Izal: "Autoterapia"

Por: Javier Capapé

Cuando afronto la reseña de "Autoterapia" me vienen a la cabeza varias preguntas: ¿Hay algo que pueda sorprendernos en el nuevo disco de Izal? ¿Cuánto queda en este lanzamiento de su impronta característica? ¿Qué riesgos ha asumido el quinteto? Quizá estas preguntas deban responderse diciendo que el combo de Mikel Izal mantiene su estilo casi de forma inamovible, sin sorpresas y seguros de volver a ofrecer un disco que roza la épica buscada de forma muy consciente. No, no hay cambios de estilo ni grandes sorpresas, pero ¿realmente importa a sus seguidores más acérrimos? Con seguridad van a seguir llenando sus conciertos, coreando palabra por palabra cada canción, entregándose como si estuviesen en una ceremonia tántrica. Su público más fiel no quiere cambios, quiere que Izal sigan siendo incontestables, que carguen sus discos de temas plagados de cambios de intensidad, estribillos rotundos y una pizca de actitud megalómana. Sí, Izal han conseguido subir como la espuma en un tiempo récord, pasar de 0 a 100 en dos discos y proclamarse como banda plenamente consagrada en el panorama nacional con su cuarto álbum de estudio, siendo sin duda los reyes de los festivales y el grupo indie-mainstream más querido entre el público medio. Y se lo han ganado por derecho propio, eso no se cuestiona, pero quizá a estas alturas deberían haber optado por cierto riesgo y mayor exigencia para sus fans. Aún con todo, "Autoterapia" no decepciona, pero a un servidor le hubiera gustado encontrar alguna que otra sorpresa en la línea de la delicada y efectiva "Pausa", saliéndose de su esquema clásico de tensión contenida que explota en el estribillo. Este adelanto me hizo esperar algo más del disco, encontrarme definitivamente con la esencia de un grupo al que hasta ahora me resistía, pero al escuchar el disco completo se confirma el hecho de que "Pausa" es la maravillosa excepción. Tal vez por esta canción ya merezca la pena todo el conjunto, pero el resto desmerecen con respecto a las expectativas creadas porque repiten el esquema al que nos tienen acostumbrados sin más novedad. Y eso no es que sea algo negativo, porque si algo hay que destacar de este grupo es su característico sello que les hace inconfundibles, pero para qué negar que yo esperaba caer rendido a sus pies esta vez y sin embargo he vuelto a quedarme más o menos con la misma idea que tenía de ellos, aunque con alguna canción hayan ganado enteros. 

"Autoterapia" comienza intentando salirse del tiesto con la inclusión de Ara Malikian, que destaca en su aportación pero como un hecho totalmente puntual, sin mayor trascendencia, porque inmediatamente se olvidan de su influjo y vuelven a su redil de confort con "El Pozo", con esas pausas marca de la casa que en el conjunto del disco sobresalen menos, pero aquí se refuerzan incluso con cuentas de entrada y respiraciones marcadas. A pesar de su continuismo el tema logra salir bien parado, más si cabe cuando encuentra su continuidad en "Ruido Blanco", donde la contundencia no abusa de efectos explosivos y mejora a su predecesora. "Bill Murray" es un collage de actos cosidos a la fuerza donde destaca un estribillo construido con una base casi electrónica y un final a modo de coda reflexiva, pero donde nada parece tener orden y hasta su título chirría sin encontrarle ningún significado. Todo se arregla cuando llega "Pausa" y descubrimos que Izal también pueden hacer actos más serenos y contenidos con una emotividad mucho más veraz de lo habitual en sus grandes éxitos. Es esta "Pausa" el verdadero caramelo del conjunto, la joya escondida (aunque ellos mismos quisieron resaltarla al convertirla en avance del disco reforzando así su singularidad). 

"Santa Paz" quiere salirse también de su estructura tradicional acercándose al mal llamado rock latino, pero naufraga recordándonos más a Juanes que a Zoé. Remontan el traspiés con"Canción para nadie", que nos remite más que nunca a Vetusta Morla, y con "La increíble historia del hombre que podía volar pero no sabía cómo" pretenden llevarnos a una reflexión existencial con ecos a David Bowie, pero aunque consiguen transmitir más que con otras canciones del conjunto, puede llegar a sonar algo impostada. El disco concluye con una triada contundente y resolutiva. "El Temblor" comienza con un piano que parece sacado del "Nocturnal" de Amaral y con su crescendo se convierte en una de las canciones más interesantes de las aquí presentadas. "Temas Amables" intenta disfrazar la característica voz de Mikel Izal utilizando el recurso del falsete sin llegar a perder credibilidad, y terminan por todo lo alto con la fuerza de "Variables", una canción breve de estructura y apariencia más sencillas donde demuestran ser mucho más sugestivos que con proyectos más grandilocuentes. 

