Fotografías interiores: Esther Galván.
No, nosotros no nos vamos a poner en contacto con ella, pese a lo imperativo que pueda llegar a sonar eso de “Pregúntale a Sarah Connor”. Y no lo haremos porque se nos ocurre algo infinitamente más interesante que hablar con la heroína de ficción, por mucho que su nombre tome tintes verosímiles, sobre todo ahora que la realidad se torna en distopía, en una cruel obra firmada a medias por la IA con el beneplácito de ciertos líderes políticos que parecen empeñados en seguir enfangando un panorama ya de por sí desalentador.
Sinceramente, nos parece mucho mas potente citarnos con una mujer también valiente, pero de carne y hueso. Una felina de armas tomar que lleva tiempo apostando por sí misma, por sus canciones, para continuar dando pasos adelante en una carrera cada vez más firme, sustentada en el armazón que le dan una cada vez más creciente colección de disco, plagados de grandes composiciones, algo a lo que no es ajeno este “Pregúntale a Sarah Connor”, donde Nat Simons aprieta la mandíbula de pura rabia, firmando un álbum pleno de rock y actitud en el que los sentimientos y las heridas afloran sin temor en el que quizás sea su trabajo más crítico y visceral.
Tan amable y cercana como siempre nos atiende una vez más, demostrando que tras años de duro trabajo tiene claro cuál es el camino a seguir. Actitud, grandes canciones y una banda del carajo secundan su propuesta cierran un círculo cada vez más potente. Una de nuestras principales figuras rockeras femeninas que ya no pide reivindicar su lugar, básicamente porque se ha hecho con un estatus propio de alto calado de forma totalmente merecida. Os dejamos en compañía de una guerrera de armas tomar que tiene claro que éste es su momento.
Hace apenas unas semanas que vio la luz tu nuevo trabajo, “Pregúntale a Sarah Connor”. ¿Cómo son las sensaciones posteriores después de tanto esfuerzo y empeño como el que supone editar un nuevo trabajo?
Nat: Después de esperar año y medio para poder mostrar este disco al mundo, las sensaciones son muy buenas, sabía que iba a gustar, pero ha superado todas mis expectativas. Todo el mundo está diciendo que es mi mejor trabajo de largo y eso me hace muy feliz porque lo siento muy mío, muy autentico y personal. Creo que eso es buena señal.
Curiosamente es un trabajo que llega cuatro años y medio después de “Felina”, el último de tus álbumes de estudio que contenía material nuevo, al que han seguido “Felinas”, “7 Vidas en la Sala” y “7 Vidas y una Más”. Vayamos por partes, si te parece. ¿Cómo se fueron concatenando tres álbumes tan concretos como esos?
Nat: Han ido naciendo del camino, del proceso, de las giras, es lo bonito que una cosa llevaba a la otra. Para mi “Felina” es una trilogía, y eso es lo flipante, que no estaba pensado, no había nada premeditado. Es como un disco en muchas formas distintas, pero es más, los directos me los tomo como el cierre de una etapa: tocando también los dos anteriores, algunos temas de mis primeros trabajos, reinterpretados en vivo, para dar paso a una nueva etapa, que obviamente abre este nuevo artefacto.
Supongo que por el camino, entre giras y proyectos de toda índole, habrás ido componiendo estas nuevas composiciones. ¿Ha sido así?
Nat: Sí, este nuevo disco se ha compuesto durante toda la época de “Felinas” y a lo largo de esa gira, que también ha sido bastante larga, dos años. He pasado por muchos estados de ánimo y eso se nota mucho en las composiciones. También, como he dicho otras veces, me ha pillado en una época de reflexión de mi vida, que no una crisis existencial, sino más bien de pararme a pensar sobre qué es lo que he logrado, qué es lo que quería lograr y en qué punto también está la gente de mi al rededor, mis amigos, por eso es un disco tan generacional y crítico en algunos puntos.
