En los últimos tiempos es complicado seguir el ritmo de trabajo al bueno de Carlos H. Vázquez. A su habitual y siempre lúcida labor periodística, anda uniendo en un modo de trabajo estajanovista la publicación de una ingente cantidad de obras firmadas de su puño y letra en el último año, entre las que se encuentra los variados títulos de “Paco Clavel: vida y milagros”, “Cómo perdimos Madrid: Gabinete Caligari” y más recientemente “Avalancha: los demonios de la memoria de Héroes del Silencio”, donde aborda desde una perspectiva técnica el tortuoso camino de gestación y presentación en vivo del que fuera el colofón a la carrera musical de la banda zaragozana.
Sobre este último pivotó gran parte de la amena conversación que mantuvimos con él semanas atrás, donde también repasamos de refilón otros temas de triste actualidad, como los fallecimientos de Robe Iniesta y Jorge Martínez, un duro golpe que al autor madrileño, como a tantos otros, le está costando asimilar bastantes, dada su especial vinculación con el mito asturiano a cuya vida y milagros dedicó el más que interesante “Jorge Martínez: Conversaciones Ilegales”.
Hace tiempo que no hablamos contigo. ¿Qué tal va todo, Carlos? ¿Cómo llevas los últimos tiempos que parecen seguir demostrando que el mundo está loco?
Carlos: Pues todo va muy bien, de momento. He pasado estas vacaciones encerrado en casa escribiendo, preparando un próximo lanzamiento, respondiendo correos electrónicos, terminando reportajes, transcripciones, la continuación del rodaje de una docu-serie, comiendo con amigos... He estado entretenido en “modo avión”, que es un ejercicio que suelo hacer con bastante frecuencia: silenciar el móvil, alejarlo, y mirarlo un par de veces al día (si me acuerdo). Todo esto para decirte que el mundo y su locura me importa entre poco o nada.
Llevas unos meses/años con una actividad frenética, puesto que a tu habitual labor en prensa has añadido la publicación de varios libros: “Paco Clavel: vida y milagros”, “Cómo perdimos Madrid: Gabinete Caligari” y recientemente “Avalancha: los demonios de la memoria de Héroes del Silencio”. ¿De dónde sacas tanta energía y tanta capacidad de trabajo?
Carlos: Vivo muy tranquilo desde que me mudé hace unos cinco años. Y mantengo una disciplina y unos horarios que me permiten hacer todo lo que quiero hacer. También es cierto que duermo muy poco y que me he hecho a ello, incluso cuando tengo rodajes y he de estar en el hall del hotel a las seis de la mañana. Pero me da tiempo a todo. El libro de Paquito Clavel lo empecé en 2021 y lo terminé a últimos del 2024. “Cómo perdimos Madrid” lo envié a la editorial en septiembre de 2024, un día antes de irme a Grecia de vacaciones. Y “Avalancha” empezó a fraguarse a finales del 2024 y lo terminé en el verano de 2025. Suelo escribir libros de manera simultánea para no aburrirme. Me pasa con los reportajes, que tengo varios abiertos para no empacharme; si me embarro con un tema, voy a otro para despejarme. Utilizo trabajo para despejarme del trabajo.
En esta tanda de preguntas, nos centraremos principalmente en los dos últimos si te parece, pues se trata de trabajos y bandas más cercanas a nuestro ideario. Arrancaremos por el último, el libro dedicado al último álbum de estudio de Héroes del Silencio, básicamente porque se ve un componente emocional bastante potente en el mismo, donde es evidente tu vinculación sentimental con el disco. ¿A qué se debió la elección de “Avalancha” y todo lo que rodeó a su proceso de gestación, posterior presentación y abrupto final de la aventura de la banda?
Carlos: Principalmente porque “Avalancha” (el disco) cumplía treinta años en 2025 y porque es mi disco preferido de Héroes del Silencio. Y porque siempre que se hablaba de la historia de Héroes, nunca se trataba “Avalancha” desde el punto de vista técnico, sino desde la perspectiva personal de cada miembro con respecto a los conflictos internos que había en la banda. Aunque en mi libro toco ese asunto, claro está, también quise abarcar las maquetas de Benasque como germen hasta el resultado final. Por ejemplo, explicar cómo de una canción salieron dos, como es el caso de “Babel” y “La chispa adecuada”. O que Pedro Andreu me contara cómo tocó la batería en 'Iberia sumergida' o de dónde salió “Derivas”, la introducción del álbum. Me gusta mucho el estudio y las labores de producción, y la verdad es que disfruté muchísimo escribiendo esta biografía oral cuando me sumergía en el sonido, hablando con Bunbury, Juan Valdivia o Andrew Jackson, por ejemplo.
