Por: El Giradiscos.
Convertidas las grandes ciudades, e incluso las menos extensas, en una mimética reproducción de parques temáticos transformados en inertes señuelos para turistas e inversores, cada aparición en ese paisaje gris de un proyecto cultural se percibe como un oasis dentro de un relato uniformador enunciado por gastrobares y tiendas de souvenirs. El nacimiento de la librería musical Perros de Lluvia, más allá de la consecuencia del elogioso empecinamiento de su mentor, Àlex Fraile, se vislumbra en pleno barrio populoso de Lavapiés como un evento social. Sus estanterías, repletas de artículos que se leen y escuchan, significan ese oráculo necesario para interpretar y descifrar ritmos y armonías, algo imprescindible para quien está "herido" por el aguijonazo de la música. Hablamos con este "quijote", también colaborador en estas mismas páginas, para conocer un proyecto de corta existencia todavía pero ya repleto de historias que contar.
ºEn un país que lee poco y no se involucra demasiado en la música más allá de lo mayoritario, ¿montar una librería musical cuánto tiene de sueño y cuánto de negocio?
Álex Fraile: Supongo que la clave radica en lograr un equilibrio entre ambas cosas. La música es mi verdadera pasión, pero en algún momento habrá que dejar los sueños de lado y no perder la perspectiva de que se trata de un trabajo como otro cualquiera y nadie – al menos eso creo – trabaja sin la aspiración de ganar algo. Vengo del mundillo de la Cooperación por lo que queda claro que forrarme nunca ha sido una prioridad. Ahora bien, no quiero llamaros en un año y pediros una paga.
Te has metido en el mundo autónomo con todas las consecuencias, dentro de un sector como el librero, sabemos que eres un tipo duro que milita con orgullo en causas perdidas llenas de romanticismo como la de ser seguidor del Atleti y sobre todo de Estudiantes. ¿Está tu corazón de intelectual y musicólogo preparado para más disgustos?
Álex Fraile: Creo en la máxima de que ganar es de horteras. Por eso, soy un demente convencido. Eso sí, una alegría de vez en cuando no vendría mal. Tengo la ilusión de que esta aventura llegue a un buen puerto. El dinero no es lo más importante en la vida, pero lo dicho: ¡romped la hucha y comprad cultura! Tampoco es plan de acabar debajo de un puente.
La librería toma su nombre de un álbum mítico de Tom Waits, “Rain Dogs”. ¿Por qué ese nombre? ¿Qué representa para ti, tanto el disco como su autor? ¿Y qué quieres transmitir nombrando así a la librería?
Álex Fraile: Tom Waits es Dios. Esa sería la respuesta corta pero no es ningún secreto que siento devoción por sus múltiples facetas: juglar de la noche; el hombre que se tambaleaba junto a su piano; truhan de profesión; el cantante de la voz arañada por el humo; el amante de la fotografía; el actor… Haga lo que haga lo hace a su manera. Al modo Waits y eso es maravilloso.
Me encanta ese disco porque me encanta Waits y me fascina Nueva York. Rain Dogs es una abrumadora oda al Nueva York de los bajos fondos.
Por otra parte, el nombre hace ilusión a la metáfora de los Perros de Lluvia. Esos seres ajenos a convencionalismos. Me siento un tanto así: asumiendo riesgos e intentando alejarme de lo tradicional. De lo contrario no creería en este proyecto y no montaría una librería musical en los tiempos que corren, más de nicho, como la música.
¿Cuáles serían las librerías que conoces que más te gustan y hasta qué punto has tenido en mente a la hora de montar Perros de lluvia, algún ejemplo en especial?
Álex Fraile: Cada librería es un mundo y por supuesto que no solo como futuro emprendedor, pero como lector he visitado muchas, muchas. La lista sería interminable, pero me mojaré y barreré para casa, para el sector de la música. Hay una a la que tengo especial cariño que es La Fábrica, en Calonge. El pueblo de los libros como lo suelen describir. En este pequeño rincón de Costa Brava apostaron por las librerías y la de Lidia es un rincón maravilloso. Nuestra segunda casa: vinos; alegría y muchos, muchos libros de música.
