“Ciudadano Cash, el compromiso político (y social) de Johhny Cash” y “Ese Vicio Delicioso”


Por: Javier González 

No es ningún secreto para nuestros lectores habituales que de un tiempo a esta parte la editorial Liburuak está bastante presente en estas páginas, algo que tiene una sencilla explicación a poco que se atienda a un catálogo de novedades ante las que es imposible no hacer parada y fonda. 

Y es que en los últimos meses de su mano nos han llegado obras tan cautivadoras como potentes del estilo de “La Música Prohibida”, firmada por el siempre peculiar Javier Corcobado, y “La Política Punk Rock de Joe Strummer: Radicalismo, Resistencia y Rebelión” de Gregor Call, debidamente referenciadas a través de reseñas y entrevistas en las que es patente el regusto dulce que dejaron en nuestros paladares. 

Parecía complicado continuar con semejante ritmo de producción y acierto, pero debemos confesar que tras la lectura de “Ciudadano Cash, el compromiso político (y social) de Johnny Cash” y “Ese Vicio Delicioso”, han sabido callarnos la boca de manera rotunda, pues vuelven a entregarnos dos trabajos repletos de interés, donde superan de largo lo estrictamente musical, ampliando temáticas que abordan lo social y humano, para mostrarnos fotografías “microhistóricas”, cuyos protagonistas son dos músicos de más que meritoria trayectoria con vidas marcadas por unas personalidades concretas que puestas en relación con sus contextos vitales son capaces de brindarnos historias repletas de enseñanzas. 

“Ciudadano Cash”, bajo autoría de Michael Stewart, con traducción de Diego Galar Irurre, es un potente ensayo, altamente documentado, cuya premisa de salida es intentar dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿Era Johnny Cash demócrata o republicano? Recorreremos los pasajes de la vida del mito del country para conocer su forma de actuar en una serie de temas espinosos como la defensa de la patria, su acercamiento a las minorías negra e indígena, su relación con los más desfavorecidos y la profundidad de sus creencias religiosas; en el marco de un puzzle con miles de piezas, convertido en imagen milimétrica, que permite conocer la personalidad de Cash, sus acciones, aciertos y errores, para acabar por demostrar que en su corazón todo cabía. 

Un solo cuerpo, dotado de una inquebrantable fe, que podría emparentarle con ciertos sectores muy conservadores, y una especial sensibilidad para los desprovistos y desfavorecidos, capaces de encerrar un humanismo social, cercano a postulados de izquierda. Quizás Johnny Cash simplemente se dedico a ser un hombre imperfecto, lleno de contradicciones, un adelantado a su tiempo que no respondía al arquetipo ni de hombre derechista ni de izquierdas. Un revolucionario de la bien entendida tercera vía – ¡al que hoy muchos acusarían de rojipardo!-, dotado de un alma profunda, gran corazón y una sensibilidad especial para sentirse cerca de aquellos que siempre se sienten desarropados por las instituciones, gobiernos y partidos. Un hombre que en sí mismo era una patria para los que sienten que ninguna patria les da cobijo, algo que está muy por encima de cualquier ideología doctrinaria.

Más canalla en apariencia se nos presenta “Ese Vicio Delicioso”, la obra que Chris Campion firma a medias con el protagonista de la trama, el gran Kid Congo Powers, que nos llega en la traducción del más que interesante Jon Bilbao, donde se narra la historia del mítico guitarrista de bandas tan reputadas como The Gun Club, The Cramps y Nick Cave and the Bad Seeds.

Una recopilación de vivencias del nacido como Brian Tristán en La Puente, California, hijo de padres mexicanos, amante de la música desde la tierna infancia, melómano y fan, presidente del club de fans de Los Ramones en la Costa Oeste, conocedor de la farándula y de los antros más chic-decadentes de la época, pero también dueño de una historia evocadora por dolorosa; marcada por la pérdida de su prima en plena adolescencia, en quien tenía a una amiga y confesora, por su condición homosexual, no disfrutada plenamente hasta muchos años después, y por las aventuras y desventuras en infinidad de bandas, así como por su lucha contra las adicciones narradas en una cruda primera persona de forma vehemente y rotunda. 

Un torrente visceral, regado de anécdotas, algunas hilarantes y otras decadentes, plagado de nombres mayúsculos como los de Lux Interior, Poison Ivy, Siouxsie o Nick Cave y sus Bad Seeds, en su época Berlín, que aparecen en múltiples ocasiones, pese a que quizás sea el menos conocido de todos ellos, su camarada Jeffrey Lee Pierce, socio en The Gun Club, quien más cercanía aporte en cada aparición en un relato que se devora casi de una tacada por lo emocional y sincero de este reflejo de lo que fue la escena underground del rock en las décadas de los años 70 y 80. 

Sin lugar a dudas, dos imprescindibles más en el catálogo de Liburuak, quienes amenazan con monopolizar nuestros desvaríos nocturnos en las próximas semanas, puesto que de cara a navidad anuncian regalos infalibles como “Los 500 Mejores Álbumes de la historia” de Rolling Stone y “1964. Los Ojos de la Tormenta” de Paul MCcartney, parece que desde la editorial vasca se han propuesto vaciar nuestra cuenta corriente.