Amaral; fiel fotografía de su presente, en el arranque de su gira, en Zaragoza

Palacio de Congresos de Zaragoza. 7 de Octubre de 2011.
Anoche se celebraba en Zaragoza el primero de los conciertos de la nueva gira de Amaral: “Hacia lo salvaje”, un tour extenso con el que, por primera vez en varias giras, y de forma regular, el grupo actuará en espacios mas pequeños y con una puesta en escena mucho mas sobria de lo mostrado en las presentaciones masivas de “Pájaros en la cabeza” o “Gato Negro – Dragón Rojo”.

El primer escenario escogido para tal hazaña fue el relativamente nuevo Palacio de Congresos de Zaragoza, con capacidad para casi 1.500 personas y que los maños han llenado – con un mes de antelación – cinco noches consecutivas. Un mas que estimable poder de convocatoria que destierra toda duda sobre la capacidad de atracción de Eva y Juan hacia todo tipo de sectores de público, aun presentando un disco que, por primera vez, no entrará tan fácil a todo el mundo.


Anoche eso no se notó, un público Trivial Pursuit observó la actuación de sus paisanos con lupa, como manda la tradición del profeta en su tierra. Y también, por qué no, con la ilusión y el reconocimiento que, para muchos, el dúo merecen.

Y eso que en el repertorio de anoche hubo pocas concesiones al pasado nostálgico, y mucho menos a los grandes hits que todos conocemos. Da la sensación de que Eva y Juan conocen, con innegable olfato, cuáles son sus mejores canciones y han decidido no perdonar una en uno de los mejores set list en directo que se les recuerdan: selectivo, exquisito, con nervio y claramente fotográfico del momento actual que atraviesa la formación.

Noche de estreno también para su nueva banda, renovada por completo por Jaime García Soriano, Toni Toledo y Chris Taylor. Y aunque por momentos, se echa de menos el equipo Coki Giménez - Iván González en las bases, lo cierto es que la nueva formación se adapta bien, tiene cuerpo, gusto, buenas intenciones y promete conciertos memorables a la mínima que rueden por toda la geografía española.

La noche arrancó con “Hacia lo Salvaje”, atronando en un Palacio de Congresos lleno hasta la bandera. Mucho eco, extraña ecualización. Malos presagios, pero no, falsa alarma. Le sigue "Esperando un resplandor" y todo se coloca en su sitio (gran trabajo de Miguel Tapia en el sonido, as always). Toni Toledo y Chris Tylor – adaptándose, pero siendo muy solventes - hacen retumbar las butacas. Y el muro sónico que construyen las guitarras de Juan y Jaime pone, por momentos, el vello de punta. De Eva, mejor no decir nada, porque es tontería. La voz femenina del rock español, haciendo honor al título, jamás falla en su increíble trabajo como frontman.

Del disco nuevo suenan todas. Algunas mejoran sustancialmente en directo: finísima adaptación de “Cuando suba la marea” - gran trabajo de Jaime en los coros aquí -. Espectacular “Riazor”, quizás lo mejor de la nueva entrega. Potentes y cristalinas suenan “Antártida”, “Montaña Rusa” y sobre todo, “Hoy es el principio del final”. A otras temas hay que darlos todavía una vuelta: “Robin Hood” queda un poco basta para lo íntima – y bonita, que en directo nada de nada - que resulta en origen, “Como un martillo en la pared” queda un poquito descafeinada y a “Van como locos” todavía le falta un poco más de garra.

Y mirando para atrás, la selección de temas de discos anteriores está hecha con mimo, y con un sorprendente y radical sentido de la palabra "criba". Fuera todos los hits innecesarios. Se mantienen "Sin ti no soy nada" – en clave electro-acústica – y "Cómo Hablar", por motivos obvios. Y porque son grandes composiciones que han superado el paso del tiempo pese a su sobre exposición mediática.

De su faceta mas contundente, rescatan “Las Puertas del Infierno”, “No sé que hacer con mi vida” y “Big Bang”, demostración palpable de su calidad como banda de rock. Por poner dos pegas: por un lado, “El Universo sobre mí” podría ir fuera ya, que, pese a la coherente adaptación que realizan hacia el nuevo sonido de la banda, corta un poquito el rollo en los bises finales. Y por otro, ningún bien le hace a "Kamikaze" – ni a ellos - esa eterna intro avetustada de mas de dos minutos que se hace prescindible de todas todas.

El concierto inagural de “Hacia lo salvaje”, el nuevo disco de Amaral, aún con los desajustes lógicos de las puestas de largo, cumplió con creces las expectativas que puede generar una banda que presume y se jacta de no repetirse y de tirar siempre para adelante. Y conseguirlo, después de casi quince años de trayectoria, hay que respetarlo, y aplaudirlo.

Texto: Kike Del Toro
Foto: Alfredo Rodríguez