Por: Àlex Guimerà.
Tres décadas después de que una joven Eneida Fever decidiera transformar sus madrugadas en un refugio para los seguidores del universo "Sixties", The Magic in The Air Club vuelve a demostrar por que es una pieza imprescindible en el mapa sentimental de la Barcelona musical. Lo que empezó una noche de otoño de 1996 en la legendaria Sala Magic del Born se convirtió a lo largo de más de diez años en una auténtica trinchera sonora y plural. Por el escenario y la cabina de DJ pasaron nombres internacionales como Bronco Bullfrog, The Woggles o Frank Popp, además de bandas y figuras nacionales indispensables como Sidonie, Elephant Band o miembros de Los Flechazos y Rinôçérôse. Un cruce de caminos donde convivieron en perfecta armonía el soul, la psicodelia, el beat, el funk y el pop más aperturista, siempre con la mirada puesta en la década de los sesenta.
Ahora, para conmemorar este 30 aniversario tan especial, el club desvela una programación a la altura de su legado. La celebración arrancará el viernes 16 de octubre, con una Warm-Up Party de entrada gratuita en Casa Sidral. Esta primera cita estará amenizada por las sesiones de verdaderos veteranos y DJs vinculados a aquella movida, como Tormento, DJ Leperico y Adrià Gual, ideales para ir calentando motores. El plato fuerte llegará el sábado 17 de octubre en la Sala Upload. Para esta segunda jornada ya se habían anunciado la presencia de los franceses The Falken's Maze junto a Los Retrovisores, y justo se acaba de confirmar la tercera banda que no podía ser otra que los mismísimos Sidonie. Además, la velada contará con una alineación de DJs estelar encabezada por figuras de la talla de Eddie Piller (Acid Jazz Records), Roch "Da Mod" Vidal, Miguel Velacoracho, Carles Armengol, Belle de Jour y, por supuesto, los DJs originales de la casa: Edu Domingo, Marc Argenter y la propia Eneida Fever.
Un buen motivo para charlar con su impulsora, Eneida Fever, con quien echamos la vista atrás para recordar cómo nació este hito del underground barcelonés y repasar la historia de un espacio que no solo creó clubbing, sino una auténtica comunidad.
Tenías apenas 19 años cuando impulsaste Magic in the Air. ¿Qué te llevó en 1996 y a esa edad tan joven a crear un espacio dedicado a los sonidos de los años 60 en plena década de los 90?
Eneida Fever: Empecé porque mi hermano mayor, que me lleva ocho años, era mod y escuchaba muchísima música. En casa me machacaba mucho con eso, así que desde muy pequeña me empezaron a gustar los años 60; escuchaba sus discos y leía sus fanzines. A partir de los 16 años empecé a ir a Barcelona y me escribía con otro mod de allí, Alberto Valle, que también hacía un fanzine. A raíz de esto encontré a mi grupo de gente más afín. Yo soy de Sant Cugat y allí lógicamente no existían los mods, así que tenías que ir a la gran ciudad a buscar a tu gente.
Empezamos a ir a fiestas y a conciertos, sobre todo a la Sala Magic, que era el lugar del circuito por donde pasaban todas las bandas Sixties. Cuando acababan los conciertos, la música de la sala pasaba a ser de los 70. Aunque el corte no era tan bestia, te quedabas con ganas de seguir la fiesta. Recuerdo haber ido con mi pequeña maletita de singles a pedirle al DJ si podía poner tres o cuatro temas. Hasta que al final me lo planteé en serio, fui a hablar con Javi de la Sala Magic y le dije: "Mira, me llamo Eneida, tengo esto en mente: quiero hacer una sesión una vez al mes, traer una banda de fuera o nacional y luego pinchar". Me vio tan jovencita y con tanto morro que apostó por mí. Me dio un sábado al mes con la condición de "tú taquilla, yo barra". Así de fácil fue. En octubre acababa de cumplir los 19 años, la verdad es que viéndolo ahora es bastante impresionante.
