Juanjo Ordás: “La magia de Bon Jovi es ser una banda para todos”


Por: Javier González. 

Siempre es una buena noticia tener entre manos cualquier texto que firme Juanjo Ordás. Y lo es más si se trata de un libro como “Bon Jovi: Juramento de sangre”, una sorprendente obra donde el escritor madrileño nos acerca a la trayectoria de la banda de New Jersey con todo lujo de detalles, aportando una sorprendente relectura sobre su discografía y el devenir histórico de uno de las grandes nombres del rock mundial. 

Pasear por estas páginas de agradable lectura sirve para ajustar cuentas con la valoración crítica de Bon Jovi, pero también para comprobar que el bueno de Juanjo ha disfrutado escribiendo este extenso volumen acerca de la que muy probablemente sea una de sus bandas favoritas, cosa que transmite a cada párrafo. 

Nos ponemos en contacto con él, quien nos responde con cercanía y sobrada elocuencia, haciéndonos disfrutar de una agradable charla. 

Vaya sorpresa que nos has dado con tu último libro, “Bon Jovi: Juramento de sangre”, pero antes de entrar en detalles, dado que llevamos bastante sin hablar. ¿Cómo va todo, Juanjo? ¿A qué andas dedicando tu tiempo últimamente? 

Juanjo: Todo va bien. Ahora mismo estoy centrado en un par de proyectos literario musicales que considero muy importantes, pero todavía no quiero contar nada. Por algún motivo u otro nunca paro. No rest for the wicked. 

Como decimos hace apenas unas semanas nos llegó tu último trabajo, el cual confesamos que sabíamos que andaba en camino, pero ni de lejos intuíamos que iba a girar sobre la trayectoria de Bon Jovi. ¿Por qué has decidido hablar de ellos en este preciso momento? 

Juanjo: La verdad es que simplemente me apeteció. Quería hacer un libro generacional, que pudiera tocar de cerca a los que nos encontramos en una determinada franja de edad. En realidad, ya empezaras a escuchar a Bon Jovi con el debut de 1984 o con “Crossroads” en 1994, la diferencia es de diez años, es decir, poca. No es como si la generación que comenzara a escuchar a los Stones en los 60 con Brian Jones tuviera que entenderse con la que empezó a hacerlo en los 90. En el caso de Bon Jovi la historia es más corta y es mucho más fácil abarcar ese sentimiento generacional. Hace poco hice la presentación del libro en Madrid y fue divertidísima, vino gente estupenda, fans maravillosos de la banda muy diferentes entre sí y hablando con ellos durante el acto y también después, sentí que realmente había conseguido hacer un libro para todos, por decirlo de alguna manera. Y me sentí súper bien. Fue en el barrio de Chamberí, donde pasé mi adolescencia precisamente, y durante unas horas sentí que todo en el universo estaba en orden. Y creo que esa es la magia de Bon Jovi, el ser para todos. 

“La historia de Bon Jovi es más compleja de lo que parece” 

Se trata de un trabajo profundo donde tocas la historia de la banda, repasando al milímetro su discografía, acercándote al proceso compositivo y a las giras que han desarrollado a lo largo de los años. ¿Qué ha sido lo que más has disfrutado a lo largo de todos estos meses de trabajo? ¿Y aquello que más te ha costado? 

Juanjo: Lo mejor es volver a repasar los discos. Porque descubres puntos de vista nuevos. La madurez ayuda. Yo me he reconciliado con discos suyos. Lo más difícil fue ordenar detalles de la cronología. A veces resultó ser un quebradero de cabeza, porque la historia de Bon Jovi es a ratos más compleja de lo que parece. ¿Cómo ha sido el proceso de documentación que has ido desarrollando? Por un lado está lo que sabes. Pero eso que sabes debe estar cotejado. Es decir, hay que repasar biografías, comprar libros que no tienes, desempolvar el archivo de revistas, apoyarte en fuentes de calidad, incluyendo internet. Y así amplias lo que sabes hasta cotas que quizá te sorprendan. Sobre ello, aplicas tu visión crítica. Parece tedioso pero entretiene mucho. Aunque es absorbente, la verdad. Te pones a leer, tomas notas, escribes y se te ha pasado medio día. Lo he explicado muy brevemente, pero el esqueleto es ese. 

“En Bon Jovi hay algo que huele a autenticidad” 

Ya hemos dicho que en el libro diseccionas y comentas cada uno de sus álbumes, pero nos gustaría saber algo. ¿Con qué tres te quedarías ahora mismo? ¿Por qué motivo? 