Y por supuesto me encanta el estilo de Sonora en Barcelona.
Fuera de nuestras fronteras me quedaría con el buen rollismo de Books Are Magic de Brooklyn o la decadencia de la sección de música de la Strand, también de Nueva York. Todo sea por no salir del universo neoyorquino de Waits.
Todavía hay gente que cree que la música solo se escucha, ¿cómo les convencerías de lo gratificante que puede ser también leer sobre ella?
Álex Fraile: Esta frase es el mantra de la librería. La música no solo se escucha. Uno puede acercarse a la música de distintas formas y una de las más fascinantes es a través de los libros: en todos sus formatos. Narrativa; novela gráfica; fotografía; biografías; ensayos sobre géneros musicales en particular… Las opciones son infinitas y si uno lee mientras escucha música la experiencia es insuperable. Animo a probar
¿Qué has encontrado tú personalmente a través de los libros que hablan de música?
Álex Fraile: Historias fascinantes y la posibilidad de conocer a artistas o géneros que no consumo con tanta frecuencia. Hoy en día los libros de música van más allá de ello y permiten descubrir los entresijos de la industria de musical; el proceso compositivo… Libros del estilo de Cómo funciona la música de David Byrne o Viaje hacia la canción perfecta de Miguel Marcos son dos meros ejemplos.
¿Hay algún libro u obra que inició o te marcó especialmente a la hora de interesarte por la literatura musical?
Álex Fraile: Mentiría si dijese que me acuerdo del primer libro de música que pudo leer. Lo que nunca me olvidaré es quién me incubó el virus de la literatura musical. Mi amigo Ferdy, miembro del grupo Smile.
Y si tuvieras que recomendar algunos libros que consideras esenciales para que alguien se llevase de tu librería, ¿cuáles serían y por qué?
Álex Fraile: Hemos venido a jugar. A pesar de tener raíces gallegas, voy a mojarme. Sabéis mejor que nadie que me encanta escribir sobre música. Nunca fui ni seré un periodista musical, pero uno de los periodistas que más admiro – así me va – es Lester Bangs. Uno de los maestros y uno de los críticos musicales más irreverentes que jamás existirán.
Libros del Kultrum editó dos compilaciones de sus críticas y aunque me gusta más la primera por eso de la novedad, tengo especial cariño a las Venas al frente, festines de sangre y mal gusto exquisito. El primer libro que se vendió en Perros de Lluvia.
Como librería especializada en el ámbito musical, ¿podremos encontrar obras internacionales sin traducción todavía en nuestro país?
Álex Fraile: Habéis dado en el clavo. Es uno de los objetivos. Esperemos poder cumplirlo a corto – medio plazo. Desgraciadamente hay muchos libros escritos en inglés o en francés que todavía no están traducidos al castellano, pero ahora más que nunca me doy cuenta de la cantidad de estupendos libros de música que existen en nuestro idioma y eso es la leche.
Aunque todavía lleva poco tiempo abierta Perros de lluvia, ¿has vivido ya experiencias o visitas que te hayan marcado especialmente?
Álex Fraile: Experiencias empezamos a tener unas cuantas. Abrir la librería y a la hora de cobrar el primer libro que el mismo no tenga el precio registrado; tener que ir a la base logística de Correos la víspera de la apertura para reclamar libros que no llegaban; aprender a envolver libros de una manera decente; encontrase en la librería amigas que viven en Bruselas y pasan sin avisar; intentar cerrar a una hora y abrir al día siguiente sin dormir. Bueno, intentaba crear falsas expectativas.
Bromas al margen, cuando llegan sin previo aviso escritores o periodistas a los que he leído desde siempre y no ponía cara me hace especial ilusión. Es como conocer en persona a alguien que conozco desde hace tiempo.