Por supuesto que este disco se convertirá en un éxito y con él construirán una gira de altura, pero apenas hay matices que desentonen en estas once canciones para hacernos creer que Izal son un producto demasiado previsible. Reconozco que es el disco con el que más he empatizado con el quinteto, pero aún confío en que lleguen a sorprenderme quizá con algo más minimalista. Pueden hacerlo y estaré a la espera para encontrarme con un gran grupo, pero que en este momento necesita más "autocrítica" que "autoterapia".

Entrevista: Vuelacruz

"El cuidado de las melodías y las letras han sido una constante en nuestra forma de entender la música"

Por: David Marsé

Surgidos del rastro dejado por el anterior proyecto Autómatas, Vuelacruz se presenta con un disco debut homónimo en el que vuelcan sus constantes musicales. Sin dejar atrás una raíz del sonido indie rock, en esta andadura la misma es solo un ingrediente que añadir a un ambiente general marcado por los sonidos americanos. Con unas composiciones más delicadas y con la hondura habitual en sus autores, junto a Paco Loco como productor emprenden un recorrido que de momento ya nos ha dejado un primer capítulo que saborear y disfrutar ampliamente. Hablamos con sus responsables para conocer y tener más pistas sobre su identidad musical...

Vuelacruz se crea con prácticamente la misma formación que Autómatas, ¿por qué esa decisión de romper con aquella nomenclatura y no continuar con la misma? 

Cristóbal: Autómatas fue una aventura que duró doce años, cinco LPs (uno de ellos triple), siete EPs, cientos de conciertos y muuuuchos kilómetros a las espaldas. Era un proyecto muy definido y que nos dio muchísimas alegrías, pero llegó un momento en el que terminó su ciclo vital. Además nos apetecía encarar nuevos y diferentes caminos, y creímos que la mejor manera de hacerlo era finiquitando Autómatas para comenzar un proyecto nuevo y diferente desde su inicio. 

Aunque en este disco hay un claro paso hacia ambientes más folk, sigue habiendo un deje a ese, digamos, indie-rock como en "No habrá perdón" o "El temblor", ¿quiere decir que en este trabajo queda todavía un poso de aquella banda? 

Jose: Toda transformación lleva intrínseco un proceso, en nuestro caso la línea compositiva la asumo yo, al igual que antes lo hacía, y esto unido también a que han sido muchos años de una línea musical muy marcada, desemboca en que alguna canción pueda contener alguna traza de lo que fuimos antes. 

Respecto a esas dos grandes influencias que manejáis en la actualidad (el folk y el indie rock), ¿qué elementos contiene cada una de ellas que os resulten apetecibles para conformar vuestro estilo? 

Lobo: Del rock siempre nos ha gustado su fuerza, sus bases… el folk aporta la luminosidad, el optimismo, la frescura y la interacción con el público… Creo que se ha creado un equilibrio muy interesante para afrontar este nuevo proyecto que tanto nos ilusiona. 

Aunque ha cambiado el "color" de la profundidad de las composiciones actuales, ahora más delicado por norma general, parece que esa sí es una característica esencial en vuestra manera de entender la música… 

Jose: Siempre hemos huido de lo superficial y sencillo, la verdad es que a veces nos hemos complicado en exceso (risas), Cmo compositor he intentado transmitir eso con cada canción, con cada melodía… El cuidado de las melodías y las letras han sido una constante en nuestra forma de entender la música y ahora no podía ser de otra manera. La profundidad de una composición es lo que la hace especial y diferente. 

Paco Loco ha sido el productor del álbum, todo un referente en estas lides. Dado que las canciones están repletas de detalles instrumentales, ¿hasta qué punto llevabais todo preparado y él seguía instrucciones o tuvo un papel más activo en el resultado final? 

Cristóbal: Los once temas que al final fueron incluídos en el disco estaban muy madurados, pensados y superpreparados, pero luego llegas al Puerto de Santa María te plantas ante "D. Francisco" y ves que se pueden exprimir aún más… Paco asumió el papel de lo que es: un productor como la copa de un pino. Respetando al máximo los temas aportó todos esos detalles, toda esa original instrumentación. Nos invitó a experimentar con el armonio, el dulcimer, el vibráfono o con ese theremin que él mismo grabó en "Enséñame los tiempos muertos"; se convirtió en un miembro más de Vuelacruz. 

En varios temas aparecen las trompetas para introducir un tono fronterizo que les sientan muy bien, ¿estaban pensados desde un inicio en ese contexto musical o han ido evolucionando hacia él? 

Juande: La íncorporación de trompetas en algunos temas estaba clara desde casi la concepción de los mismos, de hecho uno de mis principales cometidos en el grupo era el de trompetista, queríamos dotar de ese aire fronterizo a canciones que habían sido creadas para recrear ese ambiente tan especial que las trompetas les aporta. 

La última canción, "Arder", es la mas sobria y desnuda, ¿indica que ese podría ser el camino o la meta a la que se dirige el grupo? 

