Slowdive: "Everything Is Alive"


 Por: J.J. Caballero

¿Qué era eso del shoegaze, una supuesta corriente que daba preminencia a los sonidos volátiles, de guitarras enmarañadas y voces celestiales más destinadas a crear una atmósfera concreta que a buscar la melodía certera? Pues aún no sabemos muy bien la respuesta, pero sí podemos aproximarnos a una definición más o menos apropiada a lo que se espera del término. Buceando en las nuevas canciones de los siempre necesarios Slowdive, nos detenemos en varios episodios que contribuyen a dicho hallazgo, en los que el dúo formado por Neil Halstead y Rachel Goswell se muestra en general contrariado por esos inesperados y tormentosos giros del destino, léase parón pandémico y pérdida irremediable de varios seres queridos. En “alife”, la pieza pop más amable del repertorio, abordan el tema con una luminosidad que lejos de contradecir sus presupuestos los eleva a una nueva y maravillosa dimensión. No es el único momento en que suenan más expansivos y renacidos que nunca, porque en “prayer remembered” bordan los pliegues de su personalidad sonora y en “andalucía plays” dan un giro coherente y bello hacia horizontes hispanos, siempre desde su atalaya de príncipes del shoegaze (¡ups!, otra vez se coló el dichoso término), adueñándose de un sonido intransferible y coherente con ellos mismos y con el mundo onírico en el que vivirán eternamente.

Repartiéndose voces y arreglos a lo largo de las ocho paradas puntuales de esta nueva travesía, la bicefalia creativa atraviesa sus luces y sombras habituales perfeccionando recursos en este quinto álbum, sonando etéreos y amables en “shanty” y nocturnos y definitorios en “kisses”, mientras siguen jugando al despiste con las presuntas etiquetas al bascular hacia el dream pop de “chained to a cloud” con más apoyos sintéticos de los esperados e intercalar reflejos de sus tíos de The Cure en un viaje que culmina con la intrascendencia de “the slab” y la sensación de un final algo frustrante, escuchando cada una de las paradas anteriores. Nada a tener en cuenta sabiendo que Slowdive siguen ahí, detrás de muchas de las referencias que escuchamos casi a diario sin que nos calen ni la mitad de lo que ellos lo hacen a día de hoy. Todo está vivo y en su sitio, sin duda.