The Speedways: Nada nuevo, ni falta que hace


Sala Hangar, Córdoba. Martes, 22 de septiembre del 2026. 

Texto y fotografías: J.J. Caballero. 

Puede que al power pop le sobren padrinos y le falten nuevos ahijados. A un género fundamental para entender la evolución de la música popular, en su más amplia definición, se le unen cada temporada nombres que basan su estilo y su forma de entender el sonido en fórmulas anteriores, en ocasiones sobreexplotadas y en otros casos poco comprendidas. El caso de The Speedways, londinenses de nacimiento y vocación, es uno más entre los muchos que se empeñan en eternizar unas normas de ejecución, fundamentadas en la energía de unas melodías diseñadas al milímetro, que no por consabidas o previsibles dejan de emocionar y de hacernos celebrar el viejo dicho de que el rock and roll son tres acordes y varios kilos de imaginación. Ellos son cuatro jóvenes guerreros de la causa y se presentan en una gira española que les ocupa más de diez fechas por salas de cierto prestigio en la escena con las mejores credenciales posibles: Representan la nueva y más preparada generación.

En un martes de calima y falso fin del suplicio estival arribaron a la sala Hangar por obra y gracia, una vez más, de los amigos de El Colectivo, empeñados una y otra vez en concienciar a la capital cordobesa (tarea harto complicada) de que existen otras formas, otros caminos y otras herramientas para que la música apartada de los márgenes del mainstream suene con los altavoces debidos y en el momento que sea oportuno. La apuesta sigue siendo arriesgada y los números cuadran a duras penas, pero qué sería de nosotros sin gente como ellos, gente con los oídos bien abiertos y preocupados por abrir otros habitualmente perezosos.

Por eso en el escenario se presentó la banda liderada por Matt Julian, que recientemente ha incorporado a la segunda guitarra al estadounidense Dan Spagnolo, encantadísimo de introducir “Luna”, el primer tema grabado con sus nuevos compinches, saludar al público andaluz y de paso degustar algunas de las joyas gastronómicas de las que nos enorgullecemos por aquí. Su recopilatorio irónicamente titulado “Triple platinum” no está lleno de grandes éxitos precisamente ni aparecerá en los rankings de discos más vendidos en resúmenes anuales, pero contiene brillantes regrabaciones de sus primeros temas, a los que les dan nuevo lustre y pegada, por si aún necesitaban más. Se han metido en el estudio a propósito de la ocasión con el tótem Paul Collins para grabar la potente “Angela sincerely”, uno de los temas nuevos junto a “Missed oportunities”, y los intercalan con otras de raíz punk como “Dont’ tell me”, frescas en su esqueleto melódico como “Number 7” o la casi perfecta “In a world without love it’s hard to stay young”. Desempacan el tarro de sus muchas esencias, le dan otra vuelta a las líneas de guitarra, versionan a Nick Lowe en una ajustadísima “Heart of the city” y completan la hora que suelen durar sus bolos con “Tonight you’ll find love” para que el subidón y las buenas sensaciones sean el colofón de una noche inesperadamente provechosa.

Lo dicho, abogados de una causa tan loable como la suya musicalmente hablando hay a patadas en los despachos de las discográficas presentes y futuras. Encontrar un caso en el que lucir tus conocimientos y rebajar las falsas acusaciones hasta el punto de hacer desaparecer el derecho a réplica no está al alcance de cualquiera. Ahí, en ese lugar de privilegio y sin necesidad de recomendaciones, habita la música de The Speedways. Bueno es que todos lo sepan.