Por: Àlex Guimerà.
Parece mentira que vayan ya 24 ediciones del festival de documentales musicales In-Edit, y la verdad es que el evento ha estado siempre allí puntual en pleno otoño barcelonés -aunque la expansión lo ha llevado a otras ciudades españolas e internacionales, para este año en Méjico, Brasil, Colombia,... - . Una edición que arrancó la noche del pasado día 29 de octubre tras larguísimas colas y entre invitaciones alcohólicas de los actuales patrocinadores (Campari Spritz y cerveza Moritz). Con el habitual maestro de ceremonias, Bruno Sokolowicz, la ceremonia inaugural dio entrada a la directora ejecutiva del festival, Astrid Rose, al fundador Uri Altell que exhibía el premio Aupa! ganado el día anterior en Bilbao y al director artístico Toni Querol quién repasó (chuleta en mano) las principales propuestas de la presente edición. Una edición nuevamente muy completa y variada que ha supuesto varios “sold out” y que confirma nuevamente el éxito de una propuesta cultural que es toda una institución.
Por nuestra parte hemos podido gozar de algunos de los largometrajes del cartel, dejándonos muy gratas sensaciones.
"Broken English", de Jane Pollard e Iain Forsyth (2025) (PREMIO INTERNACIONAL)
Marianne Faithfull es una de esas artistas con mayúsculas que ha tenido que luchar contra la etiqueta de "juguete roto", ex-novia de Mick Jagger y belleza de la swingin’ London de mediados de los sesenta. Pero la realidad es que fue una inquieta artista que siempre buscó la forma de expresarse, ya fuera a través de la poesía, de la música o incluso del cine. Afortunadamente la dupla de directores Iain Forsyth y Jane Pollard - conocidos por el también premiado “20.000 días en la Tierra”, el documental sobre Nick Cave de 2014 – han rescatado su figura justo antes de desvanecerse para rendirle un homenaje merecido. Y lo han hecho de modo experimental en esa fusión entre ficción y documental en la que tan bien se mueven.
El punto de partida es el “Ministerio de la Memoria” encarnado por la actriz Tilda Swinton quién decide revisar la vida y los recuerdos de una débil Marianne quien va contestando a las preguntas mientras se intercalan imágenes y entrevistas de archivo y reinterpretaciones de sus canciones de la mano de músicos de la talla de Beth Orton, Sukie Waterhouse o Courtney Love. Así vemos su ascenso con 17 años gracias sobre todo a “As Tears Go By”, la relación tóxica con el entorno de los Rolling Stones, los tiempos oscuros con sus adicciones al alcohol y a las drogas, su renacimiento con la obra magna “Broken English” (1979) y la madurez artística de sus últimos años. Por desgracia, el virus del Covid-19 afectó a su salud dejándola frágil con importantes problemas respiratorios falleciendo en enero de 2025. Justo antes pudo terminar este documental que es su último testimonio y que se cierra con su última actuación pública en la que canta junto a Nick Cave y Warren Ellis, regalándonos el final mas emotivo posible.
“Triana. El faro no cesa”, de Luís Miguel Fernández y y Javier Reboredo (2026)
Con motivo del 50 aniversario de su fundación, este corto documental de apenas 60 minutos de duración realiza un emotivo homenaje a la banda y al único miembro vivo en el momento del rodaje, Eduardo Rodríguez Rdoway (fallecido este pasado septiembre). Con Eduardo como hilo conductor recreando lugares esenciales en la historia de la banda mientras charla con invitados de lujo que reflexionan sobre la importancia de su banda. Así, vemos como Kiko Veneno le va acompañando por las calles sevillanas, pero también vemos como van apareciendo artistas de la talla de Annie B Sweet, Mercedes Ferrer, Nat Simons o los Derby Motoreta's Burrito Kachimba, entre muchos otros, interpretando el cancionero del legendario trío. No faltan tampoco voces relevantes de la música como Miguel Ríos, Bunbury o José Mercé quienes nos recuerdan la trascendencia de Triana en la música española y cómo fueron pioneros al fusionar el rock (Pink Floyd o King Crimson se encontraban entre sus principales influencias) con el flamenco de su tierra natal. Por si fuera poco aparecen Ramiro el hijo del genial Jesús de la Rosa (teclista y principal compositor de la banda), Maria la hija del batería Juan José Palacios "tele" y un lozano Antonio García De Diego, no miembro de la banda pero que aportó su guitarra en los seis discos. Un documental y una banda imprescindible que merecen un análisis aparte.
