Por: Javier Capapé.
Fotografías: Thais Varela.
¿Cuánta belleza puede esconder la flor de un cerezo? ¿Cuánta emoción cabe en una canción? Preguntas imposibles de cuantificar y respuestas que se nos antojan tan atrevidas como abiertas. La música de Luis Fercán esconde tanta belleza y emoción como crudeza y dolor. Sus canciones las encontramos cerca para acompañarnos desde la intimidad que conmueve y sana. El reciente lanzamiento de su último largo, el acertado “Cerezos en Flor”, lleva un paso más lejos a este inquieto cantautor gallego, con un pie en el sentimiento norteño y otro en el raigambre folk. Paso a paso y disco a disco, Fercán ha sabido labrarse una carrera cada vez más sólida, con los pies siempre en la tierra, asentando sus raíces con firmeza en un estilo que está empezando a encabezar en nuestro panorama por su honestidad y credibilidad.
A escasas horas de empezar su gira de presentación tuvimos el privilegio de sentarnos junto al santiagués, seguros de encontrarnos con un músico que, casi sin pensarlo, está escribiendo una nueva página en la música de autor de nuestro país. Su último disco es de altos vuelos, confirmando su crecimiento tras magníficas obras previas como “Canciones Completas desde una Casa Vacía” o “Postales Perdidas”. Pero sin duda, en estas nuevas canciones esconde algo más, el encuentro con uno mismo junto a la mejor definición de la música que esconde alma y vida. Mano a mano con su infatigable compañero y productor Nacho Mur ha dado vida a un disco que aprieta pero no ahoga, que exige tanto como cuestiona, que interpela y sana. Un disco que esconde tanta belleza como el título al que hace referencia y que en esta entrevista tratamos de conocer en profundidad, intentando entender un poco más las vivencias que han llevado a nuestro protagonista a convertir sus propias emociones en un torrente de expresividad con forma de canciones imperecederas y universales.
Tenía muchas ganas de verte en persona, y ya que venías a Zaragoza no podía perder la oportunidad. Acabas de terminar la gira más larga que has hecho, la de “Postales Perdidas”, y ya estás presentando disco nuevo y gira, ¿no necesitas ni un pequeño descanso?
Luis Fercán: Bueno, tuve un descanso de un mes y ya está, suficiente. Con eso ya sobra. La anterior gira fue larga, pero creo que esta va a ser más, así que…
Sí, he visto muchas, muchas fechas y además muchas de ellas con entradas agotadas ya, por ejemplo las de la semana que viene en Santiago.
Luis Fercán: Sí, hay algunas entradas que ya están agotadas. Santiago, Valladolid… hay bastantes.
¿Cómo has encajado la grabación del disco junto a la gira? Porque seguías con la gira de “Postales Perdidas” mientras grababas “Cerezos en Flor”.
Luis Fercán: Sí, de hecho en la mitad de la grabación tuve que ir a dar un bolo y volver. Pero bueno, como también Nacho está de gira muchísimo había que cuadrar de la manera que fuese, así que teníamos que estar grabando y tocando.
Precisamente de Nacho Mur iba a hablarte ahora, porque produce de nuevo y es además parte imprescindible del proyecto. ¿Podría decirse que estamos ante un trabajo más a cuatro manos que a dos?
Luis Fercán: Sí, totalmente. Siempre digo que mi proyecto sin Nacho sería otra cosa, ni mejor ni peor, pero otra cosa seguro. Y sí, siempre está hecho como a mitad todo con él.
Es que prácticamente os veo casi como un dúo.
Luis Fercán: En muchos sentidos sí, la verdad. En la producción seguro, en lo que es la grabación del disco también, y después, en directo, cuando podemos ir juntos, pasa lo mismo. Ahora Nacho puede menos porque tiene muchos bolos, pero cuando podemos nos encanta tocar los dos. Es mi formato favorito.
De hecho, el último disco tuyo es el directo en el Teatro Lara, que lo grabas a cuatro manos con Nacho. Veníais compartiendo bastantes conciertos en la pasada gira y después de tanto vivido, ¿cuánto podría decirse que es de importante para ti en tu música, en tu proyecto en sí mismo?