Ahora que la música se ha convertido para el común de los mortales en un producto de uso y disfrute efímero. ¿En algún punto del camino sentiste vértigo por no mostrar nuevas canciones desde hace tanto tiempo?
Nat: No, porque no he parado. ''Felinas'' (2024) fue una reinterpretación de “Felina”, aunque hubiera algunas versiones y un tema nuevo que era ''Pequeña Guerrera Estelar''. Creo que “Felina” no terminó de llegar a la gente. Qué Víctor Cabezuelo cogiera ''Déjalo Ser'' y le diéramos esa nueva reinterpretación del tema, esa nueva producción tan acertada, fue como sacar un nuevo tema que de repente llegó a muchas personas y se convirtió en una especie de ''hit',' gracias también a Vega y cómo reaccionó su público y el mío. A día de hoy el tema más coreado en mis conciertos. ¿No tuvo “Felina” una producción adecuada para esas canciones? ¿Fue que no se sacó en el momento adecuado 2021? Podría ser... Nunca tuve miedo de no sacar canciones nuevas porque siempre había alguna novedad, no he parado de girar desde el 2023 y la gente me ha seguido de una manera muy bonita en todo lo que he ido haciendo. Lo que sí que me da miedo son los parones largos como pasó en pandemia.
“He pulido mi forma de escribir en estos últimos años, he encontrado mi personalidad”
A nivel musical el disco tiene una bonita mezcla, donde asoman una cuidada elegancia y una beligerancia guitarrera, dicotomía extensible al universo lírico donde se ve un componente nostálgico de quien sabe que ciertos buenos tiempos no volverán, y a la vez un espíritu guerrero y crítico con un mundo donde las ruinas son cada vez más visibles. A sabiendas que vienes expresando lo que ves y sientes con mucha rabia y tripas desde hace tiempo, ¿podemos considerar estas letras como un paso más en esa línea de soltar lastre?
Nat: Siempre he sido muy visceral y de soltar lastre en mis canciones, creo que ya se veía antes en temas como ''Macabro Plan'' o “Ley Animal”, pero en este probablemente se vea mucho más claro lo que quiero contar. Está hecho a propósito, con una intención para hacer pensar a la gente cómo me he parado a pensar en toda la situación, en lo que tenemos, en lo que podremos llegar a tener en un futuro y lo que perdimos. También he pulido mucho mi forma de escribir en estos últimos años, he encontrado mi personalidad.
Habría que destacar la presencia de varios nombres propios y la importancia del lugar de grabación, así que vamos de a poco, si te parece. En un principio quisiera hablar de la importancia que desde hace tiempo cobra Ánchel Solana en el proyecto. ¿Qué le aporta su bagaje a las canciones?
Nat: Con Ánchel he compuesto muchas canciones ya, del disco todas menos dos. Y la manera que tuvimos de hacer este álbum era él cogiendo la guitarra y partiendo de una rueda de acordes o de un riff, mientras iba construyendo una melodía, a veces había algo que me inspiraba y decía ''espera toca eso otra vez'' y entonces salía una canción. Algunos comienzos de canciones eran ideas previas mías y luego me ayudaba con ciertos acordes para encontrar la melodía apropiada en el estribillo. En otras ocasiones hacíamos la canción de cero. Aunque él lleve la guitarra, muchas veces también le guiaba: “vete ahora a un menor o que se abra en el estribillo”. Y otras veces él me guiaba diciendo: “no te vayas a tan agudo”, “sube en esta parte para que crezca la melodía”. En una inclusive sucedió que el instrumental era una vieja idea suya e hice toda una canción con eso. Soy muy exigente y hasta que no encuentro algo que creo que es bueno, que me emocione, le doy vueltas y vueltas. A veces he sido muy dura con él en el proceso, no debe de ser fácil componer conmigo (risas), la suerte es que la mayoría de canciones en este disco han salido bastante rápido. Creo que con él hay una chispa compositiva que partiendo de acordes me lleva a crear melodías inesperadas. Después, una vez tengo la melodía, escribo la letra.
