Freddie Dilevi: “In the Light of a New Day”


Por: Javier González 

Que nadie pierda la fe en estos tiempos oscuros, difíciles y en los que a ratos tener la cabeza en su sitio es una labor quimérica. Todavía la música puede salvarnos la vida y más si cabe con discos tan enérgicos y emocionales como este “In the Light of a New Day”-Family Spree Recordings-, la segunda referencia de Freddie Dilevi, donde el rock and roll, los aromas crooner y el power-pop más rabioso se funden para rematar un trabajo de sangre caliente, más que digna continuación del “Teenager´s Heartbreak” con que nos maravilló años atrás. 

Antes de continuar conviene aclarar que tras el enigmático nombre de Freddie Dilevi se esconde el talento sevillano de Pablo Velázquez, ex cabeza visible de Freddie & The Filos, que desde hace años lidera esta aventura de rock arrebatado y potente que a poco que se le preste algo de atención tenemos claro que no dejará indiferente a nadie, un proyecto donde se hace acompañar por una potente banda compuesta por Quique Ruiz, Juanlu Cordero y Pablo Guinea, quienes también son miembros de una de nuestras nuevas prouestas de cabecera como son Los Fusiles, donde manejan otros registros también cercanos a los postulados del rock pero en este caso cantando en castellano y desde una vertiente más chuleta y castiza. 

La voz potente de Freddie es el eje vertebrador de unas canciones enérgicas, melodramáticas, siempre oscuras y reflexivas; es en ese escenario donde nos iremos encontrando con la prestancia rockera de “Who you Really Are”, la sentida “Sad” y los tonos épicos de “A Place for Us”, un tema que suena y retumba muy grande en todo momento. 

Realmente emotiva resulta “Lies”, recordando y rozando en las texturas de su voz ciertas querencias cercanas a Roy Orbison, retomando su vena más punk en “Damned Love” en contraposición a “Misery”, corte casi acústico que bien se podría acercar por sonoridad a la etapa de los “American Recordings” de Johnny Cash y a la que sientan de maravilla esos coros celestiales, antes de entrar en tromba con la titular, “In the Light of a New Day”. 

La terna de canciones que cierran el álbum comienza con “I Still Fall”, sorprendentes esos latigazos de guitarra que suenan a mitad de la tonada, atreviéndose con “Blue Hotel”, original de Chris Isaak, mostrando otro enfoque y saliendo más que bien parado del riesgo que supone semejante laberinto, y cerrando con “Cross the Line” un álbum en que no se ha dejado nada en el tintero.

Es “In the Light of a New Day” un trabajo potente de principio a fin, apenas deja respiro al oyente, intenso y emocional. Bien podría hacer las delicias de un público que ame por igual el rock and roll primigenio, la afectación de artistas como Morrissey o el riesgo de Corcobado, credenciales que no parecen malas  para seguir de cerca las evoluciones de Freddie Dilevi, el arcángel emocional que va camino de mito, no dejen de escucharlo.