Entrevista: Los Santos Inocentes


“Nuestra idea es seguir componiendo y grabando cada vez que tengamos la oportunidad” 

Por: Javier González 

Los Santos Inocentes no necesitan carta de presentación alguna, sus mejores credenciales aparecen el extenso currículum de cada uno de los miembros que conforman la banda, veteranos en las lides del rock, con miles de horas de conciertos a la espalda y que han sido y siguen siendo sustento sonoro del maestro Enrique Bunbury.

El amago de parón de las giras del músico aragonés y una profunda amistad han hecho posible que meses atrás entregaran su debut, “La Orilla de los Inocentes”, un intenso y heterodoxo trabajo, bello y a ratos crepuscular, dotado de amplitud de miras y de un riesgo que a buen seguro haría las delicias de su admirado David Bowie

Un encuentro casual en la estación de Atocha nos puso al habla meses atrás con Robert Castellanos, bajista de la formación, ambos comentamos nuestra opinión sobre el último directo en la capital de Arctic Monkeys, su cercanía y afabilidad dio pie a esta charla que hoy compartimos. 

Parece que fue ayer, pero hace unos meses que vio la luz “La Orilla de los Inocentes”, el debut de Los Santos Inocentes. ¿Cómo os sentís? ¿Que feedback habéis recibido por parte del público? 

Robert: Pues sí, han pasado ya algunos meses desde que publicamos el disco el pasado mes de marzo, nos sentimos muy orgullosos cuando salió a la luz, era algo totalmente nuestro que nos hizo mucha ilusión compartir. La impresión fue muy positiva, sabíamos cuál iba a ser el tipo de público potencial que podíamos tener y que no iba a ser un producto de grandes masas, pero nuestras pretensiones no eran otras que encontrarnos en el estudio, seguir tocando juntos, grabar un puñado de canciones y darnos a conocer de la manera más artesanal posible; por lo que fuimos leyendo mayoritariamente en los comentarios de la gente el disco resultó ser importante para algunas personas, eso era algo que no esperábamos y que consiguió emocionarnos. 

No hace falta presentar a una banda repleta de veteranos con entidad propia, al menos eso creo, pero me interesa saber una cosa. ¿Qué sentís al tener que volver a empezar de cero con un proyecto en estos tiempos tan crudos? 

Robert: Realmente no lo vemos como empezar de cero o como que tengamos que hacernos un hueco en el panorama actual, somos una banda de amigos que disfrutamos tocando juntos, cada uno asumiendo su rol dentro del colectivo, podemos pasar un buen rato incluso en medio de un atasco de tráfico en una furgoneta, así que imagínate en un estudio de grabación; nuestra idea es seguir componiendo y grabando cada vez que tengamos la oportunidad. 

¿Cómo ha sido el proceso de gestación y grabación de “La Orilla de los Inocentes”? 

Robert: El proceso inicial surge cuando regresamos a nuestras casas después de que se cancelara la gira de Bunbury, dentro del sentimiento de pena general, un porcentaje alto de tristeza radicaba también en que íbamos a dejar de vernos, vivimos en lugares distintos, Barcelona, Zaragoza, Sevilla y Ciudad de México, con lo que no es fácil coincidir todos para algo que no tenga que ver con la música, así que pensamos que sería buena idea juntarnos en verano en el estudio de La Casamurada, en Tarragona, y grabar 4/5 canciones. Empezamos a mandarnos demos que varios de nosotros teníamos por ahí, algunas recientes y algunas más antiguas, salieron unas 10 canciones de las que acabamos grabando 5, creo recordar. Nos gustó tanto el resultado y disfrutamos tanto del proceso que decidimos grabar cinco más en cuando pudiéramos y así poder completar un álbum. En enero de 2023 volvimos a La Casamurada para terminar el disco, Ramón Gacias, productor y batería, las mezcló y pudimos publicarlas poco antes de nuestra participación en el Vive Latino México 2023. 

Me ha gustado por poético el título del disco, “La Orilla de los Inocentes”, anticipa perfectamente un disco evocador, crítico y por momento de tonos entre grisáceos y azulados. ¿Tenéis esa sensación en el seno de la banda? 

