Los Lobos: "Cuando llegó el éxito de 'La Bamba' ya teníamos los pies en la tierra"


Por: Àlex Guimerà. 
Fotografías: Piero F. Giunt.

Nos atiende el carismático Steve Berlin, saxofonista de Los Lobos y con ellos desde 1983. Durante la charla nos confiesa que su castellano es muy malo por lo que prefiere hacer la entrevista en inglés. Normal, ya que a pesar de formar parte de Los Lobos no tiene ascendencia mejicana. Con él repasamos un poco la trayectoria de su icónica banda que ya ha cumplido 50 años de carrera. Pronto los tendremos en nuestras salas (el 5 de febrero en Barcelona y el día siguiente en Madrid), una oportunidad inmejorable para gozar de esta banda legendaria que va mucho más allá que el hype que tuvieron en los ochenta con su versión de "La Bamba". 

Vuestros comienzos en los años 70 y, sobre todo, en los 80, representaron una auténtica revolución en la música estadounidense. Bandas como R.E.M., The Long Ryders o Violent Femmes redefinieron el panorama musical, y vosotros contribuisteis decisivamente a construir lo que hoy entendemos como rock alternativo. En vuestro caso, además, fuisteis pioneros en mezclar estilos musicales latinos con el rock, incorporando instrumentos poco habituales en ese contexto, como el acordeón. En aquel momento, ¿erais conscientes de la importancia de vuestra aportación a la historia del rock? 

Steve Berlin: No, en absoluto. Siempre intentamos hacer música que nos hiciera felices, que honrara nuestras influencias y a las personas que nos animaron a ser músicos. Nunca pensamos en formar parte de la historia ni en cambiar la percepción que alguien pudiera tener de la música. Hasta el día de hoy seguimos intentando hacer música que nos haga sentir bien, algo que no existía antes. Nunca pensamos en nuestro lugar en la historia. 

En aquellos años tampoco podíais imaginar que seguiríais haciéndolo durante 50 años. 

Steve Berlin: Por supuesto que no. Cuando empiezas algo, no piensas que lo vas a hacer toda la vida. Me uní a la banda siete años después de que empezaran, en 1983, y en ese momento todo era diversión: lo pasábamos genial, girábamos con amigos… era casi como una fiesta. Cada aniversario me sigue sorprendiendo. Recuerdo que en el décimo aniversario pensé: “¿Cómo hemos durado diez años como banda? Es una locura”. Y ahora, con 50, aún más. Es imposible entender cómo ha podido pasar todo esto, pero aquí estamos. 

¿Cuál es el secreto para que los miembros de la banda sigan juntos después de tanto tiempo? 

Steve Berlin: Creo que hay varias razones. Para empezar, todos seguimos con nuestras primeras esposas. Nadie se ha divorciado nunca en Los Lobos. Somos personas bastante estables y, aunque suene un poco tonto decirlo, somos como lobos: hechos para toda la vida. No estamos buscando una oportunidad mejor, una banda mejor o una situación musical diferente. Al mismo tiempo, cuando alguno tiene algo que quiere expresar musicalmente y no encaja en Los Lobos, simplemente lo hace. Latin Playboys, los discos que produzco, el álbum en solitario de César… no es una secta. Los Lobos es el proyecto principal, pero nadie impide a nadie hacer otras cosas.

Otro factor clave es que los primeros siete años de la banda transcurrieron completamente fuera del radar. Nadie fuera de una pequeña comunidad del este de Los Ángeles sabía quiénes eran. Eso les permitió crecer como personas, formar familias y resolver muchos de los conflictos que suelen destruir a las bandas, mucho antes de que llegara el éxito.

Cuando llegó La Bamba y los grandes éxitos, ya teníamos los pies en la tierra. Nunca nos afectó esa idea tan peligrosa de que uno es más importante que los demás. Siempre hemos tenido claro hacia dónde íbamos. 

Con vuestra música, mucha gente se interesó por el rock latinoamericano, y muchos músicos comenzaron a explorar estilos como la cumbia, la salsa o los corridos. ¿Consideras que ese es vuestro mayor logro? 

Steve Berlin: Sinceramente, no creo que tengamos mucho que ver con eso. La música que hacemos es muy específica de Los Lobos. Si alguien descubre la cumbia o la música norteamericana a través de nosotros, es fantástico, pero no creo que seamos quienes “abrieron la puerta”. Simplemente lo hicimos a nuestra manera, sin seguir reglas. Cuando tocamos cumbia o música norteña, lo hacemos con nuestro propio enfoque, metiéndonos con todo, como siempre hemos hecho.