Has abierto la librería de cara a las fechas navideñas, que a priori son más beneficiosas para la venta, ¿sientes vértigo a lo que sucederá tras el paso de esas fechas?
Álex Fraile: ¿Vértigo? Diría más bien pánico o para no exagerar un cierto miedo. La vida del librero no es tan bucólica y la soledad de una mañana de invierno impone. Está claro que se han juntado las Fiestas con la novedad de abrir un nuevo espacio. Ahora empieza todo. ¡Veremos!
Toca venderse un poco, ¿qué crees que tiene de especial o identificativa Perros de lluvia?
Álex Fraile: Un amigo argentino suele decir que no solo hace falta ser bueno sino parecerlo. No creo que valga para venderme, pero bueno es cierto esta librería es una apuesta por la música y el libro musical.
Son otros los que tendrán que opinar, pero Perros de Lluvia pretende crear comunidad y que los amantes de la música y los libros se encuentren como en casa. Tenemos un espacio para que la gente venga a leer, a ojear revistas de música e intercambiar su pasión por la música.
La librería se ubica en uno de los barrios populares con más solera de todo Madrid, Lavapiés. ¿Por qué has elegido un emplazamiento tan céntrico, pero que a la vez encierra un cruce de caminos, no solo a nivel urbano, sino también en su componente cultural puesto que allí convive la población más castiza con gente llegada de todas partes del mundo? ¿Qué crees que aportará Perros de Lluvia al barrio?
Álex Fraile: Lavapiés es nuestro barrio. Aquí vivo y trabajo. Es un barrio que en ocasiones tiene fama de conflictivo, pero ¡Nada más lejos de la realidad1 Lavapiés ha demostrado una capacidad de integración sin igual. No juzga a nadie y acoge a todo el mundo. Algunos quieren acabar con esa autenticidad.
Esperemos que la librería contribuya a que la cultura siga siendo parte fundamental del barrio. Estamos a cincuenta metros del CDN y en un radio de 200 m existen cuatro librerías más. Eso es maravilloso. Somos los últimos en llegar y nuestras vecinas nos están tratando como uno más. Aprovecho para dar las gracias en especial a Luz de Tráfico de Libros que ya es nuestro ángel particular y una referencia.
Como todo establecimiento local, supongo que el trato especializado es importante para diferenciarse de las grandes superficies, ¿le das especial importancia a estar informado y al día de la temática que ofreces para servir de consultor y poder recomendar al cliente?
Álex Fraile: Por supuesto. Es la única forma de proporcionar un valor añadido. Al mismo tiempo nos gusta que la gente se sienta a su aire. No tiene sentido dar la chapa, pero siempre que piden consejos intentamos satisfacer sus necesidades y transmitir nuestra pasión por la música.
Tenemos entendido que el local tiene vocación de traspasar las fronteras de una librería al uso, evidentemente se podrán adquirir libros, pero también sabemos que tienes idea de realizar presentaciones en vivo y actuaciones en directo en formato acústicas. ¿En qué momento y de qué forma podremos empezar a disfrutar de una propuesta tan ambiciosa?
Álex Fraile: Está claro. La librería tiene la vocación e intención de convertirse en un punto de encuentro. Ahora toca pensar en presentaciones; eventos … Cualquier idea es bienvenida. Nos gustaría como decís combinar la música y las presentaciones. Ahora que han pasado las Fiestas toca pensar en futuras acciones, aunque ahora toca acabar la reforma del local. Cerraremos unos cinco días a mitad de enero y después esperamos poder anunciar cosas nuevas. No todo va ser leer. ¡Habrá que celebrar el nacimiento de Perros de Lluvia!
Si hablásemos, por ejemplo, dentro de un par de años, ¿qué te gustaría poder contar sobre en lo que se ha convertido Perros de lluvia?
Álex Fraile: Pues que se ha consolidado como un nuevo rincón para los amantes de la música y la lectura. ¡Casi nada al aparato! Esperamos estar a la altura. ¡Ganas no faltan!






