Trajano! quiere hacer justicia

La verdad es que no termino de entender las etiquetas y el tema de las escenas me parece bastante enrevesado”. Habla Lois Brea, cantante y guitarrista de Trajano! Con cierta pereza y aburrimiento se refiere a la clasificación musical que ejercen los medios especializados casi como si fuera una realidad paralela. La banda, forma parte de la escena denominada como post punk y son –junto con Juventud Juché, Somos la herencia o Fuckaine- una bofetada de modernidad que se ha deshecho de la veneración a la pose para centrarse en tocar: “La escena no está tan conectada como tratan de vendernos. Creo que la crítica tiende a generar muchos puentes de conexión entre grupos por zonas y por momentos. Los grupos que se han nombrado, me gustan mucho pero yo no encuentro nada de Trajano! en Juventud Juché y tampoco creo que ellos encuentren nada en nosotros. Son grupos que nos encantan y nos parece fascinante que se esté haciendo tan buena música en la capital. En los últimos cinco años ha habido una explosión de bandas y creo que eso es súper enriquecedor porque siempre va a haber alguien dispuesto a tocar y con quien poder hacer un bolo. Cuando nosotros empezamos daba la impresión de que había pocos grupos en Madrid.”. 


El grupo -formado también por Carlos Mun, Juan Cea y Álvaro Naive- acaba de lanzar su primer álbum Antropología (Marxophone, 2014): “En realidad, el nombre viene de un tema recurrente en todas nuestras canciones: el rito como práctica al margen de la religión. Esta idea se manifiesta en canciones como Jaguar o Sánscrito. Para el diseño de la portada, hicimos 10 o 12 opciones con sus títulos correspondientes. Creo que no hay ningún disco en la historia que tenga más posibilidades que este. Pero al final creo que hemos acertado”. El LP, se desmarca ligeramente del sonido de su EP Terror en el planetario –más desenfadado y sin tanta interpretación gutural- para presentar una producción más sobria: “Creo que un disco debe tener algo más de complejidad que un EP y nosotros teníamos ganas de preparar un sonido muy construido y muy pensado, adulto. Incluso, te puedo decir que hay sonidos que no he identificado en ninguna otra producción. Este es el disco que, exactamente, teníamos en mente hacer. Estamos contentos con lo que hemos conseguido”. 

La grabación del disco transcurrió entre Nueva York y Madrid. La banda se desplazó hasta el estudio Rubber Tracks -ubicado en el barrio hipster por excelencia, Williamsburg - como premio por ganar el concurso Make Noise, patrocinado por Converse. Aaron Bastinelli, contratado por la marca de calzado, fue el productor de seis de los ocho temas que integran el álbum: “Fue una suerte poder trabajar con Bastinelli. Es interesante comprobar que sigue habiendo mucha diferencia en la manera de trabajar, por lo menos en las artes, de cada país. Si haces una producción con alguien de fuera que no tiene mucha idea de las escenas de aquí, hay dos posibilidades: que se vaya de madre o que salgan cosas interesantes. Y a nosotros nos ha sucedido lo segundo. Trabajar con gente que no piensa de la misma manera que nosotros me parece muy interesante.” Además, Brea confiesa que han regresado empapados de una disciplina de trabajo: “Los americanos son más profesionales que los españoles. Partamos de la base que nosotros tampoco hemos pasado por mil estudios. Bien. Pero una vez dicho esto, hemos visto que están desde primera hora en el estudio y comen mientras trabajan”. Las otras dos canciones del disco fueron grabadas en Madrid, junto a David Kano

Trajano! se ha ido ganando al público en cada concierto. Han tocado en la difunta sala Nasti, en Costello o en la Wurllitzer. También, en el festival SOS 4.8 y en el Veral. Su seguridad encima del escenario viene dada porque, aunque hagan énfasis en su humildad, tienen un espíritu altanero: “La banda que te lleva de telonero espera que generes una respuesta en el público. Nos gusta enfrentarnos a quien no nos conoce o no nos viene a ver. Si lo hacemos bien nos los vamos a ganar y si lo hacemos mal, pues… ¡tampoco pasa nada! Entonces, partimos de esa tranquilidad. Y, a nosotros, nos pasa una cosa muy extraña: cuanto más grande y más importante es la fecha, mejor nos sale el concierto. O sea, si tocamos delante de dos millones de personas saldrá el concierto de nuestras vidas ¡Matemático!

Por: Mary Purple.
Foto: Virgili Jubero.