Joe Eceiza: “Mejor perder que Huir”

Cualquier aficionado al rock madrileño que se precie sabe a ciencia cierta que si hay un barrio en nuestra ciudad que ostente el título de tener más músicos en la relación entre habitantes y metros cuadrados, ese no es otro que la Alameda de Osuna

Cuna de bandas tan dispares como Buenas Noches Rose, Le Punk, Garaje Jack y Pereza, entre otras, y de una cada vez más prolífera cantera de solistas entre los que destacan nombres como los de Alfa, Rubén Pozo y Leiva, artistas surgidos de las cenizas de algunas de las formaciones citadas anteriormente, que en los últimos años se han especializado en facturar discos repletos de grandes canciones. 

Es en ese ámbito de acción tan concreto donde debemos englobar a Joe Eceiza, otro activo miembro del selecto club de jóvenes-veteranos de la Alameda, ex – miembro de Perros de Paja y de los ya mencionados Le Punk y habitual guitarrista en las presentaciones con banda de Rubén Pozo, quien por fin ha decidido dar el paso de editar su primera obra, “Mejor perder que Huir”, un interesante título de apenas cuatro palabras que encierran dentro de sí toda una declaración de intenciones. 

Un disco que cayó en nuestro poder semanas atrás sin ser esperado, mediante una presentación de lo más espartana, pero acompañado de una hoja, escrita del propio puño y letra de Joe, en la que nos venía a decir que aquellas eran “sus canciones y que esperaba que pudiéramos disfrutarlas”, despidiéndose hasta nueva orden con un caluroso abrazo del que fuimos participes en el mismo instante en que leímos aquellas emotivas palabras. 

Ni que decir tiene que ese caballeroso gesto logró hablarnos a las mil maravillas de la persona que se esconde tras el artista, sin embargo tampoco es menos cierto que la admiración por el músico llegó algo más tarde, justo en el momento en que nos dimos cuenta de que las composiciones de este “Mejor perder que Huir” supuraban un rock and roll de aspecto sutil, tan capaz de sonar canalla como de hacerlo descorazonador, en el que la sinceridad no dejaba hueco para trampa alguna. 

Y es que no mentiremos a nadie si decimos que secundado en el estudio por un elenco envidiable, entre los invitados destaca la presencia de nombres como los de Pablo Galiano, Garaje Jack o Héctor Tuya, y bajo la impecable producción de Leiva, Joe Eceiza ha grabado uno de esos discos de rock de autor mayúsculos en el que con la vista puesta en los sonidos cercanos al rock hay tiempo para mostrar distintas cartas de una más que interesante baraja que nos le muestran noctámbulo y taciturno, y a la vez cercano y arrebatador. 

Algo que se atestigua con tan solo escuchar el arranque repleto de swing que representa “No Moriré”, su estimulante continuación en “La Reina del Drama”, donde Joe se calza a la perfección un traje que por momentos le emparenta con Coque Malla en un duelo mano a mano con Tuli, quien aporta una más que impresionantes líneas de saxofón, y el aire reposado que emana de ese juego carnal que nos muestra en “El Día de tu Boda” y de la desnudez de “No están Aquí”. 

Quizás el momento más emotivo de todo el álbum venga representado por “Dejé de Ser” donde Laura Rubio y Joe, secundados por Garaje Jack y Héctor Tuya como banda de acompañamiento, se marcan un mano a mano de antología, perfecto anticipo a ese vacile en toda regla que es “La Vecinita”, donde sobrevuela el fantasma de Los Ronaldos y los Stones; y a la despedida que representan “La Noche”, cercana por concepto a Los Rodríguez de “Tú me estás atrapando otra Vez”, y “Martina”, un inmejorable corte instrumental que deja en el paladar la sensación de que este “Mejor perder que Huir” de apenas ocho cortes sabe a muy poco. 

Con su primer trabajo Joe Eceiza logra postularse como una de las grandes esperanzas blancas de nuestro rock de autor, un género que en nuestro país goza de una inmejorable salud y al que la frágil rotundidad de las canciones del músico madrileño no hará sino engrandecer un poco más. 

Por: Javier González/javi@elgiradiscos.com