Por: J.J. Caballero.
Veinticinco años de carrera dan para mucho, y máxime si tenemos en cuenta que a esa ilustre efeméride habría que sumarle unos cuantos años más de bagaje como miembro y parte fundamental de una banda igual de infravalorada, aunque últimamente reivindicada en su justa medida. Los méritos acumulados por el bueno de Steven Munar son muchos y variados, ya que este británico de cuna y mallorquín de adopción siempre se ha caracterizado por la discreción, virtud esencial para la grandeza, con la que publica periódicamente sus colecciones de canciones, y por el riguroso control de calidad que les aplica. En concreto, para el disco que hizo en 2024 y que tituló “Family” tenía pensado un extra en forma de directo, por si ya no hubiera bastante con el que probablemente sea su trabajo más refinado hasta el momento. Ahora, escuchando los once cortes del vinilo, la justificación está más que clara.
En su referida banda de origen, The Tea Servants, ya apuntaba las diversas direcciones por las que transitaría su carrera al margen del proyecto grupal. Pop de afiliación British –nobleza obliga- impulsado por una brisa de rock mediterráneo y las imprescindibles gotas de folk cálido, siempre con la contemporaneidad como base.
Apartando cualquier sombra de nostalgia, aunque se le note cierta tendencia a los sonidos analógicos, la banda que le acompaña en los últimos años, The Miracle Band, con un total de diez músicos sobre el escenario, muestra sobradas capacidades para hacerse cargo de un repertorio fundamentado en el contenido del citado y hasta ahora último trabajo de estudio. Tan sólo la inédita “Have I ever told you”, elegante y medida, aporta la novedad necesaria en un recorrido que se detiene en las virtudes de canciones melancólicas como “Disappear”, en la que se cuela la vibración del mejor Nick Cave, impulsadas por emociones dispersas como “Break the rules” o simplemente monumentales como la magnífica “Berlin”.
El despliegue acústico es a veces abrumador e inundado de delicadeza, y así suena en “Hear me calling you”, una de las grandes melodías alumbradas por el autor, o con los chispazos de soul clásico que atraviesan la impecable “Spark of life” y el ramalazo country de la robusta “Better move on”. Un catálogo perfectamente asumible para músico y audiencia, y mucho más expansivo cuando se ejecuta en un escenario tan apto para el despliegue como el del Centre Artesà Tradicionàrius de Barcelona.
Un regalo, en definitiva, que Munar necesitaba hacernos a quienes hemos seguido y apreciado su trayectoria casi desde el principio. Habrá más y tal vez mejores ocasiones para dejar constancia con una retrospectiva más amplia del sonido de sus canciones en directo, pero de momento esta es una muy especial de la que debe (y debemos) sentirnos orgullosos. Es el encanto de las pequeñas cosas que son en verdad las más grandes.



