Entrevista: Ricardo Vicente

“Mis canciones son un ejercicio vitalista” 

Después de pasar por grupos como Pulmón, Tachenko, La Costa Brava o formar binomio con Francisco Nixon, por fin Ricardo Vicente saca su primer libro-disco en solitario, “¿Qué haces tan lejos de Casa?”, compendio de novela y un gran puñado de canciones de intención casi minimalista pero de profundo calado emocional. 

Por este motivo nos ponemos en contacto con el maño, en el marco de una extensísima charla para que nos cuente cómo ha llegado hasta aquí desde sus primeros pasos en la música, su encuentro fundamental con Sergio Algora y muchas más cosas, casi todas ellas relacionadas con un fantástico debut que veníamos esperando desde hace ya demasiado tiempo. 


Los Inicios 

Has tardado mucho tiempo en lanzarte en solitario. ¿Necesitabas todo ese rodaje previo para adquirir seguridad plena de cara a tu estreno? 

Ricardo: La verdad es que me gusta que en la vida no todo sea luchar por algo, me gusta pensar que hay muchas cosas buenas que simplemente pasan. El hecho de necesitar el rodaje y la seguridad supongo que inconscientemente sí, pero lo cierto es que yo me tomo cada disco que he grabado y cada proyecto en el que he estado involucrado como un nuevo paso en mi carrera. 

Si te parece antes de entrar en materia sobre tu disco, nos gustaría echar la vista años atrás. Empezaste en Zaragoza en grupos muy curiosos como Pulmón en el que militaba un gran incomprendido Dani Garuz (Da), al que luego sustituiste en La Costa Brava. ¿Qué puedes contarnos de esos primeros años de carrera musical? 

Ricardo: Yo empecé antes, pero con la misma gente. Empecé en el sello Animal Records y hacíamos “revival” de los sesenta. Después vino lo de Pulmón y ahí un paréntesis de cinco años de estudio, de viajes, de cosas alejadas en la práctica del mundo de la música. Sinceramente, me vino muy bien parar y asentar mi educación tanto académica como sentimental y de conocer mundo. Creo que es bueno no estar siempre haciendo lo mismo. 

Después estuviste en los inicios de Tachenko, supongo que con ellos harías tu primera gran gira por el territorio nacional. En aquel momento, ¿viste alguna vez la posibilidad de vivir de ello? ¿O tuviste claro que lo tendrías compaginar con la docencia? 

Ricardo: Exacto. En 2004 volví de esa etapa de viajes y empecé a trabajar con Tachenko. La posibilidad de vivir de esto a los 27 años pues estaba ahí, pero yo siempre he querido tener varios botes salvavidas, no jugar todo a lo mismo, porque además, como te dije al principio, me gusta pensar que las cosas te pasan sin más y dedicarme a esto -en ese momento en exclusividad- entrañaba estar todo el día en la carretera y apartándome de la otra vida. La docencia es algo que se me da bien y uno tiene que hacer lo que se le da bien en cada momento. 

Después en La Costa Brava ya empiezas a colar tus primeras canciones, algunas en colaboración con el genial Sergio Algora, al que en el libro-disco que acabas de editar le dedicas el capítulo y la canción “La Parte más Feliz”, donde narras tu encuentro con él en un sueño. Teníais una complicidad brutal, con un lenguaje propio que solo entendíais vosotros. ¿No es así? 

Ricardo: Sí, yo tenía una complicidad absoluta con Sergio. Siempre nos respetamos mucho y teníamos símbolos compartidos, la trama de nuestras vidas tenía muchos planos y nos gustaba sentarnos a reírnos de casi todo lo que nos ocurría. Yo creo que el lenguaje y forma de entender la vida sí que se captaba, algunas cosas son muy privadas, pero yo recuerdo a La Costa Brava como un grupo que hacía que la gente que nos seguía fuera uno más en ese sinsentido. En fin, que el sinsentido igual sí se entendía. 

Fran Nixon y Ricardo Vicente 

Con el tiempo, Fran Nixon se convierte en tu principal cómplice y amigo. Debiste flipar cuando decidió incluir varias canciones tuyas en los discos que llevaban su nombre. ¿Qué sentiste al ver que lo hacía? 

Ricardo: Recuerdo perfectamente ese invierno en El Puerto de Santa María, los dos solos grabando y con cosas personales complejas en la cabeza. Recuerdo que Fran me dijo: esta canción entra porque es muy buena, recuerdo una gratitud enorme por mi parte y recuerdo aprender que lo importante siempre son las canciones. Por eso incluí la idea en el libro de que el cielo lo construyes en la tierra, el cielo son las cosas importantes que haces mientras vives y eso son para nosotros las canciones. 

Este libro-disco surgió de la gira de “Los Tres Cuerpos”, con Fran y Ramón Rodríguez de The New Raemon. ¿Hasta qué punto fue un proyecto influyente en la confección de “¿Qué Haces tan lejos de Casa?”? 

Ricardo: A nivel biográfico fue muy influyente, ahí sentí el peso del proyecto como algo en lo que Fran me había metido sin hacer ruido, como él hace las cosas siempre, me vi respaldado por los otros dos cuerpos. A nivel artístico, es un hilo conductor de algo que soy yo: un tipo que decidió que lo que necesitaba era escribir y tratar de ser escuchado. 

