Mujeres: “Desde Flores y Entrañas”


Por: Javier González 

Qué lejano queda ya el paso al castellano de Mujeres, pero qué importante sigue siendo aquel giro decisivo para haberles hecho llegar a una cada vez mayor cantidad de público. Una masa de gente variopinta e intergeneracional que ha sido seducido por su innegable capacidad para fabricar estribillos de aspecto pop irresistibles, generando un implacable tsunami que hace de las salas o festivales donde tocan una fiesta iluminada por cientos de rostros felices, dispuestos a dejarse los pulmones en unos conciertos que poco a poco se han convertido en auténticas ceremonias para fieles. Ante tal fenómeno uno tiene poco que añadir, más bien nada, porque cuando las canciones funcionan y el público las hace suyas con sumo disfrute, considero que cualquier otra reflexión está de más. 

El tema es que están de vuelta y toca hacer parada y fonda sobre este notable “Desde Flores y Entrañas”. Y sí, al escucharlo piensas: “me han vuelto a coger en la misma emboscada y tan feliz, oye”. Canciones (muy) cortas y directas. En su mayoría vibrantes y efectivas, donde las victorias y derrotas se celebran de igual modo con ironía y ganas de hacer que dichas experiencias sumen, marcando una línea continuista con lo que fueron “Siento Muerte” y “Un Sentimiento Importante”, no exenta de pequeños matices novedosos que suenan a riesgo, algo que queda patente en la temeridad que supone en estos días efímeros incluir hasta un total de 17 composiciones, en lo que supone una muestra de un imperial torrente creativo -recordemos que por el camino estos años han seguido regando su discografía con la edición del Ep “Rock y Amistad”-, y la presencia más evidente de unos teclados y ambientaciones que ahora ganan claro protagonismo. 

En su contra habrá personas que afirmen que no sorprende, que si tal y que si cual, pero a un grupo con trayectoria como la suya no se le puede exigir que rompa moldes, menos todavía cuando son tan rotundos y precisos como los de Mujeres. Se les debe pedir algo mucho más ambicioso como es escribir canciones redondas y bonitas, cosa de la que estos tipos saben un montón como han vuelto a demostrar.

A ver quién es el guapo que niega el pan a “Las Victorias y Derrotas”, con ese órgano tan formal que abre un canto de vida no exento de ironía, el latigazo guitarrero de “No Puedo Más”, tremendo bombazo lleno de desamor, la pequeña monería que supone “Cuando Lágrimas Arden” o “Diciendo que me Quieres”, delicadas y suaves, hacen pensar en ramalazos de Los Brincos y Juan y Junior al construir auténticas catedrales pop; todo ello previo al descontrol de “Una Consecuencia Extraña”, “Solamente es Brutal” y “Si Piensas en Mí”, tres de las llamadas a ser de las favoritas en sus bolos, y cortes que te hacen esbozar una sonrisa como “Estallido sin Cambios”, donde se acercan sin rubor al ruidismo The Jesus and Mary Chain en “Psychocandy”, volviendo por sus fueros en “Por lo Visto da Igual”, “Se Contempla una Opción” y acelerando el pistón en “Doblemente Mal”, antes del llamativo adiós que supone la atmosférica “Horizontal en Llamas”. 

Este “Desde Flores y Entrañas” es un nuevo viaje frenético por la montaña rusa de emociones que siempre propone Mujeres, por ponerle un pero hablaría de un excesivo número de temas, pero entiéndase, no por el contenido ni su calidad en sí, sino porque hay tal cantidad de canciones y discos que ven la luz a diario que me temo hará que muchas personas no dediquen el tiempo necesario para degustar con calma esta nueva y brillante colección de uno de los grupos más potente y en forma que tenemos. Estamos de enhorabuena, Mujeres ha vuelto y la vida es un poco más amable en los días grises, cuando estalle la tormenta a un simple golpe de vinilo -cortesía de Sonido Muchacho- tenemos tres minutos de felicidad con aromas garajeros, ramalazos de rock y una accesibilidad pop a la altura de muy pocos elegidos.