Luis Fercán: Muchísimo, de hecho ese disco es un poco una celebración de lo que nos gusta hacer, que es currar y hacer música juntos. Es como un premio que nos dimos, el de tener un vinilo para siempre, un recuerdo para los dos. A mí me flipa currar con él y espero seguir haciéndolo el tiempo que sea. Mientras siga haciendo discos, por mi parte encantado.
¿Dónde has grabado tu nuevo disco y qué diferencias has encontrado entre esta grabación y la de “Postales Perdidas”?
Luis Fercán: Hicimos la preproducción en Portugal y, después, la producción, una parte en el Nido, Cantabria, y otra en Gárate, Euskadi. La producción de “Cerezos en Flor” es de otro tipo. En el anterior estaba todo grabado en directo, con banda, y en éste somos solo Nacho Mur, Juan Regueira, que es el técnico de sonido además de ingeniero de grabación, y yo. Los tres, mano a mano, intentando buscar sonidos, investigando los mismos, más que grabando en directo y buscando un poco la idea global de todo el conjunto.
A pesar de que me hablas de vosotros tres, hay más personas en el equipo, que aportan muchos detalles. Sobre todo quería hablarte de algo que a mí me ha fascinado. Con el anterior disco yo decía que era un disco más ecléctico, aunque este también me lo parece, a pesar de que haya menos instrumentos, porque los instrumentos que hay son distintos. Aquí encontramos la sorpresa del fliscorno, que lo toca Iban Uribe. Particularmente a mí me han encantado esos arreglos. ¿Cómo has conseguido acercarte a ese instrumento y cómo has hecho que encaje tan bien con la emoción del disco?
Luis Fercán: Llevo unos años bastante obsesionado con la trompeta, el fliscorno y con los instrumentos de viento en general, pero tocados diferente, como con mucho aire. El fliscorno es un instrumento que me emociona muchísimo, y me apetecía que estuviese en el disco. Hice una lista de unas cuarenta canciones con trompeta y fliscorno que me flipaban, tanto instrumentales como que tuviesen un arreglo especial. Me parece que este instrumento les da a las canciones un punto un poquito diferente, que se sale un poco más de lo que es el cantautor y que busca otro sonido, algo como más de fuera. En este contexto tampoco se estaban metiendo mucho las trompetas, este tipo de trompeta vamos, y me encantaba investigar por ahí.
“Compongo con una guitarra y así es como me salen las canciones, pero el universo que gira alrededor de mi música es mucho más amplio”
Además de esto también hay percusiones, de las que se ocupa Karlos Arancegui, que también le dan un aire de banda, sobre todo en la canción que cierra, “El otro lado”. ¿Has querido salir de lo más elemental del cantautor en sí, haciendo estos aportes, tanto con el uso del fliscorno como con esta canción que te comento, por ejemplo?
Luis Fercán: No es tanto por salir de ahí, sino porque es lo que nos pedían las canciones. Escuchamos muchísima música diferente, tanto Nacho como Juan y yo. Bueno, todos los que participamos en el disco escuchamos mucha música diferente, así que nos apetecía probar con otros estilos. Yo escucho mucho más otros estilos que el de cantautor. Al final soy cantautor por el hecho de que compongo con una guitarra y así es como me salen las canciones, pero el universo que gira alrededor de mi música es mucho más amplio, por eso nos parecía interesante buscar por ahí, y eso es algo que se aprecia en “El otro lado”.
Vamos a hablar un poco del significado del disco. Pasas de las “postales perdidas” a los “cerezos en flor”. Hay mucha poesía en este título. ¿Qué te lleva al mismo y a su atmósfera?
Luis Fercán: Los cerezos en flor venían a significar algo así como la lucha de la violencia contra la belleza, el significado de lo efímero, tanto de lo bueno como de lo malo. El cerezo es el árbol en el que antes sale su flor y antes se va. Lo consideran como uno de los más bonitos en Japón, por ejemplo. Así que todas esas contradicciones y esos significados recogían la idea general de la que estaba hablando en las canciones del disco y por eso le pusimos ese título.
También me gustaría hablar del tema de las visuales y el diseño. ¿Cómo surge eso? Porque es algo minimalista, pero a la vez tiene una riqueza tremenda.