¿Cómo recuerdas la escena nocturna general de Barcelona a mediados de los 90? ¿Veías un vacío claro?
Eneida Fever: No, la verdad es que había una evolución tremenda. Cada fin de semana teníamos actividades: si no eran fiestas, eran conciertos. Nos movíamos muchísimo y dentro del circuito mod todo el mundo estaba informado de lo que se hacía. Además, coincidió con la época del britpop, por lo que se mezclaba la gente que escuchaba pop actual muy ligado a los 60 con los de la escena tradicional. Luego empezó la época del clubbing en Barcelona; recuerdo que cuando acabábamos el Magic in the Air nos íbamos al Nitsa a bailar tecno. Había mucho compañerismo entre las distintas escenas. Hacíamos la ruta: CBGB, Magic, Apolo, New York... Había muchísima actividad, cada fin de semana era salir.
El nombre del club viene de la Sala Magic, pero ¿recuerdas cuándo se te ocurrió la idea concreta del nombre?
Eneida Fever: Quería que la palabra Magic estuviese porque era el nombre de la sala, pero que a la vez se relacionara con los años 60. El nombre viene por la canción Magic in the Air del grupo The Attack. De hecho, ahora que Munster Records/Groovie Records celebra su aniversario, ha reeditado esa canción en single y en la fiesta vamos a sortear tres copias.
Justo te iba a preguntar si había alguna canción o grupo que fuera el símbolo del espíritu del club...
Eneida Fever: ¡Pues ya la tienes! The Attack y su Magic in the Air.
El club ha sido un referente de los sonidos mod, garage, soul y psicodelia de los 60. ¿Hubo alguna evolución en la selección musical a lo largo de los años sin perder la esencia?
Eneida Fever: Sí, de vez en cuando metíamos canciones de la época moderna. Habíamos pinchado a Kula Shaker, algo de Stone Roses o el remix superpsicodélico de Kelly's Heroes de Black Grape. Mezclábamos música actual con los años 60. Creo que parte del éxito del Magic in the Air fue no limitarnos a canciones antiguas, sino dar esas pinceladas modernas y mezclar estilos. No éramos un club exclusivamente de garage; también poníamos discos de soul o northern soul. Íbamos jugando con todo.
Tras años de noches pinchadas y conciertos, ¿cuál es el recuerdo más surrealista o emotivo que guardas?
Eneida Fever: Recuerdo una vez que volvía en verano para la primera fiesta de septiembre y la banda contratada me dejó colgada a última hora. Tuve que buscar sustituto a toda prisa y llamé a Marc de Sidonie, que en esa época eran un cuarteto y hacían psicodelia densa. Aceptaron superrápido. Hice un cartel nuevo con una foto de George Harrison haciendo un gesto y Marc estaba felicísimo. Lo recuerdo con mucho cariño.
Otro momento fue cuando trajimos a Bronco Bullfrog, una banda inglesa. Hicimos un sold out absoluto. Hice algo que ningún promotor hace: darles más dinero del pactado porque pensé que se lo merecían. El mánager se quedó flipando. Javi, el del Magic, me dijo: "Esto no se hace, los acuerdos son acuerdos", pero yo me quedé muy satisfecha. Había sido un éxito y la banda era parte de ello.
Muchos clubes nocturnos son efímeros, pero el vuestro ha creado una comunidad entre distintas generaciones. ¿Cuál crees que es el verdadero impacto de Magic in the Air?
Eneida Fever: El impacto fue esa mezcla de estilos que abarcó a un público más amplio. Además, la gente ligada a la escena mod/sixties de esa época luego ha seguido en la industria musical haciendo cosas muy potentes. Por ejemplo Xoel López comenzó con nosotros tocando con su segunda banda Elephant Band, o la periodista de El País Mònica escudero quien había pinchado allí. Los de Sidonie venían al Magic in the Air, los Dorian venían, Dani Poveda (director del Vida Festival) venía y tocó allí, Robert Grima (director de Live Nation) o César Andión (que fue mánager de Deluxe). La gente que salimos de esa escena hemos aportado un sentido crítico muy enriquecedor a la industria. Magic in the Air unió a gente de distintas escenas, desde el britpop hasta la electrónica.
