Niña Polaca: “Ya no tenemos que convencer a nadie, nos hemos permitido el lujo de hacer pensar un poco más al público a la hora de escuchar las nuevas canciones”


Por: Javier González. 

Vuelven Niña Polaca, una de esas bandas que ya nadie duda a la hora de ubicar entre las más punteras de nuestro panorama. Han logrado tocar el cielo con mucha humildad, haciendo camino al andar, aprendiendo en el recorrido, mientras unían al talento una innegable capacidad de trabajo cercana al estajanovismo. Ahora, tras innumerables días picando piedra y dejándose la piel sobre el escenario, otean en el horizonte recintos míticos como el Movistar Arena, fecha que ya anunciaron en redes semanas atrás. 

Llegarán al mismo con un nuevo disco bajo el brazo, “¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas?”, un álbum que es fruto de la experiencia y madurez que ha ido acumulando la banda a lo largo de todo el proceso, donde observamos a unos Niña Polaca más reflexivos y conscientes de la realidad de su entorno, que, sin perder la capacidad evocativa y la genialidad para condensar los sentimientos en frases cargadas de efectividad y gracejo que describen las vivencias cotidianas, se nos van haciendo mayores mientras su vigencia permanece intacta. 

Descolgamos el teléfono para hablar con Álvaro Surma, principal compositor, guitarrista y vocalista de la banda, quien nos atiende tan majo y cercano como siempre, demostrando que aunque las circunstancias cambien, para bien en lo respectivo a Niña Polaca, todavía quedan héroes románticos con los pies bien anclados al suelo. 

Han pasado camino de tres años desde la edición de “Que adoren tus huesos”, un trabajo que, si bien continuó la senda de crecimiento que tenía Niña Polaca desde sus comienzos, supuso un crecimiento a nivel de fechas en directo y también en repercusión, algo que supuso otro aldabonazo a la carrera de la banda. ¿Qué sentisteis tras la edición del disco y durante estos dos años de larga y exitosa gira? 

Surma: Fue un cambio drástico. La base de nuestro público ha crecido y la propia repercusión del álbum también fue muy amplia. “Que adores tus huesos” ha sido el disco que nos ha permitido profesionalizar todo el proyecto. Además, ocurre en un momento particular de la banda donde habíamos cambiado de componentes y más tarde supuso la adaptación a una nueva realidad que nos ha encantado. Recibir tanto cariño de tanta gente, de forma tan continua, durante tanto tiempo, ha sido una maravilla, todo un sueño. Hemos podido colaborar con artistas que han sido referentes para nosotros como Amaral, Carlangas o Travis Birds, gente que nos ha gustado siempre y decidieron participar en las versiones que hicimos del disco. Para nosotros fue una alegría, una maravilla y un honor. Hemos tenido un crecimiento personal muy amplio, tanto en nuestro conocimiento de la industria musical como del directo, de todo en general, e inclusive de nosotros mismos como personas. 

En nuestra última charla que versaba sobre el álbum ya comentado me decías que era el primer trabajo en el que buscabais una intención artística. Pensando en este “¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas?”, ¿cuál consideráis que es la nueva vuelta de tuerca? 

Surma: Si con “Que Adoren tus Huesos” ya teníamos una intención, ahora en “¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas?”, hemos tenido tiempo e intención. Hemos podido componer un disco durante dos largos años, buscando un discurso que se entiende bien y goza de una estructura concreta. Le hemos dado un discurso, acompañado de una estética que nos ha llevado tiempo plantear. Creo que hemos perfeccionado un poco lo que hicimos con el anterior. 

Personalmente, tras la primera escucha, lo primero que sentí fue que este es un disco hecho con más calma, algo paradigmático viendo la auténtica montaña rusa que habéis vivido, pero. en todo caso, percibo cambios, no sé si como reflejo de una mayor madurez, donde las composiciones no buscan la inmediatez y que incitan a que el oyente ponga un poco más de su parte para que los detalles afloren en sucesivas escuchas, puesto que creo que la producción de este trabajo también es más cuidada. ¿Lo veis desde una perspectiva similar? 

