Especial David Bowie por el décimo aniversario de su fallecimiento


Por: Àlex Guimerà. 

Han pasado ya diez años desde que David Bowie nos dejó, y parece que fue ayer. No alcanzamos a poder describir y calificar lo que su figura supuso para la música y para el arte en general. Lo que si podemos afirmar es que fue uno de los mayores genios artísticos de nuestros tiempos, un cerebro sin igual para anticiparse en la evolución de la música, pero también un talento de las artes escénicas, la moda o el cine. 

Rockero referente para distintas generaciones y pionero de distintos géneros musicales, su visión para estar en la vanguardia sonora fue algo único. Además tuvo la magia de ser un músico que gustaba a todo el mundo, llegando a ser el favorito de gente con gustos musicales totalmente opuestos, lo que nos confirma que existieron distintos Bowies de diferentes sensibilidades. Por todo eso, desde aquí queremos repasar sus etapas, con sus distintas caras y discos en un pequeño repaso a la inabordable trayectoria de un tipo tan singular como a veces indescriptible. 

EL JOVEN MOD 

Sus primeros pasos en la música estuvieron ligados al saxofón, instrumento que comenzó a estudiar bajo la tutela de Ronnie Ross, un prestigioso músico de jazz de la época. Esta formación lo llevó a interesarse inicialmente por artistas como Charles Mingus y John Coltrane, pero también por el rockabilly de Chuck Berry, Elvis o Little Richard. Pronto pasó a formar parte de diferentes bandas, entre ellas The Konrads, The King Bees (que más tarde se convertirían en Davie Jones and the King Bees), Lower Third o The Riot Squad. Con el tiempo, el joven Davy Jones empezó a adquirir mayor protagonismo dentro de estas formaciones, impulsado por una marcada obsesión por alcanzar la fama. Esto lo llevó a adoptar el nombre artístico de David Bowie, con el fin de evitar confusiones con el cantante de The Monkees.

En ese momento, sus principales influencias procedían de las nuevas bandas británicas como The Beatles y The Rolling Stones, así como del Rhythm and Blues estadounidense. A su primer sencillo, “The Laughing Gnome”, le siguieron otros como “Rubber Band” o “The London Boys”. Sin embargo, no fue hasta 1967 cuando publicó su primer álbum de larga duración, homónimo, que pasó prácticamente desapercibido a pesar de estar repleto de canciones de pop británico con influencias del music hall y la psicodelia. 

EL CANTAUTOR FOLK ESPACIAL 

Viendo que su etapa de músico mod no iba a ninguna parte el joven Bowie se reinventó en un trovador folk con pintas hippies y letras que versaban sobre las conquistas del espacio. La canción "Space Oddity" rompió moldes y sigue sonando actual a pesar de los años, ya que es un perfecto reflejo de los sueños estelares de la humanidad. Un disco y un álbum con prominencia de las guitarras acústicas, las enseñanzas del folk de principios de los sesenta y la introducción de elementos de la psicodelia. De esa época es también otra de las canciones imprescindibles de su carrera como "The Man Who Sold The World", que tituló un disco en el que Bowie reunió a una banda de rock y en el que buscó acercarse al rock siendo la antesala de su salto hacia los sonidos glam.

ZIGGY STARDUST / ÉPOCA GLAM 

Sin duda ésta es su época dorada, o al menos una de ellas. El nacimiento de un subgénero fundamental del rock y de un movimiento cultural coincidió con el nacimiento de la estrella que fue David Bowie. Bajo los influjos de su amigo Marc Bolan, el definitivo abrazo del rock de nuestro protagonista vino acompañado de una estética provocadora y la ambigüedad sexual como bandera. Apoyado por una banda de lujo liderada por el virtuoso guitarrista Mick Ronson, el músico encontró un sonido impecable a la vez que potente y sobre todo una forma de expresarse que le permitió alcanzar el éxito que tanto se le había resistido a lo largo de los años.

De esta etapa tenemos discos como "Hunky Dory" que nació de la visita de Bowie a los EEUU y cuya portada andrógina escondía varios éxitos como "Changes" o la emotiva "Life On Mars?" y sendos temas dedicados a la Velvet Underground ("Queen Bitch"), Andy Warhol y a Bob Dylan.

Tras la fama del disco vino la transformación del cantante en su alter ego Ziggy Stardust y de su banda en The Spiders From Mars ( el propio Ronson, Trevor Bolder al bajo y Mick Woodmansey a la batería ) para publicar una auténtica obra magna. Un álbum conceptual que narra la historia de un extraterrestre bisexual que viene a la Tierra a salvarla. El disco, además, estaba pensado para su interpretación en directo para la que eligió cuidadosamente el maquillaje y la indumentaria. Las canciones venían influenciadas por los héroes del rock de Bowie como la Velvet, T. Rex o los Stooges, con temas imprescindibles en su carrera como "Starman", "Ziggy Stardust" o "Five Years" y una acogida de los jóvenes fans que encumbraron al músico en los altares del culto pop.

