Por: Txema Mañeru.
Desde Texas regresan con punk-rock y power-pop radiante este cuarteto realmente radioactivo liderad por dos ex The Marked Men como son Jeff Burke, a la buena voz cantante y con sus composiciones, y Mark Ryan. El propio Burke y otros de sus miembros han militado en bandas como The Reds, Lost Balloons, Bad Sports o Mind Spiders.
Debutaron en 2013 con un elogiable disco homónimo que tuvo su continuación dos años después, con “Silent Kill”, ambos editados por Dirtnap Records. Tras todas estas aventuras en otras bandas cercanas al estilo han decidió retomar su trayectoria como Radioactivity, más de una década después. Los resultados han estado a la altura pues “Time Won’t Bring Me Down” (Wild Honey Records) es uno de los mejores discos en su estilo de los últimos tiempos. Es muy fácil acordarse de Superchunk, los Hüsker Dü del “Candy Apple Grey”, The Thermals, Cloud Nothings, pero también de Blondie o The Real Kids. De hecho arrancan con el destacado tema titular lleno de energía y sonando con plena velocidad, pero igualmente con melodías como las de los primeros singles de Blondie, aunque más power-pop y con guitarras realmente poderosas.
Temas como "Watch Me Bleed" delatan que tienen que sangrar en directo de todos sus dedos dados esos acerados riffs y esos redobles salvajes en poco más de minuto y medio. De hecho, hay un único tema que supera los cuatro y necesitan escasa media hora para entregarnos 11 nuevas composiciones con la firma principal de Burke aunque ayudada por la banda tejana al completo. La guapa melodía de "This One Time" es una mezcla entre los citados Superchunk, y bandas que comenzaron hace 50 años como The Knack o The Romantics. "Why" es otro tema urgente y a tope de velocidad en poco más de minuto y medio. Otro de los temas más destacados es "Ignorance Is Bliss", con sus crudos riffs llenos de fuzz sobre un bajo arrollador. La melodía se te va clavando hasta que al final se marcan unos buenos punteos por encima de los riffs del bajo y la guitarra rítmica. Cierran la cara A con la reflexiva "I Thought", un estupendo medio tiempo con la gran voz de Burke al frente, con un bajo como un cañón y unos teclados realmente mágicos que pueden llevarnos a pensar en los primeros Cars de Rick Ocasek.
Con estos mimbres y estas canciones no es extraño que se los haya agenciado el prestigios sello de rock’n’roll italiano Wild Honey Records. Hogar en el que tiene un montón de recomendables discos Deniz Tek (Radio Birdman) que está a punto de entregar nuevo LP. Junto a él, bandas y solistas como The Midnight Kings (que nos visitaron recientemente), John Paul Keith, The Peawees (otros asiduos por aquí), Miranda And The Beat, The New Christs o Roy Head que entregó un excelente LP póstumo para el Record Store Day del pasado año con ayuda, en las composiciones y tocando en varios temas, del capo de la casa, Deniz Tek. Por cierto, un trabajo presentado en llamativo vinilo rojo, siendo el de Radioactivity en color transparente, todavía más bonito y cuidado aún y siempre también con buenas fundas interiores.
La cara B recupera la urgencia del arranque con "One Day". Arrolladores como el mejor power-pop new wave de los Any Trouble y con destacados punteos, además de buenos coros de Orville Neeley. Luego llegarán los mejores y más trabajados temas con algo más de espacio para la, relativa, calma. Así aparece "Sleep", con una contagiosa melodía con la que nadie se puede dormir y un arrollador ritmo que mama de nuevo de la mejor new wave de ambos lados del continente. Y si ya hemos hablado de buenos punteos con anterioridad, tenemos que hablar también del citado Neeley que se encarga de los mismos en "Analog Ways", un excelente medio tiempo con melodía y estribillo estremecedor. Aquí también tenemos en las guitarras a Yusuke Okada, que luego añadirá algunos efectos en una "Shell" que supera los cuatro minutos y que tiene un delicioso arranque con guitarras acústicas que cuentan con la original ayuda de Ian Rose con las ricas percusiones. Luego aumenta de intensidad y las guitarras se electrifican para acabar de manera pletórica y con crudos punteos.
La despedida no deja lugar al dolor. Bueno sí, el dolor de que acabe tan pronto el disco con "Pain". Otro gran tema melódico con arrollador final lleno de emotividad en forma, de nuevo, de medio tiempo, pero rebosando fuerza. Una banda que estamos deseando ver por aquí en directo con algunos de los citados compañeros de escudería que ya suelen visitarnos.