Al margen del impacto en Barcelona, ¿crees que ayudó a tender puentes culturales a nivel internacional o con otras ciudades?
Eneida Fever: Sí. Yo hacía un fanzine en inglés llamado Fever (de ahí mi apodo, Eneida Fever) y lo enviaba por toda Europa. Mi misión era informar fuera de nuestras fronteras sobre lo que pasaba aquí: festivales, lanzamientos, conciertos, catálogos. Fui de las primeras en salir a pinchar fuera en una época en la que la gente no viajaba tanto porque ir a Londres era carísimo. También vendía casetes en festivales internacionales; hacía unas llamadas Olé Tapes, con temas de grupos españoles de los 60, y en los festivales de Italia se vendían como churros.
Eneida Fever: Lo del sello realmente no va tan ligado al club, sino a la agencia Fever Productions. Veíamos que teníamos bandas a las que hacíamos la promo pero no tenían respaldo discográfico. Por eso, junto con Pablo, creamos el sello. Le puse el nombre Magic in the Air simplemente porque me encantaba cómo sonaba, pero funcionaba de manera independiente al club.
Para la celebración del 30 aniversario habéis preparado eventos en salas como Upload y Casa Sidral. ¿Cómo habéis concebido la programación?
Eneida Fever: Quería que hubiese una conexión entre lo que fue el club y la actualidad. Por eso he traído bandas como Los Retrovisores, que son de la generación posterior y no vivieron el club porque eran niños. Me hacía ilusión esa conexión con bandas que podrían haber tocado en el Magic in the Air pero que en su día no existían. Además, ¡Laura, la nueva saxofonista de Los Retrovisores, nació en el 96!
En cuanto a DJs, quería a gente mítica que pinchó en el club, como Eddie Piller (capo de Acid Jazz Records), que es el DJ de fuera que más veces pinchó allí, o Miguel Vera Colacho de Madrid. Y a la vez, invitar a gente que nunca pinchó en la época, como Tatiana (Belle de Jour), para hacerlos partícipes.
Cuando llegue el día del evento, ¿qué sentirá la Eneida de hoy al reencontrarse con toda esa gente?
Eneida Fever: Estoy muy emocionada. Antes no me ponía nerviosa al organizar las fiestas, pero ahora es un formato más grande con muchas bandas y DJs, así que hay mucho trabajo de producción. Es un reencuentro para celebrar lo bien que lo pasamos. En el 96 no había móviles ni internet tal como lo conocemos hoy; trabajábamos con otra ilusión y quiero revivir eso. Vendrá gente de fuera de Barcelona y de España. ¡De hecho, hoy me llegan las camisetas del aniversario!
Cumplir tres décadas es un hito.
¿Tenéis pensado darle algún tipo de continuidad al club o se quedará en citas puntuales?
Eneida Fever: El club como tal duró unos 10 años, aunque ha dejado una marca muy profunda. Mucha gente me propone darle continuidad ahora con el 30 aniversario, pero creo que es mejor mantener ese buen recuerdo y cerrarlo aquí. Quizá hagamos un 35 o un 40 aniversario... ¡si llegamos vivos!
Por último, si pudieras dedicarle unas palabras a la gente que pisó la pista de baile a lo largo de esos años, ¿qué les dirías?
Eneida Fever: Les diría que muchísimas gracias por todo el apoyo y el cariño. Al anunciar esta fiesta me he dado cuenta del impacto que tuvieron aquellas noches en tanta gente. Pasaron infinidad de DJs y bandas fantásticas, pero nada habría sido posible sin el público. Esta fiesta es un homenaje a todos ellos y a lo que construimos juntos. Me hace muchísima ilusión volver a verlos a todos en la pista.
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