“¿Qué haces tan lejos de Casa?” 

El título suena a un tipo de pregunta que el músico puede hacerse en momentos determinados cuando lleva varios días girando, aunque la canción se mueva por otros derroteros completamente distintos... ¿Estamos en lo cierto? 

Ricardo: Sí, hay algo de eso. El título de la novela y de la canción es una pregunta que me hago desde que empecé a viajar. La canción hace referencia a un invierno que pasé en los Balcanes y comencé otra novela con el mismo nombre intentando escribir de ello en otro escenario. Los derroteros pues son otros geográficamente, pero la pregunta es la misma siempre. 

¿Estas canciones surgieron después de escribir la novela, o las fuiste creando posteriormente? 

Ricardo: Hay de todo. Algunas estaban escritas y condicionaron la novela y otras vinieron después, a raíz de los capítulos. 

¿Y sospecho que con la única compañía de una guitarra acústica? 

Ricardo: Bueno, no todas, de hecho algunas están compuestas con piano y otras con guitarra. Otras como “J. Huston”, hice primero la instrumentación orquestal y luego lo otro. En fin, hay de todo. 

El disco encierra un buen puñado de canciones vitalistas, que no optimistas, repletas de escenas cotidianas y casi costumbristas. ¿Qué cosas son las que te impulsan a escribir sobre esas temáticas? 

Ricardo: La referencia costumbrista es algo que no manejo como premisa pero es algo que se puede colar. Lo que hago es un ejercicio vitalista. Intento completar lo que la vida no te da con imágenes y tramas, y esto puede llegar a ser un espejismo de escena cotidiana. Si es así es que lo he conseguido. 

Aunque también es cierto que tu forma de escribir tiene algo que la emparenta con el realismo mágico, un hecho que queda patente en títulos como “Langostas en El Nilo”. ¿Cuáles son tus influencias literarias a la hora de escribir? 

Ricardo: Francamente, no me siento influido por el realismo mágico latinoamericano, aunque sí reconozco que hay ciertos escritores sudamericanos como Borges o Cortázar por los que siempre he sentido una gran fascinación. En igual medida tengo mucha afinidad por los autores norteamericanos pertenecientes al Southern Gothic como William Faulkner, Harper Lee y más recientemente Cormac Mc Carthy. Pero concretamente, si te refieres a “Langostas en el Nilo” es un tema inspirado en “El Cuarteto de Alejandría” de L. Durrell. 

También sorprende el hecho de que haya muchos títulos alusivos a nombres propios de lo más diverso. ¿Por qué motivos sueles elegirlos para titular las canciones? 

Ricardo: Porque yo no soy un mitómano pero creo que uno debe construir su propia Mitología. Hay cosas en la vida que no te las puedes explicar con la razón y hay que usar las biografías de los demás. 

¿Por qué te decidiste por un tipo de producción tan minimalista a la hora de presentar éste primer álbum? 

Ricardo: Era una cuestión de coherencia. Las presentaciones en directo serán en su mayoría con guitarra, piano y acústica y quería ser fiel, en la medida de lo posible, al conjunto. 

Hay una canción “Henry Darger”, que parece moverse en otra onda musical totalmente distinta al resto de cortes. ¿Cómo surgió la idea de incluir este contrapunto? 

Ricardo: Cierto, esa canción es de un estilo que yo no suelo trabajar. La temática a nivel de texto es una continuación pero el uso de sintes hace que la producción sea novedosa en mi trabajo. No es más que una búsqueda de ofrecer otros ambientes. 

En “Vísteme Eau Jeune” encontramos un toque directamente psicodélico. ¿Son la canción anterior y ésta pequeñas pistas de por dónde puede moverse tu carrera solista en un futuro? 

Ricardo: Yo hago pruebas y trato de ver el resultado, no solo en mi percepción, también en los demás. Desde luego quiero intentar caminos distintos pero no quiero ser un incomprendido. Por eso mi carrera como solista será un juego dialéctico entre obra-autor-espectador. 

Un Futuro en Directo 

Tras las presentaciones en solitario que has realizado en diciembre. En febrero vuelves al directo. ¿Lo haces con banda? ¿Quiénes te acompañaran en los directos? 

Ricardo: La mayoría de los shows los haré con Enrique Moreno. Serán batería, acústica y piano. También hay algunos que los planteo con banda pero prefiero ir poco a poco con esto, hay que montar una gira acorde con el momento en el que te encuentras. Podría contratar una banda y salir con todo tipo de arreglos pero ahora toca defender la obra desde lo básico y sin decepcionar. 

Por último nos gustaría saber cuáles serán tus planes de futuro. ¿Seguirás aunando literatura y música o simplemente ha sido un experimento? 

Ricardo: Lo que yo pretendo es mezclar y aunar facetas y desde luego mis planes de futuro deben incluir otros campos. Esto no es un experimento, eso lo tuve claro desde el momento en que comencé el camino. 

Por: Jorge Bravo Crespo “El Gurú” y Javier González/javi@elgiradiscos.com