Me alegra mucho que la música latina esté ahora en todas partes y sea tan popular, pero creo que artistas como Bad Bunny son quienes realmente están impulsando ese movimiento hoy en día. Nuestra forma de tratar la música es muy diferente. 

"How Will the Wolf Survive?" está considerado uno de los mejores discos de todos los tiempos por revistas como Rolling Stone. Sin duda alguna es un disco sensacional de principio a fin ¿Qué recuerdos tienes de su composición y grabación? 

Steve Berlin: Lo recuerdo con muchísima claridad. Ensayábamos en el garaje de un amigo, Gary Ibáñez. Tiene grabaciones de mi primer día tocando con Los Lobos y de las primeras versiones de las canciones de ese disco.00 Recuerdo perfectamente el día en que David Hidalgo trajo la canción Will the Wolf Survive?. Pensé: “A partir de ahora todo va a ser diferente”. Sentí que era la primera canción completamente nuestra, algo que no se parecía a nada anterior. Fue un momento histórico para la banda. Y aquí estamos, más de 40 años después.

Aunque el éxito masivo os llegó más tarde, en 1987 con La Bamba. ¿Cómo vivisteis aquella locura?

Steve Berlin: No teníamos ninguna expectativa. Mientras trabajábamos en la película, el guion cambiaba constantemente y se cortaban escenas enteras. Para nosotros era un honor participar, sobre todo por la relación tan cercana con la familia de Ritchie Valens. Terminamos el trabajo y nos fuimos de gira a Europa. Allí fue cuando todo explotó. De repente, La Bamba era la canción del verano. Fue una suerte increíble. Pero fue algo temporal. No era una canción propia convertida en éxito mundial. Cuando pasó el ruido, volvimos a donde estábamos antes, aunque con más gente que nos conocía. Fue como un sueño muy bonito de un par de años. 

Después decidisteis no seguir las exigencias comerciales y publicasteis discos como La Pistola y el Corazón, Neighborhood o Kiko. ¿Fue difícil tomar ese camino? 

Steve Berlin: No, en absoluto. Siempre hemos sabido qué cosas no debíamos hacer. Tras "La Bamba" no había continuación posible, así que decidimos seguir nuestra propia voz. Mirando atrás, todas esas decisiones fueron las correctas. Nunca dudamos cuando surge una idea extraña: la seguimos y vemos adónde nos lleva. 

En años recientes habéis publicado grandes discos como One Gate of Gold o Native Sons. Este último es un álbum de versiones de clásicos californianos. ¿Crees que los discos de versiones son cada vez menos comunes? 

Steve Berlin: No lo sé. La verdad es que solo pienso en mi banda. En nuestro caso, la idea surgió por razones prácticas. Antes de la pandemia teníamos una agenda de giras muy intensa y no podíamos parar dos meses para componer. Pensamos en grabar versiones poco a poco, entre conciertos. Luego llegó la COVID y ese proyecto se convirtió en nuestra forma de mantener la cordura. Reunirnos en el estudio fue nuestro mecanismo de supervivencia. 

Durante este 2026 tocaréis en Barcelona y Madrid. ¿Qué pueden esperar los fans españoles?

Tenemos más de 40 años de canciones, así que intentaremos traer un poco de todo, con especial atención a las canciones en español. Los españoles son nuestros hermanos: queremos que sepan que su sangre es nuestra sangre. Nunca llevamos un plan cerrado. Respondemos al momento y a lo que pide el público. Seguimos nuestros instintos. 

¿Y qué proyectos tiene Los Lobos más allá de la gira? 

Steve Berlin: No tenemos un nuevo disco todavía, pero sí un documental en marcha desde hace cinco o seis años. Se estrenará en 2026. Grabamos dos canciones nuevas para él, así que seguimos creando. Además, todos estamos deseando volver a España. Nos encanta este país. Siempre es mágico para nosotros. 

Por último, como cada Navidad hemos escuchado vuestro trabajo de dicha temática. ¿Qué os motivó a hacerlo? 

Steve Berlin: Siempre fue una idea que tuvimos en mente. Hay una cantidad increíble de música navideña en la cultura latina. Fue uno de los discos más divertidos que hemos hecho nunca. Quizá toquemos alguna canción en febrero… aunque no sé si ya será demasiado tarde. Ya veremos.