Melomanía: GG Quintanilla (Ornamento y Delito)

Hoy debemos confesar que el encargado de hacerse cargo de nuestra sección “Melomanía” es un tipo hacia el que sentimos especial cariño. Se trata de GG Quintanilla y es el vocalista, guitarra y principal compositor de Ornamento y Delito, uno de nuestros grupos favoritos dentro del panorama musical español que hace unos meses publicaron un fabuloso álbum titulado “Adorno”.

Lo cierto es que apenas conocemos a Gari, creo recordar que solamente nos hemos visto en una ocasión y de manera fugaz en el Costello, hasta donde tuvimos la cortesía de acercarnos a saludarles en una tarde de sábado momentos después de que acabaran de realizar la prueba de sonido para un concierto al que lamentablemente no pudimos acudir. Sin embargo a pesar de no haber compartido físicamente con él más que una atropellada conversación, omitiremos el valor de un par de interminables intercambios de correos electrónicos que tuvieron lugar tiempo atrás, esos cinco minutos han sido suficientes para saber que entre Garikoitz y la gente que hacemos posible “El Giradiscos”, existen importantes vínculos afectivos que podrían llevarnos a considerarle un buen amigo de esta casa, algo de lo que nos sentimos particularmente orgullosos. 

Suponemos que ese sentimiento que habita en nosotros es, hasta cierto punto, reciproco para él, por lo que en el mismo momento en que se le propuso aparecer por nuestra web hablando de cinco de los discos y cinco de las canciones que más le han marcado en su vida accedió encantado. 

El texto que a continuación te adjuntamos es el que el artista vizcaíno nos hizo llegar. En él te encontrarás diez joyas, algunas ocultas otras no tanto, que son puro Ornamento y Delito.

“Imposible tarea ésta. Se queda casi todo fuera. Son estos los que elijo pero podrían ser muchos otros”. (Gari)

Álbumes

The Chameleons- “Script on the Bridge”

En cierto modo este es el disco con el que comenzó todo. Cuando empecé a escuchar música, hacia 1989, mi amigo Txerra –el que fuera durante mucho tiempo mi media naranja musical en nuestro grupo “El eterno femenino”- tenía un paladar exquisito para explorar un universo musical aun por conocer y me descubrió gran parte de la primera música que me fascinó (Stone Roses, The Cure, Décima Víctima, Parálisis Permanente…). Él solía grabar cassetes con selecciones de canciones que sonaban en programas de radio locales (Euskadi). En la hace mucho desaparecida Radio-4 había un programa donde ponían conciertos enteros y de allí sacamos un concierto de los Chameleons en el que se tocaban casi entero el “Script on the Bridge”. Durante años desgasté esta cinta (copia de copia de la radio, creo que en mono) hasta que en una feria del disco en Bilbao encontramos el vinilo y lo compramos. Era imposible encontrar una portada que reflejase mejor esa sublime y eterna melancolía adolescente que transpira este disco. De muchos de los discos y bandas que escuchaba en aquella época me he cansado, de éste jamás. 


Gabinete Caligari- “Camino Soria” 

Otra cinta, en este caso de mi hermana. Como Gabinete también salían en los 40, en el Gran Musical y toda esa mierda, ella se hizo con una copia del Camino Soria que durante mucho tiempo permaneció oculto entre cintas de Miguel Bosé, Hombres G, Tenesse o La Guardia. Yo recordaba el disco de cuando era pequeño y ya entonces me había llamado la atención, pero mi auténtico descubrimiento fue en COU. Andaba yo con el corazón partido y sentí la necesidad de escuchar aquello de que “el olvido del amor se cura en soledad”, así que le robe la cinta, que ella ya tenía olvidada, y la exprimí hasta la saciedad. Gabinete, junto con Golpes Bajos, La Mode y los primeros El Último de la Fila, son posiblemente los grupos que más he escuchado nunca. Cada vez que oigo “Saravá” vuelvo a mi habitación de entonces, tumbado en la litera con la luz apagada… “Sentado en un sofá se me hizo agua el corazón, mi amiga Saravá me lo exprimió como un limón…”. Creo que si se suma Gabinete Caligari + Ingmar Bergman sale Ornamento y Delito. 


Los Bichos- “In Bitter Pink” 

Este disco fue una revolución en mi vida. A Corcobado y a Josetxo Ezponza les debo no sólo sus canciones, sino todas las canciones a las que he llegado a través ellas. Este disco me llevó a Gainsbourg, a Televisión, a Kim Salmon, a los Only Ones, a Lee Hazlewood, a Nick Cave y a tantos y tantos que están enmarañados en sus canciones, consiguiendo una nueva e imposible síntesis nunca igualada. Otro disco al que vuelvo muy a menudo. Pocas cosas me joden más que no haberles visto nunca en directo.