De esa época tenemos aún las grabaciones de los inigualables conciertos de la gira de Ziggy Stardust, sus apariciones en el Top Of The Pops, el single "John I' m Only Dancing" y las producciones de un Bowie tocado por los dioses en "All The Young Dudes" de Mott The Hopple y sobre todo en "Transformer" de Lou Reed.

Tras "matar" a Ziggy la vida continuó con otro superéxito "Aladin Sane", repleto de hits de glam rock como "Drive-In Saturday", "Let's Spend the Night Together" de los Stones y "The Jean Genie", con la icónica portada del retrato de Bowie con la cara pintada por un rayo azul y rojo. En aquel mismo año sacó a la venta "Pin Ups", un maravilloso compendio de versiones de temas favoritos de los sesenta del cantante remozados por su portentosa banda rock, temas de los Kinks, Who, Pink Floyd o Yardbirds que suenan a las mil maravillas. La etapa glam la cierra "Diamond Dogs" otro disco conceptual, en este caso basado en la novela de George Orwell "1984" con el éxito "Rebel Rebel" a bordo y una portada con el cantante mitad hombre mitad perro cuya exposición de los genitales caninos dio problemas con la censura. 

PLASTIC SOUL 

David Bowie puso fin a su época glam en 1974, cambiando de banda, yéndose de gira americana del "Diamnod Dogs" e instalándose en Los Angeles para impregnarse de la música negra. De este modo, en 1975 se fue a Filadelfia para gravar "Young Americans" un disco de clara influencia Soul, con críticas al american way of life y en el que se incluyó un tema coescrito con John Lennon "Fame", con la que consiguió su primer número uno en los EEUU. De esa época también son conocidos los desórdenes financieros, abusos con las drogas y controvertidas apariciones en los medios públicos. Con "Station To Station" Bowie hizo un giro hacia el funk sin olvidar el soul en un disco en el que creó otro alter ego "The Thin White Duke" y con el que volvió a girar por medio mundo.

TRILOGÍA BERLINESA 

Exhausto de los excesos de su etapa angelina, Bowie decidió refugiarse en el Berlín Oeste en plena Guerra Fría para impregnarse de las nuevas tendencias musicales y artísticas del momento e intentar, a la vez, desintoxicarse de su adicción a la cocaína. Además de compartir piso con Iggy Pop (a quien producirá dos discos) y descubrir a los padres de la electrónica Krakftwerk y Neu!, entabló amistad con el ex Roxy Music Brian Eno y con Robert Fripp (King Crimson), con quienes compartió visiones progresistas del rock. Bajo la producción del primero (también con presencia de Tony Visconti) registró tres formidables discos "Low", "Heroes" y "Lodger" que son conocidos como la "Trilogía Berlinesa". Con ellos giró hacia sonidos muy experimentales, oscuros, en los que abusaba (en el buen sentido) de los sintetizadores y los efectos electrónicos, añadiendo unas guitarras arrebatadoras a cargo del propio Robert Fripp. También pasó de los excesos del glam y del plastic soul a una austeridad y sobriedad compositiva con mirada hacia la música oriental (japonesa, árabe,..). El resultado lo encontramos en canciones como "Sound And Vision", "The Secret Life Of Arabia", "Look Back In Anger" o "Heroes" que se ha convertido en un auténtico himno intergeneracional. Entremedio una gira que dio lugar al disco "Stage". Berlín es, sin duda, una de las etapas cumbre de la carrera del londinense.

ART-ROCK 

Con un solo disco Bowie se puso a la delantera de los movimientos New wave que azotaron junto al punk el rock a finales de los setenta principios de los ochenta. Se trata de "Scary Monsters" (1980) con el que nuevamente se reinventó y alcanzó un sonido moderno a la vez que comercial. La novedad fue el uso de los sintetizadores y de unos rítmicos punteos de guitarra de Robert Fripp (también participó a la guitarra Pete Towshend). El tono teatral rescatado del glam junto con esa experimentación, vinieron acompañados de unos videoclips impactantes en los que los colores y las luces se difuminaban. En la exitosa "Ashes To Ashes" recuperaba al Major Tom de su primera época y comenzaba a cautivar a una juventud en una década en la que se convertiría uno de sus iconos.