Luis Fercán: Al principio íbamos a poner como una especie de rama de cerezo en la portada, pero decidimos que era mucho más elegante así, por lo menos para mí, ya que no quería que apareciese ni el nombre ni nada en ninguna parte del disco, ni en la portada ni en la contraportada. Me parece más bonito así, le da la importancia a lo que es, a la ilustración o el cuadro, en este caso el cuadro. Tiene que tener la importancia que tiene y encontrar el significado solo al mirarlo. No queríamos que apareciese ningún cerezo tampoco, así que llegamos a la idea de la ventana porque se me ocurrió un día, sin más. Lo hablé con Famos, el diseñador, hicimos diferentes pruebas y pensamos que podría estar guay. Además, con esta idea podíamos jugar con todos los singles. Nos permitía jugar con el color de la fachada en cada uno de ellos y al final era como algo muy claro, con algo de luz, la casa blanca y el cielo dentro de la casa.
Incluso los vídeos van por esa línea. Son muy minimalistas, como la portada.
Luis Fercán: Sí, el concepto nos dejaba jugar con todo esto de una manera bastante fácil.
Famos también se encargó del diseño de “Portales Perdidas”, ¿verdad?
Luis Fercán: Sí, él estuvo en “Postales Perdidas” y en “Canciones Completas”.
Eso es, porque formáis como un equipo muy sólido desde “Canciones Completas desde una Casa Vacía”.
Luis Fercán: Bueno, en “Cerezos en Flor” el cuadro lo hizo Javier Soto, que es un colega de Asturias. Es pintor y lo hizo él, pero bueno, la idea surgió entre todos nosotros.
“La vida me va poniendo las experiencias por el medio y yo las recojo y las hago canción”
Hablando del significado del cerezo en flor me vienen a la mente las emociones. Tus discos están cargados de pasión, de emoción, pero también de crudeza. ¿De dónde obtienes todas estas experiencias para dar vida a unas canciones que son tan sentidas?
Luis Fercán: La verdad es que la vida me va poniendo las experiencias por el medio y yo las recojo y las hago canción.
Aunque a veces parece que sea demasiado duro si tienes que vivir todo eso que cantas.
Luis Fercán: Igual suena más exagerado cuando lo canto, pero tampoco tengo una vida muy difícil. Simplemente creo que sí que siento mucho cada cosa que vivo y cuando siento algo lo plasmo en las canciones. Aunque sí, también es cierto que hablo muchas veces como de lo mismo. A lo mejor la misma historia que me pasó en un año la cuento en cinco canciones, pero no es que me hayan pasado cinco cosas diferentes (risas). Acabo de caer en eso, pero sí que es cierto que la gente puede pensar “¡cuantas historias!”, pero más bien es que la misma historia la digo de cinco formas diferentes.
Me imagino que es algo que no te cuesta demasiado por cómo lo haces, pero ¿te resulta difícil desnudarte de esta manera en tus canciones?
Luis Fercán: Lo llevo haciendo desde hace tanto tiempo que me sale natural. Desde los dieciséis años, que empecé a componer, por eso para mí es algo que va intrínseco en mi vida. No me cuesta desnudarme demasiado y decir las cosas, la verdad.
En la entrevista que te hice cuando presentabas tu anterior disco te preguntaba si no te animabas a dar el paso de poner a otro personaje como protagonista de tus canciones en lugar de cantarlas siempre en primera persona.
Luis Fercán: No, por ahora no. No veo que sea necesario. Seguramente te contestaría lo mismo la otra vez, pero si en algún momento lo hago, estará bien, pero por ahora sigo así.
Quería hablar de algunas de las letras del disco. Cuando descubrí tu música al principio, reconecté con la canción de autor, que la tenía bastante apartada de mi vida.
Luis Fercán: Eso me lo está diciendo mucho la gente y estoy encantado.
Es una sensación que me pasó con “Grieta”, tu debut.
Luis Fercán: Así es como conocí a Nacho, por cierto. Nacho escuchó “Grieta” y también dijo que estaba desconectado de los cantautores. Quedamos a tomar una birra y hablar de eso y mira, ahora estamos haciendo discos juntos.
Pues es que es un poco eso. Esa música la había abandonado en cierto modo, pero tú rescatas esa pureza, por la forma de decir las cosas, con la base del cantautor de siempre, pero de una forma nada melosa, que es una característica del cantautor que se ve muchas veces. No es que todo sea así, pero hay mucho de eso.
Luis Fercán: Sí, yo también estoy de acuerdo con eso.