Juanjo: Posiblemente, mis álbumes favoritos sean “New Jersey”, “Keep the faith” y “These days”. Todo por razones subjetivas, claro. “New Jersey” porque estira la fórmula de “Slippery when wet” sin desgastarla (que ya es un mérito) y porque amplia el espectro musical del grupo sin dejar de ser lo que eran, es decir, la banda más divertida del planeta. No quiero simplificar, pero Bon Jovi te hacen sentir bien, te animan a salir adelante, te los crees porque hay algo en ellos que huele a autenticidad. Quizá tiene que ver con que Jon sabe dramatizar muy bien, canta, pero también interpreta, a lo mejor que ver con que Richie Sambora es un guitarrista muy culto que conoce la tierra que siembra, podría tener que ver con que su mensaje llega porque es real, es súper fácil identificarse con las canciones de Bon Jovi. Ya que estamos con “New Jersey”, ¿quién no necesita los ánimos de “Stick to your guns” de cuando en cuando?, ¿quién no entiende la magia de una relación sentimental al escuchar “Born to be my baby”? Luego he escogido “Keep the faith” y “These days”, pero por otras razones. “Keep the faith” sorprendió en su día y creo que con los años sorprende más y más porque en lugar de hacerse grunge, la música se reformulo en un rock moderno que no traicionaba sus orígenes. Seguían haciendo rock and roll pero junto a Bob Rock dieron con un sonido particular, clásico y actual. Y “These days” me encanta de por sí, pues por primera vez hicieron un disco de rock clásico estadounidense, estilo que les venía como anillo al dedo porque sus raíces son esas. Pero la de “These days” también es la época que muchos consideramos como cumbre: El álbum, el VHS en Wembley, los singles, sus caras B… 

“Sin el liderazgo de Jon, Bon Jovi no habría sido la institución que son hoy” 

En las páginas reflejas muy bien la dicotomía que siempre ha tenido Bon Jovi, una proyecto que nace de la cabeza de su líder y vocalista Jon, pero que adaptó un formato banda casi desde primera hora, donde por encima de todo sobresalía el carisma, aporte musical y vocal de Richie Sambora. ¿Hasta qué punto marca bajo tu punto de vista el devenir de la banda éste hecho tan particular? 

Juanjo: En ese sentido Bon Jovi son relativamente especiales. Porque, efectivamente, se forman después de que el single “Runaway” (grabado por Jon sin los que serían los miembros de Bon Jovi) haya tenido cierto éxito. Pero en todos los grupos siempre hay un liderazgo claro, individual o como mucho dual. Centrándonos en compañeros generacionales de Bon Jovi: Nikki Sixx es el líder de Motley Crue, Dave Mustaine es Megadeth, en Metallica son Hetfield y Ulrich, en U2 son Bono y The Edge, Blackie Lawless es WASP… En mi opinión, y no es más que mi opinión, la voz que siempre prevaleció en Bon Jovi fue la de Jon. Y tuvo la suerte de contar a su lado con Richie Sambora, que era un gran guitarrista, hacia coros y segundas voces inconfundibles y tenía el carisma y los movimientos de un frontman. De hecho, Bon Jovi prácticamente tenía dos frontman. Sobre hasta qué punto influyó en la banda todo ello, es difícil de decir, porque Bon Jovi son muy opacos, aunque hayan trascendido tensiones en ciertas épocas. Pero un líder fuerte es importante y Jon lo fue y lo sigue siendo. Sin su liderazgo Bon Jovi no habrían llegado a ser la institución que son hoy. 

“La crítica suele rechazar a las bandas que pretenden entretener en lugar de querer cambiar el mundo” 

Te quiero hacer una pregunta incómoda. ¿Hasta qué punto crees que el innegable atractivo físico de Jon Bon Jovi ha provocado que quizás la crítica más sesuda “nunca” o “casi nunca” se los haya tomado tan en serio como a otras bandas de una repercusión mundial similar? 

Juanjo:
Tu pregunta es muy interesante porque en realidad es doble. Por un lado, la crítica culta suele rechazar a las bandas que pretenden entretener en lugar de querer cambiar el mundo. Dan crédito a John Lennon, pero no a Led Zeppelin. A mi modo de ver es erigirse en salvador del mundo da más juego en una entrevista. Si Zeppelin no juegan a la propuesta, no significa que no sean interesantes ni inteligentes, sino que el juego es otro. Vas a tener que hablar con ellos de misticismo y las posibilidades expansivas del blues. Son temas atemporales. La actualidad es más manejable. Las bandas que no buscan cambiar el mundo tienen universos propios. Si quieres que una entrevista con Bon Jovi, David Coverdale o Nikki Sixx sea interesante, vas a tener que hablar de su método compositivo, de la responsabilidad de mantener una empresa en la carretera, de sus pactos con la discográfica o del sonido de su último disco. Pero para llegar a hacer ese tipo de entrevista hay que conocer el terreno que se pisa. Para hacer una entrevista sobre actualidad, no. Aunque las entrevistas sobre actualidad dan más titulares que atraen al público mayoritario. La opinión de Springsteen sobre Trump va a llamar más la atención que la de Jon Bon Jovi sobre las sesiones de grabación de “Forever”. No obstante, desde hace un tiempo Jon ha entrado al juego político también. Luego está la parte del físico. Un tío guapo siempre va a atraer a las chicas más que uno feo. Es empírico. Y ante el tío guapo, los del montón y los feos, que son la mayoría, tienen dos opciones. La primera es la típica de los inseguros: Criticar al tipo. La segunda es la de los inteligentes: Aceptar que el tipo es guapo pero que algo más tendrá, ver qué puedes aprender de él. Eso aplica a Bon Jovi y a cómo se ha visto a la banda y a Jon por parte del público masculino. 