Surma: Sí, estoy completamente de acuerdo. En los discos anteriores llegábamos al estudio mucho menos trabajados de lo que hemos llegado ahora. Hemos tenido dos años para trabajar, alquilar un chalet, hacer un retiro y preparar los arreglos de la música una y mil veces. Ha habido jornadas maratonianas de composición entre nosotros, pensando en qué queríamos decir y cómo decirlo. Hemos huido del hit y de una forma de hacer canciones que entren rápida. Pensando en esta nueva colección, creo que tiene que haber intencionalidad por parte del oyente para sentarse y escuchar este disco. Ya no tenemos que convencer a nadie y nos hemos permitido el lujo de hacerles pensar un poco más a la hora de escuchar. 

No sé si voy en la dirección correcta, pero son canciones concebidas para contar una historia, la de Wiwa, que desembocan en una tormenta emocional donde el amor y el desamor se funden en un escenario que es nuestro mundo ruinas, el lugar donde transitan todas las composiciones de este disco. ¿Cuándo surge la idea de hacer un álbum conceptual que cuente una aventura casi épica? 

Surma: Es al revés. La historia vino después de tener las canciones, la hizo Rubén una vez terminado el disco, servía de introducción a la persona que lo vaya a escuchar. Pasas de una Niña Polaca anterior, donde vienes de un mundo adolescente en el que te preocupas un poco menos por el entorno, algo que se muestra en la cara “A”, donde se habla de amor/desamor y el propio desarrollo sentimental, a la cara “B”, que ya muestra otras preocupaciones más relacionadas con el contexto del mundo actual. Dos caras diferencias. La cara “B” se introduce en la última frase de “Suena Abba” que es donde se empieza a hablar un poco de las sociedad y el mundo de hoy. 

El disco es en sí mismo una atracción donde hay subidas y bajadas emocionales, ¿han ayudado las temáticas de las canciones a la hora jugar con las intensidades de las distintas canciones? 

Surma: Realmente enfocamos el disco de otra forma, más como una línea temporal. “El Bosque” y “Olvidarme de ti” son composiciones que estás más cercanas a “Que Adoren tus Huesos”, básicamente porque se escribieron después de editar el disco y quedaron en barbecho hasta ahora que las hemos decidido rescatar. El resto van de forma bastante cronológica con respecto a cómo ha avanzado nuestra vida. Hemos querido dar un tono más rápido y lento en función de que acompañara a la letra. 

¿Podemos decir que es el disco menos cañero de la banda hasta ahora y quizás el más profundo? 

Surma: Tiene canciones bastante cañeras como “William Wallace” y “Policía-Hachís”, igual que te diría que en el resto de discos hay canciones más lentas también. Quizás sí es menos “hitero”, tiene letras más desarrolladas. Personalmente, “Que Adoren tus Huesos” tampoco creo que sea un disco cañero. Aquí hay temas más madurados, no había necesidad de hacer un hit de guitarras. Hemos jugado con los teclados, dando espacio a las cosas, buscando no saturar la composición. El hecho de que Claudia haya entrado de lleno en la composición desde el principio hace que se tenga muy en cuenta a los teclados, cosa que en otros trabajos ha entrado a traspiés. Aquí hay solos de pianos, algo que consigue que todo se “desenguarre” un poco. 

“William Wallace en Lancaster” habla de esa sensación de flotar y sentirnos invencibles cuando tenemos un nuevo amor. 

Surma: La considero prima hermana de “Mucho tiempo contigo”. Tienes un amor tan fuerte que no quieres nada más en la vida. Hay una plenitud en el amor que busca reivindicar las cosas pequeñas y los sentimientos. Quieres tu espacio para vivir y llegar a viejo con nietos. Es una canción de anhelo y esperanza. 

“Siempre pongo las venas en la composición de los discos” 

“Bosque” ya cambia el tercio hablando de ese momento en que se echa de menos la relación rota… 

Surma: Como te decía antes, todo tiene una cierta cronología (Risas). “William” es el punto álgido y “Bosque” es el bajón, diciendo “te he querido todo”. Se muestra el vaivén emocional de la propia relación. Es un poco dame veneno que quiero tres tazas. Siempre pongo las venas en el disco. En mi caso personal, la cosa se torció en cierto momento y luego volvió a su sitio. Actualmente estamos en el momento “ABBA”. (Muchas risas) 

En “Sería Perfecto”, toma la voz cantante tu compañera Claudia Zuazo. 