Lobo: Nos sentimos muy a gusto en el directo, y en especial los acústicos son nuestra debilidad, las canciones interpretadas de esa forma desprenden un "aroma" especial. Si eres capaz de conseguir transmitir con la crudeza de una canción el desnudo, la sensación que obtienes es enormemente gratificante, pero sí es verdad también que la instrumentación del resto de temas aporta un plus que nos llena en el escenario. 

Si el álbum en lo musical desarrolla un ambiente intimo y profundo, las letras ayudan a ese hecho, pareciendo a priori muy personales y la mayoría de ellas entorno a una situación de ruptura y/o cambio... ¿son el reflejo de una época concreta? 

Jose: En realidad contamos muchas y diferentes cosas... Cuando escribo una letra hablo de lo que siento, de lo que pienso, de lo que vivo, de lo que me rodea. Es inevitable dejar un poquito de ti en cada canción, por tanto hay historias que sí que reflejan épocas o momentos concretos… 

En "No habrá perdón" cantáis: "Y ahora soy esta canción, que aporta el valor para sacar la voz", ¿las canciones hacen en ocasiones de formas para expresar aquello que quizás de otra manera no se podría contar, expresar e incuso curar..? 

Juande: La música es así, es una de las maneras más directas de expresar tus sentimientos. Tanto desde el punto de vista del autor, del intérprete o del público es una herramienta primordial para que emanen todas esas cosas que te preocupan, te ilusionan, te duelen o te llenan. 

También habéis fichado por Flor Y Nata Records, ¿este nuevo inicio debía de ir aparejado a un nuevo sello? 

 Cristóbal: Como dije antes teníamos claro que tenía que ser un proyecto totalmente nuevo, creado desde el inicio, grabado en un estudio diferente, con un productor diferente, músicos nuevos y por tanto sello diferente. Flor y Nata Récords creyó en el proyecto desde el principio y decidimos que junto a Vuelacruz sería un buen tándem. 

Una curiosidad, la portada del disco parece un jeroglífico, ¿hay algún mensaje que haya que desentrañar importante en él? 

Jose: La portada viene a ser como el disco, un compendio de ideas, de emociones, que como piezas de un puzzle vienen a dar sentido y significado al concepto Vuelacruz. En la portada hay 11 mensajes que se irán desgranando durante la evolución del proyecto. Toda una obra de arte de Amalia Mora. 

Y a la hora de afrontar los directos, unas canciones con tantos detalles instrumentales, ¿han supuesto un problema para adaptarlas a ese formato? 

Lobo: ¡Ninguno! ¡Somos unos cracks! (risas). Ahora en serio, nos ha tocado adaptarnos a desempeñar más roles en el directo de lo que hasta ahora hacíamos, pero lo cierto es que es divertido, cambiar de ubicaciones, de instrumentos, cantar, bailar ... Disfrutamos con cada detalle.

Oh, Michael... Mira lo que has hecho (directo de Michael Chapman en Scarborough)

Scarborough Market Hall, Scarborough (Inglaterra). Sábado, 21 de abril del 2018

Texto: Jon Bilbao 
Fotografías: Marta Bravo

Oh, Michael... mira lo que has hecho. Por tu música, por tus hermosas canciones, dos vascos han viajado hasta el norte de Inglaterra sólo para degustar uno de tus conciertos. Para mi cómplice y para mí el momento era ahora o nunca. El titular, por cierto, está sacado del disco de homenaje que grabaron hace pocos años artistas como Lucinda Williams, Hiss Golden Messenger, Thurston Moore o su colega y bajista en tantos de sus discos, Rick Kemp. Hasta doce grupos y/o solistas rendían merecido tributo a uno de los mejores guitarristas y compositores que ha dado el Reino Unido. La carrera de Michael Chapman no ha tenido puntos similares de altura, en cuanto a fama, como el que alcanzó en aquella ocasión. Y es que de la estirpe de solistas del folk sesentero quedan muy pocos. Desaparecidos ya Phil Ochs, John Martyn, John Fahey, Nick Drake, Bert Jansch o John Renbourn, queda mirar ahora hacia Michael Chapman, Bob Lind, Tom Paxton o a su admirado Ralph McTell, también en activo hoy en día. 

Aquel sábado el señor Chapman (de 77 años) tocaría en solitario en el Market Hall del hermoso y costero pueblo de Scarborough para dos o, como máximo, tres docenas de espectadores. Un evento íntimo y un lujo en cuanto a cercanía. Se arrancó con "The Twisted Road", seguida del bellísimo instrumental "Caddo Lake", canción incluida en el mismo álbum que la primera ("Time Past & Time Passing") y bautizada con el nombre de un lago que limita Texas con Louisiana. En este arpegiado instrumental mi cómplice me hizo un gesto con las manos como diciendo "qué redondito y reconfortante suena no?", a lo que yo le puse una cara afirmativa que parecía querer decir "claro, es que Chapman es como el buen vino...". 