A lo largo de los últimos años ha habido muchos documentales sobre la figura de David Bowie, por lo que antes de ver el documental nos preguntábamos qué podía aportarnos este film. Pues, una vez visto, podemos afirmar que es original y que a pesar de tener cierto desorden su premisa casa bastante con el personaje y con el artista. Y es que lejos de hacer una revisión ordenada de su biografía la película va dando saltos por distintas etapas de su carrera con esas reinvenciones y cambios de registro que tanto y tan bien marcaron su carrera. Por eso me parece un acierto que se centre en una de las épocas que más se omiten de su gloriosa carrera, los años noventa. Una época en la que tras los agitados ochenta con su figura estancada como estrella indiscutible, Bowie decidió formar Tin Machine para ser uno mas en la banda. Un proyecto que apenas duró dos discos y fue linchado por la crítica pero que merece revisar.
También nos muestra sus otros pasos por aquella década oscura para él como su incursión en la música electrónica y el drumb’ n bass de la mano de “Earthling” (1997) o la experiencia con la banda sonora para la serie “The Buddha Of Suburbia” (1993). Una década que daría paso a su resurrección artística con su presencia en el festival de Glastonbury del año 2.000 en la que recuperó sus canciones históricas y no solo reconectó con su pasado si no también con público y crítica. Aunque también hay vueltas por el pasado como el último concierto de la gira de Ziggy Stardust en julio de 1973 en el Hammersmith Odeon de Londres, o su etapa con el Plastic Soul, aunque si se omiten otras etapas cruciales como puede ser su época berlinesa. Quizás ese es el principal defecto del documental, el por qué se eligen unas etapas y no otras. En cambio si que vemos retratado ese “acto final” que da el título con un repaso emotivo de la grabación de su canto del cisne “Black Star” de 2016 con el que abandonó este mundo.
Entre medio, las imágenes de sus actuaciones, de sus entrevistas, pero también de algunos de sus colaboradores mas relevantes como Toni Visconti o los guitarristas Earl Slik (de la gira Reality Tour) y Reeves Gabrels (compañero en Tin Machine), junto con otros nombres como Rick Wakeman, Moby, Goldie o su biógrafo Dylan Jones. Todos ellos nos ayudan a desgranar, en parte, una figura tan compleja como fundamental en la música de nuestro tiempo.
Fugs Film!, de Chuck Smith (2025)
Interesante documental de esta banda bastante desconocida que navegó en la contracultura de los años sesenta enfrentándose a los poderes de los EEUU y la moral imperante del stablishment con altas dosis de humor, combatividad y originalidad. El documental llega cargado de imágenes oníricas, psicodelia e irreverencia para narrar la infrahistoria de esta formación a descubrir. Hablamos de los Fugs, una banda surgida de una librería del East Village neoyorquino con la vocación de dotar de contenido literario a la música rock (o eso nos dice Ed Sanders). A lo largo del metraje vemos como sus protagonistas narran la historia de primera voz, así las entrevistas con Ed Sanders, Ken Weather, Peter Stampfel y la bajista transgénero Jackie Anderson (para entonces se llamaba John) van recordando pasajes de sus intensas historias personales como de la historia de los Fugs . Hay presencia también de cortes de gente como Alan Ginsberg pero también de fans que recuerdan con emoción sus conciertos y su música.
Es la historia de una banda que logró interesar a los Steephenwolf, al mismísimo Paul McCartney cuando le pusieron su disco - llegando incluso en una ocasión a firmar a un fan como Tuli Kupfeberg, miembro y compositor de los Fugs-, o a Bob Dylan quien les elogió en una entrevista por la radio, siendo además influencia directa en la música de Patti Smith.
Un interesante relato de una banda de culto y de su lucha para la liberación en contra la hipocresía a través de una música ecléctica llena de influencias y unas letras subversivas y provocativas que tanto podían denunciar la guerra del Vietnam y atacar a la CIA, como podían describir escenas escatológicas y sexuales, o abogar a favor del consumo de las drogas, o a la fin, hacer apología de lo políticamente incorrecto.
PREMIADOS DE LA 24ª EDICIÓN DEL FESTIVAL IN-EDIT BARCELONA:
Mejor Largometraje Documental Musical Internacional: Broken English, de Jane Pollard e Iain Forsyth.
Mención honorífica: Celtic Utopia, de Lars Lovén y Dennis Harvey.
Mejor Largometraje Documental Musical Nacional: Kiro, de María Yáñez.
Mejor Cortometraje Internacional: Is That All There Is?, de Kelli Miller.
Mejor Cortometraje Nacional: El Perla, de Marta Busquets López.
Premio APOLO al Mejor Vídeo Musical: Em torno boig (de Triquell), dirigido por Dardo Sedante.