Robert: Es una canción verdaderamente triste, aunque también esperanzadora, parte de una demo que tenía Rebe, con los acordes, melodía y la estructura, pero sin letra. Le estuve dando vueltas bastante tiempo hasta encontrar algo por donde tirar, y no recuerdo cómo me vino a la cabeza el concepto “orilla de los inocentes”, un lugar donde los que acaban de morir se encuentran con los que ya llevan tiempo dando vueltas por el otro mundo, un lugar de reencuentro que hace que de algún modo no sea tan triste haber acabado allí. Estuve incluso mirando en Google si existía este concepto de “orilla de los inocentes”, algún libro, alguna peli, pero nada de nada, y nos gustó tanto a todos que lo elegimos como título del álbum. 

“Bowie siempre está revoloteando a nuestro alrededor” 

¿Hasta qué punto “¿Qué Esperabas?” es una canción dedicada al gran David Bowie? 

Robert: Bowie es un referente absoluto, de un modo u otro siempre está revoloteando alrededor nuestro, efectivamente la canción está totalmente inspirada en él. Álvaro tenía la música y una letra en inglés basada en algunas de sus canciones y momentos de su vida, después sobre ese texto adapté una letra en castellano que acabamos de perfeccionar entre los dos, acabó siendo muy enriquecedor todo el proceso. 

“Tiempos de Jeans y Cuero” es otro trallazo de anatomía pop, clara contraposición a un tema más intenso y cañero como “Hablar por Hablar”. ¿Cómo de amplia es la paleta musical de Los Santos Inocentes? ¿En qué faceta os sentís más cómodos, rozando el terciopelo o sacando los tanques a la calle? 

Robert:
Es que esta versatilidad es la principal característica de la banda, somos músicos distintos entre nosotros, también con diferentes personalidades, por momentos muy marcadas y alejadas entre sí, pero al juntarnos en un estudio o en un escenario nos convertimos en L.S.I., y lo que salga de ahí estará bien porque cada uno habrá aportado su punto de vista; lo cierto es que nos encanta por igual tomar con mucha distinción el té de las 5 que como tú dices “sacar los tanques a la calle”. 

En “Nuestros Demonios” jugáis a las orquestaciones y sonoridades cercanas a los Arctic Monkeys y “Aquel que Fui” os aproxima a sonoridades negroides. ¿Creéis que el público puede sorprenderse al veros jugando en dichas ligas? 

Robert: Sí, pensamos en algunas de las orquestaciones de los Arctic Monkeys de los últimos años para “Nuestros demonios”, fue cosa de Rebe, salió algo precioso de ahí, y con “Aquel que fui” nos salió este rollo más funk, tiramos por ahí sin muchos más complejos. La gente que nos conoce no debería sorprenderse de la variedad de registros por los que podemos movernos, con Bunbury hemos pasado por el rock americano más fronterizo, sonoridades electrónicas, sintetizadores, también adaptamos clásicos latinoamericanos a nuestro lenguaje anglosajón, todo forma parte del camino y del aprendizaje. 

El 8-9 de septiembre estuvisteis presentando las nuevas canciones en el “Vive Latino” de Zaragoza. ¿Qué tal lo pasasteis?

Robert: Fue una experiencia increíble poder presentar las canciones en España, coincidimos con un montón de amigos y compañeros y lo pasamos muy bien, intentaremos repetir en algún festival el verano que viene. 

“Nunca se sabe cuándo vas a componer la canción de tu vida, el verso más desgarrador o el arreglo más bonito de tu carrera” 

¿No os da un poco de lástima ver lo complicado que anda el panorama? 

Robert: Como te he dicho antes, independientemente del panorama, a nosotros lo que nos gusta es tocar, y trataremos de seguir ahí, nunca se sabe cuándo vas a componer la canción de tu vida, el verso más desgarrador o el arreglo más bonito de tu carrera. 

¿Estáis trabajando ya en nuevos temas? ¿Por dónde van los tiros? 

Robert: Ahora mismo estamos totalmente concentrados en los conciertos que haremos con Bunbury próximamente, llevamos un par de meses preparándonos para ello de manera casi exclusiva, pero también es verdad que hemos seguido componiendo durante todo el año, y que en algún momento podríamos pensar en volver a grabar algo el año que viene, igual durante el verano podría ser un buen momento.