SUPER ROCK STAR 

Con las notables ventas de "Scary Monsters" junto con su colaboración con Queen en el single "Under Pressure" en 1981, Bowie arrancó los ochenta siendo una auténtica celebridad. Pero sobre todo lo fue tras la publicación del disco "Let's Dance" (1983) y su eclosión con los tres singles despampanantes: la que titulaba el disco , "China Girl" prestada de su amigo Iggy y "Modern Love". El larga duración se convirtió en disco platino y en el más vendido de su carrera, situándolo como uno de los iconos de la época junto a Michael Jackson, Prince o Madonna. Con ese pop comercial bailable que marcaría la década y a sus jóvenes, el disco tuvo continuidad con "Tonight" (1984) en el que colaboraba una Tina Turner también en boga, y que promocionó con una larga gira y con impactantes videoclips y provocativas letras. Con mayor participación en el cine con películas como "Laberinto" o "Absolute Beginners", esta última apoyada por un sencillo de primera. De esta etapa también destaca la revisión de "Dancing In The Street" de Martha & The Vandellas que hizo con su reencontrado Mick Jagger, un video y una canción que arrasó comercialmente en 1985.

TIN MACHINE 

Para evitar la acomodación y el estancamiento de la fama de los 80, Bowie funda esta banda junto a Gabrels Reeves ( guitarra), Tony Sales ( bajo) y Sales Hunt (batería) estos dos últimos a quienes conoció por haber trabajado con ellos en el disco de Iggy Pop "Lust For Life" (77). Con dos discos en el mercado "Tin Machine" (89) y "Tin Machine II" (91), la banda ofrecía un rock americano politizado muy a la onda de la época. Guitarras rudas, letras afiladas y una potente sección rítmica. Según el propio Bowie la banda le impulsó hacia la década de los noventa.

EXPERIMENTACIÓN EN LOS 90 

Los 90 fueron para Bowie un periodo de descubrimiento de nuevos horizontes musicales y si se nos permite de pérdida de conexión con el gran público. Comenzando por "Black Tie White Noise" (93) de sonidos electrónicos (más Jazz, bases Hip-hoperas, ...), seguido por el indie de "Buddha Of Suburbia" (95) y el rock industrial de "Outside" (95) producido por Brian Eno y para el que se acompañó de los americanos NIN en su gira de promoción. Sin apenas descanso en 1997 repitió productor para gravar "Earthling", un disco con elementos de electrónica y de drum' n bass. La mente del genio no descansaba lo que plasmó en unos álbumes que merece la pena repescar.

LA VUELTA AL POP 

Con la entrada del nuevo milenio el genio quiso volver al pop lo que hizo de un modo maduro y elegante. Con el maravilloso "Heathen" (2002), además de significar la vuelta de Toni Visconi desde "Scary Montsers" - ya no le abandonaría en sus siguientes discos -, el cincuentón quiso tratar de modo críptico el tema del terrorismo post-11 s y la degradación de la humanidad. Sin apenas descanso sacó "Reality" que navegaba en la misma dirección y que vino acompañado de su última gran gira de conciertos. En esos discos, además, versionó a clásicos del rock como George Harrison, Neil Young, Jonathan Richman o los Pixies y colaboró con músicos como Dave Grohl y (otra vez) con Pete Towshend. 

FIN DE CARRERA Y EPITAFIO 

Después de diez años de silencio y gravado de forma clandestina apareció en 2013 "The Next Day" un disco que fue muy bien acogido y que llevaba de portada un collage con la del lejano "Heroes". En él, el Duque Blanco repescaba sus distintas sonoridades de sus etapas, reflexionaba sobre el paso del tiempo y la melancolía de mirar hacia atrás - recuerdos explícitos a su época berlinesa inclusive-. Un inteligente y ambicioso disco de rock hecho desde la vejez asumida de un mito que se mostraba cercano a la vez que algo oscuro y enigmático. Sin apenas descanso, y coincidiendo con su 69º cumpleaños nos llegó la publicación de "Blackstar" (2016) acompañado de unos enigmáticos videoclips y de un sonido electrónico, jazzistico y krautrock. Aunque sólo con su fallecimiento tres días después pudimos comprender que ese álbum se trataba de un auténtico canto del cisne con el que este Artista (con A mayúscula) se quiso despedir y afrontar su paso al otro estado. Lleno de pistas y elementos crípticos, su adiós discográfico fue su enésimo toque de genio yéndose de una forma memorable. 

LAS OTRAS CARAS DE BOWIE NO MUSICALES 

EL ACTOR CAMALEÓNICO 

La música de David Bowie siempre vino acompañada por su vertiente teatral y escénica, en especial en su época glam con su personaje Ziggy Stardust pero también con el payaso de "Ashes To Ashes"; mostrando una vis interpretativa en los conciertos a lo que añadió incontables y radicales cambios de look. Su interés por la interpretación le llevaron a finales de los sesenta a tomar clases con el profesor de teatro vanguardista Lindsay Kemp (quien más tarde diera clases a Kate Bush) aprendiendo arte dramático y mímica, que tanto usó en sus directos. Todo ello le llevó además a hacer cierta carrera en el cine en donde destacan papeles como Andy Warhol ("Basquiat"), Poncio Pilato ("La última tentación de Cristo"), un extraterrestre ("El hombre que cayó en la Tierra"), el Rey de los Goblins ("Dentro del Laberinto"), un vampiro ("El ansia")... Trabajando además con grandes directores como Christopher Nolan, Martin Scorcesse, David Lynch (en "Twin Peaks", la película) o "Tony Scott". 

