Las diez mejores canciones de Patti Smith


Por: El Giradiscos.

Hoy, viernes 23 de octubre de 2026, la artista Patti Smith, nacida el penúltimo día de 1946, va a recibir en Oviedo el Premio Princesa de Asturias de las Artes. Ya lo recibieron antes que ella otros cantautores como Joan Manuel Serrat y su amigo Bob Dylan. Tiene mucho sentido que ahora lo reciba ella no solamente por su contribución a la música, sino por otras facetas artísticas en las que ha destacado. Sus dos libros memorialistas son extraordinarios, el más reciente “Pan de ángeles” (2025) ha logrado recibir tantos elogios como en su día lo hizo el inolvidable “Just Kids” (“Éramos unos críos”); sus relatos, sus letras, sus poemas en prosa, sus cuadros y fotografías dan fe del increíble mundo interior de esta artista inagotable. Este premio no solamente se lo dan a ella sino a todos los que se rebelaron contra lo establecido y erigieron la contracultura norteamericana, por ello junto a ella subirán a recoger el premio su adorado amigo Robert Mapplethorpe, su marido Fred “Sonic” Smith, fundador de MC5, el dramaturgo Sam Shepard, y hasta Joey Ramone con sus andares desgarbados. Para celebrar el acierto de este premio y sumarnos a este merecido homenaje queremos ofreceros las que son, a nuestro juicio, las 10 canciones más representativas de la Patti. Las hemos ordenado por orden cronológico. 

“Gloria: In Excelsis Deo”

La conocida canción de Patti Smith fue incluida en su primer álbum Horses (1975). Más que un incondicional amor por el éxito de los Them de 1964, y que cierra los conciertos actuales de Van Morrison, lo que Patti buscaba en este tema de tres acordes (E/D/A) era el ancho marco donde expresar su poema “Oath” (1968). La canción posee un mensaje claro de su rebeldía y posición en el arte: “Jesus died for somebody’s sins, but not mine”. Un contraste entre lo religioso y lo pagano que culmina con el estribillo: “Gloria”, como culmen del desafío e inconformismo de la cantante frente a un mundo hostil. Todo muy punk lírico.

 

“Free Money” 

Otra de las canciones que han erigido a "Horses" (1975) como a una obra maestra es esta maravilla titulada "Free Money" coescrita junto al guitarrista de su banda de entonces, Lenny Kaye. Con un arranque al piano a modo de balada, el tema se transforma hacia un huracán proto-punk desatado. Su letra narra la ansiedad de sus días sobreviviendo en la dura New York de los setenta antes de dar el salto a la fama, con esos anhelos de obtener el dinero que le daría la libertad y le alejaría del sufrimiento. Una canción titánica desde las guitarras abrasivas, a los redobles de batería y a los cantos de desesperación de esta artista con letras mayúsculas.

 

“Birdland” 

“No, papá, no me dejes aquí solo” (“No, daddy, don't leave me here alone”), canta Patti Smith en “Birland” de su primer álbum Horses. No es la más fácil de escuchar. Son nueve minutos, que para hoy parecen una barbaridad. No es la canción más popular, pero según lo veo, es el tema más definitorio y el mejor ejemplo del estilo de música y por tanto de la idea de concierto en directo que ella describe cuando habla de aquellos años. Empieza con unas notas de piano, dulces, y su voz dulce arranca recitando, “Su padre murió”. Patti, palabras, acordes,… Como los rapsodas, como los juglares, los recitadores del Corán o los versolaris, va avanzando en el texto, se eleva, va tomando forma de lamento, se quiebra, suplica: “Oh, subamos, arriba, llévame, subiré, estoy subiendo” (“Oh, let's go up, up, take me up, I'll go up, I´m going up”). Un tema igual de catártico dio título a su segundo LP: “Radio Ethiopia”.


“Kimberly” 

Tal vez para descubrir el secreto de la trayectoria de una artista tan longeva, por fortuna, como Patti Smith haya que regresar a su infancia. La artista creció en un único hogar, aunque pasara por muchas viviendas, lleno de privaciones, salvo una, siempre fue amada por sus padres, y sus hermanos y hermanas. Este hecho resultó decisivo: las carencias materiales sublimadas por el amor y la imaginación literaria. Una infancia y adolescencia que, salvando las distancias, ella encontró reflejadas en “Mujercitas” de Louisa May Alcott. Ella, por su parte, se convertiría en Jo March. Esta bellísima canción está dedicada a su hermana pequeña y sus “ojos sembrados de estrellas”, tan alegre como ella y de salud tan frágil como la suya, a la que tantas veces cuidó durante sus graves ataques de asma. Lo que obligó a que sus padres tuvieran que ofrecer su perro y su gata a otras familias. Lo que pasó con el perro Bambi, compañero de vida de Patti Smith, puede encontrarse en su último libro de memoria y también en el capítulo titulado “Mil novecientos cincuenta y siete” de “Tejiendo sueños”.