Roxy Music- “Roxy Music”
La primera formación de Roxy Music es una de las mejores bandas de todos los tiempos, posiblemente porque se juntaron cinco tipos que no pegaban nada pero que consiguieron encontrar un mínimo común denominador que no sabría explicar pero es lo que constituye Roxy Music. Siempre me ha dado la sensación de que tenían que salir chispas cuando se juntaban y de que lo único que les podía mantener unidos era buscar un enemigo común (¿Brian Eno?). Sea como sea, mientras estuvieron juntos fueron la banda más completa y complementaria que conozco, todos (Ferry, Eno, Mackay, Manzanera, Thompson y Simson) son únicos y buenísimos. Descubría a Roxy primero a través de un libro antiguo con sus letras que solía leer en la biblioteca municipal de Portugalete (me encantaba Bowie y vi que los etiquetaban igual), así que cuando programaron un vídeo en la ETB 2 (televisión autonómica vasca) con una compilación de actuaciones en la tele y conciertos lo grabé; creo que es uno de los vhs que más he visto en mi vida. Sigo escuchándolos y no me cansan. 


Franco Battiato- “Patriots”

Battiato, en todos sus excesos, es impecable. Este disco es al que más cariño le tengo, el primero puramente pop, con unas canciones que son pura felicidad, sonrisa de oreja a oreja. Lo conocí cuando viví una temporada corta en Salamanca, hacia los 23 años; también es que yo era muy feliz. En la casa de las Conchas tenían (espero que tengan aun) una biblioteca y, sobre todo, una discoteca maravillosa. De allí saqué este cd (que me grabé en otro de mis míticos casettes), un recopilatorio de Gainsbourg o una reliquia de Vainica Doble que no he vuelto a encontrar titulada “1970”. 

Canciones

Roy Orbison- “Running Scared”

Otro de mis favoritos. Es posible que la primera vez que escuché esta canción fuera en Blue Velvet y en el inconsciente siempre la tenga asociada a un hálito de perversidad propio de la relectura postmoderna de los clásicos. Es igual; Roy Orbison es, con Manuel Alejandro, uno de los compositores con los que más he disfrutado.





New Order- “Procession” 

Si Joy Division fueron durante mucho tiempo “el grupo”, New Order se han convertido finalmente, a pesar de sus imperfecciones y de sus muchos errores, en EL GRUPO. Esta canción de tránsito transmite una melancolía fría que supera la inhumanidad de Joy Division (inhumanidad muy infantil) sin caer en ñoñismos ni melancolías (que también son muy de mi gusto, pero reconozco como bajezas); al menos en lo que la música se refiere (prefiero olvidarme de las letras cuando se trata de New Order). 



Surfin´ Bichos- “Ángel Transparente”

Hermanos carnales es otro de los discos imprescindibles y que más me ha marcado. Elijo una de las canciones más delicadas para no molestar a los vecinos (que son más de la una de la mañna), con ese hammond de cristal estallando en el estribillo. Creo que escuché a Alfaro por primera vez en Radio 3, posiblemente en “Disco Grande”. Aun recuerdo la impresión que me causó el contraste entre la voz del batería, voz al uso, con la que empezaba la primera canción del disco, y la increíble forma de cantar de este hombre. Gracias a él dejé de cantar en inglés porque entendí que se podía y se debía cantar en castellano “de otra manera” (otro castellano era posible, otro pop en castellano era posible).
Leonard Cohen- “I’m your Man”

“Como hablar, si cada parte de mi mente es tuya, y si no encuentro la palabra exacta, como hablar”. ¡Que viva Amaral! 








La Romántica Banda Local- “Riquelme”

Tengo que agradecer a Mikel Aizpurua (Elurretan, Ciclos Iturgaiz) que me descubriera esta banda. Especial donde las haya, mezcla de canción de autor, psicodelia, progresivo, pop y delirio. Y para más INRI Madrileños de finales de los setenta. Más perros verdes no podían ser. No sé si me excedo, pero no puedo dejar de interpretar en sus misteriosas letras un trasfondo político muy lúcido y radical. Ésta en concreto me evoca una España de los setenta a la vez tediosa y amarga, transición sin transición, lucha por el cambio sin esperanza, todo atado y bien atado y, de vez en cuando, alguna bala perdida que se hunde en un cuerpo anónimo entre la masa de manifestantes que huyen delante de los grises, en un día también gris y lluvioso, mientras los señores se tapan con el ABC y hacen como que no ven nada. Imagen que también me recuerda otros días grises del Madrid de hoy.