Por otra parte, es imposible abstraerse del proceso de grabación y producción, el cual ha tenido lugar en Nashville, rodeada de un equipo de auténtico lujo, que, si te parece, dejo que cites tú misma. ¿Qué ha aportado el mismo al resultado final del minutaje?
Nat: Creo que la producción siempre es muy importante, como ya te he contado en entrevistas anteriores para hablar de otros discos. Tuve la suerte de que Álex Muñoz (Margo Price, John Hiatt, Nikki Lane…) pusiera a mi disposición un equipo de lujo con Jaquire King a la mezcla, productor de trabajos como “Only By the Night” de Kings of Leon, “Mule Variations” de Tom Waits, “The Fall” de Norah Jones o más recientemente Zach Bryan y Bruce Springsteen. Y músicos del calibre de Fred Eltringham (actual batería de Sheryl Crow, Lucinda Williams, Wallflowers o Gigolo Aunts), el multi instrumentista Joe Pisapia (Allison Russell, KD Lang), el percusionista Jaime Dick (Allison Russell), el saxo de Paul Thacker o los arreglos de cuerda de Billy Contretras... todo eso ha hecho que el disco suene como suena.
“No me imaginaba mi futuro viviendo de la música y viviendo un sueño”
Me pones complicado seleccionar solo unas pocas canciones para comentar, pero voy a intentarlo, empezando por el principio con la genial “Delorean”. ¿Qué le diría la Natalia adolescente a la Nat que ha escrito esta composición?
Nat: Pues voy a contradecir el posible mensaje de nostalgia diciéndote que la Nat pequeña diría: ''quiero dejar de ir al colegio para ser tú que te lo pasas muchísimo mejor, aunque con más responsabilidades y problemas, pero eres libre''. Creo que se sentiría orgullosa, porque no me imaginaba mi futuro así, viviendo de la música y viviendo un sueño. Me imaginaba una vida más convencional. (Risas)
“La canción “Alain Delon” describe a varias personas reales que me he ido encontrando en el mundo de la música”
Me ha encantado el vídeo que acompaña a “Alain Delon”, donde tomas una estética totalmente afrancesada, mientras resuenan guitarrazos con un innegable toque glam, esas referencias a Marc Bolan y al guapo entre los guapos que da título a la canción. ¿Puedes hablarme un poco del clip? La canción parece tener un destinatario claro, ¿es así? ¿Puede ser también un dardo a cierto tipo de crítica musical, no solamente a los machirulos?
Nat: El clip, aunque no te lo creas, se rodó en una hora, la que teníamos para no molestar a los clientes de Indreams (risas). Juan Fajardo es un crack, además muy eficiente a la hora de grabar. Tenía que ser algo directo y sencillo, así se hizo. “Alain Delon” describe a varias personas reales que me he ido encontrando en el mundo de la música, lo curioso es que va dedicado a dos personas relativamente jóvenes, aunque lo podría extrapolar a muchos más, que no necesariamente son músicos. Es un retrato que a todo el mundo le puede parecer familiar. Incluso tiene un poco de lo que llaman “cuñao”. (Risas)
“En el ambiente se nota el desencanto y mucho hastío”
Pocas veces me has sonado tan cañera y distópica como lo haces en “Alas de Dragón”, donde hablas de un mundo de “idiocracia y promesas de papel”, una de las frases más ocurrentes de nuestro rock en los últimos años, una temática de insatisfacción que también rozas en “Especie en Extinción”. ¿Hasta dónde llega tu hastío, Nat?