 

“Pissing In A River” 

El segundo trabajo de la poeta y cantante "Radio Ethiopía" (1976) fue un disco crudo y visceral, grabado como Patti Smith Group. En él encontramos esta escatológica canción en la que orinar en un río es una metáfora de desprenderse de algo muy personal e íntimo y dejarlo llevar por la corriente. En esa época Patti aún estaba con el fotógrafo Robert Mapplethorpe, con quién tenía una relación artística y amorosa complicada - descrita en su libro "Éramos unos niños"(2010) - , que quiso reflejar en esta letra en la cual quiso expresar la vulnerabilidad del amor y de la entrega. De nuevo Patti nos canta desde sus entrañas.

 

“Because The Night" 

Incluido en su tercer disco Easter (1978), es, sin duda, el mayor éxito en la carrera de Patti, versionado decenas de veces por grupos como 10.000 Maniacs, Sonic Youth o Garbage. La canción conforma un himno amoroso a la noche y a la pasión, pues la artista esperaba una llamada de su novio Fred “Sonny” Smith, de MC5. La génesis es una composición de Springsteen para Darkness on the Edge of Town (1977), que fue desechada. El productor, Jimmy Lovine, producía en esos momentos “Easter”. Bruce se la cedió a Patti, quien adaptó la letra según sus sentimientos. Más tarde Bruce la incluyó en su disco recopilatorio “The Promise” (2010). 

 

“Dancing Barefoot” 

"Wave" (1979) es el cuarto disco de Patti, y el que cierra su época clásica antes de su retirada para criar a sus hijos. Un álbum que incluye una de sus mejores canciones de su carrera "Dancing Barefoot", una pieza hipnótica influenciada por el legado poético y musical de Jim Morrison que habla (como indica su título) de bailar descalzo, expresando libertad pero también la vulnerabilidad humana y la conexión con la tierra, pero que algunos han interpretado en la conexión ser humano y divinidad. La frase "makes me come on like some heroine" no gustó nada a la discográfica que quiso que su autora la cambiara por la confusión de heroína, mujer excepcional, con la droga dura.

 

“Frederick” 

El primer single de "Wave" fue esta canción dedicada a Fred "Sonic" Smith, guitarrista de los legendarios MC5, y quien se convertiría en su marido y padre de sus hijos. Una oda al amor de quien consideró "su alma gemela" tal y como es retratada en sus obras autobiográficas, especialmente en "Mr. train" (2015) y en "Pan de ángeles" (2025), ésta última centrada en el momento en el que la pareja (Patti y Fred) se fueron a Michigan a formar un hogar y una familia. Esto sucedió justo después de publicarse esta canción y álbum. Años después, en 1994, Fred murió de un fulminante ataque al corazón, dejando a Patti con su gran amor. 

 

“People Have The Power” 

Este himno popular de Patti Smith, compuesto para que sirviera de punto de lanza de “Dream of Life” (1988) recuerda a los himnos políticos que la década anterior grabó John Lennon, otro gran neoyorquino adoptivo al igual que Patti. Pese a la exaltación que produce es una canción creada en unas circunstancias muy difíciles para Patti, la más preocupante de todas era la de la enfermedad de su adorado amigo Robert Mapplethorpe. Aunque resulte difícil de creer no tuvo el éxito esperado en su momento. Era cuestión de tiempo que la gente la escuchara de verdad y la adoptara. Desde la época de Reagan en adelante la canción ha acompañado a todos los movimientos de protesta dentro de EE.UU. y fuera de sus fronteras.

 

“A Hard Rain's Gonna Fall”

Todo el mundo sabe que esta canción no es de Patti Smith sino de Bob Dylan. Es una de sus mejores canciones en su etapa inicial folk y contestataria. Pero se ha merecido un puesto en esta lista porque su interpretación en vivo en una ocasión especial puso de manifiesto la personalidad de la cantante de Chicago. Fue interpretada en la ceremonia del Premio Nobel de Literatura concedido a Bob Dylan en Estocolmo en 2016. En lugar del músico acudió su amiga, lo que además supuso toda una declaración de intenciones. Durante la interpretación de la extensísima canción del bardo, Patti, en un momento dado, olvidó la letra de esta maravillosa letanía, pero su reacción fue tan extraordinaria que el público no pudo menos que reconocer la maestría de la compositora y su espíritu tan modesto como invencible.