En directo el guitarrista inglés estira sus canciones, por lo que no da tiempo a escuchar todas las que uno querría. Aún así interpretó algunas de las más antiguas, como "Soulful Lady", que la revivió en modo más funky y que nos hizo acordarnos de Mick Ronson, la alucinada ""Rabbit Hills" o "One Time Thing", una de mis favoritas y una de las primeras que escribió su autor, que trata acerca de una chica solitaria con la que sólo se podía pasar una noche, aunque esta noche quedara marcada en la memoria para siempre. Hay quien suele comentar que la voz de Chapman ya no es lo que era. Ya, no es lo que era, pero tampoco tiene porqué serlo. De hecho me parece que su forma actual de cantar, más cascada pero más veraz, se ajusta a la perfección al repertorio que suele escoger hoy día. De todas formas él siempre se ha mofado (desde los lejanos años setenta) de su manera de cantar y nunca ha dado mayor importancia al tema. Para él el empleo de la voz es una herramienta más, obviamente no una de las esenciales en su discurso. La guitarra le tira mucho más. Al respecto comentó durante el concierto: "Tocar la guitarra todo el día es mi remedio para todo". 

Varias de las canciones del concierto trataban acerca de uno de sus temas favoritos, los trenes. A este respecto nos brindó "The Mallard", regrabada para su último álbum ("50"), aunque publicada originalmente en el disco "Navigation" de 1995. Sonó también la escalofriante "Memphis In Winter" y "That Time Of Night", ambas revisitadas también en su reciente "50" aunque grabadas inicialmente para el olvidado "The Twisted Road" de 1999. Tras un descanso de unos diez minutos y con tiempo suficiente para llenar de cerveza nuevamente los vasos (la mayoría del público, más mayor y seguramente más pudiente, se decantó por vino tinto o champán) reapareció con la única ayuda de su guitarra y su voz para cantar "una de sus canciones apocalípticas"; esta fue la reciente "Sometimes You Just Drive", en la que se pudo ver a varios de los asistentes con los ojos cerrados no por sopor sino porque esta música bien podría inducir al trance. Los increíbles arpegios del inglés (en los que a veces uno se plantea cómo se las arregla para hacer un uso tan efectivo de sus diez dedos), unidos a sus oscuras (aunque por momentos luminosas) melodías invitan a deshacerse de todo lo innecesario y a dejarse llevar completamente.

El anfitrión de la noche contó algunas historias relacionadas con las canciones y con sus experiencias y soltó también algún que otro chiste que venía a cuento. Nada en Chapman en impostado o forzado. Él toca igual que respira. Agradeció nuestra presencia y se despidió con "Shuffleboat River Farewell", una canción grabada lenta para su clásico de 1973 "Wrecked Again" y regrabada en plan rock n roll animado para el excelente "Savage Amusement". En el concierto interpretó la versión lenta, lo que no impidió que algunos ingleses allí congregados entonasen la letra. Se escucharon peticiones que trató de evitar, como la de "Postcards From Scarborough" por parte de una señora , pasando a meterse de lleno en un instrumental para el tramo del bis. Después se puso delante del micro el responsable de Radio Scarborough para ese evento, y pidió que interpretase la famosa canción que trata sobre el pueblo en el que nos encontrábamos. Michael, que dijo (y siempre dice) que los habitantes del pueblo odian esa canción, notó por la respuesta del público que quizás no era así, así que nos regaló la agridulce canción para cerrar un concierto único, de casi dos horas, en el que nada sobró y todo brilló con luz propia. 

La ansiada entrevista con Chapman no pudo realizarse (esto ya lo sabíamos desde hacía semanas), pero sí que logramos acercarnos a él y, accesible como es, charlar durante unos minutos. Alegra saber que ya tiene título para su nuevo álbum ("True North") y que se publicará de nuevo con la colaboración de Steve Gunn después del verano. También mencionó que están cerrando ahora futuros conciertos en Portugal, lo que da a los fans españoles cierta esperanza de poder verlo sobre un escenario. La experiencia no defraudará a nadie, sea fan o no, que guste de arte descarnado, honesto y de color púrpura profundo.