Nat: Supongo que llega donde llega el de mucha gente. Hablo de gente de mi generación y más jóvenes, fuimos nosotros los que nos comimos la primera crisis mundial del 2008, tras salir de la universidad. Y después vinieron otras cosas. Ahora la situación está incluso peor, sólo hay que ver los sueldos en relación al alquiler de pisos. He visto caer la calidad de vida en picado, eso me cabrea. Que mucha gente con 40 años no pueda permitirse tener su propia casa comprada, se vea compartiendo piso y ni de coña se plantee lo de tener hijos. ¿Cómo van a hacerlo si no pueden mantenerse ellos mismos? Y si hablamos de la música ya te puedes morir, pero bueno, no hace falta hablar de ello, todo el mundo lo sabe. Nadie hace nada. Hay desencanto se nota en el ambiente y mucho hastío.
En el disco hay un par de colaboraciones de lujo, la primera de ellas sería la de Jairo Zavala, Depedro, que te acompaña en “Nieve en el Desierto”. ¿Cómo surgió la oportunidad de colaborar?
Nat: Ya conocía a Depedro, también su música, claro está, pero el día que conocí personalmente a Jairo aluciné con la buena persona que es. Coincidimos en el concierto de Corizonas, estuvimos hablando, me dio muy buen rollo y muchos consejos. Además, me encanta su música y como canta es una delicia. Al volver de Estados Unidos le llamé para que colaborara en uno de los temas y aceptó encantado. De hecho, el tema lo eligió él, cosa que tiene más significado.
“Me parece un verdadero honor que Lapido haya querido trabajar conmigo”
Y la otra es la de un buen amigo que tenemos en común como el maestro José Ignacio Lapido, quien colabora en “Efímero” y “Tan Extraño para Mí”. ¿Qué podemos del “maestro” a estas alturas de la película?
Nat: Me parece un verdadero honor que haya querido trabajar conmigo, alguien que sé que no suele escribir con nadie y casi no colabora con otros músicos. Imagínate lo que significa para mí. Me siento tan identificada con su forma de componer y escribir. Todo ha ido como la seda. Es una verdadera maravilla contar con él. Aún estoy flotando.
Por cierto, pregunta para fan. ¿Qué te parece “Espejismo N9”, el nuevo disco de 091?
Nat: Pues me parece buenísimo, de lo mejor que han sacado desde hace mucho. Lo tiene todo, melodías, letras... la primera es una canción de amor preciosa. De los mejores discos del año sin duda.
“En “Quién lo impide” me inspiré en Rafael Berrio y Jonás Trueba”
Por suerte, también hay un ratito para la esperanza y el optimismo con la belleza que desprenden las querencias pop de “Haces que mi mundo sea Mejor” y con otro bombazo llamado “Quién lo Impide”, que para sí la hubiera firmado Luz Casal. ¿Cómo nacieron estas dos auténtica gemas?
Nat: Al final forma parte de mi personalidad también ser optimista (risas), me gusta serlo cuando todos a mi alrededor están siendo negativos. Hay que compensar, es lo que nos ayuda a sobrevivir. ''Haces que mi mundo sea mejor'', que probablemente sea mi canción favorita del disco, nació de una estrofa que tenía guardada de hace años, por fin, después de un concierto de The Jayhawks, Ánchel y yo dimos en el clavo para encontrar esa melodía del estribillo. Él lo vio claro: “tengo que ir a acordes menores”. Entonces, cuando tocó ese acorde, inmediatamente me salió esa melodía. Y la letra casi vino sola. La frase que da nombre al título es una cosa que quería meter en una canción y así hice. ''Quién lo impide'' fue un caso más peculiar aún. Ánchel tenía grabado un instrumental de hace años con su banda en Huesca, cuando lo escuché salió tan rápido la melodía entera de la canción que nos quedamos flipando. En un principio iba a escribir la letra en inglés para colaborar con Nicole Atkins, pero finalmente el plan se torció y acabé inspirándome en Rafael Berrio para esta letra y en la película de Jonás Trueba: “Quién lo impide”.
Y para cerrar el capítulo de canciones… solamente quiero felicitarte por temas más oscuros como “Los ojos del Peligro”, me encanta cuando te pones dramática y decididamente siniestra, una cara que espero sigas explorando. ¿Te animas?