Principales películas: 

- El hombre que cayó a la tierra (1976) 

- Feliz Navidad, Mr Lawrence (1983) 

- El ansia (1983) 

- Cuando llega la noche (1985) 

- Dentro del Laberinto (1986) 

- Absolute Beginners (1986) 

- La última tentación de Cristo (1988)

-  Zoolander (1991) 

- Encadenadamente tuya (1991) 

- Twin Peaks: el fuego camina conmigo (1992) 

- Basquiat (1996) 

- El secreto de Mr. Rice (2000) 

- El truco final (2006) 

EL PRODUCTOR DE ÉXITOS 

Otro de los grandes talentos de David Bowie estaba en los mandos de los estudios de producción. Si bien muchos de sus discos fueron producidos o coproducidos por él con la ayuda de su íntimo Toni Visconty (productor también de T. Rex), del alquimista Brian Eno (en su etapa de Berlin y en los 90), de Ken Scott (en la época glam) o en los 80 de Nile Rodgers (también de Madonna, Daft Punk o Duran Duran), también produjo discos para otros músicos relanzando sus carreras y ayudando a crear auténticas joyas del rock. Es el caso de los Mott The Hoople de Ian Hunter con "All The Young Dudes" para quienes compuso y cedió el homónimo tema de enorme éxito, en el mismo bendito año del Ziggy Stardust 1972. Un año después se encargó de mezclar el "Raw Power" de los Stooges por orden de la discográfica Columbia, quien quiso depurar el sonido de los de Detroit. Con su líder, Iggy Pop, volvió a los estudios en 1977 para producirle sus dos exitosos álbumes "The Idiot", "Lust For Life" y en 1987 para un disco menor "Blah Blah Blah". Con la Iguana además mantuvo una colaboración a lo largo de sus carreras cediéndose temas recíprocamente para sus álbumes.

Aunque si tenemos que destacar un trabajo tras los cristales de Bowie, este es in duda alguna el "Transformer" de Lou Reed, un disco total y una de los mejores tratados rock de los setenta que relanzó la carrera del neoyorquino tras la Velvet Underground. También en el bendito año 1972. 

EL AMANTE DE LA MODA Y DEL DISEÑO

La pasión de David por el diseño se remonta a la década de los 60, cuando estudió en la Escuela de Arte de Bromley de Londres, donde tuvo de profesor a Owen Frampton (padre del músico Peter Frampton), quien le introdujo en el arte moderno. En aquel centro, además, estudió tipografía y maquetado, lo que le ayudó a participar activamente en el diseño de las portadas de sus discos. Para ello colaboró con gente como George Underwood - amigo de infancia, responsable de que Bowie tuviera los ojos de distinto color, tras lanzarle una piedra -, Brian Duffy, el belga Guy Peellaert o en sus últimos discos con Jonathan Barnbrook. El resultado unas portadas, algunas de las cuales son auténticas referencias pop, y de las que Bowie tuvo mucho peso en su elección y diseño. Hablamos del rayo en la cara de "Aladdin Sane", el cómic de "Diamon Dogs", el expresionismo alemán de la fotografía de "Heroes" o el minimalismo simbólico y contemporáneo de "Blackstar". 

En el ámbito de la moda, Bowie siempre buscó rodearse de los diseñadores más vanguardistas y pioneros para avanzarse a las vestimentas de sus épocas. Ejemplo lo encontramos con su colaboración con Kansai Yamamoto cuando a principios de los setenta rompieron con la sastrería occidental en plena era glam, al introducir elementos de la vestimenta japonesa, la confusión de géneros e introducción de nuevos conceptos de color y de volumen. O cuando el sastre londinense Freddie Buretti, trabajó con Bowie en la confección de los trajes de la etapa del Thin White Duke, aportando una estética minimalista y de elegancia masculina reinterpretada. 

Bowie siempre estuvo atento a los avances de la moda, cuidó mucho su imagen y fue un asiduo a los desfiles de moda, siendo también modelo para muchas marcas. Pero sobre todo sus distintos estilos, sus reinvenciones y sus personajes han tenido un impacto muy importante en el mundo de la moda, lo que ha propiciado que algunos de sus trajes se hayan exhibido en los principales centros y museos de moda de todo el mundo.