Sed de Mal: "No queremos renunciar a las diversas almas que conviven en el grupo"


Por: Kepa Arbizu. 
Fotografías: Montse Olivares Puig (@monoui_photo)

Como si de remover las ascuas de diferentes fraguas para encender una gran pira conjunta se tratase, los rescoldos de bandas como la mítica BB Sin Sed, Las Flores del Mal o Midnight Specials han concebido una nueva formación, activa desde el 2020, bajo el nombre de Sed De Mal. Una clara alusión a la obra maestra cinematográfica de Orson Welles que además parece expandir su talentoso pero perturbador blanco y negro al sonido de este cuarteto, que casi a modo de plano secuencia no cesa en su actividad; dando continuidad ahora, en forma de otro EP, a su predecesor “La Belleza”, que tiene como derivación a “La Catástrofe”, que lejos de ser su némesis resulta su complemento.

Aliados de esa familia roquera que cuenta entre sus virtudes con un crepuscular, lírico y eléctrico concepto del rock, fraternidad a la que pertenecen Mark Lanegan, Lagartija Nick o Nick Cave, las nuevas composiciones del grupo catalán deciden seguir visitando, aunque esta vez de manera más directa y orgánica que su antecedente más cercano, esos paisajes donde conviven las luces y las sombras, haciendo que el romanticismo se convierta, si es que a caso puede ser otra cosa distinta, en un idioma de espinas. Un paisaje de doliente seducción musical sobre la que hablamos con su cantante y letrista, Xavi Vendrell

Vuestro nuevo EP, “La catástrofe”, viene a completar a su directo predecesor, “La belleza”, con el fin de configurar lo que será más adelante un álbum completo, ¿qué buscabais con este formato “partido”? 

Xavi Vendrell: Normalmente vamos haciendo canciones, unas yo y Miguel y otras yo y todo el grupo, hasta que vemos que contamos con material interesante para grabar; en este caso vimos que había dos líneas muy claras. Nos dimos cuenta de que teníamos unos temas que funcionaban mejor con arreglos más trabajados, más barrocos y otras sin embargo que pedían una producción mucho más expeditiva: ¡“Un, dos, tres y para dentro”! Todo grabado en directo excepto los teclados y algún que otro retoque concreto. Al final hemos decidido que nos vamos a quedar con este formato de dos EPs diferentes y ya nos hemos puesto a trabajar en el siguiente álbum. 

Y en cuanto al aspecto lírico, ¿hay diferencias entre los dos EPs? 

Xavi Vendrell: No lo creo, porque en verdad son canciones escritas en el tiempo muy cerca unas de otras; en el próximo disco sí pienso que se van a notar algunas diferencias: más referencias, más experiencias... 

Viendo la trayectoria que está asumiendo este proyecto, da la sensación de que os sentís especialmente activos en la composición gracias a él... 

Xavi Vendrell: Yo diría que tenemos incontinencia compositiva; si no fuera por los costes de grabación, ya podríamos tener perfectamente cuatro discos más. Además tenemos una edad en la que no podemos perder el tiempo. A la vez, en mi caso, estoy grabando con Marc Tena algunos temas que vamos componiendo los dos en vistas a no se sabe muy bien qué todavía. Y a ese hay que sumarle, como decía, que pronto entraremos con Sed de mal para grabar el segundo disco largo. 

"Somos más de intensidades que de rapidez"

Musicalmente este trabajo adopta un sonido más crudo y orgánico que “La belleza”, pero también compensa muy bien las facetas, de una mas crooner a la punk.. 

Xavi Vendrell: Tenemos un alma “roquista” que nos sale por las costuras aunque intentemos disimular, y aquí nos hemos dejado llevar por ella totalmente. También es cierto que nos gusta la sensación que da el poder grabar tocando todos a la vez, creo que es más honesto que ceñirse a los consabidos trucos de estudio. Al final estas canciones no dejan de ser un compendio de lo que somos: suaves y duros, tiernos y ariscos; no queremos renunciar a las diversas almas que conviven en el grupo pero la elección no fue premeditada, vino así. 

Personalmente son esas dos piezas más relajadas las que me transmiten más intensidad, ¿la potencia de una canción no está relacionado directamente con su aceleración en el ritmo? 