Me ha sorprendido descubrir el “compromiso social” que hay en muchas de las letras de la banda en determinados momentos concretos, confieso que nunca había reparado en ello. ¿Crees que se ha subestimado también a la banda en este aspecto? 

Juanjo: Es a partir de “Keep the faith” que Jon empieza a hablar de lo que ve. Quizá hasta entonces escribía únicamente sobre lo que sentía. Es interesante y una evolución lógica desde el punto de vista antropológico. Pero lo mejor es que nunca alecciona y eso es muy de agradecer. 

¿Qué opinión tienes de las cortas carreras solistas de los dos principales cabezas visibles de la banda? 

Juanjo: Me gusta todos los álbumes solistas que Richie y Jon han hecho. No son simples pasatiempos sino trabajos sólidos con su razón de ser. Además, en el caso de Richie venían muy bien para mostrar al público que era un enorme cantante. 

Sabemos que el presente de la banda es un poco confuso, Jon sigue lastrado por unos problemas vocales de complicada solución, y Richie hace tiempo que dejó de formar parte de la misma, aunque creo que estaría dispuesto a volver si se dieran las condiciones adecuadas. ¿Qué piensas que les depara el futuro? 

Juanjo: Pienso que Richie nunca va a volver a Bon Jovi y que estaría genial que se centrara en su carrera solista. Y deseo que Jon se recupere lo antes posible de sus problemas vocales. Pero creo que estamos presenciando el final de la marca. 

Juguemos a hacer historia ficción. En caso de que se juntaran, ¿apuestas por un último trabajo digno o crees que estarían en disposición de hacer algo realmente potente y mítico? 

Juanjo: Jon y Richie han demostrado que, cada uno por su lado, saben salir adelante y escribir muy buenas canciones. No se necesitan. Aunque si se reunieran de nuevo para escribir no me cabe la más mínima duda de que volverían a hacer magia. Si lo hicieran, se ajustarán, bajarán la cilindrada y contaran con un productor como Rick Rubin, la cosa podría ser magnánima. Pero lo veo imposible. 

“Empiezo a ser consciente de que ya he escrito sobre casi todo aquello que me gusta” 

Eres uno de nuestros periodistas musicales más reputados, qué duda cabe, pero desde hace ya bastante tiempo nos da la sensación de que cuando escribes lo haces más por placer que por una cuestión meramente económica. ¿A qué se debe este hecho? 

Juanjo: Gracias por tus palabras. Siempre he escrito por placer. Pero es cierto que ahora para mí lo más importante es ser selecto con los temas que escojo. Además, se junta otra cosa: Empiezo a ser consciente de que ya he escrito sobre casi todo aquello que me gusta. Van quedando pocas cosas que me emocionen y sobre las que pueda aportar algo de interés. Si cada vez soy más selectivo y los temas van siendo menos, la producción baja. Pero me queda alguna cosa por hacer. Como te conté al principio, tengo dos proyectos entre manos que creo van a gustar mucho. 

“Si con un texto mío una persona descubre un disco que le conmueve, he cumplido mi misión” 

¿Qué valoración haces del presente y futuro del periodismo musical? ¿Crees que sigue teniendo sentido dedicar horas y horas de nuestra vida a escribir cuando todo es tan efímero y banal? 

Juanjo: Me tengo por persona reflexiva. Quizá excesivamente reflexiva. Lo digo porque podría pasarme tres horas respondiendo a tus preguntas y a buen seguro aburriría. Además, tu pregunta me gusta mucho porque, una vez más, contiene muchas más preguntas dentro de ella. Evidentemente todo es efímero, pero no necesariamente banal. Uno ha de preguntarse por qué hace las cosas. Si con un texto mío una sola persona en todo el mundo descubre un disco que le conmueve y le aporta, he cumplido mi misión. Habré transportado la emoción de un álbum que a mí me ha llenado a otra persona y esa persona se habrá llenado también. Mi bien se habrá vuelto su bien, por lo tanto y a una escala ínfima, habré aumentado la cantidad de bien en el universo. No está mal, ¿no? 

Mil gracias, Juanjo. Siempre es un placer hablar contigo. 

Juanjo: Y contigo también, Javi.