para dibujar la orwelliana fábrica del "Animals" (1977) mientras en el escenario clavaban "Dogs" y "Pigs" (Three Different Ones)", prolongadas piezas que alternaron imágenes y pintadas de denuncia social junto con una performance de unos actores con caretas de cerdos bebiendo champagne, más el cerdo-zepelin sobrevolando nuestras cabezas. ¡Ah!, y como colofón un mensaje claro y en castellano en pantallas: "Trump eres un gilipollas". 

La siguiente parte estuvo centrada en "The Darkside of the Moon" con "Money" y "Us And Them", la primera con imágenes de políticos (Rajoy inclusive) a modo de crítica voraz al sistema, y luego con "Brain Damage" y "Eclipse", entre medio con la nueva "Smell The Roses" que encajó a la perfección. La magia del mítico álbum permaneció intacta merced al inmenso bajo de Waters (especialmente en "Money") y al gran trabajo del dúo Dave Kilminster y Jonathan Wilson quienes bordaron a la perfección el papel de David Gilmour en los solos de guitarra (ambos) y a las voces (Jonathan). Como colofón la aparición de una espectacular pirámide de luces envolviendo una parte del olímpico pabellón. 

La recta final con la emotiva "Mother" y "Comfortably Numb" con sus solos mayestáticos que pusieron el punto final del show entre confeti y con la banda saludando con todos los honores. Fue el corte final de un espectáculo revival de una banda irrepetible, y muy posiblemente la última presencia y gira del gran Roger Waters, uno de las grandes figuras de una época que poco a poco se va fundiendo. 

Grant-Lee Phillips: "Widdershins"

Por: Kepa Arbizu 

Si hubiera que contextualizar y describir la vida artística de Grant-Lee Philllips sin duda habría que empezar trasladando hasta la década de los noventa el calendario. Allí, con su banda Grant Lee Buffalo lució un por aquel entonces todavía  poco habitual entendimiento entre un recién nacido sonido indie y un concepto más tradicional de la música estadounidense. De dicha unión, al margen de unos emocionantes y excelentes trabajos, nació una visión particular del género que el californiano ha estado manejando, con acercamientos hacia una u otra sensibildad, hasta la fecha actual. Tras casi veinte años ya en solitario, llega el momento de la publicación de su noveno trabajo, "Widdershins". 

El término elegido para glosar esta nueva colección de temas describe en buena medida la idea que los alumbró, y de la que lógicamente están impregnados, haciendo referencia al giro que se realiza en dirección contraria a la de las agujas del reloj. Reflexión que se materializa en una mirada crítica, pero iconoclasta, hacia el contexto sociopolítico presente que a su vez inscribe en un continuo histórico en el que se repiten ciertas constantes. Una disquisición exógena a lo estrictamente musical que sin embargo esconde de alguna manera connotaciones aplicables también a lo artístico, ya que si es inevitable y obvio que estas composiciones sean hijas de un presente creativo lo es igualmente que estén relacionadas con los orígenes del autor, significándose bajo una forma contundente y orgánica. 

Para el logro de dicho resultado cobra especial relevancia la conformación de una base en formato trío, repitiendo presencia el bajo y la batería de Lex Price y Jerry Roe respectivamente, y una grabación llevado a a cabo prácticamente en directo, a la que se suma la aportación del mezclador del Tucker Martine. Detalles que claramente participan en esa dirección estilística y que obtiene sobresalientes réditos ya en el mismo tema inicial, "Walk in Circles", poseedor de la esencia del concepto narrativo que persigue el álbum. Interpretado con un tono casi recitativo, cercano al Ray Davies más crepuscular, se erige como transmisor de un "americanismo" no alejado del John Hiatt áspero. Pese a la sobriedad y concreción por la que apuesta el sonido del disco eso no impide un buen y detallista trabajo instrumental, aportando hondura por ejemplo en "Unruly Mobs", por la que se pasean las andanzas de María Antonieta y su cohorte. En estos parámetros, la épica y rugir "springsteeniano" se destapará en momentos como "Liberation". Una fuerza eléctrica que desembocará en diversos terrenos, ya sea con una sincopada angustia a lo Talkin Heads que choca con la irónica pero aseverativa sustancia de "Scared Stiff"; la pegada digna del Black Francis más Pixies en "The Wilderness" o construyendo unas tensionadas ambientaciones envolventes en "Great Acceleration". 

