Eduardo Izquierdo: "Country Rock"

Por: Txema Mañeru

No sé si por la hábil pluma de Eduardo Izquierdo o por el estilo musical, y sus derivaciones, que trata este libro, pero "Country Rock" (Ma Non Troppo / Redbook Ediciones) se ha convertido ya en mi libro favorito de todos los que han aparecido en la Colección Guías del Rock & Roll. Y eso que hace poco tiempo otra colaboradora del Ruta 66, Anabel Vélez, entregó un muy recomendable "Rockeras" que hacía justicia a la gran labro de cientos de mujeres en el duro mundo del rock. Si pasas por www.redbookediciones.com comprobarás que tenemos otras buenas guías como las de "Soul y Rhythm & Blues" y "Rockabilly" de Manuel López Poy. Además de "Heavy Metal", "Hard Rock", “Reggae” y "Dance Electronic Music”. Esperemos que vayan cayendo otras igual de interesantes. 

Ahora nos centraremos en el gran Eduardo Izquierdo que se está consolidando como un gran escritor además de lúcido crítico de rock. Debutó en 2011 en 66rpm ediciones con “Quique González, Una Historia que se Escribe en los Portales”. Allí también firmó dos volúmenes para niños llamados “La Pequeña Historia del Rock”. A mí me llegó más adentro aún con “Bob Dylan: La Trilogía del Tiempo y el Amor” con un acertado y original acercamiento al maestro sobre su fantástica trilogía con “Time Out Of Mind”, “Love And Theft” y “Modern Times”. Por si fuera poco tiene una novela cuyo título te atraerá sin dudar. Se trata de “Debo ser muy buena presa (Cuando tengo tantas Escopetas Apuntándome)” (Lupercalia). ¡Y eso que ha sobrepasado recientemente los 40 años! Además de en Ruta 66 también escribe con asiduidad en Mondosonoro y en Efe Eme. En todos ellos escribe con profusión y su estilo favorito siempre ha sido la música americana de raíces. Ahí cabe el country rock que titula el libro, pero también el bluegrass, hillbilly, cajun, neo country, honky tonk, americana, country alternativo o country punk, por poner algunas de las etiquetas más significativas de un género cargado de numerosas y atractivas ramificaciones. De hecho en portada tenemos fotos de Wilie Nelson, Johnny Cash, Dolly Parton y Neil Young y en contraportada se destacan a Johnny Cash, de nuevo, pero le acompañan Ry Cooder, Bob Dylan, Eagles o Grateful Dead. El libro está dedicado a la memoria de Merle Haggard, Guy Clark y Glenn Frey pues fallecieron mientras lo realizaba. 

Está estructurado de manera muy similar al resto de Guías del Rock & Roll. Comienza con una introducción y una “breve historia de un género enorme” que se nos hace realmente breve. Luego llega el capítulo básico y esencial de más de 200 páginas que se titula “Guía del Country y el Country Rock”, estructurado en estricto orden alfabético para convertirse en un excelente manual de consulta. Los espacios están distribuidos según la magnitud del artista, pero en ningún caso superan las tres páginas, aunque Steve Earle, Johnny Cash o Eagles, por ejemplo, se acercan a ellas. Están todos los que puedas desear buscar, desde clásicos primerizos como Buck Owens, George Jones o Kris Kristofferson hasta nombres más actuales e interesantes como Daniel Romano o Chuck Ragan. No faltan grandes de épocas intermedias y con la apertura de miras y sonidos de John Hiatt, Emmylou Harris, Wiclo o Tift Merritt

Le sigue un gloario con “las claves del género” y entradas como Austin City Limits, Grand Ole Opry o No Depression. El capitulo cuatro se titula “country rock en España y Sudamérica" y roba la elegante y real frase de Hendrik Röver, “el rock americano es posible en castellano”. Además del propio Hendrik tenemos maestros revolucionarios como Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán (CRAG). Además Dead Bronco, Desperados, The Fakeband, Quique González, Los Secretos, La Frontera o Sugar Mountain. De nuevo quisiéramos leer más de muchos artistas pues Eduardo siempre te engancha con sus palabras. También la cosa anima a escuchar tus discos de muchos de los artistas analizados. Yo, por ejemplo, he vuelto a gozar con los CRAG o con trabajos clave de Townes Van Zandt y Poco

El capítulo cinco es una auténtica lección de música y se titula “50 discos esenciales del country rock”. Ahora sí van ordenados cronológicamente y comienzan con Buck Owens y acaban con el “Remedy” de Old Crow Medicine Show. Si te haces con todos ellos entenderás todas las claves y bifurcaciones del género. También se quedan cortas los certeros análisis sobre estas obras magnas del estilo. Por último, y tras la bibliografía y webgrafía, tenemos una magnífica tracklisting de Eduardo con 250 canciones y más de 14 horas de música (1 por artista). ¡Una pasada total, joder, si hasta huele a establo y se escuchan rechinar las espuelas!