The Fuzillis: “Grind A Go Go Volume 1”

Por: Txema Mañeru 

Recientemente recibimos el flamante nuevo disco (pronto su reseña aquí) de nuestros amigos de Los Chicos. Nos los recetó su adorado Dr. Feelgood, o sea que lo estamos tomando y digiriendo "By Medical Prescription". ¡Y cómo pasa! Un disco editado por El Segell del Primavera y eso puede significar que alcancen un mayor público en forma de salas de algo mayor aforo. Pero tranquilos, no se han echado a perder por las "mieles del éxito" y siguen con su gran labor evangelizadora en su siempre estupendo sello FOLC Records. Por algo las iniciales del sello corresponden a las de Friends Of Los Chicos

Si te pasas por www.folcrecords.com comprobarás que nos han traído un puñado de interesantes cosas en los últimos meses. ¡Y es que andan ya cerca de las 100 referencias y muchas son ya piezas de coleccionistas! Como siempre también hay una gran cantidad de cuidados y preciosos vinilos que muchas veces vuelan porque se los recetan a los enfermos del rock’n’roll sus respectivos Doctores Sientetebien. ¡Vamos, que no te receten somníferos porque te perderás alguno de ellos! La mayoría son de grupos del estado con LPs tan flamantes como los de Aullido Atómico o Tumba Swing. También hay cantidad de singles y EPs de 7” como los de Señor No, Northagirres, Terbutalina o The Oddballs. Muchos de ellos tienen recomendables LPs anteriores en el sello. Hay cabida además buenas y potentes bandas foráneas como Revel In Dimes, The Coyote Men, King Salami And The Cumberland Three, MFC Chicken o los fantásticos Daddy Long Legs, que nos visitarán próximamente. También nos han visitado recientemente con gran éxito los londinenses The Fuzillis

Y es que una divertida y reluciente joya como "Grind A Go Go Volume 1" (FOLC Records) no debiera pasar desapercibida. Garage-punk, rock’n’roll repleto de twang, frat-rock tremebundo, surf marciano, rhythm & blues del de verdad, twist y boogie onomatopéyicos o rockabilly selvático están entre las 16 bombas que componen este gran debut largo. El sonido de los saxos es otro de sus puntos distintivos. No en vano entre los miembros de sus huestes hay algunos que militan en bandas más que recomendables de compañeros del sello como los MFC Chicken. Comienzan con el susodicho saxo y las guitarras en llamas de "Stand By". Antes, la presentación con palabras nunca mejor dichas como las de "El trepidante sonido de The Fuzzillis". 

La mayoría de los temas son, propios, de los hermanos Criscuolo, pero hay algunas oscuras versiones que nos trasladan al más salvaje rock’n’roll de los años cincuenta, como un "Tough Lover" que vuela entre Link Wray y Jerry Lee Lewis. Dominan los instrumentales con brutales guitarras como un "The Wailer" que será homenaje a sus adorados The Wailers. Hay fiesta total con guitarras locas y voces para arengar en "Karate", con Missy K que también se encarga del segundo saxo tenor que toca en otros temas. Más fiestas y ritmo demoledor encontramos en un "Take it Off" con su grito de "Shake it Up". No faltan títulos alcohólicos como "Dos Chupitos" y gritos de la jungla como los de "Ungawa!", o  twist a lo Chubby Checker, pero salvaje como si cantará Jerry Lee Lewis, con "Fireball Twist" o un "Twist at the Top" con guitarras apabullantes. 

Se despiden, (¡cómo no, haciendo el pato!) con un tiro como "Bang Bang Chicken". En los guapos dibujos interiores de su "ciudad ideal" guiños, además de a los MFC Chicken, a los Cramps ("Stay Sick") a Dr. John o a Los Tiki Phantoms con su "Tiki Bar". ¡Barra libre para completar, o no, a los que hayan acudido a sus alocados conciertos plagados de “"nstro-Mentals"! 

Entrevista: Grises

"Hemos hecho canciones muy directas, sin mucho adorno, que sonoran crudas, más rockeras, para así darle importancia al texto y a la melodía de voz" 

Por: Javier González 

Enganchados en bucle a sus canciones, así nos encontramos desde llegó hasta nuestras manos "De Peces y Árboles", el último trabajo discográfico firmado por Grises, una de nuestras bandas favoritas del actual panorama musical estatal. 

Sus nuevas composiciones son artefactos sonoros directos, sin edulcorar, que sirven tanto para disfrutarlas en mitad de la mejor de las fiestas, a voz en grito, como para escucharlas a modo de susurros en mitad de la madrugada, en unos de esos momentos en que uno quiere encontrarse con ese otro yo que solamente se muestra en ciertos instantes cuando estamos muy a solas con nuestras reflexiones más íntimas.

Maravillados por el continuo crecimiento de la banda, semanas atrás contactamos con ellos, concretamente con Eñaut Gaztañaga, para que nos hablara de toda la actualidad que rodea a Grises y su maravilloso "De Peces y Arboles".

Han pasado casi dos años desde la publicación de "Erlo". ¿Qué valoración hacéis de todo lo ocurrido durante la gira de presentación del mismo? 

Eñaut: La valoración es muy positiva. "Erlo" fue un disco que por una cosa u otra no tuvo mucha promoción pero la verdad es que la gira salió genial y hubo muchísimos conciertos memorables. 

Ahora volvéis a la carga con "De Peces y Árboles", un álbum que da la sensación de haber sido trabajado a conciencia. ¿En qué momento y de qué forma comenzasteis a dar forma a las canciones del mismo?