Nat: Claro, a mi ese estilo de canción me gusta mucho, grupos como NIN, Queens of the Stone Age, bandas que hacen un tipo rock más duro, pero alternativo, en ocasiones oscuro, pero sexy. Me encanta. Creo que también es algo muy mío hacer ese tipo de canciones. Y la temática también es algo muy personal, habla del momento que pasé cuando tuve el periodo tan complicado con la ansiedad.
“Estar entre tantos mitos de la composición es un halago”
Hemos tenido la oportunidad de verte compartiendo escenario en gira con Aurora Beltrán y escuchar tu voz colaborando en el nuevo proyecto de Miguel Marco, Nueva Tragedia, donde cantas “Mitología Pop” y “Pretérito Imperfecto”, quien por cierto te hace hueco en su último libro, “Viaje a la Canción Perfecta”. ¿Qué han significado para ti estas dos colaboraciones? ¿Y el hecho de ver que tu nombre aparece en un libro donde hay tantos mitos relacionados con la composición de grandes canciones?
Nat: Colaborar con artistas aporta cosas buenas, siempre se aprende y en este caso ambas colaboraciones me han hecho aprender. Salir de mi zona de confort, tener experiencias muy bonitas en carretera o componiendo. A Miguel le ayudé a encontrar la melodía del estribillo en “Mitología Pop”, la verdad que salir tanto de mi estilo es bastante curioso y me gustó mucho hacerlo. Y con Aurora pues es toda una experiencia girar. Estar entre tantos mitos de la composición es un halago.
Hace unas semanas presentaste en sociedad el nuevo disco en un concierto muy chulo que tuvo lugar en Madrid. ¿Cómo fue la velada?
Nat: Creo que ha sido mi mejor concierto hasta la fecha, eso me han dicho. No sólo por la banda que llevaba, que era de lo mejor que he juntado en directo, si no por el repertorio, por el nuevo disco y porqué además de estar la sala llena, había una energía y un cariño por parte del público increíble. Llevar tres violinistas en directo y un saxofón, además del propio productor del disco tocando la guitarra y teclas… por no hablar de la banda base con un montón de armonías vocales. La gente me decía que sonó como el disco y eso es lo que más feliz me puede hacer. Y lo mejor es que personalmente estaba muy tranquila y eso se transmite.
¿Qué planes de gira tienes para los próximos meses?
Nat: Quiero girar mucho, ya si ves cómo empieza esta primavera te puedes hacer una idea de que no tiene mucha pinta de que la gira vaya a ser corta. Aún hay muchas fechas por cerrar. No paran de llamar desde festivales, fiestas de todo tipo y salas.
“Soy músico, cantante, compositora y empresaria”
Por cierto, ahora, que ya llevas años autogestionándote, delegando la promoción en una agencia de plena confianza como G-News the Pool, y trabajando con tu propio equipo. ¿Cómo valoras la experiencia? ¿Es el proyecto de Nat Simons totalmente rentable?
Nat: Rentable es, porque vivo de ello, además llevo una banda que cobra por venir conmigo. Es más, de la mayoría de los proyectos que tienen soy con la que más tocan, así que puedo decir que sí que es rentable y espero que todo vaya a mejor. Invierto bastante para que esto siga, eso hay que tenerlo en cuenta. Al fin y al cabo, soy músico, cantante, compositora y empresaria. Ahora ya tengo a Gloria en la comunicación y Calaverita como sello, creo que el equipo va a seguir creciendo.
La realidad se ha tornado tan peligrosa como anunciaba “Sarah Connor”. ¿Qué le diría Nat Simons a la mítica heroína moderna?
Nat: Si necesita una mano humana en el futuro, aquí me tiene para luchar contra las máquinas, o al menos para amenizar de manera orgánica y humana el futuro. ¡Que va hacer falta!