Surma: Sí, se ha hecho con naturalidad. Al empezar a componer ponemos siempre en común las canciones que tenemos. En este caso, vine con más composiciones e ideas claras. Clau vio que era una tema que podía entrar en ese momento del disco. A todos nos pareció increíble, ya que podíamos sacar mucha chicha de la canción, por eso la incluimos. Es un honor porque Claudia es de las cabezas compositivas más increíbles que conozco. Me ha hecho mucha ilusión su inclusión. Es reflejo de que se siente parte de esto. Es un verdadero honor. 

“Claudia tiene una cabeza muy completa, imaginativa, loca y con mucho gusto para la composición” 

Por cierto, Claudia que también acaba de editar su primer trabajo en solitario. ¿Qué opinión tenéis a nivel de banda del mismo? ¿Le habéis dado mucho la tabarra durante el proceso de composición y grabación para que os dejara escuchar cosas? 

Surma:
Rubén y yo somos sus managers. A Claudia la quise meter desde el principio en Niña Polaca. Me parece que tiene una cabeza muy completa, imaginativa, loca y con mucho gusto para la composición. Es de las personas más talentosas que me he encontrado nunca. Tenía canciones guardadas desde hace muchos años, se ha producido todo ella y ha decidido lanzarse a la piscina. Estamos apoyándole, trabajando juntos y dándole al mundo algo que no hay mucha gente que esté haciendo tal y como lo hace ella. 

En “La Platería” se recupera el amor y a continuación “Suena Abba cuando enciendes el motor”, que es donde asoma la patita ese temor al futuro de este mundo en llamas, que a todos no atenaza. 

Surma: Justo. La última parte tiene un toque coral, representa el enamoramiento de “La Platería”, donde encuentras a alguien que te hace ser persona, cuando sientes que estás casado y piensas que eres algo más gracias a esa persona. “ABBA” es la continuación de vivir eso, mientras lo haces en una estructura que está a punto de caerse como es el mundo. 

“Me niego a asumir que esta mierda que nos están dejando es lo máximo a que podemos aspirar” 

“CSI Alicante” me encanta, tiene un toque en la apertura a The Who, donde hacéis mención a ese futuro denegado de nuestra generación, expresando una serie de deseos entre otras que dimitiera el canalla de Mazón, como finalmente ha hecho. 

Surma: Por eso se llama “CSI Alicante”. Es lo que dices, es la muestra de un futuro robado. Echar de menos la vida que conocí de pequeño. Es una arenga de pelear por ello y de no asumir que esta mierda que nos están dejando es lo máximo a que podemos aspirar. Vivimos en un sistema que se está autofagocitando a sí mismo y me niego a pensar que soy una mera víctima del mismo sin intentar al menos hacer algo. 

“El pasado”, es un tema muy crudo que refleja el temor a la partida de un ser querido. 

Surma: Básicamente… no lo he llegado a pasar, gracias a Dios. No llegó a fallecer, pero la hice cuando pensé que fallecía. Ya he hablado de la muerte en algunas letras anteriores, es algo que me da pánico. Por suerte no he tenido que enfrentarme aún a la pérdida de una persona cercana. Esta fue la primera vez que lo sentí. Es algo que no sé cómo colocar en mi cabeza y cómo me va a afectar cuando pase, que pasará y habrá que asumir como parte de la vida. Es algo que me da mucho miedo e intranquilidad. 

“La Codicia y capital de las fuerzas extranjeras”, tiene un poso vitalista y optimista, pese a lo rotundo del título. 

Surma: Es una canción que habla del turismo a grandes rasgos. A raíz de tener la banda y de estar girando durante cuatro años casi sin parar. Creo que hemos estado en casi toda la geografía de España, no queda provincia por tocar. Me parece que tenemos un país tan increíble, con tanta historia y cultura, tiene algo tan particular e irrepetible. No recuerdo un país tan rico en casi todo como España en lenguas y tradiciones. El hecho de tener cinco lenguas que me parece algo tan positivo, no veo nada bien que se intente defenestrar y politizar. Me parece que somos un país mágico. A lo largo de los años he odiado mucho Alicante, básicamente porque haciendo cosas culturales te ataba mucho las alas, pero según hemos salido nos hemos hecho de nuestra patria chica. Ahora vemos cómo nos han ido echando de la ciudades, convirtiéndolas en un espacio poco habitable, en un meadero para ingleses, me duele. Nos hemos vendido a un dinero tan barato, tan mal pagado, que creo que es indigno. Ver la costa de Alicante está convertida en un bosque de cemento feo, siendo un paraje increíble del Mediterráneo, que nosotros hemos convertido en un inodoro para ingleses que pagan cinco euros, vienen, mean y se van, me parece feo. Me da mucha pena haber quedado como pueblo para eso. Esta canción busca poner en valor lo que tenemos y hacerlo respetar. Al final hacemos una mirada a cambiarlo. 