Estamos ante un trabajo de creación complicada, donde la banda comienza a notar el roce de los años de convivencia, el peso de las giras internacionales y la falta de una estructura más “profesional” y organizada alrededor de la banda, algo que reflejas muy bien. ¿Crees que la ausencia de visión internacional en nuestro rock por aquellos días, donde los zaragozanos eran una excepción pasó demasiada factura a la banda?
Carlos: No creo. Héroes del Silencio tenían (como grupo) una visión bastante amplia con respecto a este asunto. Es posible que otras bandas españolas no tuvieran esa ambición o sus prioridades podían ser distintas a las que había entre los miembros de Héroes del Silencio. Tu visión de las cosas es muy diferente dependiendo de la edad que tengas y lo que estés viviendo en ese momento concreto (hablé de esto con Bunbury hace unas semanas durante una conversación informal). Por otra parte, hubo factores que también ayudaron a esa erosión entre los componentes del grupo, como la agotadora gira de “El espíritu del vino”, la muerte de Martín Druille, grabación en Los Ángeles con un productor como Bob Ezrin, un nuevo contrato discográfico, otras inquietudes... Y si además las relaciones no estaban en su mejor momento, pues aguanta tú una gira tan extensa, sobre todo si tenemos en cuenta que después de la famosa reunión de México tuvieron que hacer unos ochenta conciertos más. Eso es durísimo.
Hagamos una más directa. ¿Te parece “Avalancha” el mejor trabajo de Héroes? ¿O por el contrario hay otro/s de su trayectoria que te llegue/n más profundamente?
Carlos: Sin duda, para mí “Avalancha” es el mejor trabajo de Héroes por varias razones: sonido más “americano”, madurez compositiva, actitud, giras... Tuve épocas, cuando era más joven, en las que me enganché a “El espíritu del vino” o a “Senderos de traición”, pero eran más bien canciones sueltas las que me llamaban, como “La sirena varada”, “Bendecida”, “Tumbas de sal”, “Culpable”, “Malas intenciones”, “Senda”, “Maldito duende”... En cambio, soy capaz de escuchar entero el disco “Avalancha” y después las maquetas de Benasque (“Virus”, “Babel”...). Pero, como te digo, es mi gusto.
Si te soy sincero, siendo un gran trabajo como es, “Avalancha” nunca ha sido mi trabajo favorito de Héroes del Silencio, creo que contiene grandes canciones, pero la producción de Bob Ezrin, muy apoyada en Andrew Jackson, y el tipo de rock más duro que llevan a cabo hace perder los matices de esos arpegios tan bonitos e imaginativo que hacía Juan Valdivia, algo que Enrique Bunbury resumió en alguna ocasión diciendo que “se les veía más el plumero”. ¿Compartes mi percepción?
Carlos: Bueno, puede ser porque habían grabado dos discos anteriores con Phil Manzanera (“Senderos de traición' y 'El espíritu del vino”), que les dejaba “meter mano”, no así Bob Ezrin aunque Andrew Jackson era más flexible. Supongo que irían por ahí los tiros. Phil, a lo mejor, permitía un tipo de sonidos o punteos que Bob desechaba o matizaba. Pero es algo que sucede siempre que un grupo cambia de productor. En el caso de Héroes del Silencio, y como venimos hablando, tenían una ambición mayor en comparación con otros grupos españoles, y eso hace que te pongas el listón muy alto, como se cuenta en el capítulo “To play”, donde Alan y Juan son más protagonistas. Mientras que Alan disfrutaba, Juan sufría porque, claro, estaba ante el productor de Pink Floyd.
¿Cuál es tu canción/canciones favoritas de toda la colección y por qué?
Carlos: De “Avalancha”, si tengo que seleccionar varias (una me resulta imposible), me quedo con “Iberia sumergida”, “Avalancha”, “En brazos de la fiebre” y sobre todo “La espuma de Venus”, que me parece una canción preciosa y muy poderosa.
¿Crees que Héroes merecían haber tenido un primer cierre más amistoso y menos convulso a nivel interno?
Carlos: Si lo merecían o no, es algo que se me escapa, porque son temas personales de cada uno y ahí no entro. Lo que sí te puedo decir es que merecían una gira por Japón, como así estaba previsto.
