Tino Casal: Genio atemporal (20º aniversario de su muerte)

José Celestino Casal Álvarez, alias Tino Casal nos abandonó tristemente en un accidente de circulación un 22 de Septiembre de 1991 a la edad de 41 años, dejando tras de sí un vacío enorme, pues pese a sacar siete LPs (dos como Tino Casal y cinco como Casal), alcanzar los puestos más altos en las listas de venta y ganarse el favor de público y crítica, nos abandonó en la madurez de su carrera musical.

Hoy, veinte años después, pocas son las figuras musicales que han podido suplir su imagen, pues su peculiar estilo vocal, su ingenio musical (vanguardista e innovador para la España de la época) y su sin igual estética barroca (recargada y cuidada hasta el más mínimo detalle), lo auparon como uno de los grandes iconos de la Movida madrileña.

Tino Casal destacó por fusionar pop, rock, glam, techno e incluso música de cámara, en temas que ganan con el tiempo y encierran una mayor complejidad de la que a priori parecen mostrar. Pero no por eso su figura es grande, sino porque además de aunar estos estilos, su preocupación por la música y el mundo que la rodea, le llevaron a destacar como compositor, estilista, diseñador y pintor, así como amigo y promotor de muchas de las bandas de los ochenta (que no dudaron en homenajearlo tras su muerte).

Hoy en día la memoria colectiva de aquellos que crecimos en los ochenta, no puede olvidar la imagen de un Tino Casal de perfilada perilla y ecléctica estética (colores fuertes, estampados de animales, extraños pendientes, sombreros de ala grande…), que dirige su voz a un micrófono radiofónico provisto de luz interior, mientras suenan hits como “Eloise” (versión del tema original de Barry Ryan), “Embrujada” (que sería cantada por él mismo también en inglés con el nombre de “Bewithed”), “Oro Negro”, “Champú de huevo” o “Pánico en el Edén”.



Todo esto y mucho más creó su leyenda, pues habría que sumar que realizó algunos de los primeros videoclips creados en nuestro país (“Olvidar, Recordar”, “Emborráchate”, “Embrujada”…), se mantuvo en el escenario enfermo bajo automedicación, superó un proceso de necrosis en un tobillo que le llevó momentáneamente a la silla de ruedas e importó a nuestro país las nuevas corrientes musicales que invadían el mercado británico (versionando genialmente en inglés “Life in Mars” de David Bowie).

En conclusión, aunque José Celestino Casal nos dejó hace 20 años, Tino Casal continúa vivo a través de su música (goza de una emisora de radio on-line que sólo emite su música, “Tino Casal Radio”), a través de su imagen (que se ha convertido en un imborrable símbolo de la historia musical de nuestro país) y a través de su esfuerzo (pues permitió a muchos grupos españoles conocer los nuevos sonidos, estilos y artistas que estaban protagonizando el cambio musical de los años ochenta a nivel internacional).



Por: Rubén López