Eñaut: Mientras estábamos girando con Erlo, poco a poco, cada uno en su casa empezó a componer y a guardar las ideas en un disco duro. Al año de publicar Erlo empezamos a compartir entre nosotros las ideas que teníamos y poco a poco fuimos seleccionando un puñado de canciones. 

No quiero pasar por alto dos cuestiones que creo que acaban de dar forma a éste disco. De un lado el precioso y evocador título que habéis elegido, "De Peces y Árboles". ¿De quién fue la idea de titularlo así? ¿Por qué? 

Eñaut: La idea fue de Josu Torrealday, encargado de diseñar casi todos nuestros discos y videoclips. El título es una abreviatura de un proverbio chino que dice así: Quien mira el cielo en el agua, ve peces en los árboles. Habla de que a veces estamos viendo un reflejo distorsionado de la realidad y este proverbio nos invita a mirar más allá, hacer un pequeño esfuerzo por alzar la vista y descubrir la realidad tal como es. Tiene mucho que ver con nuestras letras y su significado va en acorde con este disco. 

Me ha sonado muy cercano al genial "Armarios y Camas" que un día firmaron vuestros paisanos vascos La Dama Se Esconde. No sé si es una referencia adecuada o si alguien os lo habrá comentado con anterioridad. 

Eñaut: La verdad es que nunca nadie nos lo había dicho antes y en realidad no es una influencia directa para nosotros. Pero al final igual es posible que hayamos bebido de las mismas fuentes; en general nosotros escuchamos mucha música anglosajona, tanto grupos clásicos como los nuevos grupos que van saliendo. 

También me gustaría resaltar la más que llamativa portada de un paisaje en una policromía genial que habéis elegido. ¿Creéis que os ha quedado la portada más chula de toda la carrera de Grises? 

Eñaut: La portada es obra de Josu Torrealday (Taom) y la verdad es que ha hecho un trabajo maravilloso; no sé si es la mejor de todas pero es verdad que es muy bonita y llamativa. Siempre intentamos cuidar mucho el diseño de las cosas. 

Por otra parte creo que habéis grabado un disco repleto de canciones directas, potenciales hits, que entran muy bien en primeras aproximaciones. ¿Tuvisteis esa sensación durante las sesiones de grabación? 

Eñaut: Sí, esa era la idea; desnudar las canciones y hacerlas muy directas, sin mucho adorno, que sonaran crudas, más rockeras, para así darle importancia al texto y a la melodía de voz. 

Con la particularidad que no caen en el olvido a la semana, sino que es inevitable acudir a ellas una y otra vez, algo en lo que no sé si tiene mucho que ver unas letras llamativas, por humanas y punzantes, que son total anti-alienación. ¿Creéis vuestro disco más directo y social en cuanto a letras se refiere? 

Eñaut: Puede ser, sí; hemos cuidado mucho las letras esta vez y en ellas se nota más rabia y más madurez también. Luchamos contra el conformismo e invitamos a la gente a reflexionar sobre las cosas diarias y a tener una actitud positiva y de superación sobre todas las adversidades. Las letras son muy autobiográficas pero a la vez creo que el oyente las puede hacer suyas y se puede sentir muy identificado con muchas de ellas.

"El Impacto", "Comida para Insectos", "Gato por Liebre", "Papel Quemado", "El Sueño de A"… ¿cuál es el secreto para facturar tantos himnos pop atemporales de apariencia inquebrantable? 

Eñaut: La verdad es que de momento no nos falta creatividad y con mucho trabajo y la experiencia que te da tener detrás otros cuatro discos. Las canciones han surgido sin mucho esfuerzo y de forma muy natural.

Sabes… escuchando el disco hemos llegado a la conclusión de que os ha quedado un disco muy vasco, es más creo que os habéis convertido por meritos propios en lo herederos de bandas como los ya citados La Dama Se Esconde y Family, con otras particularidades, claro está, pero es así como lo vemos. ¿Qué os parece la afirmación?

Eñaut: Es una afirmación muy interesante pero siendo sinceros no es algo que hayamos buscado ni en el que hayamos reparado. Claro está que la música cada uno lo escucha de una manera y habrá quien le parezca que eso es así y al que le parezca todo lo contrario. 

Sabemos de la dificultad que conlleva la supervivencia de una banda en los tiempos que corren actualmente, en los que no hay una gran clase media. ¿En qué momento de su carrera se encuentran Grises actualmente? 

Eñaut: Nuestra trayectoria siempre ha ido en ascenso por lo que en ese sentido somos felices. Estamos en un momento muy dulce de nuestra carrera y todavía con muchas ganas y fuerzas de llegar más lejos todavía. Hoy en día es muy difícil y duro vivir de la música pero intentamos cumplir con esa meta y trabajar para que se convierta en una digna profesión.

¿Creéis que éste puede ser el disco que os acabe de consolidar en la primera división de nuestra música? 