“Ver las cosas desde otros ángulos ayuda, además de a hacer mejores canciones, a ser un poco mejor persona”
Por todo esto quería hablarte de algunas de las letras que me llaman la atención en “Cerezos en Flor”. Estas letras muestran la contradicción o la dualidad que puede haber en tu vida. Las dos caras que nos ofrece. El amor, el desamor, la crudeza, la belleza… Hay letras como “Y dime qué es mejor, ¿cantarte o que no estés aquí?”, que aparece en “Cristales”, o “Tengo la suave certeza de que me quiere bien” de “El año que cambiaste el tiempo”. En una cantas a algo muy duro y en otra es lo contrario. ¿Cuánto hay de esa contradicción en tu día a día que mueve al final tu lírica?
Luis Fercán: Creo que nada de especial, en comparación con el resto de personas que pasamos por el mundo. Simplemente cuando te pasa algo bueno es muy probable que te pase algo malo también después, y cuando te pasa algo malo es muy probable que te haya pasado algo bueno en una relación también. Son diferentes estados de ánimo y cada vez tengo más claro que tengo que escribir sobre todos esos estados de ánimo que me pasan y no sobre ninguno en concreto. Además, creo que me permite poner el foco desde otro lado. Ver las cosas desde otros ángulos ayuda, además de a hacer mejores canciones, a ser un poco mejor persona, que también es importante.
Pero parece que cuando se escribe siempre tiene que haber más malo que bueno para poder encontrar el caldo de cultivo.
Luis Fercán: Sí, pero no tiene por qué. Lo que pasa es que puedes hacer cinco canciones sobre lo malo y una sobre lo bueno, o seis sobre lo bueno y una sobre lo malo, y no significa que hayan pasado más cosas buenas o malas.
Otras letras como “Vuelve a destrozarme mientras puedas”, de “Está gritando”, u “Hoy que me ha costado más vivir que imaginarte”, de “Esta vez”, duelen de veras. ¿Son una manera de canalizar el dolor? ¿Sientes alivio cuando consigues hacer que estas canciones se conviertan en algo universal?
Luis Fercán: Es la forma de canalizar mis emociones, que es lo que llevo haciendo desde que empecé a tocar, y creo que es lo que seguiré haciendo. Es lo que me ayuda y lo que a la gente le gusta, la verdad. Creo que lo seguiré haciendo siempre con mi música. Canalizar las emociones, el dolor y la felicidad.
Y, por ejemplo, cuando dices, “Poco a poco me acostumbro al vendaval que es saborear tu cuerpo de memoria” en “Alguna Noria”, me pregunto si para sanar es necesario dejar atrás esos recuerdos a los que nos aferramos. ¿Es bueno soltar?
Luis Fercán: Creo que no necesariamente, pero sí que para sanar ayuda soltar las cosas y no aferrarse. Y si además lo haces canción, queda volando por ahí y creo que ayuda un poco.
Quizá el verso que más me ha gustado sea el de “Tropezar por ir mirándote, a mí siempre me ha compensado”, de “El otro lado”. Me parece una canción maravillosa porque lo recoge un poco todo.
Luis Fercán: Ese verso es medio robado de un colega, pero sí, la canción recoge un poco la idea del disco.
¿Es también una manera de mostrar que no hay que esconder esos tropiezos, que los tropiezos nos ayudan?
Luis Fercán: Eso es, totalmente.
Por lo tanto, ¿se aprende más que se pierde de esos tropiezos?
Luis Fercán: Sí, yo creo que sí. Me baso en eso, así que sí (risas).
Hemos hablado de la canción de autor y te he preguntado otras veces por tus referentes. La forma en la que cantas me lleva más a la manera de Glenn Hansard, cuando se desgañita en “Once”, por ejemplo, y esa forma que siempre tiene de interpretar. Pero esta vez veo también un poco de rollo americano a la hora de cantar o por el uso del pedal steel. Me parece que hay algo nuevo. ¿Quiénes han formado parte de tu inspiración en todo este tiempo?
Luis Fercán: Para este disco me ha inspirado muchísima gente diferente, pero sí que siguen ahí Glenn Hansard, Damien Rice y todos esos músicos que siempre tengo presentes, como Joe Purdy o Gregory Alan Isakov. Todos ellos siempre los tengo cerca. Después sí que cojo pinceladas de otra gente, pero el grueso sería un poco de estos.