Cierras el libro con la eterna “pregunta” sobre si habrá un último capítulo de Héroes juntos, ya sea en una última gira, retomando la de 2007, o con la posibilidad de un nuevo trabajo, posibilidad de la que hablaron Juan Valdivia y Pedro Andreu. ¿Piensas que es algo factible, posible o solamente producto de un sueño para fans?
Carlos: Para que Héroes del Silencio vuelvan, tienen que estar todos, incluido Alan. Y si falta alguno de los cuatro miembros originales y hay disco nuevo, para mí ya no serían Héroes del Silencio. Si es factible o posible... Solo ellos lo sabrán. De momento creo que es un sueño para fans. Ya veremos qué pasa en el futuro, pero a día de hoy no lo veo muy claro, la verdad. ¡Ojalá se reúnan, ojo! Pero, ya te digo, me parece que ahora mismo es un sueño.
Hablando de fans. ¿Crees que los fans de Héroes son los más fieles e irreductibles que ha habido y habrá?
Carlos: Son muy apasionados y algunos hacen y dicen cosas que no comparto, como rechazar sistemáticamente lo que hace Enrique porque “eso no es Héroes”. Pues claro que no es Héroes, porque Enrique tiene una carrera cuyos discos, en número, superan a los de Héroes del Silencio. También creo que en España estamos poco acostumbrados a que el cantante o el guitarrista de una banda haga una carrera paralela en solitario. No sé... Nos tomamos a la tremenda demasiadas cosas. Solo es arte, música... Si te gusta, bien. Y si no, pues también.
Pensando en esos fans que ya saben todo o casi todo sobre Héroes del Silencio. ¿Qué crees que les gustará más saber y que quizás no sepan al leer el libro?
Carlos: El fan instruido de Héroes del Silencio sabe más que los propios músicos. Cuando empecé a hacer las entrevistas del libro, pensé que poco iba a aportar a lo que ya sabía el fan, así que lo llevé también por ese lado técnico del que te hablaba antes, que es un tanto desconocido. También quise homenajear a los seguidores, hablando con los que estuvieron en las giras del 95 y del 96, porque sus vivencias eran clave para entender cómo eran Héroes del Silencio en directo, algo que detalla muy bien José Luis de Las Líneas del Kaos.
“Nunca habrá una banda como Gabinete Caligari”
Vamos cambiar de tercio, nunca mejor dicho, para hablar de “Cómo Perdimos Madrid: Gabinete Caligari”. Ya sabes que son mi banda favorita del rock and roll español, así que seré franco. ¿Crees que algún día habrá una banda con tanto estilo, personalidad y unas letras tan brillantes como ellos?
Carlos: No, jamás. Pero básicamente porque no habrá nadie como tú, como yo o como cualquiera. Somos diferentes, tenemos personalidades distintas, y eso nos hace únicos. Respecto a Gabinete Caligari, ya dentro de los términos musicales, puede haber bandas que se parezcan, pero no habrá nunca una como Gabinete, posiblemente porque su actitud y sus letras en la actualidad no estarían bien vistas, por muy brillantes que sean. Esto es algo que hablé con el Loco (Loquillo) hace poco, por cierto.
¿Crees que hoy en día su música ha dejado estela rastreable en otras bandas jóvenes que estén teniendo éxito?
Carlos: Indudablemente. Salvando las distancias, pienso en Alcalá Norte, Corizonas, Triángulo de Amor Bizarro... Aunque la música no es la misma, la actitud es muy similar en ciertos momentos.
Tampoco queremos dejar de lado la posibilidad de que nos hables un poco sobre la vida y milagros de Paco Clavel. Confieso que me sorprendió verte vinculado a su nombre, no por nada en concreto, pero no lo vi venir. ¿Cómo surgió la oportunidad? ¿Qué has descubierto al lanzarte a conocer su trayectoria vital?
Carlos: Había entrevistado a Paquito Clavel varias veces y nos llevamos muy bien. Creo que fue en 2021 o así, cuando después de otra entrevista, surgió la posibilidad de escribir el libro. Fue medio en broma, pero me puse a ello. Lo que he descubierto es la persona y el basto conocimiento que tiene de la música, sobre todo folclore y rarezas. Mientras escribía el libro, me sumergí en sus programas de radio y podcast y me quedaba muy sorprendido de todo lo que él conocía. ¡Y no hablemos ya de cine! Aquí es importante destacar la figura de Juan Sánchez, con quien ha grabado estos programas o ciclos sobre cine.
