Los Estanques: "IV"



Por: Txema Mañeru 

Siguen nadando brazada a brazada y disco a disco los cántabros en las procelosas aguas del rock’n’roll del nuevo milenio y consolidándose como una de las mejores formaciones del inmortal género, tanto en directo como en estudio. En vivo he gozado con los enormes y muy variados conciertos de Iñigo Bregel y los suyos. En disco me costaba más conectar de manera similar con ellos. Pero con “IV” (Inbophonic Records) han logrado que lo haga como nunca y han firmado uno de los mejores elepés de la especial y reducida campaña de este año. Su combinación entre rock psicodélico y progresivo, con destellos pop, jazz, funk y hasta hard-rock, requiere de atentas audiencias. Algo que sucede con bandas equiparables, solo por momentos, como The Soul Jacket, King Gizzard, Super Furry Animals, Bloque, Fank Zappa (¡ese sentido del humor!),  They Might Be Giants, Módulos o los más actuales Melange y Derby Motoreta’s Burrito Kachimba.

En “IV” se han decantado más por el formato de canción pop, con mayoría de temas concisos y sin superar los cuatro minutos de duración. Disco cargado de singles que ha tenido hasta tres posibles de adelanto. El último de ellos es el genial "No Hay Vuelta Atrás", que tiene también un espectacular y atractivo videoclip. No es extraño que este pedazo de disco haya sido calificado con notas de notable alto hacia arriba por bastantes de los medios más especializados del país. Ahora se habla más de pop progresivo y psicodélico que de rock. Es fácil seguir acordándose de los ya citados King Gizzard & The Lizard Wizard o de Triana, pero también de los Beatles, Rodan o los Dirty Projectors.

Además de la fascinante y nada monótona voz de Bregel, siguen teniendo vital importancia los juegos entre sus intrincadas tres guitarras. Pero eso no les impide añadir trompetas en temas como un "Flor De Limón" que sigue con el fantástico arranque del nuevo vinilo, una locura que viaja de Triana a Ennio Morricone. Tampoco tienen miedo a esos destellos entre flamencos y orientales como los de un desafiante "Soy Español, Pero Tengo Un Kebab". Otra joyita en la que apreciamos, ya desde su título, su genial y peculiar sentido del humor. Algo también muy presente en temas como "Nací Santo", con esos guapos teclados psych y destacados coros, o ese "El Rey Del Ajuar" en el que dejan sonar con protagonismo a su querido mellotrón. 

Pero tenemos otros personajes pintorescos y llamativos en otros temas con diferentes perspectivas musicales. Es el caso de las guitarras locas y agresivas de "Juan El Largo" o la balada popo al estilo de los clásicos Los Ángeles del tema "Clavos de Papel". También hard rock psicodélico a lo Grand Funk Railroad enhebrando guitarras en "La Aguja". En "Emilio El Busagre" nos hablan de el redentor y nos acordamos de Herodes en "Jesuchrist Superstar". Delicadeza al piano y en la voz del arranque con "Rosario", que luego se anima en plan pop barroco a lo Super Furry Animals. Acaban con una coda psicodélica final con teclados titulada "Reunión". Ahora lo que queremos es que pase de una vez esta imparable pandemia para poder gozar con estos temas en directo y en salas cerradas que es donde mejor despliegan todo su poderío. ¿Quién no quiere sumergirse en sus revueltas y pantanosas aguas y gozar con las historias de Iñigo o con esas alucinantes guitarras solistas de Germán?