“Se nos ha negado desarrollarnos como personas” 

“¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas?”, cosa que nos preguntamos muchos a menudo tiene frase acerca de las vidas que eran mentiras estudiadas en el cole, algo que me ha hecho pensar en los estereotipos que nos han vendido sobre ciertos personajes que tienen más aristas de las que nos han vendido. 

Surma: Realmente, aunque entiendo la interpretación, el sentido era otro. La frase concretamente va contra todas las cosas que nos decían sobre estudiar y llegar lejos, viendo cómo hay mucha gente que lo ha hecho bien, pero el sistema les ha dejado por el camino. Se nos ha negado desarrollarnos como personas, la frase va por ahí. 

“Las letras son mi diario, un retrato de lo que voy viviendo” 

No sé si es el cancionero con menos localizaciones concretas de Niña Polaca, algo que siempre ha sido santo y seña de la banda. 

Surma: Realmente creo que no, lo que ocurre es que son lugares que están fuera de Madrid, por eso quizás sean menos conocidos. Hay muchas referencias. Las letras son mi diario, un retrato de lo que voy viviendo, nunca hay una intención de poner un sitio en una letra, pero todos tenemos nuestro propio decorado y nuestra arquitectura emocional. Siempre me he permitido incluirlos en mis letras y la gente las hace suyas, sacándolas de contexto. Esos sitios son parte de las cosas que vivo y los lugares donde las vivo. Ahora paso menos tiempo en Madrid que antes. Ahora hay más de volver al mar y a la tierra en que nací. 

Surma, ¿sigues siendo un currante 24 horas? ¿O ya has abandonado el curro de oficina que compaginabas con la banda? 

Surma: Rubén y yo hemos montado una agencia de management y booking. Dejé hace tres semanas el trabajo de oficina, aunque se puede decir que tengo oficina todavía, pero todo relacionado con la música. Somos muy inquietos. Se llama Pontiac, llevamos a Luis Brea, Nadie Patín, McEnroe, La Milagrosa, Claudia Zuazo, además de a ciertos grupos de Subterfuge que nos ha cedido el booking. Son quince bandas, por lo que no me aburro. 

¿Cómo se presenta el verano de conciertos?

Surma: Estará calentito. Empezamos en Alicante la semana que viene, en casa. Creo que luego hay pocos días libres en verano. Anunciaremos en breve la gira de salas que nos vas a permitir volver a lugares más pequeños que nos apetece a todos. Queremos tener a la gente cerquita. Las salas se echan mucho de menos. Hay que darle, darle y darle, para tocar un montón, que es lo que nos encanta. 

“Ha sido un camino largo, tocando en pueblos y haciéndolo en salas pequeñas solo por gusto, imagina tocar en un sitio tan mítico y tan enorme como el Movistar Arena” 

¿Qué tal va la venta de entradas para vuestro concierto del Movistar Arena”? ¿Qué sensaciones os embriagan ahora mismo? 

Surma: Llevamos un mes de venta y va súper bien. Estamos contentos y emocionados. Es un sueño para nosotros. Tú nos conoces, ha sido un camino largo, tocando en pueblos y haciéndolo en salas pequeñas solo por gusto, imagina tocar en un sitio tan mítico y tan enorme. 

Por mi parte es todo, Surma. Mil gracias. Ya sabes lo que siempre digo, espero no haberte preguntado las mismas preguntas que todo el mundo. 

Surma: Siempre me haces entrevistas muy buenas, tenía ganas de charlar contigo. Es un placer que me hayas llamado. Muchas gracias. Un abrazo grande.