“De Jorge Martínez y Robe quedan sus obras, que es lo que nadie nos podrá arrebatar”
No podemos continuar la entrevista sin hablar de las pérdidas recientes que hemos sufrido en nuestro rock, evidentemente me refiero a las muertes de Robe Iniesta y en especial de Jorge Martínez, a quien sabemos te unía una especial relación, toda vez que uno de tus anteriores libros, “Conversaciones Ilegales”, giraba en torno a las aventuras de Jorge al frente de la banda. ¿Cómo has conseguido mitigar el dolor de su pérdida? ¿Qué hemos perdido con ambas muertes?
Carlos: Todavía estoy asimilándolo. Sabía más o menos cuál era su estado de salud y amigos comunes me mantuvieron informado, más cuando su muerte era inminente, algo que me pilló en Andalucía rodando. De hecho, escribí su obituario para El Confidencial en la furgoneta de producción, de camino al aeropuerto de Sevilla. Rematé el texto esperando mi vuelo. Estaba en shock, como aislado mentalmente. No podía ser, Jorge no podía morir, era imposible, como el fallecimiento de Robe, que me pilló en Madrid. Eran las tres y media de la mañana cuando lo supe. Me llegó un correo electrónico de su oficina y para confirmarlo escribí un WhatsApp a su equipo. Y en efecto, Robe había muerto. ¿¿Cómo?? ¿¿En serio?? Pues sí, sucedió. Hemos perdido mucha actitud, pero quedan sus obras, que es lo que nadie nos podrá arrebatar.
“De Jorge me quedo con su generosidad, actitud y humor”
Y, sobre todo, ¿cuál es el principal valor que observas en el inmenso legado que nos ha dejado nuestro macarra favorito?
Carlos: La generosidad. Jorge era un tipo muy generoso y una grandísima persona que se preocupaba por los que estaban a su alrededor. Además de su humor y la manera que tenía de encarar la vida. Generosidad, actitud y humor. Es lo que observo en el inmenso legado que nos ha dejado Jorjón.
“Arde Bogotá son unos tipos con mucha coherencia”
¿Qué bandas del panorama actual crees que estás haciendo la cosas con la suficiente coherencia como para ser en el futuro objeto de algún libro que recoja sus andas y el repaso de sus discos con la perspectiva que da el tiempo?
Carlos: Arde Bogotá. Por cuestiones laborales he pasado unos pocos días con ellos y me han encantado como personas (musicalmente ya los conocía). Me parecen unos tipos con mucha coherencia, con las cosas muy claras, que saben lo que no quieren. Espero con muchas ganas el siguiente álbum que están grabando en Los Ángeles. No obstante, es un poco pronto para escribir un libro que recoja sus andanzas. Pero me encantaría escribirlo.
Eres periodista, escritor y amante de la música, tres sectores complicados que no están pasando por su mejor momento, pese a que el consumo de noticias y escuchas es amplio. ¿Crees que la profesión sigue teniendo sentido? ¿Eres un romántico o un loco que ha conseguido ir viviendo de esto a base de trabajo y buena reputación?
Carlos: Sí, creo que la profesión sigue teniendo sentido. Otra cosa es que ahora sea mucho más complicado que cuando empecé hace veinte años. Pero sí, para mí al menos sigue teniendo sentido. Y supongo que para los chavales que quieren dedicarse a esto. Hay que trabajar muchísimo y perseverar, pero tampoco es garantía de nada, porque no solo el trabajo es el factor principal, sino la suerte, los contactos y todo eso que se nos escapa y que no dependen de nosotros. Nadie dijo que fuera fácil. Entre romántico y loco, si tengo que elegir, me considero un romántico por cómo veo el oficio, pero a ratos pienso que estoy loco por seguir con ello. Pero me encanta, vivo de ello, y no pienso tirar por tierra dos décadas de trabajo. Ya veremos cómo avanzan las cosas...
Hablamos del presente literario que tienes entre manos, pero ya sabes que es inevitable empezar a pensar en la siguiente página. ¿Qué estás tramando? ¿Qué próximas aventuras tienes entre manos?
Carlos: Afortunadamente tengo varias cosas entre manos, entre ellas una segunda entrega de “A un gancho de la gloria” (boxeo), la emisión de una docu-serie, más entrevistas y reportajes y otros libros que estoy preparando. La salida de uno de ellos es inminente. Stay tunned!!

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