Todos estos músicos tiran más al Norte, no son tan americanos.
Luis Fercán: Sí, por eso, hacen más folk irlandés la mayoría. Bueno, Gregory Alan Isakov es sudafricano, curiosamente. Joe Purdy sí que es americano y es más folk, pero Glenn Hansard y Damien Rice son irlandeses.
Más viscerales, más del norte…
Luis Fercán: Sí, aunque al final supongo que hay algo ahí en común.
Nos muestras la crudeza del cantautor más puro, pero a la vez te veo abierto a otros escenarios, a otros estilos, porque hay melodías tuyas que son incluso pop. Sin embargo, en este disco prácticamente no aparecen estribillos. Hay algo abierto ahí. ¿Hacia dónde nos puede llevar tu espíritu inquieto?
Luis Fercán: Pues no sé, aunque creo que se ve en el disco. Por ejemplo, el cierre con “El otro lado” no tiene mucho que ver con “La niebla”, que es el primer tema, y aun así creo que recogen una esencia común. De todas formas, esto va a ir según como vaya la gira, como vaya mi vida, según lo que vaya escuchando. Todo eso influirá en el enfoque que le demos a los siguientes discos. Por ejemplo, el sonido de “El otro lado” es algo que me gusta mucho ahora, pero no sé qué pasará dentro de unos meses.
En realidad, siempre has tenido alguna canción en cada disco así, como más potente, con más batería, desde tu debut.
Luis Fercán: Sí, siempre buscamos un poco más de eso. Siempre ha habido alguna, bueno menos en “Canciones Completas”, que el concepto era oro, pero sí, siempre ha habido alguna de ese estilo.
“La Niebla” es una de las que más me ha gustado, porque también tiene una base sintética que atrapa. ¿Es un sintetizador?
Luis Fercán: No, son las guitarras de Nacho, pero con muchos pedales. Le da un aire como de salirse de lo clásico. Un punto más etéreo.
“Con que a cualquiera que venga a uno de mis bolos le haga el diez por ciento de lo que me hace a mí la música de otros, me quedo contento para siempre”
Ahora que estamos en periodo de premios cinematográficos, no sé si has visto la película “Sinners”, que tiene dieciséis nominaciones a los Oscars nada menos. Hay una frase que se remarca en esa película que dice que “cuando un músico es muy bueno puede abrir las puertas a lo fantástico, es decir, a que se cuelen en el mismo plano el pasado, el presente y el futuro”. Y hay una escena auténticamente bestial donde se plasma esto. Es una afirmación que me parece muy interesante para reflejar lo que es el poder de la música. ¿En qué medida crees que tu música, o la música en general, nos ayuda a trascender esas fronteras?
Luis Fercán: Yo sé lo que hace la música en mi vida, pero en la del resto no tengo ni idea, aunque espero que sean cosas guays. Lo que hace la música en mi vida es cambiármela, la verdad. Con que a cualquiera que venga a uno de mis bolos le haga el diez por ciento de lo que me hace a mí la música de otros, me quedo contento para siempre.
Imagino que hacer tu música, componerla, te hace ese mismo efecto a ti también.
Luis Fercán: Sí, totalmente.
Pues te recomiendo la película.
Luis Fercán: ¡Qué guay! Sí, la veré, la veré. Me la voy a apuntar.
Te veo como una persona algo reservada, sin embargo, estás cada vez más abierto en las redes. Cada vez te muestras más y nos cuentas más cosas. ¿Cuánto te han ayudado o cuánto de útiles han sido para ver los frutos de tu carrera y para abrirte un poco más?
Luis Fercán: Bueno, intento ser celoso con mi intimidad porque creo que, aunque juegue en mi contra algunas veces, prefiero tener más intimidad y que la gente, más o menos, solo sepa acerca de mi música, que es lo importante. El resto de mi vida es importante solo para mí, para los que me rodean. Pero sí, las redes me han ayudado muchísimo. Que la gente pueda escuchar mi música desde cualquier parte del mundo es muy importante.
En cuanto a la gira, podría decirse que eres un músico de sala, pero en este tiempo también has tenido bastantes festivales. Para este disco, decíamos al principio, que tienes una gira bastante extensa. ¿Cómo vas a adaptar tus directos a las nuevas exigencias de los escenarios? Porque, por ejemplo, en Zaragoza abres la gira en un auditorio y vas a ir a salas un poco más grandes. Así que, ¿cómo vas a adaptarte?