El repunte hacia tesituras más campestres, aplicables a una manera de entender el folk-country como lo podría hacer Cracker, visibles en "Miss Betsy" es uno de las momentos destacados en un territorio más íntimo, a pesar del nervio rítmico que atesora. Si bien "Something's Gotta Give" se consolida en un camino tendente al blues, éste queda interrumpido con unos empellones que logran un resultado global más inquietante, algo que no sucederá sin embargo en la delicada y susurrante "History Has Their Number" o en el transcurrir elegantemente épico  de "King of Catastrophes", suficientemente explícita en cuanto a su título. 

Grant-Lee Phillips exorciza con este álbum su condición de individuo inmerso en un turbulento y trágico momento histórico, uno que sin embargo se asemeja a tantos otros pasados y por lo tanto sujeto a un mecanismo parecido a un eterno retorno. Para musicar esas atribuladas sensaciones elabora un nuevo capítulo a la hora de interiorizar y tamizar el compendio de raíces sonoras clásicas, esta vez servidas con espíritu sobrio y sintético pero a la vez contundente, tanto como lo es su singular y brillante carrera.

ELE desvela el secreto de la noche

Teatro Nuevo Apolo, Madrid. Jueves, 12 de abril del 2018. 

Texto y fotografías: María Solano-Conde 

Se dio a conocer arropada por la lluvia estival a la que cantaba en su disco debut. En esta ocasión, en cambio, fue una llovizna de primavera la que cayó la tarde del jueves en Madrid. Sin embargo, en el Teatro Nuevo Apolo no había espacio para inclemencias, y lo que caló al público no fueron sino las deliciosas melodías de ELE

Era la puesta de largo de "What Night hides", su segundo trabajo, grabado en los míticos Abbey Road Studios de Londres. Es por ello que este protagonizó el repertorio, en el que de todos modos no faltaron algunos viejos conocidos de "Summer Rain". Sentada al piano en el centro del escenario, Elena Iturrieta se presenta con "I’m Falling", para ir poco a poco desgranando el disco. "Os voy a hacer cantar", amenaza pasados los primeros cortes. Ante las presumibles caras de pánico de los asistentes, ELE aclara que es fácil. Y lo que empezó con unos tímidos aplausos al ritmo de la música derivó, efectivamente, en un público que hizo las veces de corista. Tras interpretar varias canciones al piano, la artista se levanta y camina al frente para anunciar "el momento gospel, el momento iglesia atea" de la noche: es el turno de "Olympus", con la que muchos empiezan a imitarla y abandonar momentáneamente las butacas. 

Es fácil que en una escucha inatenta pase desapercibida a causa de su corta duración, pero"Nocturnal" es una de las joyas del disco. En ella, compuesta para el cumpleaños de su madre, ELE explora un registro más operístico, cuyo traslado al directo la intimidaba ligeramente. Así lo avisó con la espontaneidad que la caracteriza, por si no lo lograba a la primera. "Yo puedo", se autoalentó antes de enfrentarse a ella. Y vaya si pudo. 

Sus monólogos, que desataron las risas y hasta carcajadas del auditorio en más de una ocasión, fueron una constante durante la noche. "Solo puedes hablar aquí y aquí", le habían aconsejado, aunque por suerte no hizo demasiado caso. Por ejemplo, en la emotiva a la par que desconocida para muchos "Todo lo que dicen es verdad": cuando olvidó parte de la letra, solucionó el contratiempo con humor, su segunda mejor arma —la primera es, claro, la música. 

Si los temas de su noctámbulo "What Night Hides" habían reinado durante la mayor parte del concierto, fue"Summer rain" el que protagonizó el bis, para despedir la velada con "Positivity" y su "say goodbye". O eso pensábamos, porque la noche aún escondía una sorpresa: sorpresa en forma de copa de vino, a la salida. ¡Salud!