Por: Txema Mañeru.
Llevo gozando de todos y cada uno de los discos de estos australianos casi una década, aunque lleven más de dos en activo, y todos me han parecido deliciosos si te gusta el mejor power-pop y el pop atemporal, en general. Este “Baby Moon” (Rock Indiana) vuelve a ser una delicia y por eso hasta lo han regalado en la infalible Ruta 66 al suscribirte a la mejor revista de rock’n’roll del país. Se habían tomado un tiempo de relax o de descanso y la verdad es que suenan con las pilas totalmente recargadas. Así nos hablan entre sus letras de paternidad, pero también de nostalgia y de perdidas.
¡Vaya melodía y voces puro Weezer, y algo hasta Green Day en el potente y guitarrero arranque con "Always Gonna Be That Girl"! El amor sigue siendo uno de sus temas clave y lo demuestran con la tierna y romántica, pero muy power-pop y potente en su melodía y coros, "She Still Loves Me". La verdad es que los escuchas y te lo crees. Canta Kate en "The Things I Did Before’, una joyita que recuerda a los girl-groups de los 60 y bandas como Shangri-las o Dixie Cups, mientras que "Deadbeat Dad" es un precioso y melódico tema lento que te puede recordar a los mejores Posies o Fountains Of Wayne. Otra vez con esos coros celestiales y guitarras de doce cuerdas al estilo de The Byrds.
"Lola" es un precioso tema acústico que recuerda al más desnudo Elvis Costello, más que al tema de igual título de los Kinks, y hasta al Albert Hammond que comenzó cantando en inglés (quizás por esa frágil, pero preciosa voz). Cierra la cara A "I Won’t Turn Away", el tema más largo del disco, aunque se quede en los 4 minutos y medio. Otra gran melodía y magníficos coros con un estribillo de tonos épicos sobre una apabullante sección de ritmo casi en plan Oasis.
La cara B la abre una "Sad Today" que suena más melancólica que realmente triste, pero con mucha energía a la vez y que, a mí, me ha recordado a algunas de las mejores melodías de Easybeats. Otra vez Kate canta con garra y pasión, con muy buenos momentos para los cuidados coros combinados con buenos fraseos a los teclados. "End Of The World" es otro buen tema melódico que no tiene nada que ver con el de los R.E.M. Vuelve a bordarlo la voz femenina en el espectacular y romántico "Not Ready To Give Up", con su estribillo a varias voces realmente enternecedor y más guitarras de 12 cuerdas y cálido órgano final protagonista. Sigue otra tierna joya lenta cantada ahora por él que se titula "Better Me" y que de nuevo recuerda a Posies, They Might Be Giants o los más tiernos Gigolo Aunts.
"Sound Asleep" es otro estupendo y romántico tema lento con otro estribillo que se te va clavando y con esos habituales y muy logrados coros. Como en otros muchos temas, además de esas finas guitarras, y algún logrado punteo, también destacan unos teclados que mecen otra especial melodía. El disco no podía acabar más que con su particular "The Long Goodbye", otro tema contagioso, espacioso y que es una especie de himno que finaliza con tiernas guitarras acústicas. Ojalá se puedan dar una vuelta por aquí con estas estupendas canciones.