Luis Fercán: Vamos a hacer más o menos lo que hacíamos antes, pero dándole alguna vuelta. Algo que hemos hecho entre Juan Regueira, que es el técnico, y yo. Va a ser como crear una intimidad importante, que sea como el salón de casa. No va a sonar exactamente igual que en el disco, porque voy a ir yo solo la mayoría de las veces, pero vamos a intentar que suene lo más parecido al mismo. Que por lo menos la intimidad esté ahí y que lo que transmita sea lo mismo.
¿Pero vas a ir en alguno con banda también?
Luis Fercán: Sí, pero en muy pocos.
¿Y con Nacho?
Luis Fercán: Con Nacho sí, en algunos. Cuando pueda, seguro.
Te quería preguntar también si vas a ir con sonorización abierta, como llevabas en las salas pequeñas, porque eso es una auténtica maravilla.
Luis Fercán: Ahora vamos con micro en la voz y un micro abierto en la guitarra. Vamos con dos micros, pero voy a llevar jack también en la guitarra, aunque más bien por un tema de logística y de comodidad para el técnico, pero sonará parecido a la sonorización abierta.
Es que a mí siempre que te he escuchado así me ha maravillado.
Luis Fercán: Sí, es muy guay eso, totalmente abierto, buscando los silencios y demás. Pero ahora queríamos hacer algo diferente, así que vamos buscando otros sonidos, pero para que suene mejor, precisamente.
Has venido de Latinoamérica hace poco. Has dado varios conciertos por allí. ¿Cómo te has sentido? ¿Cómo ha sido el recibimiento?
Luis Fercán: Increíble, la verdad. La gente súper a tope con las canciones. Poquito a poco, intentando llenar cada vez más, pero la idea es ir todos los años.
Así que volverás con esta gira también, pero ¿hay otros sitios donde crees que podría crecer tu propuesta?
Luis Fercán: Quiero hacer gira europea. Me apetece mucho. Tocar en Irlanda me hace mucha ilusión, porque es muy importante, pero sí, la idea es hacer una gira europea cuando se pueda.
Parece que esta gira está funcionando bien, con varias fechas agotadas como te comentaba al principio, pero ahora que lleva ya el disco estos días de rodaje, ¿cuál es el feedback que estás recogiendo? ¿Qué es lo que más te está llamando la atención desde su salida?
Luis Fercán: Es increíble, la verdad. La gente está muy por encima de lo que pensábamos. Lo está recibiendo increíble y está escuchando el disco entero. Eso para mí es muy importante. Es la hostia, la verdad. Solo palabras buenas.
Además venías de discos más cortitos y ahora haces un disco un poco más largo.
Luis Fercán: Sí, es un disco más largo. Es un poco más arriesgado eso, pero me gusta que sea así.
Me encanta ver cómo has crecido. Poquito a poco. Hemos pasado de verte frente a veinte personas, luego con cincuenta, después a ir llenando en Zaragoza el “Rock and “Blues”, y ahora tocar en el auditorio. Me imagino que esto está sucediendo en más sitios. ¿Es verdad que esta música de autor, esta música más pura, a pesar de todo lo que hay alrededor y de la gran variedad de propuestas, parece que tiene un calado importante?
Luis Fercán: Sí, creo que hay un hueco ahí. La gente está viniendo a los conciertos y ojalá siga viniendo más, o la misma gente por lo menos (risas). Tampoco es que quiera que sea más rápido, me parece importante que sea poco a poco.
No te quiero robar mucho más tiempo. Veo que vienes con dos guitarras para el concierto.
Luis Fercán: Sí, voy a sacar dos guitarras. Una es la que llevó Nacho Mur toda la vida. Él se pilló otra guitarra y yo le pillé ésta. Tengo muchas ganas de este concierto porque va a ser el primer bolo de la gira y el primero que dé con ella.
¿Cómo ha surgido lo de empezar la gira fuera de tu casa? Porque luego te vas la semana que viene a hacer cinco conciertos en Santiago.
Luis Fercán: A Zaragoza vine todos los años desde que empecé a tocar, así que me gusta empezar aquí. Luego toco en Santiago, aunque esto es algo que coincidió el encajarlo con el Inverfest, sin más, pero me encanta Zaragoza.
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