Eñaut: No lo sé, el público y el tiempo lo dirán. Nosotros estamos muy satisfechos con el resultado y lo presentaremos con mucho orgullo pero el resto de cosas se escapan de nuestras manos. 

¿Qué planes de futuro manejáis a corto y medio plazo? 

Eñaut: Ahora nos adentraremos en una gira de salas extensa para después pasar a presentar el disco por los festivales. Después del verano supongo que haremos otro videoclip y seguiremos girando por salas. Estamos con muchas ganas de tocar en directo. Días atrás comenzasteis gira. 

¿Qué nos encontraremos todos aquellos que nos acerquemos a veros en directo?

Eñaut: Intentaremos darlo todo como siempre, y os encontraréis con un grupo muy cercano y con un show muy potente. 

Muchas gracias por tu tiempo… en unos meses estaremos celebrando nuestro décimo aniversario y la verdad es que no deja de ser un honor que os dejéis caer por esta humilde web. 

Eñaut: Muchas gracias por tus palabras y por la entrevista. Ha sido un placer, nos vemos pronto. Un fuerte abrazo a todos.

Sleaford Mods: Samples, letras y cervezas

Teatro Barceló, Madrid. Jueves 19 de abril del 2018  

Por: Eugenio Zázzara 

Andrew Fearn le da al play a su portátil y ya, su parte de trabajo está hecha. A Sleaford Mods se le podría tranquilamente tildar de genios, por haber tenido una única idea, sencilla y excepcional: llevar el punk a sus extremas consecuencias. ¿Para qué fastidiarme con tocar unas bases musicales que (casi) cualquiera podría tocar, cuando una máquina puede hacerlo por mí? Si uno puede conseguir lo máximo con el mínimo esfuerzo, pues a por ello, dando saltitos con una Red Bull en la mano. Ya que el punk fue una reacción a lo cerebral y complejo que se había vuelto el rock en los setenta (el prog, especialmente) y hacía de la escasa capacidad técnica de sus músicos un punto fuerte, Fearn ha dejado atrás ya cualquier tipo de hipocresía: que sean las máquinas quienes hagan el trabajo sucio. Una audiencia embelesada y totalmente conquistada por un tío dándole a una tecla y bebiéndose un refresco y otro despotricando en un micrófono con movidas y zalamerías. Si uno lo piensa, es vanguardista. 

Al grito de "less is more" y "DIY" se formaron los Sleaford Mods en 2007, y no habría podido ser de otra forma. Posiblemente una de las bandas más originales que hayan salido a la luz en los años 2000 en el ámbito rockero. Jason Williamson se dejó conquistar muy pronto por la leyenda y las anécdotas de la cultura mod y empezó desde bastante pronto a buscarse la vida sin mucho éxito como músico en bandas variadas, aunque sí llegó a tocar con gente de la clase de Spiritualized, por decir un nombre. Posiblemente ni él hubiese esperado que la fama se la traería algo que tal vez le haya más bien traído problemas más que otra cosa, es decir su fuerte acento de las East Midlands, con el cual empezó a contar sus historias sobre paro, condiciones de trabajo, celebridades, cultura pop, capitalismo y sobre la sociedad en general. Como en "Army Nights", uno de los primeros temas de la noche en el Teatro Barceló, donde los trae Houston Party Music

Si a nivel de temas la cultura mod ha sido el primer punto de referencia de Williamson, su sprechgesang (una técnica vocal que mezcla canto y habla) toma inspiración de Wu-Tang Clan por un lado, pero también por referencias directas como Johnny Rotten y Jello Biafra (este último en la manera peculiar con la cual Williamson hace vibrar las vocales en final de palabra). Si hasta el 2012 los contenidos estaban cubiertos, entonces llega Andrew Fearn a darle forma y contexto a las filípicas de Williamson, con unas bases tan lineales, sencillas y a la vez pujantes que son el medio perfecto para convoyar las líricas virulentas del cantante. Como en "Moptop", donde la voz del dúo la toma con Boris Johnson, ya alcalde de Londres y actual ministro del gobierno inglés, dando voz a sus ganas de dejar de discusiones y zurrarle la badana. La música de Fearn, aún sin alejarse mucho de su plantilla original, ha ido extendiendo un poco su espectro, pasando ahora del minimalismo extremo de "Just Like We Do", una critica sarcástica a quienes se quedan anclados en el pasado, al ritmo rápido de"‘Giddy On The Ciggies", que recuerda un poco al estilo de Sound. Otras veces el sonido se vuelve más sucio y garaje, como en "Air Conditioning", o más funky y rítmico, como en "Silly Me" o "Snout", que casi parece remedar a grupos como Lizzy Mercier Descloux

Desde este punto de vista, el último álbum "English Tapas" introduce unos cambios interesantes hacia este tipo de géneros y sonoridades en una fórmula que, a pesar de sus premisas brillantes, corre el riesgo de recrearse demasiado en sí misma y desperdiciar lo bueno que los Sleaford Mods han ido cosechando en los últimos años. Ya que su punto de partida fue un minimalismo duro y puro, las posibilidades de invención son muchísimas, así que no nos vamos a aburrir, eso seguro. De momento, el dúo de East Midlands se lleva a casa otro aforo completo en esta exitosa gira que están emprendiendo: os habéis quedado con nosotros otra vez.

