Beth Hart & Joe Bonamassa: “Black Coffee"

Por: Txema Mañeru

La primera unión de estos dos monstruos de la voz y la guitarra, respectivamente, tuvo lugar hace ya casi una década. Cuando escuché por primera vez su disco "Don’t Explain" ya imaginé que ese disco conjunto, entre la gran voz soul de Beth Hart y la fantástica guitarra todo-terreno de Joe Bonamassa, no iba a ser una excepción puntual. Hace un lustro sacaron otro, a ratos hermoso y en otros momentos contundente, "See Saw" que les valió ser nominados al Grammy

Ellos seguían a gusto haciendo canciones especiales para sus discos a dúo y, sobre todo, versionando con estilo y libertad las canciones de otros artistas a los que admiraban por separado o los dos a la vez. Así llegaron hace cuatro años a bordar un "Live In Amsterdam" que apareció en doble compacto, triple vinilo y en doble DVD con más de dos horas de actuación y unos extras la mar de jugosos en el segundo de los DVDs. Ahí primaban los clásicos del blues y del soul con temas muy bien llevados a su terreno de grandes como Tom Waits, Melody Gardot, Don Covay & Steve Cropper, Al Green, Billie Holiday, Buddy Miles, Al Kooper o la brutal "Something’s got a hold on me" de Etta James

Por muchos momentos formaban y forman una especie de Ike & Tina Turner del siglo XXI. De hecho Bonamassa siempre la ha descrito como un cruce perfecto entre Steve Marriot y Tina Turner. Joe es uno de los dioses actuales de la guitarra y es mucho más que un excepcional instrumentista de blues, aunque sea un devoto de Stevie Ray Vaughan y B.B. King. Beth ha cantado con Jeff Beck o Slash y el currículum de Bonamassa es ya inabarcable. Para todos estos discos han contado siempre con la producción del genial Kevin “The Caveman” Shirley, que al margen de ser el habitual productor de toda la ingente obra de Bonamassa  ha trabajado para Led Zeppelin, Black Crowes, Aerosmith, Rush o Iron Maiden. También en todos estos discos han contado con el respaldo del potente sello de blues Provogue, del grupo Mascot y con el respaldo aquí de Top Artist Promotion

Por cierto, desde el sello tienen organizado un comienzo de año de lo más animadito con su gira Rockin’ The Blues y con los lanzamientos de los nuevos discos de otros monstruos de la guitarra como Lance Lopez (Supersonic Blues Machine) o Michael Landau. Además llegarán lo nuevo del Koch Marshall Trio y el proyecto The Mutal Admiration Society en el que Sterling Ball, su hijo y John Ferraro cuentan con las colaboraciones de Steve Morse (Deep Purple), John Petrucci (Dream Theater), Steve Lukather (Toto), Steve Vai o Albert Lee. Para todos estos lanzamientos y mucho más tienes información puntual en www.topartistpromotion.com

Ahora es el momento de ensalzar como merece este nuevo "Black Coffee", que tiene todavía un sonido mucho más cercano al soul de lo habitual. De nuevo cuentan con un impresionante plantel de músicos entre los que destaca su ya habitual batería Anton Fig. A los imprescindible teclados esta otro común de Bonamassa y de Provogue como es Reese Wynans. Michael Rhodes está con su bajo y Rob McNeiley respalda a Joe con su guitarra rítmica. Además cuentan con tres músicos de viento y con tres tórridas coristas, que ya son  habituales, entre las que destaca la gran Mahalia Barnes, con discos propios  en el sello. Junto a ella encontramos a Juanita Tippins y Jade MacRae

Entre los artistas con los que se han atrevido en esta ocasión tenemos en primer lugar a Edgar Winter, con cuyo "Give it everything got got" del año 71 abren el disco. Potentes vientos, una guitarra muy Hendrix con excelsos punteos y esa voz realmente cercana a la de la mejor Tina Turner. De nuevo tenemos a Etta James o a Ike & Tina Turner pero también a Marriot, Ella Fitzgerald, Howlin’ Wolf, LaVern Baker o Lil’ Green. Su lado más country lo sacarán con la gran Lucinda Williams, aunque escogen uno de sus temas más blues como es la potente "Joy", de nuevo con esplendorosos punteos.

Han querido dar un aire especial a estos temas y por ello trabajaron dando rienda suelta a su intuición y con muchas primeras tomas. Así pues concluyeron este fresco y ameno disco en tan solo cinco  días. Además de ese gran tema inicial, es un torbellino sonoro lo que hacen con la estremecedora "Damn your eyes", con vientos, fantásticos coros, punteos sobrados y el gran piano de Wynans. A continuación exudan pura negritud en un muy negro "Black Coffee" y sacan magia pura y sensualidad con "Lullaby of the leaves" de Ella Fitzgerald. Con "Sitting on top of the world" de Howlin’ Wolf, que siempre ha sido uno de mis temas favoritos de blues, aquí han hecho una de las mejores versiones que he escuchado nunca y mira que las hay buenas. El disco acaba con una insinuante "Addicted" que te hace ser adicto a los discos de esta pareja que cada vez se compenetra mejor. ¡Se nota que dan tanta importancia a estos trabajos a dúo como a los que facturan cada uno por su cuenta!