Por: Txema Mañeru.
El que me conozca un poco, o el que acostumbre a leerme, sabrá que el rock’n’roll australiano es una de mis mayores debilidades. Bueno, algo que debiera serlo para todos los que gustan de ese estilo en sus gamas más salvajes y afiladas. No es necesario soltar nombres ahora, pero seguro que surgirán cuando vayamos hablando de este inesperado regreso (al menos para mí) de los injustamente olvidados y relegados Sacred Cowboys.
Se formaron en los años 80 en Melbourne poco después de que hubieran nacido allí referentes claros para ellos como Boys Next Door/The Birhtday Party (Nick Cave), Crime & The City Solution o These Inmortal Souls. Liderados siempre por la recia voz de Garry Gray, pero muy bien secundado por el gran guitarrista Mark Ferrie, yo los conocí, gracias a Bang! Records, a comienzos de 2007 con el fabuloso “Cold Harvest”. Por esa época el sello de Santurtzi nos trajo también a otras grandes bandas australianas, con las que hicieron piña, como Kill Devil Hills, The Drones, Black Pony Express, Brian Henry Hooper, Bored! o The Bakelite Age. Por aquella época estaban en la formación el legendario Spencer P. Jones (Beasts Of Bourbon), Penny Ikinger (Kim Salmon) y Terry Doolan. En aquel trabajo nos acordamos de los aires pantanosos de los citados Beasts Of Bourbon, pero también de luminarias del rock clásico como Lou Reed, The Doors o The Stooges, en sus momentos más enrabietados. Además, dando otra nueva prueba de su buen gusto musical, se marcaron una excelente versión del "Bangkok" del gran Alex Chilton.
Creo que poco después sacaron algún disco recopilatorio con grabaciones de sus comienzos, pero lo dejaron cuando estaban en su mejor momento. El caso es que ahora han regresado (al menos yo no he escuchado nada nuevo de ellos en estas casi dos décadas) y se han marcado este, más que disfrutable, “In The Manifesto” (Torn & Frayed / Beast Records). Al frente siguen Gray y Ferrie y esta vez se han rodeado de buenos músicos de prestigio (con especial mención para Timothy Deane, que ejerce de productor con junto al dúo fundador, y que toca montón de guitarras, diferentes teclados, como Hammond, Wurlitzer y Farfisa, y hasta mete logrados coros) y, además, han decidido girar este verano entre nosotros en unos conciertos que prometen ser inolvidables. Sobre todo para los amantes de ese loado rock’n’roll australiano.
Una especie de “decíamos ayer” que se abre con una "Said The Spirit" que nos trae a la mente los mejores momentos de los Beasts Of Bourbon, pero también con aires clásicos a los mejores Rolling Stones. Un tema con gancho, estribillo atractivo y buenos punteos de Ferrie. Siguen con "Kool Aid On The Rocks" y esta vez nos sale mencionar a formaciones de su país como The Saints, Radio Birdman, y de nuevo esos riffs de guitarra se emparentan con el gancho del mismísimo Keith Richards. Me encantan los tonos country de "Piece Of Eight", algo que también bordaban los Beasts Of Bourbon, sobre todo en los ochenta. Todo regado de estupendos coros, una vez más, sobre todo en este tema por parte del destacado Damian FitzGerald que toca varios instrumentos incluido el saxo. "Failsafe" es un lento marca de la casa, un poco al estilo de los que hacían también sus paisanos de Kill Devil Hills. "Matador", por su parte, es un blues pausado, realmente matador y pantanoso con reminiscencias a los seminales The Gun Club (Jeffrey Lee Pierce), que alargan su herencia para acerrar la primera cara con un cenagoso lento titulado "Split".
La cara B vuelve a comenzar más “ligerita” con un "Ambient Brain" de nuevo al estilo de los más desenfadados Rolling Stones con mucha chulería y buen estribillo para corear, además del destacado piano de Timothy Deane. Se vuelven a poner muy australianos, eléctricos y desquiciados en una "Cosmic Circus Escapees" que hubieran podido firmar los Drones (ahora más salvajes como Tropical Fuck Storm). Con "Dream Catcher In The Rye" llegan al punto más álgido del disco. Se trata de otro genial lento marca de la casa con guapos diálogos entre la eléctrica y la slide guitar deudora del mejor Mick Taylor. Una preciosidad con trabajados coros, una vez más. Ahí llega el momento para un claro single como "The Psychedelic Shooter", en la que combinan momentos más relajados con otros repletos de garra eléctrica. A mí, en este caso me han venido a la mente otros paisanos suyos tan destacados como los injustamente olvidados Died Pretty y hasta Hugo Race (que estuvo un tiempo en los Bad Seeds de Nick Cave). En "Blast Radius Blues" destaca una cuidada guitarra acústica a la que luego se le suman momentos más tenebrosos y nuevos riffs afilados. Finalizan con la onírica "Zero Gravity", con más cuidadas guitarras acústicas y logrados coros que nos llevan a recordar a los primeros R.E.M. Eso también es algo nada fácil de lograr.
Mucha atención también a las cuidadas letras de Gray presentes en el disco, y aunque de momento tienen fecha para presentarlo aquí en Montblanc (Tarragona) el 8 de agosto, están disponibles para sumar más citas, y estaría muy bien que alguna sala más se animara y contactara en www.soulblonding.com , ya que son unos grandes fans de las mejores bandas australianas de hoy y de siempre.



