Temples: “Bliss”


Por: Àlex Guimerà. 

Temples irrumpieron con fuerza hace más de diez años con el genial "Suns Structures" (2014), un álbum del que han hecho disco de remezclas, edición especial y gira de décimo aniversario. Una especie de alargamiento del chicle del disco que les situó en el panorama de la música indie. Sin embargo, hay que reivindicar a la banda más allá de su debut ya que han logrado hilvanar una carrera llena de aciertos, inteligente y ciertamente coherente. 

James Bagshaw ha liderado -y mantenido intacta con la excepción del batería Sam Toms- una formación que ya de inicio no quiso estancarse para virar hacia el rock psicodélico de sintetizadores ("Volcano", 2017);  recuperar el protagonismo y la espontaneidad de las guitarras ("Hot Motion", 2019) y acabar dando protagonismo a una producción dirigida por el hijísimo Sean Lennon ("Exotico", 2023). El resultado global es un póker muy interesante de álbumes cargados de buenas melodías, matices sonoros y una emotividad de esas que llegan. Además, y a pesar de tener su fiel legión de seguidores, nunca han traspasado el umbral que separa el mundo indie del mundo mainstream como otras bandas de su generación (se me ocurren los Tame Impala, por ejemplo), para seguir su propia senda. 

Un camino que ahora les lleva hacia un nuevo punto de inflexión en su discografía con el nuevo "Bliss", con el que abren las puertas de lleno hacia las texturas electrónicas y hacia la música de baile de los 90 sin perder el ojo en la psicodelia. A diferencia de su álbum anterior, donde viajaron a EE. UU, para el nuevo material han recuperado la dinámica de trabajo independiente y analógica de sus primeros trabajos en los que han intercambiado ideas y maquetas para posteriormente ponerlas en común con su propio equipo técnico (como un viejo sampler que adquirió James). 

Para los puristas de la psicodelia les aconsejo que no se resistan y se dejen atrapar de lleno por este álbum desde la melodía arábiga de "Jet Stream Heart", una pieza pegadiza destinada a dar el pelotazo en los festivales veraniegos. También con esa especie de coro gregoriano que abre una "Revelations" en la que los ecos africanos esta vez se entremezclan con samplers dance e incluso de italo-disco. O con "Megalizh" con la que descubrirán una línea de bajo que marca un tempo interrumpido por un riff sampleado y por esa afinada voz de Bagshaw que se impone deliciosamente a lo largo de todo el álbum. Unas cuatro cuerdas que de igual modo indican el camino en "Glimmer", otra suculenta pieza llena de flow que bebe de la new wave mas experimental. Aunque nadie se pierda las cajas de ritmos, los reberbs y las distorsiones dance de "Vendetta", ya que presentan una locura evasiva de 4 minutos y medio no apto para los más rockeros. Para aquellos que quieran seguir bailando no dejen pasar "Horizon" con sus teclados synth-pop y sus baterías sincopadas. Y por si alguien no había perdido la cabeza aún, "Waitiong On The Echos" con sus fabulosos teclados y juegos de voces. Para terminar que mejor que relajarse con una "Fantasy Realm" que nos sumerge en una atmósfera ensoñadora. 

Cierto es que los de Kettering han abandonado del todo el enfoque puramente guitarrero de sus entregas anteriores, y que lo han hecho para indagar de lleno en la cultura rave, el electro-pop y la electrónica noventera, pero también es cierto nos han dejado claro que mantienen intacto su inconfundible ADN melódico que es lo que, al fin y al cabo, da personalidad a una banda y la distingue de las demás. 

 Os recordamos que Temples pasarán en noviembre por nuestro país en las siguientes fechas y salas : 17 de noviembre – Teatro Eslava (Momentos Alhambra) , MADRID; 18 de noviembre – Sala López , ZARAGOZA; 19 de noviembre – Sala Aliatar , GRANADA; 20 de noviembre – Sala X , SEVILLA; 21 de noviembre – Antioxidante,   MURCIA; 22 de noviembre – Paral.lel 62, BARCELONA.