Xavi Vendrell:  No tiene por qué. Personalmente de hecho prefiero las canciones que van creciendo hasta que te dan una buena hostia que aquellas que siguen una velocidad más lineal. La caña por la caña en realidad me aburre mucho, a los diez segundos ya sabes cómo acabará la cosa. Somos más de intensidades que de rapidez. 

Contar con el que es prácticamente un integrante más de la banda, Marc Tena, también como productor, ¿ayuda a que el resultado y todo el desarrollo de grabación sea más afín a lo que pretendéis alcanzar? 

Xavi Vendrell: Marc es uno más de la familia y no sólo entiende lo que buscamos, si no que él también forma parte de esa búsqueda. Primero hablamos y proponemos todos y luego, ejecutamos. 

Hace poco oí una frase, decía que la muerte no es tanto el final del camino de la vida como el elemento que define a la vida, ¿algo parecido se podría aplicar a vuestra mirada entorno a la belleza y la catástrofe? 

Xavi Vendrell: Realmente, tanto la belleza como la catástrofe no son un fin en sí mismo, sino una definición de lo que es vivir y buscar. Estoy completamente de acuerdo con la frase. 

Todo el concepto de la banda me resulta muy cinematográfico. Teniendo en cuenta también la alusión en vuestro nombre a la película de Orson Welles, ¿hay en vuestra manera de encarar la música un sentido cinematográfico? 

Xavi Vendrell: Pues es verdad que es algo que nos lo han dicho varias veces, nos han comentado que nuestras canciones encajarían perfectamente en una serie o como banda sonora de una película; pero en realidad no es algo en absoluto buscado, simplemente sucede. Supongo que debe ser consecuencia de nuestras aficiones literarias y/o cinematográficas que reflejan ese aspecto. 

"Representamos a una generación a la que no le da la gana envejecer"

Por si fuera poco, en vuestros videoclips, portadas y demás cuidáis mucho el aspecto estético…

Xavi Vendrell: Desde siempre hemos cuidado la imagen, desde que éramos jovencitos, y llevábamos unas pintas que no veas, hasta hoy, que aún nos miran por la calle. Creemos que es fundamental en una banda tener un look y una propuesta estética, y el poder hacer sesiones de fotos, portadas y videoclips es un lujo con el que pocos cuentan para poder expandir su música y los textos. En este EP hemos trabajado con Jordi Boix el diseño del CD y el videoclip de “El carro de la sangre”, con Montse Olivares la sesión de fotos y con Miguel los videoclips de “Desnudas bien mi corazón” y “Nada parará a este sucio tren”. 

BB Sin Sed siempre ha sido una de esas bandas muy recordadas por parte del público y la crítica. Con su regreso y posterior transformación-ampliación en Sed De Mal, ¿sientes que esa gente se ha sumado a seguiros en este proyecto actual o alcanzáis un público diferente? 

Xavi Vendrell: Levantar una banda desde cero, y más a nuestra edad, es algo muy complicado, y en este caso tenemos la suerte de contar todos con un pasado que ayuda a ponernos en el mapa, pero también es verdad que siempre hay gente que cree que seguirás siendo aquel chaval de veinte años que hacía aquellas canciones y ya no es así, claro, eso es imposible. Yo diría, hablando en porcentajes, que tenemos un setenta por ciento de público de siempre y un treinta de público nuevo. 

Teniendo en cuenta que has militado en BB Sin Sed, en una época muy diferente en cuanto a todo lo que rodeaba al hecho musical, ¿ha cambiado tu manera de entender o de asumir lo que supone tener una banda? 

Xavi Vendrell: Tenemos una banda porque no tenemos alternativa; representamos a una generación a la que no le da la gana envejecer y quiere seguir teniendo referentes de su edad encima de un escenario haciendo buenas canciones y dejándose la piel en ello, sin caer en el revival o en la ñoñería, tan habituales hoy en día. 

En un momento del disco decís: “Hemos cantado, hemos bailado, viendo pasar a este sucio tren”. ¿Qué papel tiene para ti la música en esta batalla contra el destino? 

Xavi Vendrell: Todo. Es mi forma de vida y de entender el mundo. Cada día descubro bandas nuevas y canciones magníficas que acaban de ser compuestas; odio la nostalgia.