Editors presentarán su nuevo disco "Violence" en Madrid , Barcelona y A Coruña


Uno de los grupos referenciales en este siglo del denominado pop-rock indie llegará a nuestros escenarios durante el mes de abril dentro de la gira europea de presentación de lo que es su nuevo disco "Violence", editado el 9 de marzo. Los lugares concretos en los que podrán disfrutar de show serán en Barcelona el jueves 26 en la sala Razzmatazz, A Coruña el 28 en la Sala Pelícano y un día después en La Riviera de Madrid.

 La banda británica, sustentada en el trío formacional compuesto por Tom Smith (voz, guitarra y piano), Ed Lay (batería) y Russell Leetch (bajo y sintetizadores), acumulan ya más de quince años de historia y cinco discos. Por ello en sus actuaciones, al margen de sus nuevas composiciones recorrerán su exitoso repertorio entre las que se encuentran "Papillon", "Munich" o "Smokers Outside the Hospital Doors" que dejan en evidencia la perfecta y personal asimilación de la profundidad y sensibilidad de la música de The Cure, Joy Division o The Smiths...


Jim Murple Memorial: "Stella Nova"

Por: Txema Mañeru 

Un disco como este de una banda como los gabachos Jim Murple Memorial sólo podían traérnoslo la gente de Liquidator Music. Año a año y disco a disco siguen confirmándose como uno de los mejores sellos de músicas jamaicanas del mundo. Además cuidan las presentaciones como nadie y el vinilo es su principal soporte. El tema del art-work es también cuidado al máximo y muchas de sus obras llevan la firma, en este campo, del gran Txarly Brown. "Stella Nova" es lo nuevo de estos Jim Murple Memorial, formación con más de dos décadas de vida y más de una docena de artefactos. 

Ahora nos llega con 16 nuevos temas en formato LP, pero con una sorpresa-regalo interior de la hostia. Un EP de 7" con cuatro bombas más. Y es que si te pasas por www.liquidatormusic.com comprobarás que siguen editando también importantes discos de artistas internacionales como Alpheus, que lo ha vuelto a bordar en "Light Of Day”", su tercer LP junto a Roberto Sánchez, nuestro mayor especialista en músicas jamaicanas de la actualidad. También nos han sorprendido para el Record Store Day con una joyita de Lauren Aitken Y Los Skarlatines en edición limitada a 500 copias en el que "El Rey del Ska" nos deleita con dos clásicos latinos como "Perfidia’ y "Mi Vida sin tu Amor". ¡Date prisa que volarán! 

Incidiendo más en lo nuevo de Jim Murple Memorial te diremos que ya el sello que viene en la guapa portada muestra su eclecticismo importante. Música jamaicana, sí, pero que va del reggae al soul pasando por el rocksteady, el ska y el R&B. También nos aseguran que está prensado en vinilo virgen con la consiguiente calidad de sonido que esto conlleva. Sin embargo, lo más importante son las canciones de un septeto reforzado con otra media docena de músicos más para la grabación de este especial disco. Comienzan con la festiva, alegre y pegadiza "Are you ready" con un estribillo contagioso y con la preciosa voz de Celia Dallaine que es la hija de la cantante original del grupo, Nanou

Dominan los temas propios pero pronto llega la primera versión, un bailable calypso de Mort Grason titulado "C’est pas sérieux". "Ska’s not dead" es lo que dice su título y vuelve a desbordar alegría y destacan los muy importantes teclados de Alban Le Goff. No faltan unos cuantos buenos instrumentales. Es el caso de un "Blue Sister", de nuevo con perfectos teclados o de esa guapa versión del "Honk Kong Flu" de The Ethiopians para abrir la cara B. "Tre prends pas le chou" es un R&B con destacadas guitarras de Romain Dallaine y buena voz masculina. Se salen llevando al ska el "Tres Palabras" de Osvaldo Farrés y sonando realmente melódicos y cargados de magia. Finalizan con más ska en un "The Joker" que me recuerda a los Specials del "Ghost Town" y también con exquisitos teclados. 

El EP en 7" tampoco tiene desperdicio. Se abre con otra combinación entre calypso y reggae titulada "Done with Love" y se nota el amor y las ganas de bailar. Siguen por terrenos calypso y otras hierbas latinas en una gran versión del "Romeo" de Lord Kitchener. Los vientos, el órgano y la voz masculina animan también la fiesta en "Where is my Love". ¡A ver si la gente de Liquidator nos los trae pronto de gira por aquí!