Sala Moon, Valencia. Jueves, 8 de octubre del 2026.
Fotos y texto: Eva M. Martínez Ribes
El pasado jueves 8 de Octubre tuve el placer de acudir al concierto de la banda americana de rock y psicodelia Mercury Rev dentro de su gira “Celebrating 25 Years of "All is Dream” en la Sala Moon de Valencia. Un concierto enmarcado dentro de su tour de cinco citas por nuestro país contando con una fascinante Sandy Bell como telonera de lujo.
Sandy Bell, cantautora estadounidense tocada de un halo de teatralidad y espiritualidad pasmosa, salió acompañada de un sólo músico al escenario, Jeff Lipstein, un virtuoso a los teclados con cascabeles y demás objetos. Comenzaron su concierto con unos pocos oyentes en la sala. Lo que hizo Sandy fue un alarde de fuerza vocal y sensibilidad defendiendo cada uno de sus temas, junto a un elegante Jeff que tocaba todo lo que quería y tenía a mano. En un momento dado Sandy se quedó enfrente de nosotros, de pie con su larga blusa blanca y su melena despeinada, y teniéndola ahí delante totalmente imbuida por su música, me vino a la mente mi venerada PJ Harvey, por ese magnetismo y fuerza interpretativa que transmiten ambas. Magnífica su versión de “Bird on the Wire”, del gran Leonard Cohen con la que cerró y nos dejó a todos, ya algunos oyentes más en la sala, en estado de shock.
Eran casi las nueve cuando asomaron por el escenario un tímido Jonathan Donahue primero, revisando luces y escenario, y después su compañero Sean Mackowiak, también conocido como "Grasshopper" , dos de los miembros fundadores de los primeros Mercury Rev. Tras unos minutos cuidando cada detalle desaparecieron para volver a aparecer, 15 minutos pasada la hora prevista, junto a los otros tres miembros de la actual formación, la austríaca y maravillosa Marion Jensen, su compañero Jesse Chandler a los teclados y trompeta, y el enérgico batería Joe Magistro, con una sala ya llena para entonces.
“All Is Dream” se publicó el mismo día que las torres gemelas colapsaron en Nueva York, y ese álbum que ya de por sí lo tenía complicado después de su exitoso “Deserter’s Songs” fue tomando forma y fue recibido con los brazos abiertos en un momento vital muy difícil para muchos americanos y por un mundo que miraba con escepticismo y miedo todo lo que ocurría aquellos días. En esta gira han revisado sus canciones realizando arreglos en las mismas y creando unas atmósferas envolventes que, con esos teclados, trompetas y luces, la expresividad de Jonathan, la maestría en la guitarra y la fuerza de la batería, crean un ambiente entre enigmático y psicodélico, una actuación que te deja pasmada e incluso a punto de soltar una lágrima.
“The Funny Bird” , con el que Jonathan se identifica, como un pájaro que despliega sus alas, fue la primera canción con la que nos deleitaron, para seguir con “Hercules ” y “There's Always Been a Bird in Me”. De negro con sus botines azules del mismo azul que sus ojos, con esos ojos abiertos y expresivos que no paran de decirnos cosas, con una teatralidad extrema, con un cuerpo que no para de doblarse y de hacer poses, subiendo a la batería, apoyándose en los amplis, haciéndonos partícipes de todo su mundo, con unos teclados que lo envuelven todo, atreviéndose a tocar instrumentos que parecieran de otro mundo… maravilloso.
Todos los temas sonaron orquestales , contundentes y preciosos, no bajaron el ritmo y se les veía contentos, Jonathan se atrevió decir que la noche acompañaba, y cuando llegó el turno de “Ancient Love” ya nos tenían en el bolsillo. “Tides of the Moon” o “Goddess on a Hiway”, su maravillosa “Holes” y “The Dark is Rising” para terminar, nos dejaron jaleando y dando gritos, aplaudiendo tan fuerte como podíamos, quietos aún cuando se encendieron las luces, pensando y deseando que no se nos haga tan larga la espera para tenerlos de nuevo así de cerca.
Para una benicense de adopción como yo, volver a ver en directo a Mercury Rev después de tantos años, cuando les conocí allá por el año 1999, tras un apabullante concierto en el Festival Internacional de Benicàssim presentando su aclamado álbum “Deserter’s Songs “ ha sido todo un lujo, y tengo que cerrar agradeciéndole a Houston Party que lo haya hecho posible. ¡A sus pies!





