Neil Young & Crazy Horse: "Way Down in the Rust Bucket"



Por: Jon Bilbao

Poco después de publicar el segundo volumen de sus archivos, Neil Young se saca del fondo del armario un disco en directo con Crazy Horse grabado en 1990. Ya sólo con conocer la noticia comenzó para muchos el babeo. Y como de lanzamientos mastodónticos sabe mucho el canadiense, se puede adquirir en su versión cuádruple en vinilo, en un solo CD o en un cuidado pack que incluye los cuatro vinilos, el CD y un DVD de esta actuación que Neil Young & Crazy Horse ofrecieron en el club Catalyst de Santa Cruz, California.

El grupo iba sobrado de ganas tras el regreso por la puerta grande que fue “Ragged Glory” (aunque “Freedom” e incluso “Eldorado” ya despuntaran) y demostraron creer en el presente interpretando durante el concierto ocho de esas diez nuevas canciones. La pegadiza “Farmer John”,  la apertura “Country Home” o la incontestable “Fuckin’ Up” gravitan durante más de dos horas y media junto a clásicos ecuestres de la talla de “Cortez the Killer”, “Cinnamon Girl”, “Don´t Cry No Tears” o la épica “Like a Hurricane”.

Durante la grabación escuchamos un par de fallos de Ralphie a la batería que ni siquiera empañan el conjunto, porque los Crazy Horse son eso, una panda de creativos imperfectos que en ocasiones logra incluso hacer de ese fallo una virtud.  Como en “Over and Over”, en la que al final de una estrofa y tras pronunciar Young la palabra “joke”, los cuatro simulan unas risas y dejan la letra para otro día. Y se nota que es improvisado. Pues eso, pura vida. 

El cuarteto suena contundente y nada obvio, sobre todo al seleccionar un repertorio con unas cuantas sorpresas. Porque “T-Bone” merecía seguir viviendo a pesar de encontrarse en el irregular “Reactor”, y lo mismo ocurre con la rockera “Surfer Joe & Moe the Sleaze”, que gana enteros en directo. La atípica “Bite the Bullet” y la otra olvidada, la joya “Danger Bird”, también dan un brillo único a un álbum en directo capaz de posicionarse a la altura del ya clásico “Weld” de 1991.

Zorro que es uno, el viejo Young elimina el clásico “Cowgirl in the Sand”  de la versión en CD y en vinilo, pudiendo adquirirse únicamente a través de la edición triple, que lleva el DVD que la incluye y que por su precio, me temo, sólo será disfrutada por los cuatro coleccionistas de siempre. Y esto es lo que es, un concierto de Neil Young & Crazy Horse, es decir, la mejor forma de desvirgarse con ellos. Sobre las tablas. Persiste la alquimia, volvemos a casa.